Primera (y espero que
no sea la última) vez que hablo de Avatar, una banda que ha tardado en calar en
nuestro país, si es que ha terminado calando tras su comentada actuación en la
edición española del Download Festival de 2017. Desde luego, tras haber escuchado los 7 álbumes que
componen su extensa discografía, puedo concluir que se trata de una banda muy
atractiva y algo compleja de clasificar musicalmente hablando.
¿Qué me gusta de
Avatar?
Aunque tengan algunos
temas con ciertas similitudes, es una banda que sabes que en cualquier momento
puede sorprenderte de alguna forma. Su mezcla de Death Metal con Hard-Rock y
Metal más clásico también es muy interesante. Esta variedad de estilos es
posible gracias a su líder y cantante, el carismático, y lunático, Johannes
Eckerström, quien posee un amplio abanico de registros que lo hacen dueño de
una de las voces que más me gustan del Metal actual. Este personaje parece haber
sido influenciado por Marilyn Manson, aunque yo personalmente prefiera a
Johannes (no soy muy del señor Manson, lo reconozco).
Otro aspecto que me ha
gustado de esta banda es la teatralidad que le añaden a su música (muy cercano al estilo ácido de Alice Cooper o a la
puesta en escena de Rammstein). En este aspecto incidiré más dos párrafos más
abajo, cuando os describa la peculiaridad de su nuevo álbum.
Tras haberse marcado
dos álbumes de categoría como “Hail The Apocalypse” y “Feathers & Flesh”,
ambos son los principales culpables del considerable ascenso de su fama en los
últimos tiempos, ha visto la luz “Avatar Country”, un nuevo invento de lo más
peculiar por parte de nuestros queridos suecos que bien podría ser su obra más ambiciosa.
En este nuevo episodio,
los suecos han creado un álbum que podría clasificarse de conceptual ya que
todos (absolutamente todos) los temas del álbum hablan del rey de una ciudad
(Avatar Country) que han creado para esta ocasión. Tanto en los videoclips
promocionales como en la gira, su guitarrista líder Jonas "Kungen"
Jarlsby encarna al mencionado rey de la ciudad, tocando en un trono y todo. Con
esta situación podéis imaginaros cuánto de peculiares son estos tipos aunque,
si todavía persisten las dudas, os invito a leer el análisis “tema a tema” de este
“Avatar Country”.
Nuestro viaje por el
reino de Avatar comienza, como todo acto institucional o deportivo, con un
himno nacional, titulado “Glory To Our King”, breve y cómico inicio con el que
los suecos nos dejan claro que el eje temático de su nueva entrega va a ser su
rey. El himno, a modo de coña, me ha gustado (¡al menos tiene letra!) y prepara
el cuerpo para un temazo que catalogaría de Epic Metal: “Legend Of The King”,
cargado de grandes, y muy variados, instrumentales, así como una exhibición de
los diferentes registros que posee el chalado de Johannes, que igual te ofrece
una ración de tonos melódicos como te da una clase de guturales. Los ocho
minutacos que se extiende el corte se hacen fácilmente llevaderos gracias al
amplio arsenal de riffs que esta gente es capaz de ofrecer (¡mucha atención a
la parte final!).

Más me ha costado para
cogerle el gusto a “The King Wants You”, aunque al final ha terminado
convenciéndome. El Metal queda en un segundo plano en favor del Hard-Rock,
teniendo un puente y un estribillo que son bastante buenos, una gran letra y
una nueva, y plausible, actuación de Johannes, cuya voz durante los versos me
ha recordado a Paul Stanley, y no sabría dar con la causa exacta de ello.
Cuando digo que esta
banda es peculiar, lo digo con mucha razón. “The King Speaks” es, aunque
parezca broma, un discurso del rey narrado por una especie de programa
televisivo en el que el rey se dirige a sus súbditos anunciando que, gracias a
un enema, se ha recuperado de un resfriado, que se dio una ducha con agua
caliente y que va a jugar al voleibol. Todo entre vítores del pueblo. O son
genios, o están como regaderas o ambas cosas. Desde luego se percibe mucha
crítica a la monarquía, al igual que mis adorados Monty Python hicieron en La
Vida de Brian con los profetas, en la que se raja contra el poder y contra la
sumisión del pueblo.
Tras este momento tan
extraño, es el momento de una de mis canciones preferidas de Avatar (fue con la
que los conocí), así como de las más sorprendentes de todo el álbum. “A Statue Of The King” lo tiene todo: dramatismo,
un puente entre operístico y musical, momentos de guturales salvajes, un
instrumental bestial (¡el solo es épico!), locura desenfrenada y un videoclip
peculiar.
El último gran cañonazo
del álbum llega de la mano de “King After King”, una mezcla de guturales , una
letra de nivel, mucho peso de la melodía (gran trabajo en la batería y el bajo
por parte de Alfredsson y Sandelin) y
una estructura propia del Hard-Rock.
“From this tomb we
shall build you a throne
In your name we shall
sing
Light your torch, let
the flames lead you home
Long live the King!”
Pienso que el disco
tuvo que haber llegado a su final en este momento y no con las dos curiosas,
pero algo sobrantes tal vez (la primera especialmente), piezas instrumentales
“Silent Songs Of The King I: Winter Comes When The King Dreams Of Snow” y
“Silent Songs Of The King II: The King’s Palace”. La primera de ambas se basa
en un sonido ambiental excesivamente calmado, mientras que la segunda, y última
pista del disco, tiene un sonido más atractivo y metalero, aunque tal vez la
habría descartado.
En sus 12 años de
carrera, sin duda, “Avatar Country” parece ser el álbum más ambicioso y
arriesgado de todos hasta la fecha. Puede que no entre a la primera escucha (no
fue mi caso), pero con tiempo estoy seguro de que convencerá a todo buen
metalero que se precie. Mi nota es muy
positiva, las cosas como son, y creo que, con una serie de escuchas más podría
estar a la altura de otros dos grandes LPs que llevan su firma, y que espero reseñar
próximamente, como “Feathers & Flesh” y “Hail The Apocalypse”. Están locos,
pero tienen gancho, son originales, se han marcado un gran número de temas
mayúsculos y un directo asombroso… ¿a alguien le extraña que su fama siga en
aumento?
¡Un 9 para este gran
álbum!
me gusto mucho 8/10
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