Ir al contenido principal

Deep Purple - Burn (1974)

Calificación:*****(9)

Podríamos decir que la entrada de Deep Purple en la década de los 70 fue insuperable. Y es que, tras publicar una triada gloriosa de álbumes como la que conforman “In Rock”, “Fireball” y “Machine Head” se tradujo en giras exitosas a lo largo y ancho del globo terráqueo, convirtiéndose, con permiso de Led Zeppelin y Black Sabbath, en la primera banda de Hard-Rock en haber llegado tan lejos (geográficamente hablando). En medio de este camino, por si fuera poco, graban y editan el que el tiempo ha terminado convirtiendo en uno de los mejores álbumes en directo de la historia, el celebérrimo “Made In Japan”.

Este ascenso como la espuma en la escalera de la fama fue proporcional al de las tensiones entre Ian Gillan y Ritchie Blackmore, una de las más conocidas rivalidades dentro del género, una relación que terminó por romperse durante la gira promocional del infravalorado “Who Do We Think We Are”, concretamente en junio de 1973, cuando el propio cantante, agotado de discutir con Ritchie por la dirección sonora que el grupo estaba tomando y descontento con el resultado final del mencionado “Made In Japan”, redactó una carta de renuncia y dejó el grupo. Tras este, y en un movimiento no exento de polémicas, Blackmore comunicó al bueno de Roger Glover, eterno bajista del grupo, que estaba despedido por decisiones “puramente de negocios, nada personal”, algo que, aunque pueda parecer traumático, no impidió que Glover pudiera seguir adelante con su carrera, convirtiéndose en poco tiempo en uno de los productores más destacados de esa misma década (ahí están los álbumes más aclamados de Nazareth como prueba). Gillan y Glover no volverían a Deep Purple hasta 1984, año en el que, como muchos sabrán, vería la luz el notable “Perfect Strangers”. Sin embargo, hay que decir que Glover retomó su relación profesional con Blackmore unos años antes, cuando este lo invitó a formar parte de Rainbow.

Ante estas dos bajas tan notables y con la misión de mantener la reputación de Deep Purple en alza, el grupo se hizo con los servicios de dos artistas llamados a hacer grandes cosas por el Rock. Para la voz el elegido fue un joven desconocido llamado David Coverdale, que había cantado hasta la fecha en bandas locales para poder pagarse los estudios en la Escuela de Arte y que, tras leer un anuncio en la prensa, se presentó a la audición de la banda púrpura, convenciendo en seguida a todos los miembros de su potencial. Por su parte, la vacante dejada por Roger Glover sería ocupada por Glenn Hughes, quien no era ni mucho menos un desconocido dentro de la escena británica, ya que había grabado tres álbumes con una banda injustamente infravalorada llamada Trapeze (LPs como “Medusa” o “You’re The Music…We’re Just The Band” me resultan imperdibles) en la que cantaba y tocaba el bajo (también militó en el grupo Tommy Bolin, guitarrista que un par de años más tarde tocaría en Deep Purple). En un primer momento, Hughes había declinado la oferta ya que se negaba a desempeñar únicamente el rol de bajista, exigiendo también encargarse de las labores vocales. No obstante, la leyenda cuenta que el grupo logró convencerle haciéndole creer que el cantante elegido por el grupo era el mismísimo Paul Rodgers (Free), una mentira que Hughes no tardó en desmantelar y que llevó al músico a poner una condición indispensable para su fichaje: aunque Coverdale gozara de más protagonismo como cantante, él también quería cantar en Deep Purple, siendo bajista y segunda voz de la banda. 

La historia terminaría convirtiendo a Coverdale y a Hughes en dos nombres propios del Hard-Rock: el primero, como todos saben, fundaría y lideraría durante toda su vida a los mismísimos Whitesnake, mientras que Hughes se labraría una carrera en solitario bastante destacada a la que hay que sumarle diferentes colaboraciones con grandes bandas como Black Sabbath, The Dead Daisies o Black Country Comunion, entre otras.

