Los
proyectos solistas realizados por músicos que pertenecen, o han pertenecido, a
algún grupo con cierta fama, si bien suelen ser sinónimo de una mayor libertad
creativa para quien lo graba, no suelen generar tantas buenas críticas y
exitosas ventas como los trabajos grabados junto a su banda. En este caso
nuestro protagonista es Richard Z Kruspe, uno de los guitarristas de Rammstein,
quien ha liderado desde 2005 su propia banda, mejor conocida como Emigrate que,
siendo realistas, poco tiene que ver con el sonido de los alemanes, optando por
un Hard-Rock más moderno y diría que “tecno” que ha otorgado a la banda cierta
fama con el paso del tiempo. En esta ocasión voy a analizar su reciente “A
Million Degrees”, que ha salido a la venta pocos meses antes de que Rammstein
lance su esperado nuevo álbum de estudio.
La
cosa no empieza nada mal con la oscura “War” y su mezcla de riffs sólidos con claros
guiños a la música arábica. Los teclados, como cabía esperar, tienen una
presencia bastante importante en el desarrollo de la canción, aunque no tanto
como la pieza que da nombre a este disco y que, a mi parecer, deja un poco más
que desear por su sonido excesivamente comercial. En medio de ambas pistas sí
podemos disfrutar de una canción muy convincente como “1234” y su despliegue de
Hard-Rock con cierta venada Punk en algunos instantes y que cuenta con la
aparición de Benjamin Kowalewicz de la banda canadiense Billy Talent.
Proseguimos
la marcha con “Lead You On”, una canción en la que el Rock vuelve a moverse
sobre pasajes de teclados que unas veces convencen y otras no tanto. En esta
ocasión la invitada es Margaux Bossieux, pareja de Richard y líder de la banda
“Slippin Away”. Si hay días en los que esta canción me gusta y otros en los que
me disgusta, “You’re So Beautiful” solamente consigue dejarme frío. Una canción
excesivamente comercial, más propia de los modernos U2 que del guitarrista de
Rammstein, y que tira más por el Pop que por el Rock.
Con
“Hide And Seek” la propuesta parece volver a ganar un poco. Lástima que “We Are
Together” vuelve a dar un par de pasos hacia atrás y, a día de hoy, sigue sin
convencerme del todo.
Si
había algo que me atraía de este álbum era la posibilidad de escuchar a
Emigrate tocando con dos artistas de renombre. La primera aparición estelar la
encontramos en la extraña “Let’s Go” en la que Richard comparte micrófono con
el mismísimo Till Lindemann, su compañero en Rammstein (es buena señal que
hayan tocado nuevamente juntos, lo que hace pensar que las tensiones entre
ambos han ido desapareciendo). La canción en si tampoco es gran cosa, pero no
tiene una mala progresión, destacando bastante los punteos que intercala
Kruspe, y, por supuesto, Till, quien hace
una interpretación a la altura. Mucho más me ha convencido “I’m Not Afraid” con
el mismísimo Cardinal Copia, líder actual de Ghost (todos los frontman de esta
banda son interpretados por Tobias Forge). La canción suena realmente oscura,
con un estribillo pegadizo y una atractiva mezcla de las voces de Richard y
Tobias que termina de bordar la canción.

No
es un disco imprescindible ni mucho
menos, pero tampoco creo que sea malo. Simplemente suena a Emigrate, por lo que
los seguidores del grupo habrán quedado realmente satisfechos con el resultado
final. Si se escucha este trabajo esperando algo similar a Rammstein, lo normal
es que te sientas invadido por la decepción, pero si lo escuchas con la
mentalidad de disfrutar de una buena ración de Hard-Rock moderno, seguramente
quedes muy satisfecho. Por ello le pongo 3 estrellas y media a este
“A Million Degrees”.
¿Qué problemas hubo entre Till y Richard?
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