Ir al contenido principal

Rammstein - Zeit (2022)

Calificación: ***** (9)

La maquinaria alemana sigue dando sus frutos. Lo nuevo de Rammstein suena por momentos como un logrado y sorprendente retorno a sus primeros esfuerzos discográficos, aunque tampoco renuncia a incluir elementos más contemporáneos, convirtiéndola así en una de sus obras más ambiciosas y variopintas. 

En sus casi tres décadas de trayectoria, Rammstein ha logrado hacer algo de lo que no todas las grandes bandas de Rock y Metal pueden presumir: no dejar a nadie indiferente. No todo el mundo ha sido receptivo con el estilo musical de una de las bandas precursoras del Industrial Metal, así como por sus letras y videoclips, los cuales casi siempre suelen tratar temas que despiertan polémica (no olvidemos el más reciente revuelo despertado por el videoclip de “Deutschland” en el que, durante algunas escenas, aparecían vestido de judíos cerca de ser ahorcados para luego alzarse y ejecutar a las tropas Nazis). Podría decirse, si me lo permiten, que estamos hablando de la banda que mayor división de opiniones ha despertado en la historia del género (tal vez Slipknot pueda codearse en este ámbito).   

 

Al parecer la pandemia global del COVID, como también le sucedió a otras agrupaciones, convenció al grupo para volver a entrar en el estudio y, muy acertadamente, sorprender a sus fans lanzado un nuevo álbum “solo” tres años después de su obra homónima (he entrecomillado ese “solo” por el hecho de que aunque haya pasado bastante tiempo, parece insignificante al lado de los diez años de silencio discográfico que mantuvieron entre “Liebe Ist Für Alle Da” y el mencionado “Rammstein”. Esto, al menos para quienes sentimos mucho cariño por el sexteto, parece compensar un poco aunque el enorme caos mundial que hemos vivido en estos dos últimos años.

 

Esta nueva obra de los teutones, aunque no la definiría al 100% como conceptual, parece girar en torno al paso del tiempo en muchas de sus letras (de hecho “Zeit” significa “tiempo”), impregnando las composiciones de un tono algo más lúgubre que de costumbre que parece evocar viejos tópicos literarios como tempus fugit  o carpe diem, aunque también hay espacio para tratarlo desde una perspectiva más humorística, como ya os comentaré más tarde.

 

Tras darle numerosas escuchas al álbum, y a modo de resumen previo al análisis por tema que voy a iniciar a continuación, puedo anticiparos sin desvelar grandes detalles que en este LP Rammstein parece haber querido dejar fluir su creatividad hacia diferentes y no tan transitados espacios sonoros, sin por ello poner en riesgo su identidad musical.


 

Yo me dejo de palabrerías previas y arranco ya mismo con el análisis tema a tema:

 

Tremendo opener es “Armee Der Tristen”, canción bañada por elementos electrónicos y un ritmo de batería marcial al que pronto se unirán las guitarras y, por supuesto, un imponente Till tras el micrófono, quien aprovecha su fuerza vocal para terminar de imponer un tono algo más depresivo de lo normal a este número, lo cual encaja perfectamente con una letra en la que invitan al oyente a unirse a su “ejército de la tristeza”. Ese recurrente “Komm mit” suena glorioso. Acierto indudable pese a no ser probablemente el tipo de canción inicial que cabría esperar teniendo en cuenta los antecedentes discográficos.


Seguramente casi todos los seguidores del grupo sintieron sorpresa al escuchar la homónima “Zeit” cuando esta vio la luz como primer adelanto del álbum. Lo normal era que el anuncio oficial del disco viniera acompañado de un número contundente, mas en el universo Rammstein no hay nada que podamos calificar de “normal”. Los esquemas se rompen por completo desde esos primeros arreglos de teclados que nos sumergen en un número lento y hasta gótico que Till Lindemann eleva con sus voz hasta las más altas cotas de calidad tanto en los dramáticos versos, como en el ya memorable estribillo que aquí se nos ofrece. Desde la primera reproducción he encontrado ciertas similitudes sonoras y sentimentales con la mismísima “Ohne Dich”, clasicazo del grupo, aunque algunos puedan calificarme de “sacrílego” por ponerlas en el mismo nivel. Es en esta canción donde se manifiesta con más obviedad el tema central del disco de la mano de una bellísima letra en la que realizan una reflexión sentida y realista sobre la velocidad con la que la vida avanza (“Oh, si pudiera ser así para siempre…pero el tiempo no tiene piedad. Ya ha pasado el momento”), la arbitrariedad de nuestra muerte (“Cuando es nuestro momento entonces es el momento de irnos//paramos cuando es el mejor momento//Los relojes se detienen”) y la insignificancia de nuestra propia estancia terrenal en la historia de la humanidad (“Después de nosotros habrá un antes”). Una maravilla la mires por donde la mires.


