No
todas las bandas tienen lo que hay que tener para desechar "la
oportunidad" de aprovechar su
momento de fama y lanzar un par de discos con pegadizos singles y éxito
garantizado.
Black
Sabbath había lanzado en dos años (1970 y 1971) tres discos que, a día de hoy,
son considerados piezas claves dentro del Heavy Metal. Ozzy, Tony, Geezer y
Bill se habían convertido rápidamente en una banda de culto a la que le
aguardaban grandes éxitos. Su oscuro y
homónimo debut, el álbum que dio vida al Heavy Metal, "Paranoid", un
disco que no necesita ningún tipo de presentación, y el Master Of Reality, otro
clásico con el que la banda mantiene gran solidez compositiva.
Con
este panorama lo normal es que Sabbath hubiera grabado rápidamente un nuevo
álbum donde al menos 3 temas fueran extremadamente pegadizos con la finalidad
de mantener su status dentro del Rock y el resto mantuvieran la estética pesada
y característica del conjunto. Afortunadamente, no eran tipos con esa
mentalidad, al menos en esa época.
Desde mi punto de vista, este
"Vol.4" mucho menos reconocido por el público en general (muy
injusto, por cierto) que sus predecesores, pero, a su vez, más querido que los
siguientes tres álbumes que la banda lanzaría con Ozzy, antes de que este fuera
expulsado por la banda. En ningún momento del álbum podremos decir que suena
"comercial". Esa es la gran peculiaridad de este trabajo que, pese a
estas características, tampoco tiene un sonido muy rebuscado. Digamos que
seguramente no enganche a la primera, pero al cabo de un par de escuchas
engancha más que algunos de sus clásicos.
Tras
un año cargado de conciertos, entrevistas y buenas críticas, el cuarteto se
tomó un par de meses de descanso antes de reunirse de nuevo en el estudio para
preparar el siguiente álbum. Contra todo pronóstico el siguiente álbum sería
completamente diferente. No era el momento de lanzar un "Paranoid",
un "Iron Man" o un "Sweet Leaf". La próxima criatura de
Black Sabbath se distinguiría del resto por formar un núcleo sólido compuesto
por una serie de temas trabajados meticulosamente, y no un trabajo en el que
sobresalieran dos o tres himnos por encima del resto. Para ello, los
ingredientes estaban claros: G chords distorsionados, atmósferas cada vez más
tétricas, una instrumentación de primer nivel y unas letras cargadas de
pesimismo, miedo, rebeldía y algo de humor, por muy contradictorio que parezca.
Sin embargo, a este listado de elementos se le unió uno que jugó un papel
fundamental en el resultado, dándole un "sabor" especial a este
trabajo: las drogas.
Fueron
el LSD, la cocaína y la marihuana, entre otras sustancias, las responsables de
muchas de las composiciones de este álbum. Los abusos comenzaban dando buenos
resultados en lo artístico, pero un par de años más tarde se convertiría en la
principal causa del declive de la era de Ozzy. Colocados hasta las uñas de los
pies, estos cuatro soñadores comenzaron a componer y grabar todos los temas en
mayo de 1972 en los estudios Record Plant de Los Ángeles. Muchos de los equipos
de sonido escondían droga en su interior con los que la banda se
"concentraba" para cumplir con su labor.
Geezer
Butler llegó a reconocer hace un par de años, con el lanzamiento del disco
"13", que en 1972, durante las sesiones de grabación de este álbum se
gastaron alrededor de 75.000 dólares en cocaína. Una cifra
descabellada . A eso hay que sumarle los 60.000 dólares que invirtieron para
grabar el disco. Gastaron más en drogas que en su nuevo material.
En
su autobiografía, Ozzy Osbourne dijo: "En algún punto nos
empezamos a preguntar de dónde coño estaba saliendo toda esa coca. Te lo digo
en serio: esa coca era la más blanca, pura y fuerte que te puedas imaginar. Una
esnifada y eras el rey del universo".
En
un primer momento el álbum se iba a llamar "Snowblind", como uno de
los temas del álbum del que más tarde os hablaré, pero su discográfica,
Vértigo, mostró reticencias ya que era una clara mención a las drogas, por lo
que vieron la necesidad de impedirles titular así a todo el material. El
nombre, pese a lo aparentemente sencillo que es, "Vol.4", creo que
combina a la perfección con el interior del disco. No sabes lo que te vas a
encontrar y, seguramente, a la primera escucha te sientas decepcionado, pero al
cabo de un par de escuchas te darás cuenta de que estás ante uno de los mejores
álbumes que has escuchado en tu vida.
Y
sin más dilación....¡pinchamos el disco y comenzamos a reseñarlo!

