Ir al contenido principal

Gillan - Glory Road (1980)

Calificación:*****(9)

Tras abandonar Deep Purple en 1973, Ian Gillan se adentró en una etapa de exploración artística que lo llevó a liderar la Ian Gillan Band, un proyecto donde predominaban las influencias del jazz rock y el progresivo. Aunque esta aventura ofreció momentos interesantes, su propuesta no logró convencer a una audiencia que esperaba algo más cercano al Hard Rock de sus años junto a la banda púrpura. La falta de dirección clara y la irregular recepción por parte de la crítica provocó la desintegración de un proyecto que comenzaba a cuestionar la habilidad compositiva del mismísimo Ian.

Todo cambió en 1979 con la formación de Gillan, una banda que marcó su regreso al rock en su forma más cruda y poderosa. Rodeado de músicos excepcionales como Bernie Tormé en la guitarra, John McCoy en el bajo, Colin Towns en los teclados y Mick Underwood en la batería, Gillan encontró el equilibrio perfecto entre la innovación y la contundencia que lo había hecho famoso. Después del sólido “Mr. Universe” (¡qué discazo!), el grupo se mantuvo firme a sus principios a la hora de dar forma a ”Glory Road” (1980), un álbum que destila energía y que confirmaría la resurrección Ian Gillan. Con riffs explosivos, letras cargadas de actitud (como esa portada simple pero chulesca) y la inconfundible intensidad vocal del cantante, este disco consolidó a la banda como un pilar del Hard-Rock en la década ochentera.

  La potencia de “Unchain Your Brain” inicia el álbum de manera espectacular, con ese rock acelerado que el vocalista ya había empleado para abrir su álbum previo (¡cómo adoro “The Secret Of The Dance”!) y que te atrapa desde el primer segundo. Es difícil encontrarle peros a una pieza donde la instrumentación avanza a un ritmo tan frenético, incorporando momentos solistas de teclados y guitarra, mientras el bueno de Gillan ruge con frescura, dejando claro desde el principio por qué es uno de los más grandes de la historia.

Un bajo vacilante anuncia la llegada de la vibrante “Are You Sure?”, una pista pegadiza y brillante en lo que a instrumentaciones se refiere (¡escuchen esas líneas armonizadas de guitarra y teclados!). Gillan la borda con maestría, haciendo parecer sencillo alcanzar notas inhumanas. Como ocurre con la mayor parte de las canciones de este álbum, es posible identificar similitudes entre este tipo de composiciones y las que un par de años después formarían parte del histórico “Perfect Strangers” de Deep Purple, donde Gillan se reuniría con sus antiguos compañeros. Sin duda, una de mis piezas favoritas de todo el LP.

“Time and Again” se presenta como la canción más peculiar del álbum, conectando más con el concepto sonoro de la Ian Gillan Band. Este corte pausado, con sabor a jazz y blues de carretera, destaca por la calma que imponen el hammond y el bajo, mientras Gillan aprovecha para cantar con toda su veteranía. Aunque no sea la pieza más sobresaliente del disco, siempre me deja un sabor de boca de lo más dulce.

En un momento de protagonismo absoluto, Bernie Tormé toma las riendas del álbum para hacer vibrar al oyente con una gloriosa introducción de guitarra. Las capas de punteos y armonías preparan el terreno para la hardrockera “No Easy Way”, cuyo ritmo clásico se torna contagioso gracias al excelente trabajo de teclados de Colin Towns.

La primera mitad del LP cierra con la purpleliana “Sleeping On The Job”, otro corte fuertemente influido por los años que Ian pasó junto a Deep Purple. Al igual que en otros temas del álbum, anticipa de alguna manera el sonido que encontraríamos en “Perfect Strangers”. Este es un rock cargado de buen rollo, con arreglos de armónica durante la sección de solos y un Gillan que canta como los ángeles.

El recorrido continúa de la mejor manera con la sobresaliente “On The Rocks”, una pieza brillante por su trabajo melódico, que engancha desde la introducción atmosférica de teclados, evocadora de temas como “Stargazer” o “Tarot Woman” de Rainbow. Una de las grandes virtudes de Ian Gillan, demostrada a lo largo de las décadas, es su capacidad para adaptarse a cualquier tipo de composición (¿quién no recuerda su sublime trabajo en Jesucristo Superstar?). En esta canción, con ciertas reminiscencias a los primeros Whitesnake, Gillan despliega teatralidad y elegancia en cada estrofa, para luego rugir como un poseso en el puente-estribillo. Sin duda, de lo mejor de “Glory Road”.

