Ir al contenido principal

Dream Theater - Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory (1999)

Calificación:*****

Hacía tiempo que no me aventuraba a traer por estos lares una obra conceptual de Metal Progresivo, pero creo que el 30 aniversario del célebre “Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory” de Dream Theater es motivo más que suficiente para hacerlo.

Como sugiere el título, esta obra retoma la historia esbozada en "Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper," la quinta canción de otra joya de la banda, “Images and Words”. Curiosamente, cuando compusieron aquella primera canción, el título incluía “Part 1” en tono humorístico, ya que en realidad no tenían intención alguna de hacer una segunda parte. Fue el interés y la insistencia de los fans lo que impulsó a la banda a considerar una secuela, que comenzó a gestarse en formato de canción durante las sesiones de grabación de “Falling Into Infinity”. Sin embargo, dado el amor de Dream Theater por los desafíos, decidieron que esta continuación no sería solo una canción, sino una obra conceptual completa.

De este modo, el grupo trabajó durante dos años sin descanso en la que sería su obra más compleja hasta entonces, tanto a nivel musical como lírico. Durante esta etapa, ocurrieron dos sucesos importantes para la banda. Por un lado, Derek Sherinian, teclista desde los inicios, fue despedido y reemplazado por Jordan Rudess, quien ya había demostrado su valía en el famoso proyecto Liquid Tension Experiment junto a Mike Portnoy y John Petrucci. Rudess aportaría una nueva dimensión al sonido de la banda. Además, rompieron con su antigua disquera, Atco Records, tras varias disputas, y firmaron con Elektra Records, quienes les ofrecieron mayor libertad creativa.

“Scenes From A Memory” se gestó en los neoyorquinos BearTracks Studios. Fueron sesiones maratonianas en las que la banda puso un gran énfasis en la cohesión entre narrativa y virtuosismo instrumental. Todos eran conscientes de que tenían en sus manos algo especial que podía otorgarles la inmortalidad… ¡y vaya si lo lograron!

Aunque me detendré en cada tema para explicar a qué parte de la trama corresponde cada canción, el argumento general de este “Metropolis Pt. 2” podría resumirse a grandes rasgos así: Nicholas se somete a hipnosis regresiva para investigar unos sueños recurrentes que lo conectan con la vida de Victoria, una joven asesinada en 1928. A medida que profundiza en sus sesiones, descubre que comparte un vínculo espiritual con ella. Según un periódico, su exnovio Julian la mató en un ataque de desesperación antes de suicidarse, pero Nicholas sospecha que la historia esconde algo más.

Con el tiempo, descubre que Edward, hermano de Julian, sedujo a Victoria mientras ella estaba vulnerable y, al saber que ella quería regresar con Julian, asesinó a ambos, encubriendo el crimen como un suicidio. Tras esta revelación, Nicholas cree haber encontrado la paz y superado su obsesión. Sin embargo, al final del álbum, el Hipnotizador, reencarnación de Edward, lo asesina, mostrando que el trágico ciclo del destino se repite sin fin.

Nuestro viaje comienza con “Regression”, una breve balada fiel al estilo de Dream Theater que sirve como obertura a esta ambiciosa historia. Aquí, Nicholas, el protagonista, acude al Hipnotizador para entrar en un estado hipnótico que lo ayude a lograr la regresión. Los sonidos de relojes y la voz del hipnotizador nos mecen en un primer momento, para luego dar paso a las guitarras y una instrumentación bucólica que siempre me ha recordado a las dos partes de “Pigs On The Wing” de Pink Floyd. Como dato curioso, al final del número se escucha la frase “So glad to see you my friend”, que la banda reutilizó en otros temas como “This Dying Soul” (Train Of Thought) y “Repetance” (Systematic Chaos).

La clase musical empieza con “Scene Two: I. Overture 1928”, un corte instrumental marcado por constantes cambios de ritmo, con los que la banda representa el viaje hipnótico de Nicholas, quien comienza a experimentar la regresión y a encontrar semejanzas en la vida de Victoria y la suya propia. A nivel sonoro, se pueden identificar fragmentos de otras canciones del álbum, convirtiéndose en una especie de obertura progresiva que anticipa lo que se va a disfrutar. El recurso de crear una canción con fragmentos no es novedoso (The Who, por ejemplo, tiene un tema llamado “Quadrophenia” con varios riffs que aparecen a lo largo de esa obra conceptual), pero aquí es un auténtico ejercicio de precisión y elegancia, resaltando especialmente las secciones de guitarra y batería.