Ya fuera por comodidad o por superstición, el reconstruido grupo hizo las maletas y volvió a su Tierra Santa, Montreux (Suiza), y más concretamente al estudio móvil de los Rolling Stones, donde unos años antes fue engendrado el mismísimo “Machine Head”. Si bien las sesiones transcurrieron con normalidad, hay que destacar que tanto Coverdale como Hughes participaron activamente en el proceso compositivo, influyendo notoriamente en el sonido que el nuevo LP terminaría teniendo. Claro que la premisa fundamental de Deep Purple era seguir creando canciones lo suficientemente buenas como para seguir llenando estadios a lo largo de la geografía planetaria, pero era difícil que la llegada de dos miembros nuevos, con sus propios gustos sonoros (Hughes amaba el Funk y Coverdale el Soul) no terminaran influyendo en la nueva colección de canciones que estaban creando. A finales de 1973 el LP estaba terminado.

Fue el 15 de febrero de 1974 cuando el mundo pudo escuchar “Burn”, el primer álbum de la nueva formación de los mastodónticos Deep Purple. Su portada, que el tiempo ha terminado también convirtiéndola en icónica, presentaba a los miembros de la banda convertidos en velas sobre un fondo púrpura, una imagen de lo más llamativa. Dicho esto, quiero comenzar ya mismo a hablaros sobre esta obra imperecedera, al mismo tiempo que me gustaría invitar a aquellos lectores que no conocen el álbum a darle una oportunidad. 

Nuestro viaje sonoro, y esta nueva formación del grupo, echó a andar con la archiconocida “Burn”, una pieza con sabor a los Deep Purple del pasado en el que un riff mastodóntico de Blackmore inicia las hostilidades para que, en cuestión de segundos, la base rítmica de Paice, Lord y Hughes lo acompañen a toda velocidad. Coverdale, en su primera interpretación como vocalista de Purple, demuestra que no llega a Deep Purple para imitar a Ian Gillan, sino que es capaz de encajar su voz más melódica en la dinámica sonora de un grupo ya consagrado. Además, y esto sí resulta novedoso, Glenn Hughes también goza de cierto protagonismo con el micrófono, no solamente acompañado a David en los coros, sino que se encargará de cantar ese famoso “You know we had no time…”, que en directo solía ser coronado por un par de agudos de los que le caracterizan. A fin de cuentas, estamos hablando de dos refuerzos que en unos años iban a labrarse sus propias carreras y se convertirían en ESTRELLAS DEL ROCK.

La influencia compositiva de Coverdale y Hughes comienza a hacerse más patente en la hipnótica “Might Just Take Your Life”, una canción donde Deep Purple se acerca por primera vez al Funk de una manera tan descarada, con unos riffs y arreglos de teclado rompedores, así como un juego de voces, especialmente en el estribillo, que enamoran desde la primera escucha. Hughes también tendrá aquí su protagonismo vocal, cantando varios versos en su segunda mitad. Jon Lord nos entrega también aquí un señor solo de Hammond, poniendo la guinda a un pastel realmente dulce.

Rock y Funk van de la mano en “Lay Down, Stay Down”, una de las grandes composiciones que esta nueva formación lanzó durante su breve periodo de existencia. Ese riff parece un hermano perdido de “Nobody’s Home”, pero pronto termina adaptándose a los nuevos tiempos y se mueve por unos terrenos más coloridos y, como hemos dicho, afines al Funk-Rock que Coverdale y Hughes habían introducido en Deep Purple. Aunque Glenn Hughes cante aquí como los ángeles (esta canción está hecha para su lucimiento vocal), Coverdale no se queda a tras y firma una interpretación de primer nivel. Adoro esa parte central, en la que Blackmore se arranca con un solo de los suyos mientras Lord dibuja una base de teclados elegante y con ciertos matices de Jazz. ¡Qué despliegue de energía!

Cuánto deben los primeros Whitesnake a esta breve estancia de Coverdale en Deep Purple. “Sail Away” es una canción que no hubiera desentonado en “Trouble” (1978” o “Lovehunter” (1979), las dos primeras obras de la Serpiente Blanca, con ese Hard-Rock seductor e hipnótico nacido de la enorme química existente entre Hughes y Blackmore que crean la base idónea para que Coverdale nos cante con un tono más suave. Mucha atención a ese solo lleno de efectos y que, posteriormente, es rematado por pequeños arreglos de slide. Otro de esos temas destacadísimos de esta formación.

Los primeros segundos de “You Fool No One” parecen presagiar que nos encontramos ante una especie de jam del grupo. Sin embargo, el quinteto nos ofrece aquí una canción de lo más disfrutable y llamativa por esas voces armonizadas que nos presentan en numerosas partes de la canción (hay ciertas reminiscencias aquí a Cream o Blue Cheer) o por una gloriosa sección instrumental en la que Ian Paice hará las delicias de los amantes de la batería con una base conformada a base de baquetazos monumentales y capas adicionales de percusión que terminan conformando un “todo” asombroso.