Seguiremos moviéndonos por terrenos oscuros de la mano de “Schwarz”, un curioso y denso número donde Till sigue apostando por la teatralidad durante los versos para terminar sorprendiendo en el puente-estribillo con efectos de eco menos habituales. Los teclados y pequeños arreglos de guitarra suenan más progresivos que de costumbre, poniendo mayor empeño en crear atmósferas bellas (atentos al precioso solo de piano que Flake firma sobre el minuto 2:45). La letra es una auténtica oda a la noche (Siempre que estoy solo me atrae la oscuridad. La muerte del sol es mi placer. siempre cuando oscurece el alma se pierde en la lujuria).

 

¿Listos para viajar a 1997? Si me dijeran que “Giftig” es en realidad un descarte de “Sehnsucht” me lo habría creído sin dudarlo un segundo. Tremenda mezcla de Metal Industrial, con un extra de sintetizadores y un estribillo de los que te dejan sin aliento. Insisto en que este sonido vintage del grupo me ha enamorado por completo. Una apuesta segura para los directos.  

 

 

“Zick Zack”, aunque goce de una letra más bien vacilona, nos ofrece un más que glorioso retorno sonoro a los orígenes del grupo de la mano de ese tono más Industrial que construyen las guitarras (un riff sencillo pero hiriente), una batería cruda y esos teclados marca de la casa (todos los honores para Flake) que dibujan una pegadiza línea que se repite constantemente al final de cada estribillo (no puedo dejar de destacar el pegajoso estribillo que han logrado crear aquí). Me encanta el breve interludio en el que Oliver gana protagonismo con un extra de distorsión en su bajo. Como os iba diciendo, la letra cobra un tono más humorístico y ácido, abarcando el mundo de la cirugía plástica con ironía y cierto desprecio hacia la gente que no asume el paso del tiempo en su propio cuerpo (aquí estaría la relación con el tópico general del álbum), regalándonos frases para el recuerdo, y muy propios de la “factoría Lindemann”, como "La grasa del vientre en el contenedor de basura orgánica / Ahora el pene vuelve a ver el sol". Si a estas alturas sientes que necesitas algo más para engancharte definitivamente a esta canción, espera a ver su salvaje videoclip (este es otro apartado que dominan los muchachos)

 

 

“OK” es una de las canciones más extrañas de esta nueva producción debido a sus constantes cambios de ritmo, así como por su estribillo. De resto, todo más o menos se mantiene fiel a lo que Rammstein nos tiene acostumbrados: mucha contundencia tras la batería, un coro eclesiástico al inicio que recuerda al de “Zeig Dich”, guitarras distorsionadas (hay además un par de fraseos muy curiosos  sobre el 1:40), bajo  pesadísimo y Lorenz gozando de una presencia enorme, algo que en este disco parece una constante. El título, aunque todos lo pensamos al principio, no tiene nada que ver con la expresión “okey”, ya que en realidad han querido reinterpretarla como si se tratara de unas siglas que han creado y que significan “Ohne Kondom” (“Sin Condón”), lo cual ya deja entrever una letra extremadamente provocadora y guarra al más puro estilo Lindemann. Tras varias escuchas, y tratando de ubicarla en alguna de las etapas del grupo, diría que esta podría haber pertenecido al más reciente LP homónimo.

 


Desde la primera escucha, “Meine Trönen”, que traduciríamos como “Mis lágrimas”, se ha convertido  en una de mis preferidas de todo el trabajo. Rammstein se pone emotivo y firma una épica pieza melancólica que recuerda en todo momento a discos como “Reise Reise” o “Mutter”. Till nos pone la piel de gallina con una voz que hiela a cualquiera, firmando un estribillo para el recuerdo por su gran carga emocional y en la que Flake incluye unos arreglos de sintetizador que a mí me han transportado, precisamente, a los del tema “Reise, Reise”. También en el ámbito lírico encontramos relaciones con números pasados, ya que una vez más se nos habla del maltrato físico y psicológico sufrido por un niño a mano de su madre (la homónima “Mutter” también hablaba de algo similar), lo cual podría estar relacionado con la propia infancia que tuvieron Till y Richard.

