¡40 años no se cumplen
todos los días!
No sé si lo he
comentado anteriormente, pero siempre he sentido un amor especial por la
NWOBHM, movimiento musical en la que
tantas bandas británicas de Metal se dieron a conocer fuera de sus fronteras y
construyeron la base sobre la que terminarían surgiendo otros subgéneros tan
importantes como el Thrash o el Power (nada nuevo). En este movimiento, como
todos saben, citamos habitualmente a los Judas Priest, Motörhead y a Iron
Maiden como los principales exponentes, pero solemos dejarnos siempre a otro
par de grupos realmente importantes para este movimiento como los mismísimos
Saxon, una banda fiel a los ideales de este movimiento que, a mi parecer, jamás
ha publicado un álbum malo.
Esta banda lleva la
friolera de cuatro décadas regalándonos buena música a través de álbumes que
todo metalero que se precie debería escuchar, tales como “Crusader”, Strong Arm
Of The Law”, “Wheels Of Steel” o “Denim And Leather”. La primera mitad de la
década de los ochenta que tuvieron estos músicos constituye, probablemente, una
de las mejores colecciones discográficas que se han parido en nuestro querido
Heavy Metal y cada nuevo álbum que ha lanzado posteriormente el conjunto
encabezado por Biff Byford (este tío sigue en plena forma), siempre ha tenido,
como mínimo, un par de canciones sobresalientes que se han convertido en nuevos
himnos de su tiempo. Esa capacidad para seguir haciendo un Metal con claros
tintes clásicos, pero sin descuidar la necesidad de adaptarse a los nuevos
tiempos, es algo que valoro mucho de este grupo.

Las canciones de esta
nueva obra fueron grabadas en Berlín (2007, 2009 y 2011), Sheffield (2007),
Londres (2009 y 2016), Balingen (2013), Wacken (2014), Zoetemeer (2015), San
Antonio (2018), Manchester (2018), Los Angeles (2018) y Estocolmo (2018).
Algo que me gusta mucho
de esta recopilación de canciones es que, además de los clásicos de toda la
vida, se han incluido muchas canciones del catálogo más reciente del grupo y
que, tal vez, hayan pasado más desapercibidas en estos años. Por ejemplo,
encontramos cuatro canciones del The Inner Sanctum (“State Of Grace”, “Red Star
Falling”, “Attila The Hun” e “If I Was You”), las cuales suenan espectaculares,
al igual que otras piezas contemporáneas como “Witchfinder General”
(Lionheart), “Demon Sweeny Todd”, “The Letter” (Into The Labyrinth), “Hammer Of
The Gods”, “Call To Arms” o “Back In ‘79” (Call To Arms”), así como varias
canciones, todas ejecutadas a la perfección, de su última obra de estudio,
“Thunderbolt”, como el tema homónimo, “Nosferatu (The Vampire Waltz)”, “The
Secret Of Flight” (colosal) o “Predator”.
Por otro lado es
necesario hablar, aunque sea en breves palabras, de ese gran saco de hits que
la banda recoge en esta nueva obra. Además de alguna que otra sorpresa como
“Machine Gun” (una de mis favoritas del WOS) o una implacable versión del “Ace
Of Spades” de Motörhead con la aparición estelar del recientemente fallecido
Eddie “Fast” Clarke”, nos topamos con un buen puñado de temas que han tenido
“mucha culpa” de que el nombre de Saxon sea sinónimo de respeto en nuestros
días. Hablo, como no podía ser de otra forma, de “Wheels Of Steel”, “Crusader”,
“Denim And Leather”, mi adorada “747 (Strangers In The Night)” (con la
colaboración del gran Phil Campbell), “Power And The Glory”, “Dallas 1PM”,
“Princess Of The Night”, “20.000 FT.” (con Andy Sneap), “The Eagle Has Landed”
o “This Town Rocks”.
En resumen, “The Eagle
Has Landed 40 (Live)” más que un álbum es una celebración. El festejo de cuatro
décadas de sintonía entre una banda llamada Saxon y su fiel fanaticada. A este trabajo le pongo la máxima nota por el
hecho de que resume a la perfección, el legado que ha dejado Saxon en estos 40
años de “poder y gloria”. Mi respeto
para estos titanes.
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