A la memoria de Taylor Hawkins (1972-2022)
Nunca olvidaré el sentimiento de shock y dolor que me invadió en cuanto abrí Instagram en la mañana del sábado 26 de marzo de 2022 y me enteré del repentino fallecimiento de un icono de la batería como Taylor Hawkins, mejor conocido por su encomiable labor como batería de Foo Fighters. A los 50 años y de lo que parece ser una sobredosis accidental se apagaba una de las sonrisas más características del Rock, un tipo habilidoso y exquisito tras los parches que con su magia convenció al mismísimo Dave Grohl para que le cediera su puesto y se centrara en las labores vocales y en la guitarra (quien le diría al bueno de Grohl que aquel tipo terminaría convirtiéndose en su mejor amigo). El resto ya es historia: millones de discos vendidos, carteles de “no hay entradas por todo el mundo”, premios de gran prestigio, colaboraciones con leyendas de la música, algún disco en solitario,…una trayectoria que cualquiera en su sano juicio desearía vivir.
La pérdida de Hawkins
va más allá del propio dolor que causa el duelo. Tenía todavía años por delante
para seguir regalándonos grandes momentos tras su batería junto a los Fighters
y, por encima de todo, para hacer lo que le viniera en gana y para ser feliz
con su gente, pero así de jodida e injusta es la vida a veces. Hoy estamos
aquí, mañana nunca se sabe…
Va por ti, querido Taylor.
Seguramente muchos os habréis sorprendido por nuestra elección, pero “Sonic Highways” es un trabajo que a ambos nos encantó cuando salió, aunque su sonido pudiera no llegar a ser comprendido por gran parte de los críticos musicales.
Lo primero que llama la
atención del disco es que este fue concebido originalmente como la banda sonora
de un documental de ocho capítulos con
el mismo nombre que la banda filmó para la cadena HBO. En este, los miembros
del grupo liderados por Grohl hablaban, por un lado, de sus respectivas influencias
musicales al mismo tiempo que visitaban ocho grandes ciudades de la geografía
estadounidense (Chicago, Austin, Nashville, Los Ángeles, Seattle, Nueva Orleans,
Washington D.C. y Nueva York) para contar la historia musical de dicho lugar y,
de paso, grabar en algún prestigioso estudio una canción que terminaba cerrando
cada episodio. Por ende, la ecuación era lógica: ocho capítulos en ocho
ciudades dieron lugar a ocho canciones completamente nuevas que terminarían
siendo incluidas en “Sonic Highways”.
Lo que me gusta de este
disco, y en general del ADN de los Foo Fighters, es que cada canción nació
realmente en esos diferentes estudios de grabación que fueron visitando
mientras grabaron el documental, aportando al resultado final una mayor
espontaneidad. De hecho, tengo entendido que Grohl escribió las letras sobre la
marcha, sin partir de ideas previas o recicladas.
No todo el mundo acogió
el LP con los brazos abiertos, llegando a ser calificado de excesivamente
comercial o mainstream, dos etiquetas
que mucha gente suele ponerle a esta banda, sin darse cuenta de lo poco que
siempre la ha importado a Grohl la crítica. Recordemos el posterior tributo a
los Bee Gees o los estilos abordados en mayor o menor medida en los más
recientes, y para mí excelentes, “Concrete And Gold” y “Medicine At Midnight”.
¡Dentro música!
SOMETHING
FROM NOTHING
El disco abre con la canción que más ha
trascendido con el paso de los años. Recuerdo cuando fue lanzado como primer
sencillo y desató cierta polémica al tener un riff similar al de “Holy Diver”
de Dio (en mi opinión hay parecido, pero este es lejano de cualquier
consideración de plagio). Para mí este número muestra esa habilidad tan propia
de los Foo para, sin romper con su esencia, ofrecerte un buen puñado de pasajes
sonoros bien diferenciados, donde caben diferentes distorsiones, excelentes
voces de Grohl (empieza cantando con suavidad y termina desgañitándose) y, por
supuesto, gracias a los baquetazos tan sólidos y cuidados de nuestro ya eterno
Taylor. Por cierto, a título personal y habiendo escuchado hasta la saciedad el
disco, me parece curiosa que la escogieran como single ya que no cuenta con un
estribillo radiofónico, ni una estructura predecible, pero está claro que
acertaron.
THE
FEAST AND THE FAMINE
Diego: A mí “The Feast and the Famine” me trae
ciertas reminiscencias del álbum “Wasting Light”. Rock directo y pegadizo, con
el espíritu de los FF bien presente, un buen puñado de riffs frenéticos y
punkarras, una batería ardiente y un Grohl siempre excelente al micrófono. El
estribillo, como el intermedio coral, es absolutamente épico.
CONGREGATION
Las revoluciones y la distorsión bajan un
poco para dar paso a la más clasicona “Congregation”, construida a partir de
líneas melódicas y simples de guitarra, hasta que se produce un nuevo
interludio (minuto 3:13) en el que, no sin antes incluir un breve y limpio
punteo, terminamos volviendo a encontrar al Grohl más agresivo que no
escatimará en gritos para repetirnos eso de “Open your eyes!!!”. Acierto
absoluto.