“Strange Déjà Vu” irrumpe con fuerza; es una pista de medio tiempo contundente, elegantemente adornada (los fills que Portnoy introduce son memorables) y la base perfecta para que James LaBrie se luzca, alcanzando notas muy altas. Los pasajes de teclados de Jordan van añadiendo solemnidad al conjunto. En la segunda mitad, Petrucci cambia la dirección de la pieza con un riff más eléctrico que Myung y Portnoy acompañan con asombrosa precisión rítmica.

A nivel de trama, esta canción es interesante porque explica el motivo por el cual Nicholas decidió acudir al Hipnotizador. Cada noche tenía sueños en los que se sumergía en otra vida, y el viaje hipnótico lo lleva de forma más clara a esos mundos previos, encontrándose en una habitación con Victoria, quien guarda un oscuro secreto. Nicholas se frustra por no lograr obtener una revelación, hasta que ella le dice que quiere contarle la verdad sobre su asesinato. Al volver a la vida real, Nicholas siente la urgencia de indagar en el pasado oscuro de Victoria, sabiendo que solo podrá lograrlo a través de sus propios sueños.

“Through My Words” es una delicada balada de apenas un minuto y dos segundos en la que Nicholas descubre su conexión con Victoria: dos mentes diferentes que comparten una misma alma, lo que le permite percibir lo que ella sintió ochenta años atrás. La pieza es breve, pero LaBrie la interpreta con sensibilidad, cantando con su elegancia característica sobre una hermosa pista de piano.

“Fatal Tragedy” es una de las joyas de Dream Theater, con una interpretación vocal de LaBrie que saca a relucir su tesitura más dramática mientras sus compañeros tejen una compleja pieza instrumental llena de cambios de ritmo, pasando de un inicio melódico a una segunda mitad marcada por la agresividad. El duelo de solos entre Petrucci y Rudess fascina, al igual que la poderosa sección rítmica de Myung y Portnoy. La trama revela que Nicholas, tras hablar con un anciano, descubre el asesinato de una mujer décadas atrás, tragedia que sigue siendo un misterio. El anciano sugiere que investigue más, y Nicholas, obsesionado por la verdad (“Sin amor ni verdad no puede haber vuelta atrás”), acude de nuevo al Hipnotizador, quien lo invita a realizar otra regresión para descubrir cómo murió Victoria (“recuerda que la muerte no es el fin, sino una transición”).

Para este humilde reseñista, el mejor tema del disco y uno de los mayores ejemplos de genialidad que nos ha ofrecido Dream Theater a lo largo de estas cuatro décadas de excelencia se encuentra en “Beyond This Life”. Este corte impone un ritmo veloz desde el primer segundo, pero no deja de transformarse a través de numerosos riffs y secciones (adoro la agresividad que explota en el minuto 3:25 con la voz desgarrada de LaBrie y el correspondiente acompañamiento de guitarra), cada una más compleja que la anterior. Es posible encontrar aquí un estilo similar al de los álbumes previos de la banda (“Take The Time”, “Pull Me Under”, “6:00” o la ya mencionada “Metropolis Pt. 1”). En su segunda mitad, Rudess y Petrucci se baten en un nuevo duelo de solos con sus respectivos instrumentos, logrando construir uno de los grandes momentos del álbum (es imposible no quedarse boquiabierto ante semejante despliegue de clase).

A nivel lírico, también puede afirmarse que estamos ante una de las canciones más importantes de la obra. Todo comienza con la lectura de la portada de un periódico de 1928, donde se relata la muerte de una joven llamada Victoria, cuyo asesino, que resultó ser su expareja, se suicidó posteriormente. El diario explica que Victoria y su asesino, llamado Julian, se habían separado debido a las adicciones de él y su estilo de vida decadente. Además, se menciona a un testigo llamado Edward Baynes, quien declaró haber escuchado un “sonido horripilante”. Al parecer, Edward decidió acercarse al lugar de donde provenía dicho sonido y allí encontró a una mujer que había sido asesinada de un disparo. Su asesino, según el testimonio, al ver a Edward, se suicidó en el acto, cayendo sobre el cuerpo sin vida de la joven.

La noticia relata la presencia de pruebas físicas en la escena del crimen, tales como una navaja (lo que sugiere que hubo una pelea previa) y una nota en el bolsillo del asesino, en la que Julian afirmaba que prefería morir antes que vivir sin su amada. Nicholas lee atentamente todo el texto y sigue creyendo que comparte el mismo alma que Victoria, así como algunos rasgos de personalidad, algo que se expresa en frases como “todo lo que aprendemos ahora, se lleva más allá de la vida” y “lo que hemos sido es lo que somos”.