Antes de pasar al séptimo tema del álbum, “If You Believe Me”, permítanme recomendarles abrir una botella de bourbon o Jack Daniels para disfrutar como es debido de esta oda bluesera tan sincera y elegante. Contrasta enormemente con el resto del contenido musical del álbum, pero permanece fiel a la esencia artística de Ian, quien siempre mostró su amor por el blues, género que tanto lo influenció. Son siete minutos de calma y magia que Gillan eleva al máximo con esa voz inconfundible.

Con un tono más cercano a Rainbow, surge la electrizante “Running, White Face, City Boy”, en la que la velocidad recupera protagonismo. Personalmente, adoro esta pieza. Aunque su estructura no sea especialmente compleja, destaca por la potencia vocal de Ian y el duelo de solos que, a mitad de canción, firman Tormé y Towns (¡qué lástima que no dure más!).

El LP culmina con “Nervous”, un tema serpenteante liderado por el bajo de John McCoy. Su ritmo pausado permite a Gillan desplegar sus rugidos más desgarradores del disco, aquellos que tantas alegrías nos dieron en la década anterior. Sobre esta sólida base instrumental, Tormé introduce solos veloces, aderezados con efectos que demuestran una vez más el enorme nivel de este guitarrista.

CONCLUSIÓN

Basta con darle una sola escucha a “Glory Road” para saber que es el mejor álbum en la carrera solista de ese genio llamado Ian Gillan. “Mr. Universe” había traído de vuelta al Gillan más salvaje tras unos años de naufragio, y “Glory Road” consolidó este proyecto cargado de puro hard rock. Fue una suerte que el fracaso comercial de la Ian Gillan Band y su apuesta por el jazz fusión llevaran a nuestro protagonista a entender que debía regresar al redil, acompañado de un grupo de músicos de primer nivel.

Un LP recomendadísimo.



Comentarios

Te recomendamos leer...

Lamb Of God - Into Oblivion (2026)

Calificación: **** * (9) Muy pocas bandas dentro del metal moderno han conseguido mantener una reputación de consistencia y fiabilidad como la que ostenta Lamb of God. Desde que irrumpieran en la escena a comienzos de los 2000 con una mezcla explosiva de groove metal, thrash y actitud hardcore, el quinteto de Richmond se ha consolidado como uno de los pilares del metal estadounidense contemporáneo. Discos como “Ashes of the Wake”  (2004), “Sacrament”  (2006) o “Wrath” (2009) establecieron un estándar que muchas bandas posteriores intentarían imitar: riffs incisivos, precisión rítmica quirúrgica y la voz inconfundible de Randy Blythe escupiendo veneno con una mezcla de rabia política y nihilismo social. A lo largo de más de dos décadas, Lamb of God ha demostrado algo que muy pocos grupos logran: evolucionar sin traicionar su esencia. Incluso cuando algunos de sus discos más recientes —como “Lamb of God” (2020) o “Omens”  (2022)— mostraban una faceta más pulida y accesi...

The Black Crowes - A Pound Of Feathers (2026)

Calificación: **** *(8,5) Para algunos oyentes, The Black Crowes son simplemente una de las grandes bandas de rock estadounidense surgidas a finales de los años ochenta. Para otros —entre los que me incluyo sin ningún tipo de pudor— representan mucho más: un grupo imprescindible que, pese a las tendencias dominantes cuando aparecieron sus primeros álbumes, en plena explosión del Grunge dentro y fuera del continente americano, se consolidó como una de las formaciones que defendieron a capa y espada el rock en su vertiente más clásica. Y es que los hermanos Chris Robinson y Rich Robinson han firmado una de las discografías más sólidas del rock moderno, capaz de mirar de frente a los gigantes del pasado mientras levantaba una identidad propia y reconocible. Personalmente, siempre he sentido una debilidad especial por el grupo. Los considero una de mis bandas predilectas y puedo presumir de tener todos sus LPs. Lo cierto es que, aunque sus primeros trabajos —especialmente Shake Your Mon...

