¡Cómo
los echábamos de menos!
Casi
diez años hemos tenido que esperar para escuchar un nuevo álbum de Rammstein. Y
es que cada vez que el quinteto alemán lanza un disco, este suele generar gran
expectación tanto por sus fanáticos como por sus detractores. Muchos fueron los
rumores de su separación en los últimos años, como ya sucedió hace más de una
década cuando, tras el lanzamiento de “Rosenrot”, la banda tardó cinco años en
publicar su sucesor, y más reciente, “Liebe Ist Für Alle Da” (2009), y de hecho
este ha sido presentado en algunas entrevistas como el que podría ser su última
referencia discográfica (no es descartable, pero no me atrevería a afirmarlo al
100%). Obviamente ya hemos visto que Richard ha estado muy centrado en los
últimos años en su proyecto Emigrate, así como Till con Lindemann, pero, digan
lo que digan, la grandeza de ambos músicos la descubrimos con Rammstein. Pase
lo que pase, estamos de celebración porque los alemanes están de vuelta a lo
grande, con un plástico completamente nuevo que muchos hemos aguardado durante
años, así como una extensa gira promocional que llevará el siempre espectacular
show del conjunto a todos los rincones de la geografía internacional.

Soy consciente de que
esta reseña, además de ser extensa, tendré que modificarla varias veces a lo
largo del tiempo por el simple hecho de que ha pasado poco tiempo desde su
publicación y sé que puedo haberme olvidado de algunos detalles de cada tema
(más bien en las letras y su significado), que merece ser reseñado. Pido perdón
de antemano.
Comenzando a analizar
un poco el disco por encima, lo primero que nos llama la atención es que este
trabajo no tiene un título aparente, aunque varios medios de prestigio afirman
que es homónimo (por ello voy a unirme a esta opinión), tal y como sucedió con
el cuarto álbum de Led Zeppelin, el cual terminó siendo llamado “Led Zeppelin
IV”. La portada también ha despertado opiniones diversas debido a su simpleza
(a Rammstein por lo general le suele molar eso de que cada portada tenga un
significado, pero por ahora resulta complicado saber qué pretenden transmitir
con una cerilla).
¡Sin más preámbulos es
el momento de empezar a analizar las canciones!
Todavía recuerdo como
si fuera ayer el viaje que hace unos años realicé a Berlín. Con toda mi
inocencia y mi poco alemán (lo que sabía se lo debía a Rammstein y al famoso
chiste de los Monty Python que, encima, era un alemán completamente inventado)
me metí en una tienda de discos y pregunté, en inglés, por artículos de
Rammstein, a lo que el vendedor, con una cara muy seria me respondió: “Lamentablemente
son alemanes”. Este odio mostrado por una importante legión de alemanes es la
que creo que, en gran parte, llevó a nuestros protagonistas a escribir
“Deutchsland”, una pieza cuya letra habla sobre que, por encima de todo mal que
Alemania ha hecho en el pasado (quema de libros, de brujas, el
Genocidio,…), es muy complicado no
sentir amor por la tierra que les vio nacer. El tema es de los más duros de
todo el trabajo, suponiendo una apertura de primerísima categoría para este
esperadísimo álbum. Tras una sucesión de acordes, las guitarras comienzan a
puntear y, pocos segundos después, la inconfundible voz de Till aparece por
primera vez en todo el trabajo. La canción va creciendo hasta desembocar en un
estribillo sencillo (marca de la casa) que te atrapará desde la primera
escucha. Y si este no lo logra, solo necesitarás reproducir el ESPECTACULAR
videoclip que el grupo preparó para la ocasión, en el que jugaron con el pasado
histórico de Alemania (el mencionado Genocidio, la Peste, la caza de brujas, la
caída del Hindenburg, la victoria de los
bárbaros frente la invasión romana,…), así como con un hipotético futuro de lo
más extraño, introduciendo, además, numerosas referencias a temas y símbolos
del grupo (véase Amerika, la portada de “Liebe Ist Für Alle Da” , los bustos
del “Made In Germany” o el ataúd de Sonne). Así de bien arranca nuestra
aventura.
“Alemania
- mi corazón en llamas
Quiero
amarte y maldecirte
Alemania
- tu aliento frío
Tan
joven - y sin embargo tan vieja
¡Alemania!”

“No
se nos permitió pertenecer
Ver,
hablar o molestar a alguien.
Todo
tipo de canción estaba prohibido.
Notas
extranjeras tan peligrosas
Pero
cada noche un poco feliz.
Mi
oreja muy cerca del receptor del mundo.”
Sin duda una de las
piezas que más votos positivos recibirá será “Zeig Dich”, pieza que nos traerá
de vuelta a los Rammstein de sus primeros dos álbumes. Metal que roza lo
industrial construido a partir de una sólida base instrumental (enorme Oliver
al bajo) y un Till Lindemann estelar. Como ya había sucedido en el pasado,
nuestros protagonistas se acuerdan de la Iglesia y le mandan un par de
“recados” abordando diversos aspectos polémicos de la religión como los casos
de pedofilia, el aprovechamiento económico de aquellos que usan el nombre de
Dios o las matanzas del pasado, mientras Lindemann parece invocar en el
estribillo a Dios para que observe lo que está sucediendo (“Zeig Dich” quiere
decir “Muéstrate”).