El
segundo plato lleva por nombre "Tomorrow`s
Dream". Se nos viene encima una oleada de riff vacilones y machacones
cortesía del capitán Tony Iommi, quien crea una base guitarrera sólida sobre la
que el Madman Ozzy Osbourne se moverá a placer con el micrófono. Ward saca a
relucir un amplio arsenal de golpes y
recursos a la hora de defenderse con la batería. Poco después del intermedio
del tema, quería destacar el breve solo distorsionado y técnico que Tony se
marca, aunque realmente no es nada raro que este DIOS haga algo así.
Para
nuestra sorpresa, los reyes de Birmingham se descuelgan los instrumentos y el
E-Chord da paso a una maravillosa balada únicamente interpretada al piano y
algún que otro momento de melotrón que responde al nombre de "Changes". Nos volvemos a topar con un nuevamente magistral
Ozzy, que canta con mucha clase y dramatización una letra triste que llora la
pérdida de un amigo/a. Es inevitable traducir la letra y pensar que Ozzy estaba
cantando dramáticamente mientras vaticinaba lo que le ocurriría a este mismo
con su futuro amigo Randy Rhoads, otro Guitar Hero, quien fallecería en un
lamentable accidente de avioneta. "Changes" se une a "Planet Caravan" y "Solitude" para formar una santísima
trinidad de baladas tenebrosas firmadas por toda la formación inicial de
Sabbath.
Tras
el extraño instrumental (si es que podemos considerarlo un instrumental) es el
turno de "Supernaut", o lo que es lo mismo, una nueva muestra del
potencial que tenían esto cuatro villanos. El Riff inicial de un siempre
inspirado Iommi (¡Dios no perdona!) tendrá la suerte de tener como escudero a
Bill Ward, uno de los rompeparches más grandes de la historia (¡¡ojo al
intermedio de percusión que se marca el solito!!) y el resultado es bestial.
Ozzy continúa en su línea, cantando con maestría mientras el resto de
inmortales hacen su labor. No puedes dejar de escucharla cada vez que decidas
reproducir este disco. No me falles....no falles a Sabbath.
La
sexta parada de este álbum seguramente sea la más importante y trascendental de
toda la obra, tanto por ser un clásico
histórico del género como por toda la controversia que se generó por el
contenido de su letra y por el interés que la banda tenía en llamar al álbum
con el título hasta que su discográfica se lo prohibió.
"Snowblind" hace alusión a la
cocaína, droga consumida en grandes cantidades por la banda en aquellos
tiempos, tratando tanto sus aspectos positivos como negativos. El espectacular
contenido lírico de la composición es "sonorizado" con un arsenal de
Riffs pesados, cortesía de Dios Iommi, que sigue aportando y aportando su
magia, así como un endemoniado solo que solo está a su alcance, digan lo que
digan. Ozzy logra la perfección absoluta con su voz, llegando incluso, si puedo
decirlo, a realizar una de sus mejores interpretaciones. Cierto que la canción
es sobre las drogas, pero es que esta canción en sí misma es una droga dura
¿Y
qué decir de los riffs que la no menos adictiva "Cornucopia"? Otra joyita que muy pocos han sabido
apreciar, al menos en comparación con los grandes clásicos del conjunto. El
pobre Bill Ward hace un trabajo sensacional pese a su odio a interpretarla,
llegando incluso a discutir seriamente con el resto de compañeros sobre esta,
lo que casi provoca su expulsión. Llegado el segundo minuto, y tras un breve
pasaje reflexivo, la guitarra vuelve a la carga con un ritmo más acelerado
siendo este uno de mis momentos preferidos de todo el plástico. Me siento mal
por no mencionar mucho a Sir Geezer Butler, amo y señor de las letras y del
bajo de Black Sabbath. Siempre está ahí y siempre lo borda, pese a que no le he
dado tanta atención en este análisis. No hay más que escuchar lo que es capaz
de hacer con las cuatro cuerdas en este tema. Un orgasmo para el oído, como en
todos los temas.
Ahora
sí, podremos disfrutar un bellísimo corte instrumental titulado "Laguna
Sunrise", en el que podemos transportarnos a lugares cargados de fantasía
alejados de esta sociedad tan globalizada y explotada. Los sentimientos que me
produce esta canción son similares a los que me provoca "Black Mountain
Side", una canción del mismo estilo que aparece en el primer álbum de Led
Zeppelin, y que es interpretado por otro Guitar God, Jimmy Page. Esta
contrastará rápidamente con el siguiente corte, donde la banda nos invita a
bailar, pero ni más ni menos que al Baile de San Vito ("St.Vitus
Dance"), una enfermedad que en la Edad Media se atribuía al Diablo. El que
la padeciera sería condenado a la hoguera porque estaban poseídos. Seguramente
sea en esta breve composición donde nos topamos con el Riff más pegajoso y
pegadizo de Tony, el cual se adhiere a nuestra mente y es muy difícil sacarla.
Una divertida canción que sirve como antesala a un mastodonte con el que
cerraremos este álbum....

Una obra así estaba destinada al éxito.
Solamente un mes después de salir, el álbum fue acreditado como Disco de Oro.
Sabbath jugó perfectamente sus cartas una vez más. Pronto vendrían tiempos
peores o, al menos, no tan buenos. Sus siguientes tres lanzamientos no son
recordados por gran parte de los fieles del cuarteto (no me incluyo en este
grupo de detractores), pero eso es otra historia que pronto os contaré. Hasta
entonces disfrutemos de este clasicazo que a día de hoy se considera una de las
bases sobre las que se cimentó el Heavy Metal.

Muy buena reseña! Gracias por contribuir a que más fans de Sabbath revaloricen esta obra maestra. Saludos desde Mérida, la de México!
ResponderEliminar¡¡Muchas gracias!! Significa mucho para mí ese comentario positivo ^^ ¡Hay que apoyar la música por encima de todo! ¡¡Saludos desde Tenerife!!
EliminarEnhorabuena, me ha gustado mucho la reseña de una pedazo de obra maestra como es este disco. Muy currado. Animo y larga vida al heavy!!!
ResponderEliminar