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Volbeat - Rewind, Replay, Rebound (2019)

Calificación:****

No, no soy fan empedernido de Volbeat que haya escuchado toda su discografía, pero bastante de esta sí. Y aunque no se encuentren  entre mis “bandas para escuchar todos los días” os puedo asegurar que les tengo mucho cariño. 

De Volbeat me gusta mucho la voz de Michael Poulsen (tiene un registro inconfundible), así como sus composiciones más cañeras. Creo que esta banda y yo no hemos terminado de conectar por ese otro conjunto de piezas con un sonido, por decirlo de alguna manera, algo más mainstream o para todos los públicos. Es muy probable que les esté pidiendo algo que tal vez ellos no compartan o no se identifiquen, pero es una apreciación personal. Cuidado, en ningún momento estoy diciendo que hacer temas mainstream sea malo, solo que no me gustan tanto como otras.

El caso, volviendo a este álbum, es que tras catar este nuevo LP de Volbeat quedé gratamente sorprendido. Obviamente, hay cosas que siguen sin molarme, las cuales también incluiré en este escrito, pero creo que son más los puntos positivos. “Rewind, Rebound, Replay” nace en una etapa de lo más interesante para el grupo ya que su fama no ha dejado de ascender en los últimos años, teniendo el honor de abrir para Metallica en muchas fechas, así como haciendo historia en su Dinamarca natal con un concierto estratosférico en el Telia Parken en el que vendieron más de 40.000 entradas y que quedó filmado bajo el nombre de “Let’s Boogie! Live From Telia Parken”, un material que os recomiendo tanto por lo visual como por lo sonoro. Por ello, con semejante panorama, no era nada raro que el grupo decidiera entrar en el estudio y dar vida a esta nueva obra que ya mismo paso a comentar.

Abre el disco “Last Day Under The Sun” y ya podemos hacernos una idea de  la orientación sonora que este nuevo vástago de los Volbeat va a tomar. Rock comercial, sencillo, con un riff muy en la onda de AC/DC y con un feeling radiofónico que hace accesible a todos los públicos esta primera entrega. Son este tipo de canciones las que, por mi gusto musical, me dejan un poco más frío. Algo similar me ha pasado con las posteriores “Rewind The Exit” (aunque tenga un inicio más bien Heavy, no tarda en convertirse en uno de los cortes más melódicos de esta obra), “Maybe I Belive”, “Cloud 9”, “Parasite/Leviathan” o “The Awakening Of Bonnie Parker”.

Por otro lado puedo hablar de dos temas que, aunque puedan sonar facilones, a mí me han gustado bastante. Me refiero a las piezas “When We Were Kids” (letra con un tono melancólico, buena actuación de Poulsen y una sección barroca de lo más curiosa por parte de las guitarras) y “7:24” (una bonita pieza que Poulsen dedica a su hija recién nacida con la interpretación vocal más sentida de toda la obra).

En último lugar, y de una forma más extensa, quiero detenerme en una serie de canciones que, a mi modo de ver, hacen más llamativo este trabajo:

Pelvis On Fire: Sorpresón mayúsculo. Seguramente la mejor canción de toda la obra. La banda, y especialmente Poulsen, encarna al mismísimo Elvis durante los estribillos alcanzando un registro similar al del recordado “Rey Del Rock”. El tema mantiene una estructura clásica de Rock ‘N’ Roll (muy a lo “Going To Brasil” de Motörhead, guardando las diferencias) pero con mucha distorsión y unos efectos que rozan lo industrial.

Die To Live: Aunque ciertamente también pueda tener matices comerciales esta canción me ha gustado por acercarse más al Punk Rock de la vieja escuela que roza, en ocasiones, el más puro Rock clásico gracias a los arreglos de piano y saxo por parte de Raynir Jacob Jacildo y Doug Corocran respectivamente. Cabe señalar la colaboración en algunos versos del cantante de Clutch, Neil Fallon.

Sorry Back Of Bones: Como si de la BSO de una película de Tarantino se tratara, esta canción parece esconder un gen detectivesco en su interior. No obstante, necesité un par de escuchas para que realmente me “hiciera tilín”.

Cheapside Sloggers: Cuando leí los créditos del disco me sorprendió descubrir que el mismísimo Gary Holt colabora en esta canción. Pese a ser muy guitarrera (buenos riffs) es más bien un medio tiempo de toda la vida facilón que, eso sí, gana muchos enteros con el gran solo de Holt, quien en menos de 20 segundos es capaz de hacer auténticas virguerías con su guitarra (nada raro jeje).

The Everlasting: Caggiano aseguró hace unos meses que la nueva obra del grupo incluiría varias canciones cercanas al Metal más duro (llegó a citar el Death) y, si bien es cierto que el resultado final parece no corresponderse del todo con esas palabras, esta canción SÍ tiene momentos de auténtico Metal de calidad. De hecho, no dudaría en considerarla mi otra pieza favorita del conjunto. En esos riffs hay mucho de las primeras bandas de Thrash. Poulsen hace una gran labor a la voz, logrando adaptarse a los momentos de mayor intensidad y permitiéndose poner el “piloto automático” en los compases más suaves.

Cada fan de Volbeat tendrá su álbum favorito y no me parecería en absoluto descabellado que este “Rewind, Replay, Rebound” reciba tan altos honores por parte de muchos fieles del conjunto. Para mí es un álbum acertado, con sus pegas, pero también con muchísimas virtudes. A mi parecer, como a veces me pasa con otros grupos,  Volbeat nos regalará en unos años un álbum que nos va a dejar con la boca abierta. Buen trabajo, chicos.  


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