“Renuncian
a esconderse
Quemando
y destruyendo
Anticoncepción
prohibida
Ellos
extienden los mandamientos
Anuncian
la persecución
El
perdón de los pecados
Difunden,
multiplican
En
nombre del señor.”
Tras presentar una de
las canciones más queridas del álbum, es hora de entrar a analizar la que
probablemente sea la más controvertida y la que genere más división de
opiniones. He de reconocer que la primera vez que escuché “Ausländer” no sentí
vibras positivas, pero ahora la disfruto bastante más, aunque no sea de lo
mejor del trabajo. El tema coquetea con un estilo Pop-Rock y Tecno de lo más
peculiar que supone una renovación del sonido de aquellos primeros álbumes
hacia un sonido más moderno. La letra, por otro lado, me ha gustado por su tono
humorístico. Till encarna a un personaje lujurioso que va viajando por el mundo
con el único objetivo de ligar con mujeres de todo el mundo y aprender aquellas
frases de cada idioma que le ayuden a conseguirlo. Por ello en la letra seremos
partícipes de una gran actuación de Lindemann, quien cantará, además de en
Alemán, en Inglés, Español, Ruso o Italiano.
“No
soy hombre por una noche
No
me quedaré más de una, dos horas.
Antes
de que el Sol vuelva a reír.
Ya
he desaparecido
Y
continúo haciendo mis rondas.”
Mucho más sencillo fue
disfrutar desde un primer momento de “Sex”. Sus primeros riffs ya nos avisan de
que se viene un tema animado y bastante rápido en el que la banda vuelve a
tener mucho peso (de nuevo me rindo ante el trabajo de Oliver al bajo)
marcándose una base que recuerda a Rob Zombie. Till está espectacular
especialmente en los gritos finales, los cuales siempre me ponen los pelos de
punta. Tema efectivo que, de tocarla en directo, tendrá gran aceptación
seguramente. La letra, como su propio título indica, nos viene a hablar del
acto sexual y lo importante que este puede llegar a ser para algunas personas
(no es necesario entrar en detalles jajajaja).
“¡Sexo!
Ven a mí
Lo
mío es tuyo y eso dentro de ti.
¡Sexo!
Ven conmigo
Prefiero
que sea repugnante antes que no hacerlo.
Sólo
vivimos una vez
Amamos
la vida
Amamos
el amor
Vivimos
el sexo
Ja
ja ja ja sí”
Creo que todos los
seguidores de la banda estarán muy contentos con “Puppe”, la composición
estrella del LP. En esta, la música y la letra están completamente conectadas.
Básicamente, la letra nos presenta la dramática historia de una niña pequeña
(encarnada por Till) que está recluida en su habitación junto a una muñeca (su
única protección ante tanta incertidumbre) mientras su hermana, la cual es
prostituta, realiza su labor en la habitación de al lado. Posteriormente, la
historia tiene un desenlace lamentable (“miro por el ojo de la cerradura y uno
la golpeó hasta la muerte”) y se nos muestra a la pobre criatura delirando y
utilizando a su muñeca como la víctima de su ira. Entrando en el aspecto
musical, esta es una de las mejores interpretaciones vocales que yo recuerdo de
Till Lindemann, un vocalista soberbio que tiene especial facilidad para
interpretar canciones dramáticas (es un auténtico maestro en este tipo de
piezas). El estribillo de la composición es una auténtica locura teatral, en la
cual el cantante, encarnando a la perfección a la pobre niña de la habitación,
expresa el dolor que le expresa la incertidumbre de no saber qué sucede con su
hermana. Además, fue el propio Till el letrista de “Puppe”, ya que esta se
inspira en su poema "Si mamá llega tarde al trabajo" que podemos
encontrar en el libro "En noches tranquilas".
“Y
luego arranco la cabeza de la muñeca.
Entonces
arranco la cabeza de la muñeca
Sí,
de una mordida arranco el cuello de la muñeca.
No
estoy bien
Arranco
la cabeza de la muñeca
Sí,
arranco la cabeza de la muñeca.
Y
luego le muerdo el cuello a la muñeca
¡No
me siento bien, no!”
El estilo más moderno
vuelve a aparecer en el álbum de la mano de “Was Ich Liebe” (“lo que amo”), un
medio tiempo atractivo que vuelve a moverse por la tónica pegadiza del álbum.
También esta se inspira en un poema de Till (“In Silent Nights”). Y es que es
posible garantizar que, aunque muchos puedan sentirse desilusionados con el
sonido de varios temas de este trabajo (no es mi caso), pueden compensarlo
disfrutando de unas letras exageradamente atractivas. En este caso, Till encarna
a un hombre que vive en una encrucijada ya que no puede amar porque si lo hace,
aquello por lo que sienta ese apego morirá. Es por ello que la letra se
conforma a partir de muchas contradicciones que dan al conjunto un sentido
literario exquisito.