Pese a no ser de las canciones más trascendentales de esta etapa, siempre me gusta volver a escuchar “What’s Goin’ On” y dejarme llevar por su Blues-Rock festivo que el quinteto propone, ya que, aunque aparentemente podamos pensar que nos encontramos ante un tema del montón, este esconde un elegante juego vocal entre Coverdale y Hughes (me encanta la manera en que hilan sus registros) y dos solos majestuosos cortesía de Blackmore y Jon Lord.

Señoras y señores. Pónganse en pie ante la inminente llegada de una de las mejores canciones que nos ha regalado Deep Purple a lo largo de toda su trayectoria. “Mistreated” podría resumirse en una frase: 7 minutos y 28 segundos de auténtico orgasmo sonoro. Estamos ante una gloriosa balada de Blues-Rock lenta e imponente en la que David Coverdale lleva su voz a otra escala con una interpretación solo alcanzable por maestros como él. A lo largo de la canción, y siempre apoyándose en una sección rítmica sólida conformada por el bajo y la batería, Ritchie Blackmore va creando todo tipo de pasajes con su Fender, intercalando el riff principal con punteos realmente lacrimógenos que en directo podía alargar todo lo que le diera la gana. Fue tal el éxito de esta pieza que Coverdale y Hughes en sus diferentes proyectos posteriores, así como Blackmore en Rainbow (con Dio como cantante) no dudaron en incluirla en sus repertorios, siendo siempre una de las más celebradas en cada velada. Esto es música, señorías.  

El telón baja en clave instrumental de la mano de “‘A’ 200”, una canción que vuelve a poner de manifiesto el infinito talento de cada uno de los miembros que pasaron por Deep Purple antes o después. Sus primeros dos minutos y medio parecen una especie de acercamiento al “Bolero” de Ravel, con un protagonismo casi absoluto de Lord tras unos teclados plagados de efectos, para que posteriormente Blackmore se saque de la chistera un extenso solo de guitarra “marca de la casa”.

CONCLUSIÓN

Aunque no sería hasta “Stormbringer” donde la evolución sonora del grupo hacia terrenos más afines al Funk o al Soul no sería más notoria, “Burn” ya dejaba entrever que la nueva formación de Deep Purple no prentendía, ni mucho menos, seguir la senda estilística de “Machine Head” o “In Rock”, una jugada realmente valiente por parte del quinteto.

Poco tiempo después vería la luz el mencionado “Stormbringer”, obra menos exitosa a nivel comercial (tampoco llegaría al nivel de “Burn”) que terminó provocando la salida de de un Ritchie Blackmore cada vez menos identificado con el nuevo sonido del grupo y la llegada de Tommy Bolin (ex Trapeze)  para grabar el infravalorado “Come Taste The Band” (¡adoro este LP), la última obra de la era Coverdale-Hughes y, muy probablemente, el LP más funky de Deep Purple.

“Burn” es un discazo que, debido a sus considerables diferencias estilísticas, me resulta imposible comparar con los gloriosos “Machine Head” o “In Rock”. Supongo que los amantes del Funk-Rock se decantarán más por el LP que hemos reseñado aquí, mientras que los seguidores más clasistas optarán por esos dos discazos que he citado. Es cuestión de gustos. Lo que es innegociable es que “Burn” es uno de los grandes álbumes en la trayectoria de Deep Purple. 



Comentarios

Te recomendamos leer...

Megadeth - Megadeth (2026)

Calificación: **** * Hay discos cuya escucha resulta difícil por el peso emocional que arrastran. Y es que el álbum homónimo de Megadeth no es un lanzamiento más dentro de una discografía legendaria, sino el auténtico punto final de una de las trayectorias más influyentes, combativas y extensas del Thrash Metal. Con este trabajo se clausura una era iniciada hace más de cuatro décadas, cuando Dave Mustaine supo transformar su expulsión de Metallica, junto a la ira y la ambición que le siguieron, en un proyecto llamado a redefinir el género. Este último esfuerzo actúa, de forma consciente o no, como una revisión de todo el legado de la banda: técnica afilada, velocidad como herramienta ofensiva, crítica social y política, y ese carácter agrio e inconfundible que siempre diferenció a Megadeth de sus contemporáneos. No hay intención alguna de reinventar nada, sino de recordar por qué fue precisamente Megadeth quien ayudó a forjar los cimientos del Thrash. El final, sin embargo, no respo...

