Ir al contenido principal

Iron Maiden - Dance Of Death (2003)

Calificación: ***** (8)

¿Qué fan de Iron Maiden no manifestó una alegría incalculable cuando en el año 1999 la banda anunciaba el regreso a la familia de dos hijos pródigos como Bruce Dickinson y Adrian Smith para, un año después, firmar un álbum de primera categoría como  “Brave New World”? Y eso sin hablar de la posterior gira que les llevó por todo el mundo con un nivel de sus presentaciones prácticamente insuperable tal y como se constata en el “Maiden In Rio”.

 

Con semejante situación lo normal era que se crearan grandes expectativas cuando el grupo volvía al estudio para grabar un nuevo trabajo. Alguno quedaría un poco traumatizado al ver la portada tan terrible que representaría este LP, pero cualquier duda desaparecería rápidamente al escuchar el contenido sonoro y lírico de un disco que poco tiene que envidiar a su predecesor y que nos dio la sensación de que “la doncella” se encontraba viviendo en una segunda juventud.

 

Antes de entrar a analizar cada canción por separado, sí llama mucho la atención el hecho de que todos los miembros del grupo, incluido por primera vez Nicko McBrain, participaran en la composición de canciones. Harris daba un paso atrás para que sus compañeros también tuvieran su protagonismo en ese sentido y esta idea resultó un éxito.

 

 

¿Listos para escuchar un álbum de muchos quilates? ¡Vamos allá!

 

 

Nicko cuenta hasta cuatro para anunciar la irrupción de un amistoso riff de guitarra que no tardaría en convertirse en imborrable. “Wildest Dreams” es atractiva y cumple con los parámetros esperables de una canción digna de “single” que, si bien saldría perdiendo en comparación con la mayoría de los “openers” de otros discos del grupo (era muy difícil hacer frente a “Aces High”, “Where Eagles Dare”, “Be Quick Or Be Dead”, “Invaders” o el más reciente “The Wicker Man”), a mí me parece más que cumplidor. Entra mejor con las escuchas, sin duda, aunque no dudaría en catalogarlo como el tema más simplón y, seguramente, flojo del disco, lo cual es buena señal ya que no es ni mucho menos malo. Aunque sea breve, rescato el solo de guitarra, así como el pequeño paréntesis atmosférico, así como os recomiendo escuchar la versión en vivo de esta canción que el conjunto empleó para iniciar su “Death On The Road”. Cabe señalar que, a la hora de escribir la letra, Adrian Smith y Steve Harris querían que el corte se impregnara de ese tono vitalista de “Wasted Years” (un “Carpe Diem” como una catedral), pero también cuenta la leyenda que tras la el texto se esconde la experiencia de Steve Harris al romper con su mujer por aquellos años (“voy a exorcizar algunos demonios de mi pasado”).

 

“Voy a organizar algunos cambios en mi vida

Voy a exorcizar los demonios de mi pasado

Voy a tomar el auto y entrar al camino abierto

Me siento listo para ir sólo hacia adelante”

 

Como os venía diciendo, a partir de aquí no dejaremos de subir en lo que a calidad se refiere. Buena cuenta de ello da la melódica “Rainmaker”, pieza con ciertas reminiscencias a “Deja Vu” del “Somewhere In Time” creada a partir de una estructura también accesible que terminó por convertirlo en el segundo single promocional del disco (¡tremendo videoclip!). Ese estribillo es oro puro, sin grandes adornos y orientado a las masas, pero manteniendo la esencia de Maiden bien viva. Las guitarras, ahora sí, hacen un mayor acto de presencia no solo en el inconfundible riff principal, sino en el logrado solo que facturan los muchachos. La base de bajo y batería (la factoría Harris-McBrain no necesita presentaciones a estas alturas) funciona, como siempre, a la perfección. La letra de “Rainmaker” es algo compleja de interpretar, pero pienso que hace una alegoría de la vida donde la lluvia representa el motor de cambio con sus gotas de agua que riegan nuestros “desiertos” y de los que brotan cosas nuevas (algunas malas hierbas también).

