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Greta Van Fleet - From The Fires (2017)

Calificación:*****

Casi de la noche a la mañana Greta Van Fleet ha alcanzado una fama prácticamente internacional. Si a estos cuatro músicos veinteañeros (se dice pronto) le hubieran dicho hace año y medio que en poco tiempo iban a conquistar las listas americanas de éxitos, así como iban a poder tocar en algunos de los festivales más importantes del mundo. Y es que a los gemelos Josh y Jake Kiszka, a su hermano menor Samuel y al batería Danny Wagner les sobra calidad. Son una banda llamada a dar muchas alegrías al Rock en el futuro.

¿Cuál es la fórmula de este éxito?

El EP “Black Smoke Rising”, que ya reseñamos anteriormente en el Blog, fue un bombazo en las listas americanas.  La mayor parte de este éxito se debió a la canción “Highway Tune”, auténtico trallazo que recordaba, inevitablemente, a mis queridos Led Zeppelin. La prensa “yanqui”, como suele ser habitual, no tardó en bautizarlos como “los nuevos Led Zeppelin”, una etiqueta con doble rasero: por un lado supuso un aumento de seguidores y curiosos que comenzaron a escuchar su primer EP para comprobar con sus propios seguidores si los portales de Rock se equivocaban, pero por otro también se ha traducido en un aumento de detractores que no han tardado en etiquetarlos como “imitadores”, “plagiadores” o “poco originales”, un grave error por su parte si se limitan a juzgarlo por “Highway Tune” y alguna que otra canción. Obviamente, es más que inevitable pensar en Robert Plant cuando escuchamos la voz de Josh (el parecido es más que razonable), pero el propio cantante de Zeppelin ha llegado a reconocer que el joven goza de una voz muy especial.

Recalco la idea que dije antes de que esta banda, si escuchamos todas las canciones que han lanzado hasta la fecha, no imita tanto a Led Zeppelin como la prensa nos ha querido vender. Este EP que aquí reseño, cuyo título es “From The Fires” (muy buena portada, por cierto), recupera las cuatro canciones del exitoso “Black Smoke Rising” y le añade cuatro canciones inéditas (dos compuestas por ellos y dos versiones), que demuestran que esta banda, aunque sí bebe de influencias del pasado (que a veces parece que inspirarte en canciones y bandas de otra época o ser una banda vintage/retro es un pecado mortal), posee su propia personalidad.

No, no es Robert Plant el que canta, aunque pueda parecer que se trata del mítico “ricitos de oro”. Este álbum comienza muy bien gracias a “Safari Song”, un cañonazo de Hard-Rock setentero que fácilmente hubiera podido pertenecer al tercer álbum de Led Zeppelin o al colorido “Physical Graffiti” (sí, esta sí recuerda a Zepp). Aunque el parecido vocal de Josh y Plant es tan descarado, eso no debe llevarnos a desvalorar al joven cantante. De hecho, me declaro fan de sus agudos y de sus tonos desgarrados. Algo que me gusta de esta canción, aunque podría decirlo en todas las canciones de este EP, es la capacidad del grupo para, partiendo de un sonido vintage como este, son capaces de darle más frescura. Tras el solo de guitarra de Jake, el rugido de Josh nos deja boquiabiertos, demostrando que acapara un potencial sobrehumano pese a su corta edad. Personalmente me llama la atención la calidad del batería, Danny Wagner, quien, obviamente, está muy influenciado por John Bonham, y me parece que tiene una forma de marcar el ritmo muy similar a la de “Bonzo”.

La primera novedad del disco llega de la mano de “Edge Of Darkness” y su sonido más machacón y lento, que hace posible que el gran Josh se luzca una vez más como cantante, rugiendo al final de cada verso, para avanzar hasta un puente-estribillo elegante y que gana enteros con la bella voz de este cantante. Su estructura es lineal, sin grandes cambios, pero con una gran sorpresa: el solo de guitarra que nos regala Jake y que nos conduce hasta el final de la canción, batallando con los agudos de su hermano gemelo

Con “Flower Power” el sonido cambia un poco y avanza hacia terrenos más propios del Folk (no será la única incursión hacia este género en el disco), sonando muy fresca y dulce, atrapándonos en la paz y tranquilidad que esta nos sugiere. Josh canta a las mil maravillas, Jake se saca de la manga (o de los dedos) un solo de guitarra muy logrado mientras la base de bajo (¡vaya línea más bestial!) y batería (vuelvo a reivindicar a Danny) nos vuelan la cabeza. Un emotivo órgano nos transporta con suavidad hasta el final de la canción.