Me encanta cómo “Through Her Eyes” incorpora melodías similares a las de la ya reseñada “Through My Words”, algo que intensifica aún más la cohesión conceptual de un álbum en el que nada ha sido compuesto ni escrito al azar. Este gran baladón cuenta con la participación de Theresa Thomason, quien añade arreglos de voz realmente dulces que encantan a cualquiera y encajan a la perfección con la voz emotiva de James. Siempre me ha llamado la atención la percusión electrónica que Portnoy utiliza aquí, algo poco común en él. La letra nos narra la reflexión que Nicholas realiza desde su cama, incapaz de superar el hecho de que Victoria fue asesinada en 1928. Es en este momento cuando decide localizar la tumba donde ella descansa para expresar su frustración por lo sucedido y comienza a asumir que, al compartir una misma alma, él también sufrió ese asesinato. En la tumba, Nicholas no puede evitar romper a llorar y expresar su impotencia ante la injusticia que sufrió Victoria. Así, comprende que la vida lo estaba guiando para que aceptara su muerte en una existencia anterior. Este es el cierre del primer acto.

El segundo acto arranca con “Home”, una epopeya sonora de más de 12 minutos que conecta musicalmente con “Beyond This Life”, aunque también introduce elementos novedosos, como escalas orientales y el sitar, que combinan de maravilla con la penetrante línea de bajo que Myung aporta a esta pieza. Aquí nos encontramos con una muestra magistral de metal progresivo, especialmente en su segunda mitad, donde la sobresaliente producción nos permite apreciar el indiscutible virtuosismo de cada músico. Personalmente, me gustaría resaltar la sucesión de solos de Jordan y Petrucci, sostenidos por la siempre precisa dupla de bajo y batería.

En cuanto a la narrativa, Julian Baynes expresa con amargura su propia existencia tras ser abandonado por Victoria, quien se hartó de sus numerosas adicciones. Desesperada, ella busca consuelo en el hermano de Julian, Edward Baynes, para compartir sus penas. Es en este momento cuando Ed descubre que se siente atraído hacia ella de manera obsesiva, algo que en un inicio le avergüenza, siendo la exnovia de su hermano, pero que pronto deja de importarle. Aprovechando la vulnerabilidad de Victoria, comienza a seducirla. Aquí la banda retoma una frase de “Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper” que dice: “Recuerdo que me dijeron que hay un nuevo amor que nace, por cada uno que ha muerto”.

Por su parte, Nicholas prosigue con su investigación, leyendo algunos periódicos y contando los días que faltan para su próxima sesión de hipnosis regresiva, con la esperanza de resolver de una vez por todas este misterio que tanto lo atormenta.

Aunque en Dream Theater resulta casi imposible elegir un solo tema instrumental, reconozco que tengo una admiración especial por “The Dance of Eternity”, una gloriosa composición de casi siete minutos donde cada músico lleva sus habilidades al máximo. Se trata de una ambiciosa pieza, marcada por constantes cambios de ritmo y estilo, numerosos solos de Petrucci y Rudess (Myung también tiene un momento destacado) y una actuación impresionante de Portnoy tras su kit (¡el uso del doble pedal en esta composición es simplemente para quitarse el sombrero!). El título de la pieza proviene de la última frase del tema “Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper” (“Love is the dance of eternity”), siendo esta una clara alusión al amor profundo que existió entre Victoria y Julian.

"One Last Time" nos conduce nuevamente por el camino de las baladas con un ritmo que ya habíamos escuchado en la “Overture 1928”. Esta pieza, aunque sencilla (si es que el término puede aplicarse a Dream Theater), destaca por dar más peso a la trama conceptual. En este punto, Nicholas empieza a dudar de la veracidad de las pruebas sobre el asesinato de Victoria y sospecha que esta mantuvo una relación sentimental con Edward, quien resultó herido emocionalmente cuando ella lo dejó tras "una última cita" (puede escucharse a Victoria diciendo “Una última vez nos acostaremos hoy”). Así, nuestro protagonista decide visitar la casa de Edward, donde los encuentros entre ambos se llevaron a cabo. Es allí donde experimenta una revelación al escuchar súbitamente una voz femenina gritando, seguida de la de un hombre que pide perdón por algo que Nicholas no alcanza a comprender.

