Ir al contenido principal

Rush - Permanent Waves (1980)

Calificación:*****
Nunca había sentido tantos sentimientos encontrados al escribir una reseña sobre un disco por el que siento un amor profundo. Pero es que el hecho de que uno de los músicos que hicieron de ese trabajo algo tan grande haya fallecido recientemente me hace sentir terriblemente mal. Rush ha sido una de las bandas por excelencia en mi vida (la BSO de mi vida estaría llena de canciones del trío canadiense) y el fallecimiento de Neil Peart ha sido un jarro de agua fría para mí y para cualquier fan de este adorado trío. Por ello, esta reseña va dedicada a la memoria del mejor batería de todos los tiempos y a la trayectoria de la banda por excelencia del Rock Progresivo.

“Permanent Waves” es un disco fundamental para conocer a Rush, como tal. Lo mismo sucede con otros discos gloriosos como “2112”, “Moving Pictures”, “Fly By Night”. “Caress Of Steel” (¡vaya joya infravalorada!), “A Farewell To Kings” o “Hemispheres”. Cada uno, aunque tengan entre ellos ciertos nexos y/o similitudes, presenta siempre algún matiz diferenciador, una personalidad propia e intransferible. Así de grandes fueron, son y serán Rush.

Estamos en 1978. Rush ya había publicado la mayor parte de sus mejores discos, siendo los mencionados “A Farewell To Kings” (1977) y “Hemispheres” (1978), los más recientes en aquel momento. Pese a la calidad máxima de dichas obras (que alguien se atreva a dudar de la grandeza de “2112”…jajaja) y el hecho de haber crecido notablemente como banda no se terminaba de ver reflejado en el reconocimiento mundial del trío, por lo que nuestros queridos Geddy, Alex y Neil se propusieron dar un golpe de autoridad y, sin renunciar por ello a la raíz de su sonido (¡eso nunca!), optaron por introducir algunos elementos novedosos en su música tales como melodías algo más accesibles, el mayor uso de sintetizador, la inclusión de ciertos rasgos de reggae o new wave o la reducción más que notoria de la duración de los temas. ¿Afectó en algo toda esta suma de arreglos? Pues no. El resultado no pudo ser mejor. Rush se reinventó y terminó por consolidar su nombre entre las bandas más importantes de la historia.
 
El 14 de enero de 1980 vio la luz este trabajo inmortal. Su portada lleva la firma de Hugh Syme, quien también figura en esta saludando al fondo (hay que fijarse bien), y tiene como protagonista a Paula Turnbull, quien figura en primer plano tras un pasaje desolador sobre el que azotan las olas (las “olas permanentes” del título). Como dato extra cabe señalar que el periódico que aparece a la izquierda es  la famosísima edición del Chicago Tribune de 1948 que afirmó erróneamente que Dewey se había impuesto a Truman en las elecciones presidenciales americanas de ese año.

Un inconfundible lick de guitarra es seguido de una batería y un bajo técnicamente coordinados. Sí, hablo claramente de “Spirit of Radio”, el primer hit radiofónico de nuestros queridos canadienses. La canción suena amable durante todas sus fases, con ciertos guiños a un Rock Progresivo que no dejaba de correr por sus venas pese a la evolución del sonido y al Reggae. Aquí, además de con su magia única e irrepetible, nos encontramos con la faceta poética y más directa de Neil Peart. En esta ocasión, este ídolo se dirige directamente a la industria de la música a modo de crítica. Un tema imprescindible para conocer a Rush.

“A uno le gusta creer en la libertad de la música,
Pero los premios brillantes y un sinfín de compromisos
Rompen la ilusión de integridad.”


Pero “Permanent Waves” es mucho más que un solo tema. Como segundo plato nos topamos con otro cañonazo inmortal como “Freewill” en la que Peart saca una vez más su lado más objetivista y nos habla de la importancia de las creencias personales frente a las que son impuestas, destacando por encima una frase que, personalmente, me parece que da para varias páginas de reflexión como es “Incluso si tú no eliges, ya estás decidiendo”. Con esta canción la banda se permite sacar su mejor artillería, combinando arreglos de todo tipo en la guitarra, un bajo omnipresente y esa percusión impredecible que siempre aportaba Mr. Peart.


