Exactamente.
Estás pensando lo mismo que nosotros. Ya era hora de que este álbum fuera
reseñado en este Blog. Y es que “Cowboys From Hell” no es cualquier disco (no
se confunda). Igual que la década de los 80’s se inició con el surgimiento de
ese movimiento fundamental para el Metal como fue la New Wave Of British Heavy
Metal donde incluiríamos a Iron Maiden, Saxon o Judas Priest entre otros
nombres propios, los 90’s comenzaron con este álbum. El Metal parecía empezar a
perder popularidad (si es que alguna vez el Metal ha sido una moda) frente al
nacimiento del Grunge y muchos pensaban que estaba destinado a desaparecer
progresivamente (a día de hoy sigue vivito y coleando). Afortunadamente, este
álbum devolvió el género a su metafórico trono,
Los
tejanos Pantera, los Cowboys del Infierno, resucitarían el Thrash Metal a
partir de un sonido pesado, técnico y muy cuidado que terminó convirtiéndose en
Groove Metal. Sus cuatro anteriores trabajos no habían tenido excesiva fama,
pero este álbum rompería esa tónica general y se traduciría en un ascenso de
fama que colocó a esta banda a la altura de cualquier otro gigante existente
por aquel tiempo.
Desde
luego, en la historia del Metal pocas bandas pueden presumir de haber tenido a
cuatro músicos tan dotados como este conjunto tuvo durante sus años de
trayectoria. En el bajo encontramos al monstruoso Rex Brown, un maestro de las
cuatro cuerdas, a la voz un joven y temerario Phil Anselmo con un registro tan
amplio que era capaz de llegar a los graves más imponentes o a los agudos más vibrantes (no es necesario
entrar en temas ideológicos cuando se habla de Phil, ya que es posible entender
la música sin entrar en política) y después tenemos a dos hermanos a quienes
hemos querido dedicar esta reseña como homenaje póstumo. A la guitarra el
mismísimo Dimebag Darrell, quien firma en este disco como Diamond Darrell, uno
de los mejores guitarristas de la historia (no hay diga que no maldigamos su
muerte a manos de un descerebrado) y su hermano de sangre Vinnie Paul a la
batería, quien falleció hace poco tiempo a causa de un ataque al corazón.
Este
álbum fue grabado bajo la supervisión del productor Terry Date y os
garantizamos que nada volvió a ser lo mismo en el Metal tras la publicación de
este LP. Dicho esto, es el momento de entrar en el análisis tema por tema de
“Cowboy’s From Hell”. Para esta ocasión tan especial es un lujo contar con mi
amigo Fede, quien ya ha colaborado con el Blog en varias ocasiones, para
reseñar.
COWBOYS FROM HELL
Fede:
El tema homónimo del disco, el cual ha tenido un inmenso legado en el metal
moderno y en la forma de componer de muchísimas bandas posteriores y de la
actualidad. Podríamos decir que esta es la canción pionera del movimiento
“Groove Metal”. Los riffs de cuerdas abiertas amalgamados con los ritmos y
bombos de la batería crearon algo nuevo, nunca antes visto ni oído. Pantera
revela mucho con este track introductorio, principalmente la destreza de todos
sus miembros. Destacan Phil Anselmo y Dimebag Darrell, por su rango vocal y sus
solos descomunales respectivamente.
Diego:
Desde el segundo uno Pantera muestra todo su arsenal, optando por abrir con
todo un clásico de su discografía como “Cowboys From Hell” y su concentración
de asombrosos riffs de guitarras construidos por Dime, quien nos volará la
cabeza con un solo de guitarra extremadamente técnico, muy veloz y que recuerda
a otra leyenda que perdimos prematuramente como fue Randy Rhoads. El
guitarrista tiene dos acompañantes de lujo en la instrumentación como su
hermano Vinnie y Rex (¡vaya base de bajo y batería se marcan en este
tema!). Anselmo se desenvuelve de
maravilla en todo momento, llegando a
agudos acojonantes en ciertos momentos del tema. Su mezcla entre el
Thrash y el sonido de los 90s (tiene ciertos matices de Grunge incluso) lo
convierten en todo un himno del género.
PRIMAL CONCRETE SLEDGE
Fede:
Esta canción puede parecer extraña si la oímos por primera vez. Recuerdo que en
mi caso fue así, sin poder distinguir un ritmo claro debido al intrincado riff
de Dime y aquella peculiar base rítmica por parte de Vinnie Paul y Rex Brown.