A medida que el álbum se aproxima a su fin, nos encontramos con la bellísima “The Spirit Carries On”, una balada inolvidable que evoca la intensidad de Pink Floyd y su obra "Shine On You Crazy Diamond”. La interpretación vocal de LaBrie es destacada, mientras que los arreglos de teclado por parte de Rudess son igualmente notables, aunque es el emotivo solo de guitarra de Petrucci lo que se roba el protagonismo. Con una intuición de que Edward fue el verdadero asesino de Victoria, Nicholas se somete a una última sesión de hipnosis. En ese momento, mientras planea exponer la verdad oculta de este crimen cometido 70 años atrás, se le aparece Victoria, quien le pide a Nicholas que siga adelante sin olvidar la verdad que ha descubierto. Esta solicitud genera en él una inédita paz interior, al comprender finalmente que ha logrado cerrar un capítulo que lo había consumido en una profunda obsesión. Al concluir el tema, Nicholas reflexiona sobre las palabras que el Hipnotizador había pronunciado al comienzo de la historia: "la muerte no es el fin, sino solo una transición".

La historia y el álbum llegan a su magnífico final con “Finally Free”, una pieza cinematográfica de 12 minutos que fusiona el metal progresivo más denso (es impresionante el trabajo complejo de Portnoy en la batería) con diálogos y efectos sonoros que le aportan un cierre perfecto a esta narrativa cautivadora. Los últimos dos minutos consisten en una representación sin música del dramático final de la trama, con un sonido final que, como muchos sabrán, es el mismo que abre "The Glass Prison”, la primera canción de "Six Degrees of Inner Turbulence”, álbum que seguiría a este. Este tipo de conexiones se convertirían en algo habitual en los discos sucesivos de la banda.

Desglosemos el desenlace de la historia: Nicholas regresa de su hipnosis y se dirige a casa en coche. Mientras tanto, se revela que Victoria y su amado Julian se habían reunido en secreto para hablar. Ella le expresa su decisión firme de dejar a Edward de una vez por todas para vivir el resto de sus días junto a Julian. Sin embargo, lo que no esperaban es que Edward se presentara en esa reunión secreta, la cual terminaría de forma trágica para la pareja. Tras un forcejeo, Edward hiere de muerte a Julian con un disparo. En ese momento, pronuncia las palabras “abre tus ojos, Victoria” antes de dispararle a ella también, matándola en el acto. Luego, coloca una nota en la chaqueta de Julian, quien yace junto a Victoria, que le ayudará a interpretar su papel de falso testigo del crimen.

Después de este desenlace, Nicholas regresa a casa con la aparente calma de haber superado el peso de su obsesión. Al llegar, al encender la televisión, se entera del asesinato de John Fitzgerald Kennedy, pero decide apagarla. Con un vaso de whisky en la mano, decide poner algo de música en su fonógrafo. No obstante, ese aparente final feliz es interrumpido abruptamente por la aparición del Hipnotizador, quien irrumpe en la casa de Nicholas. Tras pronunciar una frase familiar (“¡abre tus ojos, Nicholas!”), le dispara, revelando al oyente que este extraño personaje era, en realidad, el alma reencarnada de Edward. Al matar a Nicholas, el Hipnotizador asegura que el ciclo de tragedia se repita una vez más.

CONCLUSIÓN

Scenes from a Memory es mucho más que un álbum de Dream Theater. A lo largo de sus 77 minutos, el quinteto logró crear uno de los viajes más épicos y complejos que se recuerden en la historia del metal progresivo. La ambición y el deseo de la banda por explorar estructuras rítmicas sumamente intrincadas, unidas a la refinada y entretenida historia que nos han contado, establecieron nuevos estándares para las posibilidades narrativas dentro de este subgénero, lo que ha permitido que la segunda parte de Metropolis continúe fascinando, 30 años después, a todos aquellos que se aventuran a descubrirla.

Comentarios

Te recomendamos leer...