Prepárese, querido lector, que se viene encima un tema de otra dimensión. “Jacob’s Ladder” es la prueba definitiva (si es que quedaba algo que probar tras una serie de discos previos que no bajaban del 10) de que estos canadienses revolucionaron el Rock en su faceta progresiva como ningún otro. No hay estribillos, ni una estructura definida. Cada verso es un ente con personalidad propia que, como único punto en común, tiene que son todos son cantados de una forma descomunal por Geddy Lee. La canción va avanzando entre riffs pesados, un ambicioso juego de batería y bajo, sintetizadores en su parte más progresiva y algún que otro solo lleno de virtuosismo (¿y si comenzamos a valorar a Alex Lifeson como se merece?).

Sobre la letra debe decirse que Neil se inspiró en un pasaje de la Biblia, concretamente el Genesis 28:11, en la cual se describe un fenómeno natural de lo más variopinto en el cual la luz del sol atraviesa las nubes formando líneas luminosas que descienden hasta el suelo.

Turno de dos baladas.

 En primer lugar tenemos la más movida “Entre Nous”, tema que no terminó de cuajar en mis oídos hasta que el paso de las escuchas terminó haciéndole justicia. Buena canción (seguramente la más floja de todo el trabajo, eso sí) que nos habla de esas relaciones que establecemos con algunas personas que creemos conocer pero en realidad es todo lo contrario (como los “Perfectos Desconocidos” de los que nos hablaba Deep Purple).

Ahora bien, “Different Strings” es una de las baladas más bonitas que pueden encontrarse en TODA la discografía de Rush, aunque ni siquiera la propia banda la tuviera en consideración (¡nunca la tocaron en vivo!). Lifeson toma la guitarra acústica y crea una atmósfera arpegiada sobre la que un sentido Geddy nos toca la fibra sensible. Entre ambos músicos se abre paso Neil Peart con una base, aparentemente, simple de batería (importante recalcar lo de “aparentemente” tratándose del más grande de todos los tiempos) y de unos acordes de piano que, para sorpresa de todos, son interpretados por el propio Hugh Syme, el autor de la portada del disco. Para rematar la canción, Lifeson, quien ya había hecho más que suficiente en esta canción, no se queda atrás y firma un solo al más puro estilo David Gilmour que termina de llevar a otra dimensión este disco.

¿Cómo se puede acabar un disco tan grande? Pues con un tema a la altura. “Natural Science” es una suite de nueve minutos que, a su vez, se divide en tres partes más pequeñas (“Tide Pools”, “Hyperspace” y “Permanent Waves”), en las cuales Peart reflexiona sobre la Ciencia y su influencia en el desarrollo de la naturaleza. Obra maestra musical y lírica en la cual Rush pasa en pocos compases de la suavidad más relajante a secciones punteadas que rozan lo Heavy. Alex Lifeson clava uno de los mejores solos de guitarra que le he oído (esos bendings…madre mía). Una canción que invito a escuchar mil veces porque con cada escucha, y esto es cierto, encuentras algún detalle nuevo.

“Permanent Waves” documenta fielmente la evolución musical del trío, así como debe considerarse como una de sus obras cumbre, digna de un 10, aunque, como fan acérrimo de la banda, siempre defienda como mejores otras obras previas. Una vez más lo digo: Rush fue, es y será el mejor conjunto de Rock Progresivo de la historia.


Esta reseña va dedicada a Neil Peart (D.E.P.), “The Professor”, a su influencia y  eterno legado en el Rock. 

Comentarios

Publicar un comentario

Te recomendamos leer...

Lamb Of God - Into Oblivion (2026)

Calificación: **** * (9) Muy pocas bandas dentro del metal moderno han conseguido mantener una reputación de consistencia y fiabilidad como la que ostenta Lamb of God. Desde que irrumpieran en la escena a comienzos de los 2000 con una mezcla explosiva de groove metal, thrash y actitud hardcore, el quinteto de Richmond se ha consolidado como uno de los pilares del metal estadounidense contemporáneo. Discos como “Ashes of the Wake”  (2004), “Sacrament”  (2006) o “Wrath” (2009) establecieron un estándar que muchas bandas posteriores intentarían imitar: riffs incisivos, precisión rítmica quirúrgica y la voz inconfundible de Randy Blythe escupiendo veneno con una mezcla de rabia política y nihilismo social. A lo largo de más de dos décadas, Lamb of God ha demostrado algo que muy pocos grupos logran: evolucionar sin traicionar su esencia. Incluso cuando algunos de sus discos más recientes —como “Lamb of God” (2020) o “Omens”  (2022)— mostraban una faceta más pulida y accesi...