Los herederos de AC/DC

Es innegable que AC/DC creó un estilo propio desde sus orígenes, con unas base rítmica sencilla pero que no existía hasta ese momento. Los principales culpables son Angus y Malcolm Young, los hermanos del Hard Rock. Los años pasan, Malcolm ya se ha marchado de AC/DC por cuestiones de salud, y el fin de la banda parece más que próximo. Sin embargo, los fans de la banda podrán seguir deleitándose durante muchos años con bandas que han nacido inspiradas en el rock de los australianos. Obviamente, como los originales no hay ninguna, pero os dejamos aquí una serie de agrupaciones modernas que han mamado de la teta de Malcolm y Angus (no literalmente). Airbourne Sin duda, la banda más fiel al sonido de la era de Brian Johnson. Curiosamente son australianos, ¿cosas del destino? El caso es que ya tienen 3 discos de estudio publicados, todos sobresalientes, y en breve podremos disfrutar un nuevo trabajo que han terminado de grabar hace poco tiempo.  Sus guitarras afiladas...

Detrás de la Canción: Holy Wars...The Punishment Due

En esta entrada analizamos la letra de una de las canciones más importantes dentro de la amplia discografía de los legendarios Megadeth. Muchos al leer el título de "Holy Wars...The Punishment Due" (Rust In Peace) nos imaginamos que Mustaine se marcó una nueva crítica a las "Guerras Santas" entre religiones. Lo curioso es que no es exactamente así el mensaje que se quiere dar en esta curiosa composición. Primero hay que aclarar otro asunto importante. Pese a ser una única canción, en lo lírico son dos canciones que están unidas por unos punteos de guitarra que se suceden en el minuto 2:42, siendo todo lo anterior "Holy Wars" y, lo que viene después, "The Punishment Due". Comenzamos por analizar rápidamente la segunda parte, que es mucho más sencilla de entender.  "The Punishment Due" (El Debido Castigo), está inspirada en el personaje "The Punisher" ("El Castigador"), que aparece en los comics de Marvel, sie...

Kiss - The Solo Albums (1978)

Corría el año 1978, y Kiss se había consolidado como una de las bandas más poderosas de la época, tanto en términos musicales como financieros. Sin embargo, las tensiones entre los miembros de la banda empezaban a surgir. La hostilidad se desató cuando Ace Frehley expresó públicamente su deseo de abandonar la banda para grabar su propia música, liberándose de la influencia de sus compañeros. Afortunadamente, Paul y Bill Aucoin lograron persuadir a Ace para que se quedara, proponiéndole la opción de grabar un álbum en solitario. Esto satisfizo al guitarrista, quien sugirió que cada miembro tomara un tiempo para grabar su propio disco en solitario para, pasado un tiempo, lanzarlos todos bajo el propio nombre del grupo. La idea no terminó de contentar a Casablanca, la discográfica que llevaba al grupo en aquel momento, quienes veían como descabellado el hecho de lanzar cuatro LPs en un solo día y las posibilidades más que altas de que esto se tradujera en pérdidas para esta como para ...

W.A.S.P. - W.A.S.P. (1984)

Calificación: ***** Si le preguntáramos a cualquier amante del Hard Rock y el Heavy Metal clásico cuáles fueron los álbumes más innovadores e influyentes de los años ochenta, muchos coincidirían en señalar el debut homónimo de W.A.S.P., un LP que podría considerarse una de las primeras obras del Glam Metal. Tras mucho tiempo queriendo escribir esta reseña, he tenido la oportunidad de lanzarla el 17 de agosto de 2024, día en que este disco celebra su 40º aniversario. Ahora bien, ¡un poco de contexto! Los orígenes de W.A.S.P. se remontan a 1982 y 1983, cuando Steve Duren, mejor conocido como Blackie Lawless, decidió disolver su banda anterior, Circus Circus, en la que también tocaba Randy Piper. Poco después, junto a Piper, nace W.A.S.P., cuya formación inicial incluía también a Tony Richards y Rik Fox (quien fue rápidamente reemplazado por Don Costa; este último también dejaría la banda, asumiendo Blackie el rol de bajista). En pocas semanas, su espectáculo en vivo comenzó a ganar no...