 

“Tú me dices que podemos iniciar la lluvia

Tú me dices que todos podemos cambiar

Tú me dices que podemos encontrar algo para borrar las lágrimas”

 

¿Y por qué no he nombrado todavía a Dickinson? Tranquilo querido lector que lo he hecho a propósito ya que es a partir del tercer tema, titulado “No More Lies”, cuando uno de los mayores genios del Heavy Metal comienza a lucirse como en pocos álbumes. Y es que esta canción entraría dentro de un grupo predilecto de tres-cuatro pistas de este disco que calificaría de “épicas”. Una introducción solemne da paso al Bruce narrador, el que coloca cada nota donde corresponde, como un delantero clavándola en la escuadra, disfrutando de cada verso, serpeteando y preparando el gatillo para….”NO MORE LIEEEEEES!!!!” …desgañitarse en un estribillo colosal y, de paso, permitir que la batería inicie las hostilidades a lo que pronto se sumará una extensa sección de guitarras en la que cada hacha deja su firma de manera solista. Necesito que alguien me explique por qué este corte no se convirtió en un clásico de Maiden.  La letra nos habla, ahora, de un personaje que sabe que no le queda mucho tiempo de vida en este planeta y reflexiona sobre su estancia terrenal llegando a la conclusión, por un lado, de que ha vivido al máximo (pecando constantemente), pero también con la aspiración de reencarnarse y tratar de existir basándose únicamente en los principios de la verdad y la honestidad.

 

“Un tiempo apresurado sin desgracia

En vez de correr hacia una conclusión

Y deseando toda mi vida

Nadie puede detenerme ahora”

 

Y seguimos por los caminos de la epicidad. “Montségur” nos trae de vuelta a los Maiden críticos con la Iglesia Católica y sus crímenes históricos. Musicalmente estamos ante un corte rabioso (el más crudo de toda la producción) que inyecta mala hostia desde el primer riff (como tiembla mi aparato de música con la línea de bajo de Harris). Dickinson está desatado, cantando con un plus de ira y con un registro, al principio, bajo para, después, dejarnos sin habla con un agudo estribillo que solo está al alcance de un tipo como él, con esa clase y esa facilidad para llegar a cualquier nota y no perecer en el intento. Como os venía contando, Bruce nos canta acerca de un crimen de la Iglesia que data del Siglo XIII y que tiene como víctimas a los Cátaros, un novedoso movimiento religioso de aquel momento que no tardó en ser perseguido por los inquisidores bajo las órdenes del papa Inocencio III. La fortaleza de Montségur constituía el último bastión de los cátaros, quienes terminaron sucumbiendo y siendo torturados hasta la muerte.  Estamos, en definitiva, ante otro corte de puro caviar, aunque espera a escuchar el número que se viene a continuación… .

 

“Aún arden herejes bajo nuestros cielos

La religión aún arde por dentro”

 

Hágame el favor, mi muy querido lector, de ponerse en pie y llevarse la mano al pecho porque va a sonar una de las mejores canciones del milenio y, por ende, de los últimos discos de Maiden. Unas preciosas guitarras intercalan un patrón melódico con un pequeño punteo adictivo y, de la nada, Bruce nos hipnotiza con su voz de narrador, sin forzar las cuerdas vocales, masticando con calma cada uno de los primeros, y oscuros, versos, así como situándonos líricamente en los Everglades de Florida (luego me extiendo en la explicación de la letra),  mientras sus compañeros van poco a poco ascendiendo la intensidad de la canción. Un pequeño ascenso gargantil de Dickinson, una pausa…¡y empieza la danza de la muerte! La iniciamos con un punteo a la que suma la banda al conjunto con arreglos orquestales y, ahora sí, nos encontramos a Bruce rugiendo tras el micrófono. Adoro el clima medieval y/o barroco que esconde la instrumentación de esta canción, pero también canciones previas de este disco.  Sobre la letra, como os iba contando, Dickinson nos habla de una historia sucedida en Florida lugar en que, como buen estado sureño de Estados Unidos, todo lo relacionado con el esoterismo tiene mucho peso. Bruce encarna a un pobre hombre que, mientras vagaba una noche por la calle, es invitado por figuras fantasmagóricas a bailar la danza de la muerte y no sabe cómo pudo sobrevivir a semejante historia traumática (o “que congela los huesos”, como dice Bruce). Sea como fuere, estamos ante un tema único en su esencia y trascendental.

