Calificación: **** * (9) Hay discos que funcionan como carta de presentación, otros como consagración… y luego están aquellos que marcan un auténtico punto de inflexión. “Fly by Night” (1975) pertenece, sin duda, a esta última categoría. No es únicamente el segundo álbum de Rush: es el verdadero nacimiento de la banda que el mundo acabaría admirando. Tras un debut en 1974 claramente influenciado por el hard rock de Led Zeppelin, Rush seguía siendo un grupo en plena búsqueda de identidad. Había potencia, técnica a raudales y una actitud arrolladora, pero su dirección sonora aún no terminaba de definirse. Todo cambiaría con la llegada de Neil Peart, un prometedor batería que, tras haber tocado durante un par de años con una banda local llamada J.R. Flood, decidió dar el salto y presentarse a las audiciones que Rush organizaba para sustituir a John Rutsey, cuya diabetes había impedido su continuidad. Es fácil imaginar la expresión de asombro en los rostros de Geddy Lee y Alex Lifeson...
Calificación: *** * *(7,5) Hablar de Exodus es remitirse directamente a los cimientos del thrash metal. Formados en la Bay Area a finales de los 70, fueron una pieza clave dentro de ese movimiento que cambiaría para siempre la historia del metal junto a nombres como Metallica, Slayer o Anthrax. Su debut, el mismísimo “Bonded by Blood” (ya va siendo hora de traerlo al blog, ¿no?), no solo es un clásico incuestionable, sino también uno de los discos fundacionales del género que, cuarenta años después, continúa sonando tan vigente y demoledor como el primer día. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Exodus jamás ha sido una banda acomodada. Su trayectoria ha estado marcada por constantes cambios de formación, idas y venidas —especialmente en la voz— y una lucha permanente por mantenerse relevantes sin renunciar a su identidad. En ese escenario, el regreso de Rob Dukes, quien ya formó parte del grupo entre 2005 y 2014, vuelve a colocar a la banda en una posición interesante: no ...