El tema será portador de uno de los primeros breakdowns del disco, elemento
característico dentro del arsenal de los muchachos texanos. Hay que darle un
par de escuchas para que entre, pero eventualmente logra su cometido
Diego:
Entre muteados de Dime y baquetazos
frenéticos de Vinnie surge el ardiente bajo de Rex Brown, marcándose una de las
mejores líneas de todo el álbum para todo un cañonazo como este tema, cuya
velocidad parece realizar guiños al Speed Metal. No obstante, vuelvo a sentir
la necesidad de destacar al guitarrista, con una nueva exhibición de riffs y punteos
en tan solo dos minutos, que es lo que dura este tema.
PSYCHO HOLIDAY
Fede:
Un tema algo más lento en lo que a su base respecta. El tempo es perfecto para
sacudir las melenas a diestra y siniestra. Siempre es algo para destacar la
sincronización que estos músicos tuvieron entre sí, y un claro ejemplo de esto
es la ejecución en compases simultáneos de bombos y machaques de guitarra, particularmente
en el riff principal. Si al virtuosismo uno le suma técnica y prolijidad
compositiva, difícil es que lo superen.
Diego:
La densa “Psycho Holiday”, que siempre he pensado que podría encajar
perfectamente en el “Countdown To Extinction” de Megadeth, hace acto de
presencia de la mano de otro buen puñado de riffs malhumorados sobre los que
Anselmo escupe con ira cada verso y estribillo, por no hablar de los gritos que
nos regalará después del solo. Vinnie está inspiradísimo en la batería,
marcando el ritmo y los numerosos cambios que tiene el corte, como, por
ejemplo, el llamativo contraste que hay desde el bestial puente hasta un
estribillo más relajado y que contrasta con la tónica general del corte.
Fede:
Precursores del Groove, sin duda alguna. Pero un elemento fundamental para el
entendimiento de este subgénero de la música pesada es el Thrash. La canción
enciende los motores con un riff armónico, luego pone tercera con los machaques
y acelera a fondo con la incorporación de la batería a la ecuación. Muchos
reconocen a Phil Anselmo por el profundo vozarrón que desarrolló post “Vulgar
Display of Power”. No obstante, esta canción nos muestra el costado más clásico
de Anselmo, con claras influencias vocales del “New Wave of British Heavy
Metal”, llegando a unas notas agudas muy destacables. Aquí tiene lugar el
segundo breakdown importante del LP, cuyo interior contiene un afiladísimo solo
y unos riffs para desnucarse haciendo headbang.
Diego:
Los armónicos iniciales rápidamente dan paso a una exhibición de poder y
contundencia de la mano de estos cuatro jinetes del apocalipsis metalero. Riffs
motorizados, Anselmo marcándose una de sus mejores interpretaciones vocales en
todo el álbum, la consolidada base de bajo y batería, el solo de Dimebag y,
desde el minuto 3:30, el bestial cambio de ritmo que sufre el tema hasta el final (incluyendo un acelerón
thrasher al final del mismo con grito de Anselmo incluido) son motivos
suficientes para justificar por qué esta es una de mis pistas preferidas de
todo el álbum, aunque lo mejor está por llegar….
CEMENTERY GATES
Fede:
Podríamos rotular a esta canción como la balada del álbum, aunque yo prefiero
llamarla Pseudo-Balada. Es uno de esos temas que logran sumergirte en un viaje
místico. Tiene secciones limpias, partes distorsionadas, momentos limpios y
distorsionados, de todo. Es una pieza artística meticulosamente craneada. El
solo es maravilloso porque sigue la línea de la canción. Tiene su parte con
mucho feeling y su mitad más neurótica. Hay que prestar mucha atención a los
arreglos del final, especialmente a la batalla vocal y guitarrística entre
Anselmo y Darrell.
Diego:
Turno de mi canción preferida del álbum. Pantera, como la grandiosa banda que
era, se permitió marcarse su propia Power Ballad, cuyo resultado fue la épica
“Cementery Gates”. Anselmo luce un registro más melódico y dulce, cantando con
mucho sentimiento, algo casi atípico en un músico al que lo ha caracterizado su
rabia a la hora de empuñar el micrófono. La letra habla del dolor que causa la
pérdida de un ser querido. Los diversos saltos que hay entre la suavidad y la
fiereza de diferentes partes siempre me pareció fascinante. Dimebag, por si
fuera poco, se marca un solo de altura y velocidad. Si mezclaramos “Welcome
Home (Sanitarium)” de Metallica y “A Tout Le Monde” de Megadeth, que son dos
enormes Power Ballads, y le añadimos la voz de Anselmo, el resultado sería algo
similar a esto. TEMAZO.