Kreator - Krushers Of The World (2026)

Calificación: *** * *(7,5) A estas alturas de su trayectoria, Kreator no necesita presentación alguna. Desde su surgimiento en los albores del Thrash Metal europeo durante los años 80, la formación alemana capitaneada por Mille Petrozza se ha erigido como una de las voces más feroces, fiables y persistentes del género a lo largo de cuatro décadas repletas de discos memorables y composiciones que, sin renunciar jamás a su identidad, han sabido evolucionar con los tiempos que les ha tocado afrontar. “Krushers Of The World”, su decimosexto trabajo de estudio, funciona tanto como una reafirmación de ese legado como una renovada declaración de intenciones: aquí no hay concesiones, no hay nostalgia impostada, solo thrash metal directo y sin filtros dispuesto a volarnos la cabeza. No resulta sorprendente que el álbum impacte visualmente desde el primer instante, ya que Kreator siempre ha mostrado un especial cuidado por el apartado artístico de sus lanzamientos. En esta ocasión, el respons...

Iron Maiden - Senjutsu (2021)

Calificación: **** (9) Realmente me parece increíble y emocionante el hecho de poder estar hablándote largo y tendido, querid@ lector/a, de un nuevo disco de Iron Maiden. Y aunque sé que muchos podéis imaginaros el porqué, os lo resumiré de la siguiente manera: ¿a quién no le emociona hablar de la banda más grande de la historia del Heavy Metal?   Está claro que no todos los seguidores supieron aceptar a Maiden tras el “Seventh Son Of A Seventh Son” (motivos que no entiendo, pero habrá que respetarlos) con esa típica muletilla de “yo les perdí la pista desde el SSOASS”. Está claro que hubo un bajón compositivo en la última etapa de Dickinson, especialmente notorio en “No Prayer For TheDying”, pero no creo que “Fear Of The Dark” baje del notable alto. Si ya entramos en la era de Blaze…sencillamente os digo que pocos discos han recibido un trato tan injusto como el “X-Factor” (1995), trabajo oscuro y rompedor que sentó las bases de los Maiden del nuevo milenio. Volvería Bruce a...

Kreator - Gods Of Violence (2017)

Calificación: **** * WE SHALL KILL! Ya han pasado más de 30 años desde el lanzamiento de aquel "Endless Pain" con el que los germanos Kreator demostraron su valía y su poderío en el Thrash Metal. La, seguramente, más floja década de los noventa, donde las composiciones no destacaron tanto como en los inicios del conjunto, parece haber quedado en el olvido con la llegada del nuevo siglo, donde la banda parece haber vuelto a las andadas como en los buenos tiempos con lanzamientos de mucho nivel como "Violent Revolution" , Phantom Antichrist" o este "Gods Of Violence" que tan buen sabor de boca nos ha dejado.   Centrándonos más concretamente en este nuevo LP, con mucha seguridad podemos afirmar que la banda está dedicando mucho más tiempo a pulir cada álbum, logrando así de forma concienzuda crear auténticas maravillas creativas. Ya en el predecesor "Phantom Antichrist"nos encontramos con una banda más melódica, sin dejar de lado, o...

Peter Criss - Peter Criss (2025)

Calificación: *** * *(7,5) Hablar de un nuevo álbum de Peter Criss en 2025 no es, ni mucho menos, algo trivial. No solo porque estemos ante el legendario batería original de KISS, una figura fundamental en la construcción del Hard Rock americano de los años 70, sino porque este regreso se produce dieciocho años después del controvertido One For All (2007), un trabajo que dejó sensaciones más bien templadas incluso entre sus seguidores más acérrimos. Con 80 años recién cumplidos, Criss vuelve a situarse al frente de un proyecto en el que, según él mismo ha declarado, ha volcado el corazón, y lo cierto es que ese compromiso se percibe de forma clara en buena parte del resultado final. Este nuevo disco sale especialmente reforzado gracias a la elección de un equipo sólido y bien pensado. A la producción de Barry Pointer (trabajó hace pocos meses junto a Ozzy Osbourne y Billy Morrison en el single de “Gods Of Rock and Roll”), se suma un plantel de colaboradores de auténtico lujo: Billy ...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Alter Bridge - Alter Bridge (2026)