 

Y para interesante el numerazo que viene a continuación. Creo que pocas veces, o ninguna, Rammstein se había manifestado con tanta claridad contra el racismo aún latente en las sociedades actuales y, más concretamente en este caso, en su Alemania natal. “Angst” es el tema más incendiario de todo el disco, construido con un riff que parece haber sido concebido como un hijo pequeño de “Du Riechst So Gut”, pero que rápidamente termina ganando su propia personalidad. Oliver se encargará de hacer que nuestras tripas tiemblen con ese punzante bajo que tan bien empasta a la batería de Schneider. Un minuto antes de llegar al final, la banda con Till a la cabeza nos regala una especie de breakdown de los que quitan el hipo a cualquiera, para que el vocalista se desgañite con la misma furia que el ya legendario estribillo de “Puppe”. Una vez más, y como ya harían en “Deutschland”, Rammstein nos habla de la otra realidad de su país natal y sin censura alguna (nunca han sido muy comedidos en sus palabras) nos hablan de la propaganda racista que recibieron durante su infancia por parte de muchos adultos y como este discurso, de la mano de las redes sociales y de los medios de comunicación, sigue vigente en un mundo donde las crisis migratorias no dejan de aumentar (no puedes perderte el crítico videoclip que han filmado). Nuevamente el sexteto vuelve a dar una cachetada de realidad a los más conservadores (y no os voy a engañar…¡qué placer!).

 

Lo curioso de Rammstein es que en cuestión de segundos son capaces de pasar de cantar una canción comprometida con la sociedad, a marcarse una canción titulada “Dicke Titten” (“grandes tetas” en español) en la que confiesan su amor por los pechos (esta es la faceta que ha llevado a muchos metaleros a no tomarlos en serio), convirtiéndola en la que muchos ya han catalogado como “Pussy 2.0.”. Sea como fuere, estamos ante un número musicalmente peculiar tanto en su introducción (a nadie más que a ellos se les ocurriría colar en un disco de Metal una melodía tradicional alemana e inyectarle un demoledor riff que una vez más nos transporta a los dos primeros discos del grupo). El puente puede llegar algo disonante en sus primeras escuchas debido al uso inesperado de un registro más agudo de lo habitual de Till sobre un meloso hilo musical nacido de los teclados de Lorenz, pero pronto te convencerá tanto como el posterior estribillo, que sin adorno alguno y yendo directamente al grano se graba a fuego en tu cabeza. Una vez más sonará la mencionada melodía popular teutona en un interludio musical de lo más extravagante. Esta gente es capaz de todo.

 

“Lugen” es la canción más arriesgada de todo el LP. En su conjunto podríamos definirla como una pieza melódica y hasta hermosa en la que Till nos regala una curiosa interpretación vocal en la que combina momentos recitados y otros cantados, llegando incluso a emplear autotune como una crítica a los músicos actuales. Esto último está claramente relacionado con la letra ya que habla de una persona que vive escudada en tantas mentiras que hasta esta misma desconfía de sus palabras (la decisión de incluir el autotune se trataría realmente de una crítica a todos los cantantes que abusan de este efecto para esconder su verdadera voz y engañar a las masas).  Los teclados de Flake también dominan este número en la vertiente instrumental, aunque la pared sónica que levantan las guitarras tampoco tiene desperdicio.

 

Llegamos al final (¿¿ya??) de la mano de la dulce “Adieu” que muchos están interpretando como una posible carta de despedida definitiva del grupo. Sea o no cierto, estamos ante una canción densa y épica de principio a fin, en la que estos experimentados iconos saben combinar riffs crujientes con unos versos donde el bajo y el teclado acaparan todo el protagonismo. La guinda del pastel la pone un glorioso estribillo con plaza asegurada en la memoria eterna de sus fieles (no puedo parar ese emocionante “Adieu, Goodbye, Auf Wiedersehen”). La letra, independientemente de que sea o no una indirecta sobre un posible fin del grupo, aborda la vida y muerte de una persona desde la perspectiva de sus seres queridos, quienes se unen para recordarle y presentarle sus respetos por última vez. Hay frases de gran belleza y solemnidad tales como “Tienes que hacer el último trecho del camino solo. Una última canción, un último beso. Ningún milagro sucederá. Tienes que recorrer el camino final solo” o “De la vida te levantas en silencio, el alma emprende un viaje tranquilo, la carne perece, el espíritu se levantará, el ser se rendirá a la muerte”. De esta manera tan maravillosa e irrepetible termina el disco.