The Black Crowes - A Pound Of Feathers (2026)

Calificación: **** *(8,5) Para algunos oyentes, The Black Crowes son simplemente una de las grandes bandas de rock estadounidense surgidas a finales de los años ochenta. Para otros —entre los que me incluyo sin ningún tipo de pudor— representan mucho más: un grupo imprescindible que, pese a las tendencias dominantes cuando aparecieron sus primeros álbumes, en plena explosión del Grunge dentro y fuera del continente americano, se consolidó como una de las formaciones que defendieron a capa y espada el rock en su vertiente más clásica. Y es que los hermanos Chris Robinson y Rich Robinson han firmado una de las discografías más sólidas del rock moderno, capaz de mirar de frente a los gigantes del pasado mientras levantaba una identidad propia y reconocible. Personalmente, siempre he sentido una debilidad especial por el grupo. Los considero una de mis bandas predilectas y puedo presumir de tener todos sus LPs. Lo cierto es que, aunque sus primeros trabajos —especialmente Shake Your Mon...

Los herederos de AC/DC

Es innegable que AC/DC creó un estilo propio desde sus orígenes, con unas base rítmica sencilla pero que no existía hasta ese momento. Los principales culpables son Angus y Malcolm Young, los hermanos del Hard Rock. Los años pasan, Malcolm ya se ha marchado de AC/DC por cuestiones de salud, y el fin de la banda parece más que próximo. Sin embargo, los fans de la banda podrán seguir deleitándose durante muchos años con bandas que han nacido inspiradas en el rock de los australianos. Obviamente, como los originales no hay ninguna, pero os dejamos aquí una serie de agrupaciones modernas que han mamado de la teta de Malcolm y Angus (no literalmente). Airbourne Sin duda, la banda más fiel al sonido de la era de Brian Johnson. Curiosamente son australianos, ¿cosas del destino? El caso es que ya tienen 3 discos de estudio publicados, todos sobresalientes, y en breve podremos disfrutar un nuevo trabajo que han terminado de grabar hace poco tiempo.  Sus guitarras afiladas...

Megadeth - Megadeth (2026)

Calificación: **** * Hay discos cuya escucha resulta difícil por el peso emocional que arrastran. Y es que el álbum homónimo de Megadeth no es un lanzamiento más dentro de una discografía legendaria, sino el auténtico punto final de una de las trayectorias más influyentes, combativas y extensas del Thrash Metal. Con este trabajo se clausura una era iniciada hace más de cuatro décadas, cuando Dave Mustaine supo transformar su expulsión de Metallica, junto a la ira y la ambición que le siguieron, en un proyecto llamado a redefinir el género. Este último esfuerzo actúa, de forma consciente o no, como una revisión de todo el legado de la banda: técnica afilada, velocidad como herramienta ofensiva, crítica social y política, y ese carácter agrio e inconfundible que siempre diferenció a Megadeth de sus contemporáneos. No hay intención alguna de reinventar nada, sino de recordar por qué fue precisamente Megadeth quien ayudó a forjar los cimientos del Thrash. El final, sin embargo, no respo...

W.A.S.P. - W.A.S.P. (1984)

Calificación: ***** Si le preguntáramos a cualquier amante del Hard Rock y el Heavy Metal clásico cuáles fueron los álbumes más innovadores e influyentes de los años ochenta, muchos coincidirían en señalar el debut homónimo de W.A.S.P., un LP que podría considerarse una de las primeras obras del Glam Metal. Tras mucho tiempo queriendo escribir esta reseña, he tenido la oportunidad de lanzarla el 17 de agosto de 2024, día en que este disco celebra su 40º aniversario. Ahora bien, ¡un poco de contexto! Los orígenes de W.A.S.P. se remontan a 1982 y 1983, cuando Steve Duren, mejor conocido como Blackie Lawless, decidió disolver su banda anterior, Circus Circus, en la que también tocaba Randy Piper. Poco después, junto a Piper, nace W.A.S.P., cuya formación inicial incluía también a Tony Richards y Rik Fox (quien fue rápidamente reemplazado por Don Costa; este último también dejaría la banda, asumiendo Blackie el rol de bajista). En pocas semanas, su espectáculo en vivo comenzó a ganar no...

Slipknot - Slipknot (1999)

Calificación: ***** Toda gran banda tiene un interesante origen…y el de Slipknot no iba a ser excepción. Con motivo del 20 aniversario de su primer álbum he querido rendir un sentido homenaje a una de las bandas más carismáticas y destacadas de los últimos tiempos. Aunque ya en 1997 el grupo había publicado una demo titulada “Mate. Feed. Kill. Repeat” con el cantante Anders Colsefini, de la cual se extrajeron varias canciones para futuros lanzamientos del grupo, fue con la obra de título homónima, lanzada a finales de junio de 1999, cuando los de Iowa comenzaba su auténtica andadura por el universo del Metal. Poco después del lanzamiento de la mencionada demo, un joven chaval con ganas de comerse el mundo llamado Corey Taylor se convirtió en el nuevo cantante del grupo. Aunque la intención original del grupo era la de lanzar una segunda maqueta, los planes cambiaron cuando las grandes discográficas comenzaron a interesarse por hacerse con sus derechos. Fue Roadrunner el s...