Crónica del Concierto de Saxon en la sala Santana 27, Bilbao (26/04/2026)

  "El rugido eterno del metal: Saxon desata el caos en  Bilbao" Para los que hemos crecido escuchado Saxon, el privilegio de poder verlos en vivo una vez más me parece incalculable. Fue en 2024 cuando pude escucharlos como teloneros de Judas Priest en Pamplona y, desde entonces, había estado esperando a que se diera la oportunidad de volver a disfrutar de su monumental directo. Bilbao fue una de las tres ciudades escogidas por los británicos para celebrar los 45 añazos de “Wheels Of Steel”, una de las obras más queridas y trascendentales que el grupo lanzó durante su periodo de mayor apogeo. Si embargo, estos debían a principios de septiembre del año pasado, pero el inesperado cáncer que le diagnosticaron a su legendario cantante, Biff Byford, obligó al grupo a posponer su paso por la península. Ya con el veterano Byford al 100% (no hay más que escuchar cómo sigue cantando), la banda retomó la gira en Reino Unido en noviembre y, para no cancelar su compromiso con el públi...

The Rolling Stones - Sticky Fingers (1971)

Calificación: ***** Hay discos importantes, hay discos míticos… y luego están los discos que parecen contener una época entera dentro de sus canciones. “Sticky Fingers” pertenece a esa categoría tan exclusiva. Publicado en 1971, es mucho más que uno de los grandes trabajos de The Rolling Stones: representa la consagración absoluta de todo aquello que convirtió a la banda en leyenda. Blues, rock, country, decadencia urbana, sensualidad peligrosa, adicción, elegancia canalla y canciones extraordinarias. Todo queda concentrado en sus 10 composiciones. Si los años sesenta habían mostrado a los Stones como la respuesta sucia y provocadora frente a la pulcritud elegante y pop de The Beatles, el arranque de los setenta los encontró convertidos en algo todavía mayor: una institución cultural que seguía sonando peligrosa. “Sticky Fingers” marca además el inicio de una nueva etapa empresarial y artística al ser el primer álbum publicado en su propio sello, Rolling Stones Records, simbolizado p...

Elegant Weapons - Evolution (2026)

Calificación: **** * Algunos proyectos paralelos nacen como simple distracción entre giras. Otros, en cambio, terminan revelando facetas creativas que la banda principal no siempre permite desarrollar. Elegant Weapons, iniciativa liderada por Richie Faulkner, nos brinda la oportunidad de descubrir otra cara de este grandísimo guitarrista. Junto a él encontramos al enorme Ronnie Romero, una de las grandes revelaciones de la pasada década dentro del rock gracias a su celebrado paso por Rainbow o sus colaboraciones con Michael Schenker, además de Dave Rimmer al bajo y otro músico curtido como Christopher Williams tras la batería. Si el debut Horns for a Halo (2023) cosechó grandes críticas gracias a su sorprendente colección de canciones, este nuevo lanzamiento, publicado bajo el título de Evolution, busca afianzar el sonido, la química interna y la dirección artística del grupo, algo que ya os adelanto que consiguen con creces. Conviene señalar, además, que Richie ha vuelto a contar c...

Análisis a la discografía de Saxon

No puedo ocultar que Saxon, la popular banda originaria de Barnsley (Reino Unido), ha marcado mi vida desde mi adolescencia convirtiéndose en una de mis agrupaciones predilectas. A lo largo de casi 50 años de trayectoria, los británicos han engrandecido y definido el Heavy Metal con obras inmortales, así como también han coqueteado con otros estilos y tendencias saliendo, en muchas ocasiones, bien parados.  Este artículo analiza brevemente sus 23 álbumes de estudio desde el cariño y el respeto que este conjunto merece.  SAXON (1979) Calificación: *** * *(7) Rainbow Theme -Frozen Rainbow - Big Teaser - Judgement Day - Stallions Of The Highway - Backs To The Wall - Still Fit To Boogie - Militia Guard Antes de convertirse en uno de los grandes nombres de la NWOBHM, Saxon fue una banda en construcción. Bajo el provocador nombre de Son Of A Bitch, el grupo comenzó a forjarse en el triángulo industrial de Barnsley, Sheffield y Doncaster hasta consolidar en 1977 la formación clásic...

¡ENTREVISTA A BIFF BYFORD (SAXON)!

Es un auténtico honor haber podido compartir una breve charla con Biff Byford, una de las voces más emblemáticas de la historia del heavy metal y un ídolo personal, en la semana previa a los tres shows de Saxon en nuestro país. Originalmente estos estaban programados para septiembre de 2025, pero los recientes problemas de salud de Biff obligaron a posponerlos a abril de 2026. Ahora que Mr. Byford está de nuevo en plena forma y con ganas de sembrar el caos en Barcelona, Bilbao (¡allí estaremos!) y Madrid con una gira que conmemora los más de 45 años de “Wheels Of Steel” junto a otros clásicos y temas más recientes que garantizan emociones fuertes para la próxima semana. Compartimos a continuación la breve, pero inolvidable, conversación que pudimos compartir con uno de los grandes mitos vivientes de la NWOBHM, quien nos trató con su conocida educación y calma.     -------------------------------------------------------------------------------------------------------------...

