"VALENCIA SE RINDE ANTE EL CUERO. EL TIEMPO PASA, EL METAL GOD NO" Hay bandas que, aun viviendo cambios en su formación clásica y con miembros que se mueven en edades longevas, siguen sonando tan monumentales como en sus mejores tiempos. Judas Priest pertenece a ese selecto grupo de formaciones inmortales que continúan sentando cátedra allá donde van. Y es que cuando una banda lleva más de medio siglo escribiendo algunas de las páginas fundamentales de la historia del heavy metal, cuando sus canciones forman parte del imaginario colectivo de varias generaciones y cuando al frente continúa un Rob Halford que se niega a entender que el tiempo pueda ser una excusa, cada visita adquiere inevitablemente la categoría de acontecimiento. Valencia había vivido durante la tarde del 20 de agosto una de esas tormentas capaces de hacer pensar que cualquier plan podía terminar suspendido, pero ni siquiera el cielo quiso tener la última palabra. Cuando llegó la noche, el Metal tenía una cit...
Calificación: **** * En 1977, Judas Priest ya habían demostrado con “Sad Wings of Destiny” que su música estaba dejando de pertenecer al territorio del hard rock para adentrarse en algo mucho más oscuro, afilado y desconocido. El salto a una compañía grande como CBS, la producción de Roger Glover y la incorporación de un jovencísimo Simon Phillips terminarían de empujarles hacia un sonido que todavía estaba buscando nombre, pero que muy pronto se convertiría en uno de los pilares sobre los que se construiría el Heavy Metal británico. “Sin After Sin” no es simplemente el siguiente capítulo de aquella historia, sino el momento en el que muchas de las ideas de Priest empiezan a adquirir una contundencia verdaderamente revolucionaria. Publicado en abril de 1977, el tercer álbum de los de Birmingham suponía además el estreno de la banda en una multinacional después de sus dos trabajos para Gull Records. El cambio de compañía vino acompañado de un presupuesto mayor y, sobre todo, de Roger...