“Zeit”, como buen disco de Rammstein, no está hecho para todos los públicos. De hecho me atrevería a apostar que muchos seguidores esperaban escuchar alguna canción más directa, así como no todo el mundo verá con buenos ojos la mayor presencia de los teclados del doctor Lorenz a lo largo de todo el álbum. Como el disco, sé que esta reseña no recibirá la bendición de todos aquellos que escuchen el disco, pero esto es música y no todo el mundo disfruta o detesta lo mismo.

 

En mi opinión estamos ante un más que logrado álbum que, eso sí, requiere de varias escuchas para poder disfrutar y valorar todos los detalles que se esconden en sus tres cuartos de hora. Rammstein ha arriesgado incluyendo más secciones de sintetizadores que han aportado un toque más moderno a su disco y, al mismo tiempo, nos ha permitido viajar a sus orígenes con varias composiciones que bien podrían haber formado parte de cualquiera de sus primeros cuatro álbumes de estudio.

 

Es pronto para hacerse un juicio completo del álbum (debería ser ilegal publicar reseñas justo al salir el disco, pero a veces la demanda informativa que nos rodea y el propio amor por escribir nos lleva a ello) y mucho menos para compararlo con su más reciente álbum de 2019 (lo único que diría es que las canciones de “Zeit” parecen estar algo más empastadas conceptual y musicalmente). De momento (ya tendré tiempo para actualizar la reseña en el futuro) me limitaré a decir que Rammstein han vuelto a dar en el clavo con una obra de indudable calidad. Si este es realmente o no su último disco (sacar conclusiones por el simple hecho de tener una canción llamada “Adieu” cuando en “Mutter” había una titulada “Adios” tal vez sea un poco conspiranoico) será algo que sabremos en el futuro. Pero si llegados el caso “ZEIT” es su último LP, creo que los alemanes han cerrado su carrera por la puerta grande.

 

¡Gran disco!


Comentarios

Te recomendamos leer...

Lamb Of God - Into Oblivion (2026)

Calificación: **** * (9) Muy pocas bandas dentro del metal moderno han conseguido mantener una reputación de consistencia y fiabilidad como la que ostenta Lamb of God. Desde que irrumpieran en la escena a comienzos de los 2000 con una mezcla explosiva de groove metal, thrash y actitud hardcore, el quinteto de Richmond se ha consolidado como uno de los pilares del metal estadounidense contemporáneo. Discos como “Ashes of the Wake”  (2004), “Sacrament”  (2006) o “Wrath” (2009) establecieron un estándar que muchas bandas posteriores intentarían imitar: riffs incisivos, precisión rítmica quirúrgica y la voz inconfundible de Randy Blythe escupiendo veneno con una mezcla de rabia política y nihilismo social. A lo largo de más de dos décadas, Lamb of God ha demostrado algo que muy pocos grupos logran: evolucionar sin traicionar su esencia. Incluso cuando algunos de sus discos más recientes —como “Lamb of God” (2020) o “Omens”  (2022)— mostraban una faceta más pulida y accesi...

The Black Crowes - A Pound Of Feathers (2026)

Calificación: **** *(8,5) Para algunos oyentes, The Black Crowes son simplemente una de las grandes bandas de rock estadounidense surgidas a finales de los años ochenta. Para otros —entre los que me incluyo sin ningún tipo de pudor— representan mucho más: un grupo imprescindible que, pese a las tendencias dominantes cuando aparecieron sus primeros álbumes, en plena explosión del Grunge dentro y fuera del continente americano, se consolidó como una de las formaciones que defendieron a capa y espada el rock en su vertiente más clásica. Y es que los hermanos Chris Robinson y Rich Robinson han firmado una de las discografías más sólidas del rock moderno, capaz de mirar de frente a los gigantes del pasado mientras levantaba una identidad propia y reconocible. Personalmente, siempre he sentido una debilidad especial por el grupo. Los considero una de mis bandas predilectas y puedo presumir de tener todos sus LPs. Lo cierto es que, aunque sus primeros trabajos —especialmente Shake Your Mon...

