Calificación: *** * *(7,5) Hablar de Exodus es remitirse directamente a los cimientos del thrash metal. Formados en la Bay Area a finales de los 70, fueron una pieza clave dentro de ese movimiento que cambiaría para siempre la historia del metal junto a nombres como Metallica, Slayer o Anthrax. Su debut, el mismísimo “Bonded by Blood” (ya va siendo hora de traerlo al blog, ¿no?), no solo es un clásico incuestionable, sino también uno de los discos fundacionales del género que, cuarenta años después, continúa sonando tan vigente y demoledor como el primer día. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Exodus jamás ha sido una banda acomodada. Su trayectoria ha estado marcada por constantes cambios de formación, idas y venidas —especialmente en la voz— y una lucha permanente por mantenerse relevantes sin renunciar a su identidad. En ese escenario, el regreso de Rob Dukes, quien ya formó parte del grupo entre 2005 y 2014, vuelve a colocar a la banda en una posición interesante: no ...
Calificación: **** * (9) Muy pocas bandas dentro del metal moderno han conseguido mantener una reputación de consistencia y fiabilidad como la que ostenta Lamb of God. Desde que irrumpieran en la escena a comienzos de los 2000 con una mezcla explosiva de groove metal, thrash y actitud hardcore, el quinteto de Richmond se ha consolidado como uno de los pilares del metal estadounidense contemporáneo. Discos como “Ashes of the Wake” (2004), “Sacrament” (2006) o “Wrath” (2009) establecieron un estándar que muchas bandas posteriores intentarían imitar: riffs incisivos, precisión rítmica quirúrgica y la voz inconfundible de Randy Blythe escupiendo veneno con una mezcla de rabia política y nihilismo social. A lo largo de más de dos décadas, Lamb of God ha demostrado algo que muy pocos grupos logran: evolucionar sin traicionar su esencia. Incluso cuando algunos de sus discos más recientes —como “Lamb of God” (2020) o “Omens” (2022)— mostraban una faceta más pulida y accesi...