DOMINATION
Fede:
“Acting like a motherfucker!” son las palabras que anuncian la llegada de
“Domination”, uno de los temas más poderosos que este trabajo tiene para
ofrecer. No es de las canciones más populares de Pantera por algún acto de
casualidad. Las estrofas con esos cuatro bombos destructivos, los estribillos
cargados de rabia, los puentes, todo es perfecto. Un solo a puro shred por
parte de Dimebag, y por supuesto, el momento de esta canción que todos aguardan
con más ansías, el breakdown. Posiblemente el breakdown que marcó un antes y un
después en las partes más enlentecidas de temas de metal moderno, como el
Metalcore, Deathcore, etc.
Diego:
La batería de Vinnie Paul inicia de nuevo las hostilidades con una grandiosa
base en la que, a un mismo riff de Dimebag, le da dos ritmos completamente
diferentes (uno galopante y otro más pausado). “Domination” también pertenece
al listado de clásicos que nos brindaron los americanos. La dureza de los
versos es precedida de unos estribillos espídicos en los que Anselmo escupe ese
clásico “It’s Domination!!”. También hay que destacar el riff que entra después
del descomunal solo de Dimebag, cargado de efectos de sonido, mucha distorsión
y hasta un nuevo punteo sobresaliente.
SHATTETED
Fede:
Otra canción con distinguidas influencias del Speed/Thrash. Una vez más,
Anselmo vuelve a deslumbrar al oyente con sus agudos al mejor estilo Halford.
La canción tiene sus secciones mid tempo, que remiten un poco a las épocas más
tempranas de Pantera. Después del “Cowboys From Hell”, Anselmo cambiaría
abismalmente su manera de cantar, dejando los agudos por guturales más
podridos. Disfruten de esta magia, los galardones en este tema se los lleva
Phil.
Diego:
¡Y esto no para! Es turno de toparse con uno de los riffs por excelencia de
Dimebag, construido sobre una ardiente base de bajo y batería. Durante sus tres
minutos y medio, la banda saca su lado más clásico con un cañonazo que recuerda
a Judas Priest tanto por lo instrumental como por la poderosísima
interpretación de Phil Anselmo al micrófono, alcanzando unos agudos muy
cercanos a los del “Metal God”, Rob Halford. TEMAZO.
CLASH WITH REALITY
Fede:
Regresamos con los riffs más grooveros de la mano del octavo tema de este
discazo. Vuelvo a sacar el tema Anselmo a relucir, pero esos agudos siguen
trayendo muchas reminiscencias del disco “Power Metal”, álbum del que la banda
renegó un poco en los años noventa, pero que a pesar de todo sigue dando
vueltas. Es una obligación detenerse en el solo, presenta técnicas muy
extrañas, prácticamente ajenas a todo lo que el oído metalero había escuchado
hasta la época. El riff que sucede al solo tampoco tiene desperdicio. Uno de
los temas más infravalorados del disco.
Diego:
Lejos de levantar el pie del acelerador, Pantera sigue su ruta demencial con “Clash
With Reality”, un nuevo cañonazo salvaje con un excelente trabajo de guitarra
de Dime (¡con qué sencillez se sacaba un riff de la manga este genio!) y de Anselmo con el micrófono. No es “un tema
más en el disco”, sino que mantiene la clase y la rabia que hizo de “Cowboys
From Hell” un álbum de culto.
MEDICINE MAN
Fede:
Este es otro tema que necesita un par de escuchas varias para pegar. Pero
cuando lo hace, te aseguro que se volverá uno de tus favoritos. Voces
operáticas, voces podridas, voces susurradas. Guitarras rifferas, guitarras
armónicas, fraseos. No hay nada de lo que esta canción carezca. Las
transiciones entre estrofas y puentes son matemáticas. Solos con muchísima
técnica. Te recomiendo que escuches esta canción más de tres veces, y luego
empieces a analizarla sección por sección. Será una actividad interesante.
Diego:
Cavernaria, desafiante y sin un atisbo de optimismo. “Medicine Man” es una
canción algo más extraña, sin recurrir al Thrash y ciñéndose a un patrón más
pesado y similar al del Stoner o el
Doom, sin llegar a esos niveles de lentitud. Aunque a estas
alturas de la reseña ya debería quedar claro, tengo que volver a hacer mención
al titán tejano que fue Dimebag, quien vuelve a adueñarse de la canción a base
de riffs, punteos y solos que únicamente están al alcance de músicos de una
categoría superior como él, esta vez, además, permitiéndose el lujo de
incorporar el efecto Wah Crybaby patentado por el mítico Hendrix, en la parte
final de la canción.