Los herederos de AC/DC

Es innegable que AC/DC creó un estilo propio desde sus orígenes, con unas base rítmica sencilla pero que no existía hasta ese momento. Los principales culpables son Angus y Malcolm Young, los hermanos del Hard Rock. Los años pasan, Malcolm ya se ha marchado de AC/DC por cuestiones de salud, y el fin de la banda parece más que próximo. Sin embargo, los fans de la banda podrán seguir deleitándose durante muchos años con bandas que han nacido inspiradas en el rock de los australianos. Obviamente, como los originales no hay ninguna, pero os dejamos aquí una serie de agrupaciones modernas que han mamado de la teta de Malcolm y Angus (no literalmente). Airbourne Sin duda, la banda más fiel al sonido de la era de Brian Johnson. Curiosamente son australianos, ¿cosas del destino? El caso es que ya tienen 3 discos de estudio publicados, todos sobresalientes, y en breve podremos disfrutar un nuevo trabajo que han terminado de grabar hace poco tiempo.  Sus guitarras afiladas...

Detrás de la Canción: Holy Wars...The Punishment Due

En esta entrada analizamos la letra de una de las canciones más importantes dentro de la amplia discografía de los legendarios Megadeth. Muchos al leer el título de "Holy Wars...The Punishment Due" (Rust In Peace) nos imaginamos que Mustaine se marcó una nueva crítica a las "Guerras Santas" entre religiones. Lo curioso es que no es exactamente así el mensaje que se quiere dar en esta curiosa composición. Primero hay que aclarar otro asunto importante. Pese a ser una única canción, en lo lírico son dos canciones que están unidas por unos punteos de guitarra que se suceden en el minuto 2:42, siendo todo lo anterior "Holy Wars" y, lo que viene después, "The Punishment Due". Comenzamos por analizar rápidamente la segunda parte, que es mucho más sencilla de entender.  "The Punishment Due" (El Debido Castigo), está inspirada en el personaje "The Punisher" ("El Castigador"), que aparece en los comics de Marvel, sie...

Kiss - The Solo Albums (1978)

Corría el año 1978, y Kiss se había consolidado como una de las bandas más poderosas de la época, tanto en términos musicales como financieros. Sin embargo, las tensiones entre los miembros de la banda empezaban a surgir. La hostilidad se desató cuando Ace Frehley expresó públicamente su deseo de abandonar la banda para grabar su propia música, liberándose de la influencia de sus compañeros. Afortunadamente, Paul y Bill Aucoin lograron persuadir a Ace para que se quedara, proponiéndole la opción de grabar un álbum en solitario. Esto satisfizo al guitarrista, quien sugirió que cada miembro tomara un tiempo para grabar su propio disco en solitario para, pasado un tiempo, lanzarlos todos bajo el propio nombre del grupo. La idea no terminó de contentar a Casablanca, la discográfica que llevaba al grupo en aquel momento, quienes veían como descabellado el hecho de lanzar cuatro LPs en un solo día y las posibilidades más que altas de que esto se tradujera en pérdidas para esta como para ...

W.A.S.P. - W.A.S.P. (1984)

Calificación: ***** Si le preguntáramos a cualquier amante del Hard Rock y el Heavy Metal clásico cuáles fueron los álbumes más innovadores e influyentes de los años ochenta, muchos coincidirían en señalar el debut homónimo de W.A.S.P., un LP que podría considerarse una de las primeras obras del Glam Metal. Tras mucho tiempo queriendo escribir esta reseña, he tenido la oportunidad de lanzarla el 17 de agosto de 2024, día en que este disco celebra su 40º aniversario. Ahora bien, ¡un poco de contexto! Los orígenes de W.A.S.P. se remontan a 1982 y 1983, cuando Steve Duren, mejor conocido como Blackie Lawless, decidió disolver su banda anterior, Circus Circus, en la que también tocaba Randy Piper. Poco después, junto a Piper, nace W.A.S.P., cuya formación inicial incluía también a Tony Richards y Rik Fox (quien fue rápidamente reemplazado por Don Costa; este último también dejaría la banda, asumiendo Blackie el rol de bajista). En pocas semanas, su espectáculo en vivo comenzó a ganar no...