 

“Y bailé y brinqué y canté con ellos

Todos tenían la muerte en sus ojos

Figuras inánimes, todos ellos eran no-muertos

Habían ascendido desde el infierno”

 

No todo el mundo siente el mismo cariño por “Gates Of Tomorrow”. A mí me gusta por lo diferente que suena, con esas voces dobladas y una estructura extremadamente más sencilla que la mayoría de las que encontrarás en este disco, haciendo la labor de otras tantas pistas que en álbumes previos y posteriores han tenido y que consiste en aportar un poco más de velocidad al corte. Entre tanto corte colosal, ciertamente, se queda un poco en segundo lugar, pero no por ello diría que es mala (¡ni mucho menos!), ya que tiene elementos como la propia interpretación de Bruce o el pegadizo estribillo que le dan galones al conjunto. La letra es algo confusa, pero me arriesgaría a decir que los británicos hablan de un ser sobrenatural que, por un lado, engaña a los humanos para llevarlos al pecado, pero al mismo tiempo se interesa por salvar algunas almas aprisionadas.

 

“Sufres maldad cuando pagas el precio de la fama

No hay un Dios que te salve si no te salvas tú mismo

No puedes culpar a un lunático si te vuelves loco

Dame la fuerza para continuar”

 

Seguimos surcando mares más movidos con la rockera “New Frontier” y su tono enérgico y hasta alegre que tiene su estructura (especialmente los versos) amoldándose a las demandas vocales de un omnipresente Dickinson. El gran momento del tema se esconde en un puente-estribillo más dramático, con alguna voz doblada adicional y un feeling épico que me encanta y que hace que me pregunte por qué no tuvo presencia alguna en las giras. Líricamente la banda habla de los riesgos que conlleva jugar a ser Dios o a tratar de domar aquellas fuerzas espirituales que desconocemos. Hay que reconocer que en este plano me siento algo descolocado ya que Maiden siempre ha sido bastante crítico con la religión, pero en esta canción raja contra los que viven ajenos a ellos (esos que se sienten superiores al resto).

 

“Más allá de la nueva frontera

Jugando a ser Dios sin piedad, sin miedo

Crear una bestia, hacer un hombre sin un alma

¿Vale la pena el riesgo de una guerra entre Dios y el hombre?”

 

 

El último tema de ese conjunto que definí un par de párrafos más arriba como “épicos” es la mismísima “Paschendale”, una de las mejores canciones que se han escrito sobre la I Guerra Mundial y, en general, sobre esa lamentable parte de nuestra historia como seres humanos. Passchendale es el nombre de la ciudad belga donde se libró una de las mayores masacres de “La Gran Guerra”. Maiden nos mete en el cuerpo de uno de los soldados que recuerda de una manera traumática aquella experiencia en la que vio a numerosos amigos perecer sobre un campo de batalla al que fueron destinados por obligación. Adrian Smith es el genio tras esta pieza, pero también quiero destacar a un Nicko McBrain siempre brillante que abre el tema, curiosamente, con unos golpes de hi-hat que simulan el código morse que tan buenos resultados dio en aquellas guerras cuando los soldados necesitaban comunicarse entre ellos (bastaba con dar golpes de corto y largo plazo). Bruce vuelve a tomar el rol de narrador de historias que tan bien se le da y nos regala otro momento para la historia. El estribillo es otro punto álgido del corte, así como el instrumental posterior con unos arreglos de cuerda ya empleados en “Dance Of Death” que vuelven a aportar ese sabor gótico que ellos saben desarrollar con elegancia. No me cansaré de decir que no hay profesor de Historia mejor que Iron Maiden.

 

“En el humo, en el lodo y el plomo

Huelo el miedo y el sentimiento de temor

Pronto será hora de ir sobre la pared

Fuego rápido y el fin de todos nosotros

 

Silbidos, disparos y más fuego de armas

Cuerpos sin vida cuelgan del alambre de púas

El campo de batalla no es otra cosa más que una sangrienta tumba

Me reuniré con mis amigos pronto”

 