MESSAGE
IN BLOOD
Fede: Esta fue una de
las primeras canciones que logró enviciarme de este disco. Sus tempos
irregulares, sus cortes bruscos, los fills de batería entre parte y parte, todo
junto llegó como un shock, pero un shock agradable. Cuidado porque es un tema
que con pocas escuchas se puede convertir en una obsesión. Si no fuese por la
canción que sucede a esta composición, “Message in Blood” se llevaría el premio
al mejor solo del disco. Pero lo que viene es sublime.
Diego: ¡Cómo le pega
Vinnie Paul a la batería en “Message In Blood”! Una pieza cruda, oscura y con
numerosos cambios. Anselmo destaca nuevamente con el micrófono en una
interpretación que, por momentos, recuerda a Paul Di’ Anno en los primeros años
de vida de Iron Maiden.
THE
SLEEP
Fede: Mi canción
favorita de este álbum. La canción comienza sumamente simple. Una introducción
acústica, luego un riff con machaques y acordes abiertos, todo muy sencillo.
Sin embargo, es nuevamente Dimebag Darrell quien logra que este tema se vuelva
en mi preferido. Como un amante de las guitarras, es mi deber pedirles que
escuchen con muchas atención los dos solos principales de esta canción. Están
prácticamente contiguos, lo único que los separa es un escueto riff de por
medio. No son solos muy técnicos ni muy veloces como los ejecutados
previamente, pero lograr transmitir un mundo de emociones y sensaciones.
Simplemente brillante, y la palabra simple es clave para la comprensión de todo
esto.
Diego: Dimebag Darrell,
además de motivarnos a hacer Air Guitar con sus demenciales solos, era capaz de
emocionarnos con tiernos arpegios y solos neoclásicos como los que están
contenidos en la destacable pieza electro-acústica titulada “The Sleep”, un
tema que todo guitarrista que se precie debería escuchar y alabar. Imposible no
extrañar a Dime…
THE
ART OF SHREEDING
Fede: Pero yo le
encuentro una particularidad muy irónica. La canción se llama “The Art of
Shredding”, nombre que hace alusión a la magia de los solos de guitarra. Sin
embargo, yo no encuentro este tema muy solero. Pero tiene los mejores riffs de
todo el álbum. El tema cuenta con un breve solo al final, pero los riffs
acompañan durante todo el transcurso del mismo. Son uno mejor que otro. Vaya
manera de acabar con un disco, Pantera.
Diego: Que la suavidad
de la pista anterior no te engañe. Pantera, como cabía esperar, cerraban su
gran obra con una endemoniada pista de Thrash titulada “The Art Of Shreeding”
que explota al llegar al primer minuto de tema de la mano de furiosos riffs, un doble bombo bestial y un
pletórico Anselmo, dando así el último zarpazo a su glorioso LP.
Conclusión Fede: “Cowboys
From Hell” fue un disco que lo cambió todo. Yo siempre sostengo que el año 1990
fue bisagra para el entendimiento de la música moderno. “Rust in Peace”,
“Painkiller”; estos son algunos discos que reafirmaron la posición del metal en
la última década del siglo XX. Pero si han de preguntarme acerca del álbum más
influyente de ese año, contestaría inmediatamente, “Cowboys From Hell”. Los
hermanos Darrell prácticamente reinventaron el género. Ambos se entendían tan
bien, que nunca supieron dónde ni cómo ponerse un límite. Siguieron y siguieron
innovando, cada uno con su instrumento. Muchas bandas de la actualidad deberían
tomarse un tiempo de vez en cuando para mirar al cielo (o al infierno) y
agradecerle a estos vaqueros por ser fuente de tanta inspiración. Larga vida a
Pantera.
Conclusión Diego: Pocas
cosas podría añadir a la hora de hablar de “Cowboys From Hell”, una obra que,
por muchos motivos, se ha convertido en un disco de culto en la comunidad
metalera y que sirve para justificar la importancia de Pantera en el Metal de
los noventa y la trascendencia de estos en el desarrollo del género y el
nacimiento de nuevas bandas. La reseña que hemos co-escrito Fede (siempre es un
placer trabajar con él) y yo ha sido escrita a modo de homenaje a los hermanos
Abbott, mejor conocidos como Dimebag y Vinnie Paul, quienes ya no se encuentran
entre nosotros (Vinnie nos dejó hace muy pocos días) y hemos considerado que
merecían un pequeño tributo por nuestra parte.
El disco, como no podía ser de otra forma, se lleva mi máxima
calificación y mi eterno respeto.

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