Ir al contenido principal

Judas Priest - Painkiller (1990)

CALIFICACIÓN:*****
«Tal como la humanidad se lanzó hacia las profundidades del abismo del caos eterno, los restos de la civilización gritaron por la salvación. De la rendición surgió a través del cielo en llamas...The Painkiller» 


Cuando tienes la oportunidad de reseñar “PAINKILLER” de Judas Priest lo normal es sentir un cosquilleo en tu barriga puesto que no estamos hablando de un trabajo cualquiera en la discografía de Judas Priest, aunque estos para mí no tengan un disco malo, ni de un ausente en cualquier Top de álbumes más grandiosos de la historia. Estamos hablando del mismísimo “PAINKILLER” (lo sé, es la segunda vez que lo pongo en mayúsculas) y he querido subir este pequeño análisis el mismo día que se cumplen 30 años de su lanzamiento.  

Tras finalizar la gira de un álbum algo menos espectacular como fue “Ram It Down”, los británicos sufrieron una baja aparentemente importante como fue la salida de su batería Dave Holland, quien pidió dejar el grupo debido a diversos problemas familiares. También se bajaría del barco el productor Tom Allon, quien deseaba concentrarse en la creación de su propio sello (en su lugar estaría un grande como el fallecido Chris Tsangarides). Tan rápido como se enteró de la salida de Holland, Halford habló con su amigo Jeff Martin, del grupo Racer X, para tratar de fichar para el grupo a su batería Scott Travis, quien no tardó en enviar una maqueta con grabaciones de tres temas de los propios Judas que convencieron rápidamente a los músicos y le pidieron que se incorporara de inmediato a la grabación de su próxima obra en los estudios franceses Miraval. 

Algo que hizo de “Painkiller” un álbum grande fue la seriedad con la que el grupo se propuso volver a la mala hostia que habían explotado tan bien en “Defenders Of The Faith”(¡vaya disco!) y que muchos fans habían podido extrañar en sus más recientes “Turbo” (otra obra que me encanta) y “Ram It Down”.  Una de las claves de este éxito también residió en la frescura sonora que supuso la incorporación de un siempre monumental Scott Travis para la batería, quien se ha pasado los últimos 30 años cumpliendo con su difícil labor tras los parches del grupo.   

Antes de pasar al análisis musical como tal me gustaría detenerme en la famosa portada de este álbum, elaborada por Mark Wilkinson (el mismo que hizo la de “Ram It Down) y diseñada por el propio grupo, ya que los Judas quisieron resucitar al ángel que protagonizó la portada del “Sad Wings Of Destiny” pero en una versión futurista y robótica. Este nuevo personaje fue llamado The Painkiller y, como sabréis, aparece montando una motocicleta con forma de dragón.  

Sin piedad alguna Scott Travis golpea los tambores de guerra y los pedales del infierno dando la bienvenida al himno del Metal de los 90, al tema más jodidamente explosivo firmado por los Judas Priest. Hablamos de la monumental “Painkiller”, en la que sobre una base de guitarras y la mencionada batería de Travis aparece un desatado Rob Halford desgañitándose con un agudo corrosivo del “Metal God” Rob Halford que parece anunciarnos poco menos que el apocalipsis. Para terminar de llevarnos a la gloria, Glenn Tipton surge de las tinieblas y se marca un hiriente solo de guitarra que no dudaría en contemplar como uno de los mejores que nos ha dejado, cosa que tiene mérito tratándose de uno de los músicos más completos de la historia.  

Pero un disco legendario no obtiene tal consideración con un solo tema grande. Es por ello que el segundo plato es la mismísima “Hell Patrol”, un torbellino de Metal que muestra la madurez del grupo y que nos trae al Halford dramático y cambiante de cortes como “Jawbreaker” o “The Sentinel” y que termina por explotar con la llegada del estribillo. ¡Qué banda señores!  

¿Tenías dudas sobre la calidad de Halford? Pues permítame ponerle los primeros segundos a capella de “All Guns Blazing” para disiparlas. El rubio todavía por aquellos tiempos embiste con unos agresivos agudos iniciales que se tornan más hirientes en los posteriores compases. Aquí tenemos esa faceta más eléctrica y enfadada de los británicos (como en el primer tema) que tantas alegrías nos han dado. Ojo al magnánimo solo de Tipton tras la guitarra. Es escuchar esos punteos y preguntarme cómo el Metal no termina de reconocer realmente el legado de este músico.  