“Face In The Sand” abre lenta y cautivadora con mucha presencia de teclados (un pequeño anticipo de lo que vendría en el posterior “A Matter Of Life And Death”), pero no tarda en romper con un enfurecido Harris tras el bajo (¡qué bueno eres!) y el doble pedal de Nicko palpitando en nuestro estómago. Y esta canción bastante desconocida del grupo (que alguien me lo explique) nos trae, por si fuera poco, una de las interpretaciones más agudas que le recuerdo a Sir Bruce Dickinson en ese  glorioso puente antes de tomarse un respiro en un sobradamente convincente estribillo.  Líricamente estamos ante una joya con una temática cercana a la que desarrollaron en “Brave New World”, poniendo a la sociedad occidental en tela de juicio. El egoísmo (“todo el mundo busca pero nadie está escuchando”), la necesidad de titulares (“mirando la muerte desde el cielo”) y noticias descaradamente modificadas dependiendo de la ideología de quien lo edite, una sociedad morbosa y sin escrúpulos que camina hacia su propia destrucción y parece no sentir pena o miedo por ello ("Pero nunca llegó y estamos cavando nuestras tumbas y recargando las armas para la matanza").

 

“Las pesadillas de todos están por suceder

Todos se están rasgando la máscara de los ojos

Todos están rezando pero nadie está creyendo

Los héroes de todos cuentan las mentiras de todos”

 

Es una verdadera pena que “Age Of Innocence” también quedara en un segundo plano (son tantos los temazos infravalorados que ha lanzado Maiden en el nuevo milenio…). Me apena el escaso reconocimiento de esta canción no ya por la riqueza musical que posee, con un inicio suave que recuerda al “Doctor, Doctor” de sus amados UFO con una ración extra de teclados, para luego embestirnos con un crudo tema de Heavy Metal impresionante. Hay más que música en esta canción. Y es que Steve Harris, que para mí merece el título de “poeta”, se muestra socialmente comprometido con su Inglaterra natal y advierte de los altos índices de criminalidad que Inglaterra y Gales experimentaron a inicios del S.XXI pidiendo mayores medidas a unos políticos a los que considera ciegos y cómplices…y es que el sistema judicial no funciona en ningún lugar del mundo, señorías. Tema que no debes dejar pasar.

 

“Una vida de crimen insignificante es castigada con vacaciones

La mente de la victimas es marcada de por vida casi todos los días

Los atacantes saben qué tan lejos pueden ir

Sabes que las leyes son suaves y las oportunidades de condena bajas”

 

Tremendo cierre eligió “la doncella” para este álbum. “Dance Of Death” tiene el honor de bajar el telón con un tema completamente acústico al más puro estilo “Tears Of A Dragon” de Bruce en solitario que el vocalista, como siempre, lleva a la máxima expresión de grandeza posible, sacando por última vez en este LP esa faceta interpretativa tan única, iluminando cada verso con su inimitable voz. “Journeyman” es una de las canciones suaves más grandes grabadas por el grupo y que, como pudimos comprobar en los posteriores conciertos promocionales, despertó mayor interés y respeto cada vez que la interpretaban. La paz sonora que crean va acorde con el significado de su letra, hablando de la importancia de vivir la vida, de convertirnos en jornaleros especializados únicamente en aprovechar cada instante de nuestra instancia por este planeta.


“Sé lo que quiero

Y digo lo que quiero

Y nadie puede quitarme eso”

 

“Dance Of Death” es un álbum extenso en cuanto a duración (cabe señalar que desde “Brave New World” cada LP dura más que el anterior) pero su escucha se pasa volando. Es lo que tienen los discos que son buenos de principio a fin. Sin duda, esta obra es aspirante a ser la mejor del milenio lanzada por Iron Maiden, aunque me es imposible elegir cuando compite con “Brave New World”, “A Matter of Life And Death”, “The Final Frontier” y “The Book Of Souls”. Para mí, con permiso de ustedes, me gustaría ponerle un 9,5 como nota final ya que no es un  trabajo perfecto (hay alguna pieza menos lograda), pero casi.

Comentarios

Te recomendamos leer...

Lynyrd Skynyrd - (Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd) (1973)

Calificación: ***** Antes de entrar en materia conviene desmontar un tópico. Para buena parte del gran público, Lynyrd Skynyrd es poco más que la banda de "Sweet Home Alabama", un himno tan gigantesco que ha terminado eclipsando el resto de una discografía extraordinaria. Es una injusticia comprensible, porque hablamos de una de las canciones más populares de la historia del rock, pero injusticia al fin y al cabo. No es casualidad, por tanto, que la primera reseña que he querido dedicar en el blog a un disco de la banda no sea la de “Second Helping”, el álbum que contiene ese clásico inmortal, sino la del que, al menos para mí, representa su obra cumbre y uno de los debuts más grandiosos y revolucionarios que ha dado la historia del rock. “Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd” llegó a las tiendas en agosto de 1973. El grupo todavía no era un fenómeno mundial, pero ya había forjado una identidad absolutamente reconocible. En apenas ocho canciones dejó claro que...