Para todos aquellos que han desprestigiado a esta banda por parecerse a Led Zeppelin, algo que respeto pero no comparto, seguramente esta canción les rompa un poco los esquemas. Sorpresón en forma de un nostálgico soul tan bello como “A Change Is Gonna Come”, original de Sam Cooke y que ha sido versionado por grandes del género como la recientemente fallecida Aretha Franklin u Otis Redding. Aunque la instrumentación es brillante, una vez más es Josh quien marca la diferencia con una actuación sublime, de sobresaliente que siempre que la escucho me emociona.


“Highway Tune, como “Safari Song”, son las canciones más propiamente “zeppelianas”. Es indudable que esta banda ha mamado de la metafórica teta de Led Zeppelin (¿a que suena rara esa última frase?), pero sigo defendiendo que estos chicos mantienen su propia identidad pese a ello. Esta canción es perfecta, como si de un pequeño resumen de lo que ha sido el sonido y la influencia de LZ en el mundo se tratara (a mí me encajaría en el Led Zeppelin IV).  Algún reseñista en otra página (mis respetos para él) dijo que esta canción era un “descarado robo” de “The Rover”, cosa que a mí no me parece y eso que es una de mis canciones preferidas de Zepp. Josh Kiszka vuelve a clavar la voz de Robert Plant (a veces asusta), marcándose una actuación de primer nivel. Los riffs de guitarra que firma Jake (especialmente el del puente) tiene el feeling que Jimmy Page solía aportar a sus creaciones. El joven Jake es otro chaval que no deja de sorprenderme.  Esta es la canción que ha permitido a Greta Van Fleet darse a conocer por todo el mundo, conquistado la Billboard Mainstream Rock y alcanzando en poco tiempo más de 3 millones y medio de reproducciones en Spotify.

La banda sigue por su senda victoriosa con una descomunal versión del “Meet On The Ledge” de Fairport Convention, una de las bandas de Folk más populares de los años 60s en Estados Unidos gracias, en gran parte, a esta canción. La banda la interpreta con mucho sentimiento, luciéndose todos los músicos en los casi cuatro minutos de extensión y recuperando un clásico del pasado y dotándolo de un sonido más actual y limpio.

¿Seguro que plagian a Led Zeppelin? No lo creo. “Talk On The Street” otorga mucho protagonismo a la voz de Josh, algo que es sinónimo de éxito, bordando cada instante de la canción. Obviamente, como ya he dicho varias veces, la voz sí guarda similitudes con la del gran Robert Plant, pero la de Josh mantiene su propia identidad. Temazo magnífico.

Finalmente “Black Smoke Rising”, tema que dio nombre a su primer EP, se encarga de cerrar este sorprendente trabajo. Un medio tiempo que habla sobre los tiempos actuales de destrucción y conflictos, llamando a la humanidad a cambiar el pesimista futuro que nosotros solitos hemos ido construyendo. La canción, aunque la voz de Josh mantiene su nivel y su tono, no me suena tan similar a Zepp, orientándose hacia una sutil mezcla de Rock setentero con arreglos más propiamente alternativos. El estribillo es épico y está cargado de sentimiento.

Gustarán a muchos fans de Led Zeppelin como a mí, decepcionarán a otro tantos, pero es innegable que estos cuatro chavales acumulan muchísimo talento. “From The Fires” muestra a una banda más madura que intenta despojarse de las comparaciones (a veces lapidarias) con una de las bandas más importantes e influyentes del grupo, moviéndose en estilos más variados como el Folk o el Soul. No hay más que comparar dos canciones del primer EP como “Highway Tune” o “Safari Song” (que serían las más cercanas a LZ), con “A Change Is Gonna Come” o “Edge Of Darkness”, que son dos de las piezas novedosas de este álbum. Muchos no estarán de acuerdo conmigo en la nota, pero para mí este trabajo es merecedor de cinco estrellas.





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