Doble bombo y técnica guitarrera para abrir “Leather Rebel”, un tema veloz como pocos en este disco que cuenta, ya de paso, por un sobrenatural Halford tras el micrófono que canta sin recurrir a agudos de escándalo para convencer (es que no los necesita). Me encanta el estribillo simple y efectivo que tienes esta chulesca pieza, aunque lo que más me atrae de esta es el duelo de guitarras que van a mantener Glenn y K.K. durante el solo, utilizando por momentos la técnica de guitarra.  

Pero para técnica guitarreras la que la dupla de melenudos nos presenta en “Metal Meltdown”, un misil hecho por y para el lucimiento de esta pareja de oro. Guitarras ardientes sobre las que Halford canta de un modo similar al de otro grande como King Diamond. Me encanta el giro oscuro que la banda se marca cuando entra en juego el estribillo. Temazo indiscutible.  

Los truenos del infierno surgen y, sobre estos, un arpegio diabólico. Estamos, como ya habrás imaginado, ante la mismísima “Night Crawler”, un tema sólido como el acero que la banda borda en todos sus apartados y que termina por dibujar una sonrisa al oyente. Mucha atención a ese intermedio más atmosférico donde vuelven los arpegios y Halford se marca otra pequeña exhibición gargantil. 

El séptimo corte de este mítico álbum es  “Between The Hammer & The Anvil”, que empieza con una serie de acordes simples para que Rob grite y nos deje sin aliento a nosotros. Metal directo a la médula espinal y con claros acercamientos al “Defenders Of The Faith”. Las guitarras avanzan sin piedad con una ecualización genial, mientras Halford escupe fuego mientras canta, con un tono absolutamente arrollador.  

Y si quieres un clásico es la hora de la mismísima “A Touch Of Evil”, una de las mejores Power Ballad, si puede considerarse como tal, que ha firmado este grupo para mí junto a las magnánimas “Beyond The Realms Of Death” o “Dreamer Deciever”. Rob está sembrado en todo momento, aunque será después del acongojante solo de Tipton,  cuando dará su mejor versión al gritar eso de “You’re possessing me!!!”.  

Se acerca el final del álbum a través de “Battle Hymn”, pequeña pieza instrumental, recurso presente en otros grandes álbumes como “Sad Wings Of Destiny” (personalmente mi preferido de ellos) y “Screaming For Vengeance”. Un breve manjar que nos prepara el cuerpo para terminar por todo lo alto con “One Shot At Glory”. Metal ardiente y lleno de actitud que sus majestades solo pueden bordar. Grandísima actuación final de un pletórico Rob que saca lo que resta de arsenal para una canción que siempre he disfrutado como si de un clásico se tratara.  

“Painkiller” es un disco mayúsculo e imprescindible para entender al 100% el Heavy Metal. Judas Priest han facturado obras maestras durante su extensa carrera y esta es una de ellas. Estamos ante una obra de culto y, por ende, no podemos sino arrodillarnos ante esta.

  


Comentarios

Te recomendamos leer...

Iommi - From The Dark (2026)

Calificación: **** *(8,5) Pocas guitarras han cambiado la historia de la música como la de Tony Iommi. Desde aquel riff inaugural de “Black Sabbath” en 1970, su manera de entender el peso, la oscuridad y el groove ha servido de cimiento para generaciones enteras de músicos. No hace falta volver a enumerar sus méritos ni levantar otro monumento a su figura. Basta con escuchar unos segundos de su guitarra para reconocer un sonido que pertenece únicamente a él. Sin embargo, después de tantos años de carrera, de despedidas que parecían definitivas y de una trayectoria compartida con algunos de los vocalistas más importantes del rock, recibir un nuevo álbum en solitario del guitarrista británico sigue siendo motivo de celebración. Más aún cuando “From The Dark” llega en un momento en el que la ausencia de Ozzy Osbourne pesa de una manera inevitable. La historia de Iommi y Black Sabbath ha atravesado distintas épocas, voces y direcciones musicales, pero siempre ha existido un elemento cap...