Calificación: **** * Los discos homónimos suelen arrastrar una carga simbólica particular. A menudo actúan como un punto de inflexión, una reafirmación de principios o incluso como una declaración de intenciones frente a un contexto cambiante. En el caso del nuevo trabajo de Alter Bridge, ese simbolismo cobra un sentido especialmente claro. Más de veinte años después de su debut y tras una gira masiva por grandes arenas junto a Creed —la “otra” gran identidad compartida por Mark Tremonti, Brian Marshall y Scott Phillips—, Alter Bridge vuelve a unir fuerzas con Myles Kennedy para recordar al mundo quiénes son y por qué continúan siendo una de las bandas más respetadas del Hard-Rock contemporáneo. Desde sus primeros pasos, Alter Bridge ha ocupado una posición singular dentro del rock moderno. Surgidos de las cenizas de Creed, pero con la firme intención de trascender cualquier etiqueta post-grunge, el grupo encontró en Myles Kennedy no solo a un vocalista excepcional, sino a un autént...

Rammstein - Rammstein (2019)

Calificación: **** * ¡Cómo los echábamos de menos! Casi diez años hemos tenido que esperar para escuchar un nuevo álbum de Rammstein. Y es que cada vez que el quinteto alemán lanza un disco, este suele generar gran expectación tanto por sus fanáticos como por sus detractores. Muchos fueron los rumores de su separación en los últimos años, como ya sucedió hace más de una década cuando, tras el lanzamiento de “Rosenrot”, la banda tardó cinco años en publicar su sucesor, y más reciente, “Liebe Ist Für Alle Da” (2009), y de hecho este ha sido presentado en algunas entrevistas como el que podría ser su última referencia discográfica (no es descartable, pero no me atrevería a afirmarlo al 100%). Obviamente ya hemos visto que Richard ha estado muy centrado en los últimos años en su proyecto Emigrate, así como Till con Lindemann, pero, digan lo que digan, la grandeza de ambos músicos la descubrimos con Rammstein. Pase lo que pase, estamos de celebración porque los alemanes están de v...

Ronnie Romero - Raised On Heavy Radio (2023)

Calificación: **** * Ronnie Romero ha sido uno de los nombres propios del Rock Duro en los últimos años. Desde que el vocalista de origen chileno y afincado en España fue reclutado hace unos años por el mismísimo Ritchie Blackmore para el esperado regreso de Rainbow, su popularidad por todo el mundo no ha dejado de crecer, despertando el interés de otros grandes artistas que han deseado colaborar con él (véanse Michael Schenker, Nozomu Wakai, Magnus Karlsson, Richie Faulkner,…). Obviamente, durante su salto a la fama el artista también ha tenido que hacer frente a un importante sector de detractores, cuyos mensajes, en ocasiones, han rozado lo personal llevando a Ronnie a pasar, según él mismo ha confesado en estos días, por momentos muy frágiles a nivel psicológico. Algo que podemos destacar enormemente de Romero es su necesidad de sacar constantemente música nueva, colaborando en nuevos proyectos o con iconos consagrados del Rock, y girando alrededor del mundo para regalar un poco...

TOP 15: Los Mejores Solos de Jimmy Page

Jimmy Page es un Dios de la guitarra. Su facilidad a la hora de crear Riffs nuevos, así como solos que pasaron a la historia, son los que han permitido hacer de este británico un icono cultural. No ha sido fácil elaborar una lista de los 15 mejores solos de Page porque, primero, es muy difícil elegir uno como "el mejor de todos", segundo, porque es algo muy subjetivo y, tercero, porque al tratarse de esta leyenda, todos los solos son grandiosos. A continuación os dejamos nuestra selección: 15- Black Dog "Black Dog" lo tiene todo en lo que a guitarra se refiere (¿o en lo que a clásico se refiere?). Desde el primer momento solista de Robert Plant, Jimmy saca a pasear uno de sus Riffs más queridos y pegajosos. Poco después podremos deleitarnos con un nuevo solo de mucha clase que, tristemente, ha quedado eclipsado por la calidad del mencionado Riff inicial.   14- Rock And Roll Uno de los temas que mejor han sobrevivido al paso del tiempo ...