“Lo
que amo
Se
estropeará
Lo
que amo
Morirá,
oh morirá
Así
que me mantengo inofensivo
No
se me permite amar
Entonces
no necesito sufrir (no)
Y
no se rompe el corazón”
“Diamant” no necesita
parecerse a “Onhe Dich” o “Seemann” para ser considerada un auténtico temazo (a
nivel personal, una de las mejores de todo el trabajo). Este supone el momento
más suave de todo el álbum y consiste únicamente en Till cantando con maestría
sobre una dulce base de arpegios de guitarra acústica. La letra, que para mí
podría ser la mejor de todo el álbum, nos habla del amor tóxico a través de la
famosa expresión de “no es oro todo lo que reluce”. Bellísima pieza que no
dudaría en calificar con la máxima nota. Pienso que tal vez habría sido el
cierre ideal para el álbum, pero tal vez son cosas mías.
“Eres hermosa, como un
diamante.
Bonita a la vista, como
un diamante.
Pero por favor déjame
ir
Qué poder, qué brillo.
Hermosa como un
diamante
Pero solo una piedra”
El concepto del amor no
correspondido vuelve a tener presencia de “Weit Weg”, la última “composición
moderna” del álbum. Buen tema que nos habla sobre la amargura sentida por una
persona dedicada, aparentemente, a la pintura que no logra divisar a su musa,
la cual siente cada vez más lejos de él. Flake, como en todo el álbum, hace una
labor encomiable a los teclados (¿he dicho ya que este es su disco?). Muy buen
tema con el que nos aproximamos al final de la obra.
“La
habitación se llenará con la luz de la luna.
Las
gotas, todas las cubiertas.
La
vista es muy importante para él.
Tensa
su imaginación al arco.
La
respiración se detiene, el corazón late salvajemente.
Pinta
sus colores en su retrato.
Él
está parado allí al borde de la ventana.
Con
un sol en la mano.
Muy
cerca
Tan
lejos de aquí
Tan
cerca
Muy
lejos de ti
Muy
cerca
Tan
lejos estamos
Tan
cerca
Lejos,
lejos de mí”
Para alegría de todos
aquellos oyentes y lectores que prefieran a los Rammstein más moviditos, el
disco cierra con dos temas que podemos incluir dentro de su producción más
marchosa.
En primera instancia
nos topamos con “Tattoo”, un tema de auténtico Industrial Metal que es apuesta
segura para los próximos shows de la banda. Cañonazo de distorsión para
nuestros oídos cimentado, fundamentalmente, en una pista de batería imponente y
en las agresivas guitarras de Paul y Richard. La letra, lejos de entrar en
juegos metafóricos, habla sobre lo que supone la posesión de un tatuaje.
“Cuando
la sangre besa la tinta.
Cuando
el dolor abraza la carne.
Muestro
mi piel
Fotos
que son tan familiares
De
la aguja un diluvio azul.
En
los poros, la sangre está hirviendo.”
Finalmente, “Hallomann”
cierra con mucha actitud el disco. Till vuelve a ofrecernos su faceta más
dramática (pocos cantantes lo hacen mejor) y encarna, como parece indicar la
letra, a un secuestrador de menores a quienes parece explotar sexualmente y,
después, asesinar silenciosamente. El tema es eléctrico y denso a partes
iguales, creando el aura de misterio necesaria para cautivar al oyente. De ese
modo llegamos al final de este viaje que tanto tiempo aguardamos.
“Hola
niña, ¿cómo estás?
Estoy
bien no me hables
Solo
entra, te llevaré conmigo
Y
te compraré mejillones con papas fritas.
Ya
hace calor y eres hermosa.
Y
aún no has visto el mar.
Estás
sola, yo estoy solo
No
me hables, solo entra”
¿Valió la pena esperar
casi 10 años? Pues sí. Los alemanes vuelven a sacarse de la chistera un álbum
compacto que podría optar a considerarse el más variado de toda su trayectoria
(que no el mejor). Rammstein nos ha dejado claro que son capaces de moverse por
diferentes horizontes sonoros sin perder por ello su esencia musical. Esta
nueva placa muestra a una banda veterana y con ganas de seguir innovando su
sonido, tal y como han hecho durante más de dos décadas. Hay que destacar el
estado de forma de todos sus miembros, así como de la maravillosa producción.
Es entendible que
algunas personas hayan podido sentirse defraudadas con este trabajo si no están
habituadas a los sonidos de sus primeros trabajos, además de a temas de una
índole más tecno (a estos les puedo recomendar que sigan dándole oportunidades
porque estoy seguro de que en algún momento el disco les enganchará), pero en
mi caso particular he disfrutado muchísimo de cada tema y solo puedo desearle a
estos músicos que sigan juntos por mucho tiempo. “Rammstein”
nos deja algunos himnos para el futuro y otro buen puñado de buenas canciones
que nunca estará de más revisitar.
Si son muy grandes se dice
y punto.
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