Análisis a la discografía de Saxon

No puedo ocultar que Saxon, la popular banda originaria de Barnsley (Reino Unido), ha marcado mi vida desde mi adolescencia convirtiéndose en una de mis agrupaciones predilectas. A lo largo de casi 50 años de trayectoria, los británicos han engrandecido y definido el Heavy Metal con obras inmortales, así como también han coqueteado con otros estilos y tendencias saliendo, en muchas ocasiones, bien parados.  Este artículo analiza brevemente sus 23 álbumes de estudio desde el cariño y el respeto que este conjunto merece.  SAXON (1979) Calificación: *** * *(7) Rainbow Theme -Frozen Rainbow - Big Teaser - Judgement Day - Stallions Of The Highway - Backs To The Wall - Still Fit To Boogie - Militia Guard Antes de convertirse en uno de los grandes nombres de la NWOBHM, Saxon fue una banda en construcción. Bajo el provocador nombre de Son Of A Bitch, el grupo comenzó a forjarse en el triángulo industrial de Barnsley, Sheffield y Doncaster hasta consolidar en 1977 la formación clásic...

¡ENTREVISTA A MICHAEL KISKE Y KAI HANSEN (HELLOWEEN)!

Por segunda vez en la historia del Blog tenemos el honor de poder tener una pequeña charla con Helloween una de nuestras bandas preferidas de todos los tiempos. Si en 2021 pudimos hablar con Andi Deris y Dani Löble en los días previos a la publicación del impresionante álbum homónimo del grupo, hoy tenemos la suerte de entrevistar a dos ídolos personales como Kai Hansen y Michael Kiske, leyendas del Power Metal que están disfrutando de una segunda juventud desde su regreso a Helloween. Como saben, el próximo viernes 29 de agosto sale a la venta el esperado “Giants and Monsters”, un nuevo capítulo en la historia de “las calabazas” que debo confesar que me ha gustado tanto o más que su predecesor y que, para suerte de los seguidores, mantiene vivo la esencia sonora de Helloween.  --------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¡Hola Michael y Kai! Es un sueño hecho realidad poder hablar con ustedes sobre “Giants a...

Black Sabbath - Sabotage (1975)

Calificación: **** * (9) Antes de que se confirmara la trágica noticia del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne (sigo sin aceptar que el “Madman” nos ha dejado), me encontraba elaborando esta reseña de “Sabotage” con motivo del 50 aniversario de su publicación. Me gustaría que este escrito sirviera tanto para reivindicar una de las obras más ambiciosas y complejas de Black Sabbath, como para rendir homenaje, una vez más, a mi adorado Ozzy, uno de los personajes más carismáticos y únicos que nos ha dado el Metal. A menudo relegado a un segundo plano frente a gigantes como “Paranoid” o “Master of Reality” , “Sabotage” merece una reevaluación seria y profunda. Es, sin duda, uno de los trabajos más densos, brutales y emocionalmente intensos del grupo. No es el más accesible, ni el más celebrado, pero sí el más feroz. Nacido en plena vorágine de demandas legales y traiciones empresariales, este álbum representa el sonido de una banda acorralada y herida… y precisamente por es...

The Dead Daisies - Lookin' For Trouble (2025)

Calificación: **** *(8) El supergrupo The Dead Daisies, integrado por músicos de alto calibre como John Corabi, David Lowy, Doug Aldrich, Michael Devin y Sarah Tomek, aprovechó las sesiones de grabación de “Light ‘Em Up”, su más reciente trabajo de estudio, para comenzar a moldear un nuevo LP con el que rendirían homenaje a algunas de las figuras esenciales del Blues, reinterpretando sus temas sin abandonar su inconfundible esencia de Hard Rock contemporáneo. Así, bajo la producción de Marti Frederiksen, la banda se instaló en los legendarios Fame Studios para dar forma a un total de 10 canciones que conforman “Lookin’ For Trouble”, un álbum compuesto por versiones revitalizadas y sumamente disfrutables que pasamos a desmenuzar a continuación. Desde el primer acorde de “I’m Ready”, clásico de Muddy Waters, el grupo establece el tono predominante del álbum: una base sólida, riffs crujientes, ritmo firme y, cómo no, la electrizante voz del gran John Corabi. Como ocurrirá con buena p...