Megadeth - Megadeth (2026)

Calificación: **** * Hay discos cuya escucha resulta difícil por el peso emocional que arrastran. Y es que el álbum homónimo de Megadeth no es un lanzamiento más dentro de una discografía legendaria, sino el auténtico punto final de una de las trayectorias más influyentes, combativas y extensas del Thrash Metal. Con este trabajo se clausura una era iniciada hace más de cuatro décadas, cuando Dave Mustaine supo transformar su expulsión de Metallica, junto a la ira y la ambición que le siguieron, en un proyecto llamado a redefinir el género. Este último esfuerzo actúa, de forma consciente o no, como una revisión de todo el legado de la banda: técnica afilada, velocidad como herramienta ofensiva, crítica social y política, y ese carácter agrio e inconfundible que siempre diferenció a Megadeth de sus contemporáneos. No hay intención alguna de reinventar nada, sino de recordar por qué fue precisamente Megadeth quien ayudó a forjar los cimientos del Thrash. El final, sin embargo, no respo...

Nervosa - Perpetual Chaos (2021)

Calificación: ¡Pero qué alegrón tengo! ¡Qué disco os traigo hoy! Si las brasileñas Nervosa llevaba ya años haciendo las cositas bien, este nuevo lanzamiento, que como comentaré a continuación, ha venido con cambios en su formación, es, sin duda, el mejor de su discografía. Diva Satánica ha tomado las riendas del micrófono y esto ha supuesto un salto de calidad enorme, así como también parte de “esta culpa” reside en las incorporaciones de Eleni Nota y Mia Wallace, que son dos grandísimas artistas tras el bajo y la batería (un acierto tremendo por parte de Prika Amaral). Por lo tanto, y sin sonar duro, al final han sabido compensar la marcha de Fernanda Lira y Luana Dametto. El hecho de haber alterado tanto su formación ha provocado una ligera variación en su sonido, evolucionando hacia terrenos más familiares al Death Metal, aunque sin dejar de lado, ni mucho menos, el Thrash Metal que tan bien se les da hacer. No quiero entretenerme mucho más en los preliminares para pasar dire...

Detrás de la Canción: N.I.B

Si eres fan de Black Sabbath ya conocerás de sobra este clásico de su amplia discografía. "N.I.B" estuvo incluida en su álbum de debut, allá por 1970, siendo uno de los pioneros del Heavy Metal, junto al debut de Coven, entre otros.    El tema está compuesto por una breve, pero gloriosa,   introducción de bajo, "Basically", en la que Geezer Butler, sobran las presentaciones, hace un solo con wah-wah al alcance de muy pocos genios de las 4 cuerdas. Pronto se inicia el riff principal de la canción, tarareado miles de veces por la fanaticada de la banda, y empieza a cantar un sobresaliente Ozzy Osbourne. Hasta ahí nada extraño. Sin embargo, el asunto fundamental por el que se ha escrito este artículo es para abarcar el significado de las siglas "N.I.B", ya que siempre ha existido cierta confusión y polémica a la hora de tratar de explicarlo. Los sectores religiosos, que poco les cuesta buscar alguna pega para denunciar a Black Sabbath o cualquie...

Europe - Europe (1983)

Calificación: **** * Corría el año 1983, un período en el que el hard rock británico estaba experimentando una revolución gracias al icónico álbum "Pyromania" de Def Leppard. Mientras tanto, en Suecia, un joven cuarteto llamado Europe lanzaba su álbum homónimo debut. Inspirados por influyentes bandas de la época como UFO, Thin Lizzy y Rainbow, estos músicos suecos se embarcaron en la misión de desarrollar un hard rock compacto y auténtico que, si bien no introducía innovaciones radicales, destacaba por su calidad compositiva y la destreza técnica de sus miembros. Este álbum homónimo, así como su sucesor "Wings Of Tomorrow" (1984) , representan un período especial en la historia de Europe. Antes de que alcanzaran la fama masiva con "The Final Countdown" (1986), estos álbumes nos muestran un lado más eléctrico y crudo de la banda, en contraste con su imagen posterior asociada a baladas románticas y estribillos pegajosos de los años 80. Antes de comenzar...