Megadeth - Megadeth (2026)

Calificación: **** * Hay discos cuya escucha resulta difícil por el peso emocional que arrastran. Y es que el álbum homónimo de Megadeth no es un lanzamiento más dentro de una discografía legendaria, sino el auténtico punto final de una de las trayectorias más influyentes, combativas y extensas del Thrash Metal. Con este trabajo se clausura una era iniciada hace más de cuatro décadas, cuando Dave Mustaine supo transformar su expulsión de Metallica, junto a la ira y la ambición que le siguieron, en un proyecto llamado a redefinir el género. Este último esfuerzo actúa, de forma consciente o no, como una revisión de todo el legado de la banda: técnica afilada, velocidad como herramienta ofensiva, crítica social y política, y ese carácter agrio e inconfundible que siempre diferenció a Megadeth de sus contemporáneos. No hay intención alguna de reinventar nada, sino de recordar por qué fue precisamente Megadeth quien ayudó a forjar los cimientos del Thrash. El final, sin embargo, no respo...

Nervosa - Perpetual Chaos (2021)

Calificación: ¡Pero qué alegrón tengo! ¡Qué disco os traigo hoy! Si las brasileñas Nervosa llevaba ya años haciendo las cositas bien, este nuevo lanzamiento, que como comentaré a continuación, ha venido con cambios en su formación, es, sin duda, el mejor de su discografía. Diva Satánica ha tomado las riendas del micrófono y esto ha supuesto un salto de calidad enorme, así como también parte de “esta culpa” reside en las incorporaciones de Eleni Nota y Mia Wallace, que son dos grandísimas artistas tras el bajo y la batería (un acierto tremendo por parte de Prika Amaral). Por lo tanto, y sin sonar duro, al final han sabido compensar la marcha de Fernanda Lira y Luana Dametto. El hecho de haber alterado tanto su formación ha provocado una ligera variación en su sonido, evolucionando hacia terrenos más familiares al Death Metal, aunque sin dejar de lado, ni mucho menos, el Thrash Metal que tan bien se les da hacer. No quiero entretenerme mucho más en los preliminares para pasar dire...

Detrás de la Canción: N.I.B

Si eres fan de Black Sabbath ya conocerás de sobra este clásico de su amplia discografía. "N.I.B" estuvo incluida en su álbum de debut, allá por 1970, siendo uno de los pioneros del Heavy Metal, junto al debut de Coven, entre otros.    El tema está compuesto por una breve, pero gloriosa,   introducción de bajo, "Basically", en la que Geezer Butler, sobran las presentaciones, hace un solo con wah-wah al alcance de muy pocos genios de las 4 cuerdas. Pronto se inicia el riff principal de la canción, tarareado miles de veces por la fanaticada de la banda, y empieza a cantar un sobresaliente Ozzy Osbourne. Hasta ahí nada extraño. Sin embargo, el asunto fundamental por el que se ha escrito este artículo es para abarcar el significado de las siglas "N.I.B", ya que siempre ha existido cierta confusión y polémica a la hora de tratar de explicarlo. Los sectores religiosos, que poco les cuesta buscar alguna pega para denunciar a Black Sabbath o cualquie...

Europe - Europe (1983)

Calificación: **** * Corría el año 1983, un período en el que el hard rock británico estaba experimentando una revolución gracias al icónico álbum "Pyromania" de Def Leppard. Mientras tanto, en Suecia, un joven cuarteto llamado Europe lanzaba su álbum homónimo debut. Inspirados por influyentes bandas de la época como UFO, Thin Lizzy y Rainbow, estos músicos suecos se embarcaron en la misión de desarrollar un hard rock compacto y auténtico que, si bien no introducía innovaciones radicales, destacaba por su calidad compositiva y la destreza técnica de sus miembros. Este álbum homónimo, así como su sucesor "Wings Of Tomorrow" (1984) , representan un período especial en la historia de Europe. Antes de que alcanzaran la fama masiva con "The Final Countdown" (1986), estos álbumes nos muestran un lado más eléctrico y crudo de la banda, en contraste con su imagen posterior asociada a baladas románticas y estribillos pegajosos de los años 80. Antes de comenzar...