Ozzy Osbourne - Tribute (1987)

Calificación: ***** Lo reconozco. Nunca he podido escuchar Tribute como un simple álbum en directo. Cada vez que vuelve a sonar en mi reproductor de CD siento que estoy asistiendo al último gran testimonio de una de las asociaciones más mágicas que ha conocido el heavy metal. Hoy, además, hacerlo y reseñarlo tiene un significado especial. Se cumple un año desde la muerte de Ozzy Osbourne y pocas maneras encuentro más apropiadas de recordarlo que regresando al hombre que transformó para siempre su carrera: Randy Rhoads. Cuando Ozzy fue expulsado de Black Sabbath a finales de los setenta, muy pocos daban un duro por él. Había sido la voz de la banda que prácticamente inventó el heavy metal, sí, pero también era un músico perdido entre adicciones e incertidumbres, con la sensación de haber alcanzado demasiado pronto la cima. Entonces apareció Randy Rhoads. Aquel joven guitarrista, formado en la música clásica y curtido en Quiet Riot (muy recomendables sus dos álbumes junto al grupo), n...

Lex Legion - Lex Legion (2026)

Calificación: **** * Vivimos tiempos curiosos para el heavy metal. Mientras muchas bandas legendarias sobreviven a base de nostalgia, giras de aniversario —o de retiradas interminables— y reediciones, otras parecen empeñadas en recordarnos que la experiencia sigue siendo un arma formidable cuando se combina con inspiración. En teoría, Lex Legion podría haberse quedado en un simple ejercicio de arqueología musical. Al fin y al cabo, reunir a Andy LaRocque, Pete Blakk, Hal Patino y Mikkey Dee supone congregar a buena parte de la formación clásica que acompañó a King Diamond durante algunos de los momentos más brillantes de su carrera. La incorporación del gran vocalista Nils K. Rue, conocido por su trabajo al frente de Pagan's Mind, terminaba de completar un proyecto que, desde su anuncio, despertó enormes expectativas. También es justo señalar que la palabra "supergrupo" suele ser una de las más peligrosas del vocabulario rockero. Muchas veces se traduce en músicos extr...

The Rolling Stones - Foreign Tongues (2026)

Calificación: **** * Confieso que escribir sobre un nuevo disco de los Rolling Stones nunca me resulta una tarea sencilla. En primer lugar, por la magnitud del acontecimiento que supone en sí mismo: no todos los días tenemos entre manos un álbum firmado por una de las bandas más grandes, influyentes y revolucionarias de la historia de la música popular. Hay grupos con los que uno puede mantener una distancia razonable, valorar cada canción con la cabeza fría y analizar el conjunto desde una objetividad ajena a cualquier tipo de admiración. Con los Stones, sencillamente, soy incapaz de hacerlo. Estamos hablando de una de las bandas que más ha marcado mi vida como aficionado. Han puesto banda sonora a distintas etapas de mi existencia y, todavía hoy, siguen despertando en mí la ilusión de poder quitarme la espina de no haberlos visto nunca en directo. Por eso, como tantos otros seguidores, llevo décadas esperando cada nuevo lanzamiento con la misma ilusión con la que un niño se acue...

The Rolling Stones - Hackney Diamonds (2023)

Calificación: **** *(8) “Well, my mother told my father Just before hmm, I was born "I got a boy child's comin', he's gonna be He's gonna be a "Rollin' Stone"   Creo que no somos plenamente conscientes de la fortuna que tenemos al poder hablar en este momento sobre el lanzamiento de un nuevo álbum de los legendarios Rolling Stones, una banda que no necesita presentación alguna después de más de seis décadas dedicadas al Rock, un género que ellos mismos elevaron a nuevas alturas con una serie de álbumes verdaderamente icónicos que vieron la luz entre las décadas de los sesenta y setenta ("Beggars Banquet", "Let It Bleed", "Sticky Fingers", "Exile On Main St."...). Estos álbumes contienen algunos de los himnos más emblemáticos en la historia de la música contemporánea. Si consideramos el legado musical de los Rolling Stones y su impacto cultural, liderado principalmente por su distintivo lenguaje que pr...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Iron Maiden - Senjutsu (2021)