Kiss - The Solo Albums (1978)

Corría el año 1978, y Kiss se había consolidado como una de las bandas más poderosas de la época, tanto en términos musicales como financieros. Sin embargo, las tensiones entre los miembros de la banda empezaban a surgir. La hostilidad se desató cuando Ace Frehley expresó públicamente su deseo de abandonar la banda para grabar su propia música, liberándose de la influencia de sus compañeros. Afortunadamente, Paul y Bill Aucoin lograron persuadir a Ace para que se quedara, proponiéndole la opción de grabar un álbum en solitario. Esto satisfizo al guitarrista, quien sugirió que cada miembro tomara un tiempo para grabar su propio disco en solitario para, pasado un tiempo, lanzarlos todos bajo el propio nombre del grupo. La idea no terminó de contentar a Casablanca, la discográfica que llevaba al grupo en aquel momento, quienes veían como descabellado el hecho de lanzar cuatro LPs en un solo día y las posibilidades más que altas de que esto se tradujera en pérdidas para esta como para ...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Rammstein - Zeit (2022)

Calificación: **** * (9) La maquinaria alemana sigue dando sus frutos. Lo nuevo de Rammstein suena por momentos como un logrado y sorprendente retorno a sus primeros esfuerzos discográficos, aunque tampoco renuncia a incluir elementos más contemporáneos, convirtiéndola así en una de sus obras más ambiciosas y variopintas.  En sus casi tres décadas de trayectoria, Rammstein ha logrado hacer algo de lo que no todas las grandes bandas de Rock y Metal pueden presumir: no dejar a nadie indiferente. No todo el mundo ha sido receptivo con el estilo musical de una de las bandas precursoras del Industrial Metal, así como por sus letras y videoclips, los cuales casi siempre suelen tratar temas que despiertan polémica (no olvidemos el más reciente revuelo despertado por el videoclip de “Deutschland” en el que, durante algunas escenas, aparecían vestido de judíos cerca de ser ahorcados para luego alzarse y ejecutar a las tropas Nazis). Podría decirse, si me lo permiten, que estamos habla...

Corrosion Of Conformity - Good God/Baad Man (2026)

Calificación: **** * (8,5) Pocas bandas pueden presumir de una trayectoria tan coherente y, al mismo tiempo, tan marcada por la evolución como Corrosion of Conformity. Desde sus primeros pasos en la escena hardcore de los años 80 (imposible olvidar la ferocidad de “Animosity”) hasta su consolidación como uno de los nombres esenciales en la fusión de sludge, heavy metal y rock sureño, el grupo ha sabido desarrollar un lenguaje propio que va más allá de cualquier etiqueta. Álbumes como Blind, Deliverance o Wiseblood no solo marcaron distintas etapas dentro de su carrera, sino que también contribuyeron a definir un sonido que, a día de hoy, continúa siendo referencia dentro del género. Con el paso de los años, la banda ha evidenciado una habilidad poco común para integrar influencias sin perder su esencia. El poso punk de sus inicios, la densidad heredada de Black Sabbath, el groove característico del sur de Estados Unidos y una sensibilidad blues que aflora incluso en sus momentos más...

Black Sabbath - Heaven And Hell (1980)

Calificación: ***** Portada del disco "The world is full of  Kings and Queens who blind your eyes and steall yor dreams...it`s Heaven and Hell" Eran malos tiempos para Black Sabbath. La primera era de la banda, caracterizada por la calidad de sus trabajos, salvo el "Technical Ecstasy", había terminado con el  despido de Ozzy Osbourne debido a su profunda adicción a las drogas y al alcohol. Su sustituto fue el joven, pero experimentado, Ronnie James Dio, que había cantado para Elf, banda de rock y blues, y Rainbow, junto al mítico Ritchie Blackmore, donde nos regaló tres discazos históricos como el "Ritchie Blackmore`s Rainbow", el "Rising" o el "Long Live Rock and Roll".  A Dio no le atraía el camino que estaba siguiendo Ritchie y su banda, por lo que abandonó esa formación poco después de grabar el mencionado "Long Live..." La pregunta era ¿podría Sabbath remontar el vuelo? ¿O la incorporación de Dio empeoraría...