WHAT
DID I GO?/GOD AS MY WITNESS
Como el propio título indica, “What Did I
Go?/God As My Witness” incluye dos pequeñas canciones en una. La primera se
extiende hasta los tres minutos caracterizándose por un sonido alegre y
disfrutable (contiene un solo simple pero que me encanta), mientras que la
segunda parece querer evocar sonidos más nostálgicos y suaves, con un nuevo
punteo de guitarra casi al final que coloco entre los mejores de la obra. En
medio de ambos números (y actuando también como introducción de la pista) Grohl
canta sobre una melodía inicial marcada por la presencia más que considerable
de los teclados. Una vez más, una ruptura de esquemas sobradamente persuasiva.
OUTSIDE
Turno de la camaleónica “Outside”, una de mis
canciones preferidas del grupo, en cuyos
primeros segundos, y gracias a un omnipresente Nate Mendel al bajo, parece
presentarse en sociedad como un número veloz y sin piedad por tus oídos, pero
que termina derivando en unos versos más alternativos donde siento escuchar una
producción más pulida y moderna que en otras piezas del mismo LP. Tanto el
bridge (mi parte favorita) como el estribillo vuelven a dar ciertos galones al
número, aunque sin llegar a explotar como cabría esperar. Resulta interesante
la extensión temporal que la banda decidió dar a la sección puramente
instrumental, en la cual brillan todos los músicos con sus respectivas
intervenciones que parecen sacadas de una jam en el cuarto de estudio (esto se
podría deber al ya comentado hecho de haber sido grabado durante la filmación
del documenta). Cuando la interpretaron
en vivo, además, no desperdiciaron la oportunidad para alargar aún más si cabe
ese interludio y, de esta forma, regalar a los fans un poco más de la magia que
los ha caracterizado durante todos estos años. Numerazo absoluto.
IN THE CLEAR
Tanto en la ya reseñada “Outside” como en
esta “In The Clear”, creo que se nota con más fuerza el concepto del disco y
del proyecto como tal del documental “Sonic Highways”, mostrando a una banda
dejándose llevar por la magia del momento y del estudio donde se hallaban
cuando esta fue compuesta. En este caso, estamos ante una canción caracterizada
por la presencia de algunos arreglos orquestales (algo no precisamente habitual
en los Foo Fighters) que me recuerdan, y no creo estar muy loco, a los de Bruce
Springsteen con su E. Street Band, aunque luego termine convirtiéndose en un
tema más propio de su propia cosecha, especialmente cuando estos explotan su
lado más comercial. No faltan versos muteados, voces y coros cuidados en un
estribillo fácilmente memorizable, sin olvidar el trabajo notable de los
teclados y, una vez más, de las orquestaciones.
SUBTERRANEAN
“Subterranean” nos trae consigo algunos de
los momentos más místicos del grupo. Esta balada de orientación oscura supera
los seis minutos de extensión y termina convenciendo, aunque pueda requerir de
un par de escuchas para ello. En este número las guitarras ganan más presencia
(hay una serie de arreglos cortesía de Smear dignos de todo elogio). En muchos
momentos parece que la canción va a terminar rompiendo con una sección más
eléctrica, pero esta no llegará a suceder, algo que no todos los críticos
pudieron perdonarle a nuestros protagonistas.
I
AM A RIVER
Para mí Foo Fighters es una banda que, aunque
suela identificarse con el mainstream,
puede presumir de ser una de las más polifacéticas y elegantes de las últimas
décadas. Un ejemplo de ello es la trabajada “I Am A River”, donde unos arpegios
celestiales con los que abre el número se van fundiendo en diferentes capas de
distorsiones y efectos para que, poco después, Grohl cante a las mil maravillas
y, ya de paso, nuestro querido Taylor marque el patrón rítmico del número con
una sólida y seria pista de batería digna de todo elogio. Cuesta creer que esta
maravilla dure siete minutos, pero es tan bella que el tiempo vuela desde que
suena la primera nota.
CONCLUSIÓN
Para homenajear a Taylor Hawkins podíamos
habernos decantado por trabajos más venerados por la fanaticada como “Echoes,
Silence, Patience & Grace”, “One By One” o “There Is Nothing Left To Lose”.
Sin embargo, “Sonic Highways” resulta ser uno de los trabajos más variados y
rompedores de toda su discografía, una obra que con los años va ganándose el
cariño de aquellos que en su momento la detestaron por sonar diferente a todo
lo anterior. Creo que con el paso de los años y de discos también muy
renovadores como “Concrete And Gold” y “Medicine At Midnight” muchos han
terminado aceptando las múltiples personalidades de una banda enorme.
Cuesta imaginarse a los Foo Fighters sin Taylor, así
como superar su trágica pérdida. El tiempo nos dirá si la banda seguirá o no
sin él (no soy quien para decir si deberían o no hacerlo). Lo que todos tenemos
claro es que Taylor era un maestro tras los parches y a nosotros solo nos queda
despojarnos de nuestros sombreros y darle las gracias a “Our Hero” por un
legado que ya es eterno.
¡Vuela alto Taylor!
Recuerdo que cuando salió este disco la crítica fue muy fría y según se dijo entre otras cosas se debió a dos factores.
ResponderEliminarEl primero es que Something for nothing que fue el primer single tiene un riff casi identico al de Holy Diver de DIO.
El segundo es que la banda había comentado que cada canción tendría un toque del estilo tradicional de cada ciudad donde grabasen y al final no terrminó de ser así.
A mi personalmente es un album que me gusta