ESPECIAL IRON MAIDEN

Llegamos a una semana clave para todos los amantes de Iron Maiden de España y Portugal. Y es que en pocos días los británicos ofrecerán dos shows inolvidables enmarcados dentro de su histórica gira "Run For Your Lives World Tour" con la que celebran la friolera de 50 años en la carretera.  Esta entrada al Blog pretende recopilar una gran cantidad de artículos y reliquias que hemos elaborado a lo largo de los años desde el cariño más sincero hacia una de las mejores bandas de la historia.  RESEÑAS DE IRON MAIDEN LAS LETRAS DE LA BESTIA| UN ANÁLISIS A TODAS LAS LETRAS DE IRON MAIDEN BOOTLEGS DE IRON MAIDEN

Savatage - Hall Of The Mountain King (1987)

Calificación: **** * (9) Tras un mes de enero en el que las obligaciones laborales me han mantenido prácticamente apartado de la escritura, quiero inaugurar el segundo mes del año trayendo por fin al Blog a una banda histórica como Savatage y a uno de sus trabajos más emblemáticos, el inmortal “Hall Of The Mountain King”. El cuarto álbum del grupo supuso la definición definitiva de su identidad y la apertura total hacia una vertiente más épica, teatral y ambiciosa del heavy metal estadounidense. Publicado en 1987, el disco captura el instante exacto en el que la formación liderada por los hermanos Jon y Criss Oliva deja atrás cualquier rastro de indefinición para levantar un universo propio, oscuro y profundamente emocional, que más adelante cristalizaría en obras monumentales como “Gutter Ballet” o “Streets”, aunque, en lo personal, el LP que hoy nos ocupa sigue siendo mi favorito de toda su discografía. Hasta ese punto, Savatage había dado muestras de un potencial enorme, aunque...

Grand Funk Railroad - We're An American Band (1973)

Calificación: **** * (9) Turno de dar, por fin, un espacio a mis queridos Grand Funk Railroad en nuestro querido Blog (sigo sin saber cómo tardé tanto en hacerlo), y lo hago de la mano de su monumental “We’re an American Band” (1973), una obra que supuso un giro de 180 grados con respecto a su poderoso “Red Album” (otro día os hablaré de esta joyita infravalorada). En este trabajo apostaron por un sonido más definido y orientado a la radio, sin renunciar por completo al peso y la actitud que habían forjado hasta entonces. Puede afirmarse que la necesidad del mercado estadounidense de alumbrar grupos capaces de emular o plantar cara al Hard-Rock británico de comienzos de los setenta fue determinante para que el trío formado por Mark Farner, Mel Schacher y Don Brewer se lanzara sin titubeos a encontrar el equilibrio ideal entre contundencia y accesibilidad. Así vio la luz “We’re An American Band”, su mayor éxito comercial y, muy probablemente, el disco más icónico de su trayectoria. C...

Crónica del Concierto de Iron Maiden en el Estadio Da Luz, Lisboa (08/07/2026)

"EL RUGIDO DE LA BESTIA CONQUISTA PORTUGAL" La gira Run For Your Life Tour ha supuesto mucho más que una nueva excursión mundial para Iron Maiden. Concebida como una celebración de sus primeros años de carrera, el tour recupera el repertorio comprendido entre Iron Maiden (1980) y Fear of the Dark (1992), ofreciendo un homenaje a la etapa más clásica de la Doncella de Hierro con una producción moderna y un nivel interpretativo que vuelve a demostrar por qué siguen ocupando la cúspide del Heavy Metal mundial. El recorrido, como saben, también ha supuesto el estreno del batería Simon Dawson como sustituto de Nicko McBrain en directo, una responsabilidad enorme que el británico ha asumido con personalidad, solvencia y un respeto absoluto por el legado de la banda. Lejos de limitarse a cumplir el expediente, Dawson aporta precisión, pegada y una naturalidad que permiten al grupo sonar compacto desde el primer minuto. Para mí, además, esta cita tenía un componente muy especial....

Iron Maiden - Live After Death (1985)

Calificación: ***** En 1985, Iron Maiden ya no era solo una banda británica de heavy metal: se había convertido en un fenómeno planetario. Tras una sucesión de discos que redefinieron el género —desde las dos obras con Paul Di’Anno (“Iron Maiden” y “Killers”) hasta las tres joyas inmortales con Bruce Dickinson al frente (“The Number of the Beast”, “Piece of Mind” y “Powerslave”)—, el grupo decidió inmortalizar su momento de máximo esplendor con un álbum en directo que plasmara la fuerza descomunal del World Slavery Tour, la gira más colosal que el metal había presenciado hasta entonces. Aquella travesía fue una auténtica proeza: 190 conciertos en 331 días, con un montaje faraónico inspirado en el Antiguo Egipto, un Eddie gigantesco, una escenografía repleta de luces y fuego, y toneladas de equipo viajando por todo el planeta. Bruce Dickinson describiría más tarde aquella experiencia como “una guerra física y mental”, y su voz —por más prodigiosa que fuera— comenzó a resentirse. En d...