Europe - Europe (1983)

Calificación: **** * Corría el año 1983, un período en el que el hard rock británico estaba experimentando una revolución gracias al icónico álbum "Pyromania" de Def Leppard. Mientras tanto, en Suecia, un joven cuarteto llamado Europe lanzaba su álbum homónimo debut. Inspirados por influyentes bandas de la época como UFO, Thin Lizzy y Rainbow, estos músicos suecos se embarcaron en la misión de desarrollar un hard rock compacto y auténtico que, si bien no introducía innovaciones radicales, destacaba por su calidad compositiva y la destreza técnica de sus miembros. Este álbum homónimo, así como su sucesor "Wings Of Tomorrow" (1984) , representan un período especial en la historia de Europe. Antes de que alcanzaran la fama masiva con "The Final Countdown" (1986), estos álbumes nos muestran un lado más eléctrico y crudo de la banda, en contraste con su imagen posterior asociada a baladas románticas y estribillos pegajosos de los años 80. Antes de comenzar...

The Black Crowes - Happiness Bastards (2024)

Calificación: **** * (8) Podríamos decir sin posibilidad alguna de errar que los últimos 15 años han sido de todo menos productivos para The Black Crowes. Y es que, desde el lanzamiento del recomendado, y bastante infravalorado, “Before The Frost…Until The Freeze” (2009) el grupo americano vivió un tiempo bastante oscuro y de nula producción sonora debido a las constantes disputas públicas entre los hermanos Chris y Rich Robinson, amos y señores del grupo, quienes estuvieron durante muchos años sin hablarse debido a diferencias de todo tipo. Afortunadamente, parece que las aguas han vuelto a su cauce y nuestros queridos hermanos han terminado optando por dejar a lado sus diferencias y, de alguna manera, tratar de recuperar el tiempo perdido para una banda que, durante su apogeo, fue señalada como una de las pocas fieles a las raíces clásicas del Rock que habían nacido durante la oscura década de las 90 y, por ende, como una de las llamadas a abanderar las próximas décadas del Rock. ...

Def Leppard - On Through The Night (1980)

Calificación: **** * En 1980, el Reino Unido estaba inmerso en la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), un movimiento del que hemos hablado largo y tendido en este Blog por la revolución que supuso para el Hard Rock y el Heavy Metal, llevando ambos géneros a terrenos más veloces, afilados y juveniles. Junto a nombres como Iron Maiden, Saxon o Angel Witch, surgía un quinteto de Sheffield que mantenía un pie en la tradición setentera de Thin Lizzy o UFO y otro en un sonido más melódico y accesible, rumbo que, con el tiempo, los llevaría a la cima mundial. Formados en 1977, Def Leppard eran todavía adolescentes cuando entraron al estudio para registrar On Through The Night (1980), obra que este año alcanzó la friolera de 45 años y que, por ello, merecía un homenaje de nuestra parte. Con Joe Elliott (voz), Steve Clark y Pete Willis (guitarras), Rick Savage (bajo) y un jovencísimo Rick Allen (batería, apenas con 16 años), el grupo ya mostraba ambición y un enfoque distinto al de la m...

Kiss - The Solo Albums (1978)

Corría el año 1978, y Kiss se había consolidado como una de las bandas más poderosas de la época, tanto en términos musicales como financieros. Sin embargo, las tensiones entre los miembros de la banda empezaban a surgir. La hostilidad se desató cuando Ace Frehley expresó públicamente su deseo de abandonar la banda para grabar su propia música, liberándose de la influencia de sus compañeros. Afortunadamente, Paul y Bill Aucoin lograron persuadir a Ace para que se quedara, proponiéndole la opción de grabar un álbum en solitario. Esto satisfizo al guitarrista, quien sugirió que cada miembro tomara un tiempo para grabar su propio disco en solitario para, pasado un tiempo, lanzarlos todos bajo el propio nombre del grupo. La idea no terminó de contentar a Casablanca, la discográfica que llevaba al grupo en aquel momento, quienes veían como descabellado el hecho de lanzar cuatro LPs en un solo día y las posibilidades más que altas de que esto se tradujera en pérdidas para esta como para ...