
La
banda publicó en 1969 su sobresaliente debut, al que le tengo mucho cariño y
que ya he reseñado anteriormente, donde los dioses de Birmingham dieron un
golpe importante sobre la mesa, alejándose del movimiento "Flower
Power" de los sesenta, para evolucionar hacia un sonido más pesado,
agresivo y con letras que, sin perder el contenido crítico, poseían un estilo
más oscuro y ácido, donde se hacía referencia al ocultismo o al satanismo. La
crítica fue injusta con ellos, pero el público de la época comenzó a apreciar
dicho trabajo y a comenzar a seguir los pasos de nuestros Sabbath.
Esa
buena aceptación por parte del respetable fue la que incitó a este cuartero a
volver rápidamente al estudio para grabar su segundo disco, el cual se
convertiría, de manera inesperada, en un disco de culto para todo metalero. Fue
publicado bajo los sellos discográficos de Vértigo y Warner Bros, que tenían
como empresa matriz y común, el Universal Music Group. En un primer momento el
disco se iba a llamar "War Pigs", pero les fue desaconsejado ya que
el conjunto podía tener problemas por la alusión que tiene la letra de ese tema
hacia los políticos y la Guerra de Vietnam.
Rápidamente
el LP llegó a la cima en las listas del Reino Unido, suponiendo la erupción
definitiva del Heavy Metal. Actualmente es el álbum más vendido en la historia
de estos músicos, y creo que sobran los motivos.
Ocho
himnos componen esta joya universal. Analizo, a continuación, desde el cariño,
este discazo:

Pero
esta canción no es el único clásico del disco....querido lector, haga el favor
de volver a ponerse en pie que va a sonar un himno de la música, no de un género.
Cualquier piropo es poco para "PARANOID", uno de los primeros éxitos
de la banda, que se ha convertido en una de sus más representativas y memorables
piezas. Como dato curioso hay que decir que fue compuesta en poco más de media
hora, cuando los miembros de Sabbath, menos Iommi, fueron a por cervezas y
dejaron al guitarrista en el estudio. Inspirado por "Dazed and
Confused", comenzó a ejecutar un Riff que marcaría un antes y un después a
la hora de hacer música. Como no había grabadora, el músico se quedó tocando lo
que había compuesto hasta que sus compañeros llegaran. Enamorados por la idea
terminaron la composición en tiempo record. La letra habla de la desesperación
de un enfermo mental, otro de sus más reconocidos escritos. El solo de Tony me
resulta de otro planeta, aunque en este caso todos los músicos se salen.

Hora
de otro abanderado de la discografía Sabbathiana y del Heavy metal, "IRON
MAN", con su Riff conocido por rockeros y los que no lo son tanto. Otro
ladrillo fundamental en la edificación de tantas bandas que todavía ni habían
nacido. Iommi se sacó otra composición de la manga con esa facilidad que solo
él tiene, por no mencionar el solo que hará minutos más tarde, cuando la música
adquiere un ritmo frenético. Butler, además de aportar la letra, hace una línea
de bajo muy elegante, desenvolviéndose a placer por los versos. Ward merece
mención aparte porque el trabajo que el genio de los parches hace a lo largo de
los más de cinco minutos que este corte dura son para adorarlo y hacer una
religión con él. Hay pocas canciones
mejores. Sobre la letra, que nadie piense en que hace referencia al superhéroe
de Marvel (menos mal que no es así jejeje). La canción cuenta la historia de un
hombre que viaja al futuro y ve el apocalipsis. Al volver al presente, debido a
un campo magnético se vuelve de acero, y también queda mudo, por lo que no
puede cumplir su misión de advertir a la gente. Para más inri, intenta
comunicarse como sea pero la gente se burla de él, lo que le pone furioso y
decide vengarse el mismo de la humanidad, causando él el apocalipsis.

Se
viene otro pilar de este discazo. "Hand of Doom" mantiene la temática
dura de la guerra desde una visión crítica. El bajo de Butler se convierte en
nuestro conductor por los versos, aunque cuando se suceden las subidas de tono
la presencia de Tony y Bill es necesaria y hacen un papelón. Ozzy hace una de
sus mejores interpretaciones, variando de registros más suaves a tonos donde se
ve exigido a emplear más fuerza. Los cambios de ritmo son otro aspecto
destacable de este corte, por no decir que son lo que lo hace especial. Iommi
ejecuta un solo más que sobresaliente. La letra es desgarradora. Butler se
sorprendió al leer que los soldados americanos que llegaron a Inglaterra en la
década de los 60 tras la guerra de Vietnam poseían una extraña adicción a
drogas muy peligrosas. "Hand of Doom" interpreta que esas drogas les
eran administradas con el objetivo de que olvidaran las atrocidades propias de
la guerra y poco a poco destruirlos.
"Rat
Salad" es una breve pieza instrumental que nació para demostrar la técnica
que Butler, Iommi y Ward poseían con sus respectivos instrumentos. Siempre es
agradable de escuchar. Momentazo que Bill tiene en la batería, demostrando por
qué es considerado uno de los máximos exponentes de la percusión.
"Fairies
Wear Boots" supone un cierre escandalosamente único para este álbum.
Iniciado por el instrumental "Jack the Stripper", que es una pasada,
entramos en la canción de lleno, donde se bromea con el asunto de los alucinógenos
y sus efectos. Mucha clase es lo que
podemos presenciar por parte de todos, aunque especialmente de Iommi, Dios, de
nuevo, del tema, aunque Butler no se queda atrás con su línea de bajo. Ozzy
hace otra interpretación magistral, al alcance de muy pocos cantantes, y Ward
vuelve a demostrar su poder en la batería.
Así
es el "Paranoid". Espero que esta reseña se haya adaptado a tu
concepción sobre este disco mitológico, o que te haya incitado a escucharlo, si
todavía no lo conoces.
Hay
pocos discos así. Gracias Black Sabbath por haber hecho una obra maestra.

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