Calificación: **** (9) Realmente me parece increíble y emocionante el hecho de poder estar hablándote largo y tendido, querid@ lector/a, de un nuevo disco de Iron Maiden. Y aunque sé que muchos podéis imaginaros el porqué, os lo resumiré de la siguiente manera: ¿a quién no le emociona hablar de la banda más grande de la historia del Heavy Metal?   Está claro que no todos los seguidores supieron aceptar a Maiden tras el “Seventh Son Of A Seventh Son” (motivos que no entiendo, pero habrá que respetarlos) con esa típica muletilla de “yo les perdí la pista desde el SSOASS”. Está claro que hubo un bajón compositivo en la última etapa de Dickinson, especialmente notorio en “No Prayer For TheDying”, pero no creo que “Fear Of The Dark” baje del notable alto. Si ya entramos en la era de Blaze…sencillamente os digo que pocos discos han recibido un trato tan injusto como el “X-Factor” (1995), trabajo oscuro y rompedor que sentó las bases de los Maiden del nuevo milenio. Volvería Bruce a...

Black Sabbath - Master Of Reality (1971)

Calificación: ***** Pocas bandas pueden presumir de haber publicado dos obras maestras en un mismo año. El caso de Black Sabbath, amos y padres del Heavy Metal, es muy especial. Tras publicar el viernes 13 de febrero de 1970 su primer disco, de título homónimo y que inició el género, no tardaron sino 4 meses en ponerse a trabajar en lo que sería el segundo LP que salió en septiembre del mismo año y que llevó el título de "Paranoid". Si estás leyendo esta reseña y no has escuchado estos dos álbumes te recomiendo que empieces por ello antes de adentrarte en este tercer álbum. "Black Sabbath" y "Paranoid" habían confirmado al mundo que el Heavy Metal había nacido para quedarse para siempre. La oscuridad y la fantasía de las letras y de las portadas, la pesadez de los riffs, que mezclaban las primitivas influencias blueseras con algo más tétrico  y mal visto en aquellos tiempos, y el siniestro "look" de sus miembros los convirtieron rápidame...

Anthrax - Persistence Of Time (1990)

Calificación: **** * (9) Cuando llevas más de una década reseñando álbumes, es normal que en alguna ocasión des por hecho que ya has analizado un disco y, tiempo después, descubras que nunca llegaste a escribir sobre él. Algo así me ocurrió con el impresionante "Persistence Of Time", un trabajo que juraría haber reseñado hace años, pero del que, para mi sorpresa, no encontré ni una sola línea. De hecho, me di cuenta precisamente mientras veía a Anthrax por primera vez en directo, hace apenas unos días en Lisboa, donde ejercieron de teloneros de Iron Maiden. Ver a Scott Ian, Joey Belladonna, Charlie Benante y Frank Bello defendiendo todavía canciones como "Got The Time" o "Keep It On The Family" (esta última, en realidad, solo la interpretaron en otras fechas de la gira) me recordó algo que con demasiada frecuencia pasa desapercibido: este disco merece estar, por méritos propios, en cualquier conversación sobre los grandes clásicos del thrash metal. Porq...

AC/DC - Back In Black (1980)

Calificación: ***** Bon Scott había dejado huérfana a la banda tras su prematura muerte en febrero de 1980 tras ahogarse con su propio vómito, dejando el futuro de AC/DC en el aire. El final parecía una posibilidad real, pero antes de tirar la toalla, Angus y Malcolm Young decidieron realizar audiciones en busca de un nuevo vocalista. Fue entonces cuando apareció un joven de Newcastle llamado Brian Johnson, exmiembro de la popular banda británica Geordie. Durante su prueba, interpretó "Whole Lotta Rosie" de AC/DC y "Nutbush City Limits" de Tina Turner deslumbrando al instante a los hermanos Young, quienes lo eligieron como sucesor de Bon. Tras el durísimo golpe que supuso la pérdida de su carismático frontman, el grupo viajó a las Bahamas para grabar un nuevo álbum durante unas sesiones marcadas por los constantes temporales tropicales que por poco le cuestan otro susto al grupo. El resultado fue mucho más que un simple disco con una portada negra a modo de l...