Casi de la noche a la
mañana Greta Van Fleet ha alcanzado una fama prácticamente internacional. Si a
estos cuatro músicos veinteañeros (se dice pronto) le hubieran dicho hace año y
medio que en poco tiempo iban a conquistar las listas americanas de éxitos, así
como iban a poder tocar en algunos de los festivales más importantes del mundo.
Y es que a los gemelos Josh y Jake Kiszka, a su hermano menor Samuel y al
batería Danny Wagner les sobra calidad. Son una banda llamada a dar muchas
alegrías al Rock en el futuro.
¿Cuál es la fórmula de
este éxito?
El EP “Black Smoke
Rising”, que ya reseñamos anteriormente en el Blog, fue un bombazo en las listas americanas. La mayor parte de este éxito se debió a la
canción “Highway Tune”, auténtico trallazo que recordaba, inevitablemente, a
mis queridos Led Zeppelin. La prensa “yanqui”, como suele ser habitual, no
tardó en bautizarlos como “los nuevos Led Zeppelin”, una etiqueta con doble
rasero: por un lado supuso un aumento de seguidores y curiosos que comenzaron a
escuchar su primer EP para comprobar con sus propios seguidores si los portales
de Rock se equivocaban, pero por otro también se ha traducido en un aumento de
detractores que no han tardado en etiquetarlos como “imitadores”, “plagiadores”
o “poco originales”, un grave error por su parte si se limitan a juzgarlo por “Highway
Tune” y alguna que otra canción. Obviamente, es más que inevitable pensar en
Robert Plant cuando escuchamos la voz de Josh (el parecido es más que razonable),
pero el propio cantante de Zeppelin ha llegado a reconocer que el joven goza de
una voz muy especial.

No, no es Robert Plant
el que canta, aunque pueda parecer que se trata del mítico “ricitos de oro”.
Este álbum comienza muy bien gracias a “Safari
Song”, un cañonazo de Hard-Rock setentero que fácilmente hubiera podido
pertenecer al tercer álbum de Led Zeppelin o al colorido “Physical Graffiti”
(sí, esta sí recuerda a Zepp). Aunque el parecido vocal de Josh y Plant es tan
descarado, eso no debe llevarnos a desvalorar al joven cantante. De hecho, me
declaro fan de sus agudos y de sus tonos desgarrados. Algo que me gusta de esta
canción, aunque podría decirlo en todas las canciones de este EP, es la
capacidad del grupo para, partiendo de un sonido vintage como este, son capaces
de darle más frescura. Tras el solo de guitarra de Jake, el rugido de Josh nos
deja boquiabiertos, demostrando que acapara un potencial sobrehumano pese a su
corta edad. Personalmente me llama la atención la calidad del batería, Danny
Wagner, quien, obviamente, está muy influenciado por John Bonham, y me parece
que tiene una forma de marcar el ritmo muy similar a la de “Bonzo”.

Con “Flower Power” el
sonido cambia un poco y avanza hacia terrenos más propios del Folk (no será la
única incursión hacia este género en el disco), sonando muy fresca y dulce,
atrapándonos en la paz y tranquilidad que esta nos sugiere. Josh canta a las
mil maravillas, Jake se saca de la manga (o de los dedos) un solo de guitarra
muy logrado mientras la base de bajo (¡vaya línea más bestial!) y batería
(vuelvo a reivindicar a Danny) nos vuelan la cabeza. Un emotivo órgano nos
transporta con suavidad hasta el final de la canción.

“Highway Tune”, como “Safari Song”, son las
canciones más propiamente “zeppelianas”. Es indudable que esta banda ha mamado
de la metafórica teta de Led Zeppelin (¿a que suena rara esa última frase?),
pero sigo defendiendo que estos chicos mantienen su propia identidad pese a
ello. Esta canción es perfecta, como si de un pequeño resumen de lo que ha sido
el sonido y la influencia de LZ en el mundo se tratara (a mí me encajaría en el
Led Zeppelin IV). Algún reseñista en
otra página (mis respetos para él) dijo que esta canción era un “descarado robo” de “The Rover”, cosa
que a mí no me parece y eso que es una de mis canciones preferidas de Zepp. Josh
Kiszka vuelve a clavar la voz de Robert Plant (a veces asusta), marcándose una
actuación de primer nivel. Los riffs de guitarra que firma Jake (especialmente
el del puente) tiene el feeling que Jimmy Page solía aportar a sus creaciones.
El joven Jake es otro chaval que no deja de sorprenderme. Esta es la canción que ha permitido a Greta
Van Fleet darse a conocer por todo el mundo, conquistado la Billboard
Mainstream Rock y alcanzando en poco tiempo más de 3 millones y medio de
reproducciones en Spotify.
La banda sigue por su
senda victoriosa con una descomunal versión del “Meet On The Ledge” de Fairport
Convention, una de las bandas de Folk más populares de los años 60s en Estados
Unidos gracias, en gran parte, a esta canción. La banda la interpreta con mucho
sentimiento, luciéndose todos los músicos en los casi cuatro minutos de
extensión y recuperando un clásico del pasado y dotándolo de un sonido más
actual y limpio.
¿Seguro que plagian a
Led Zeppelin? No lo creo. “Talk On The Street” otorga mucho protagonismo a la
voz de Josh, algo que es sinónimo de éxito, bordando cada instante de la
canción. Obviamente, como ya he dicho varias veces, la voz sí guarda
similitudes con la del gran Robert Plant, pero la de Josh mantiene su propia
identidad. Temazo magnífico.
Finalmente “Black Smoke Rising”, tema que dio
nombre a su primer EP, se encarga de cerrar este sorprendente trabajo. Un medio
tiempo que habla sobre los tiempos actuales de destrucción y conflictos,
llamando a la humanidad a cambiar el pesimista futuro que nosotros solitos
hemos ido construyendo. La canción, aunque la voz de Josh mantiene su nivel y
su tono, no me suena tan similar a Zepp, orientándose hacia una sutil mezcla de
Rock setentero con arreglos más propiamente alternativos. El estribillo es
épico y está cargado de sentimiento.
Gustarán a muchos fans
de Led Zeppelin como a mí, decepcionarán a otro tantos, pero es innegable que
estos cuatro chavales acumulan muchísimo talento. “From The Fires” muestra a
una banda más madura que intenta despojarse de las comparaciones (a veces lapidarias)
con una de las bandas más importantes e influyentes del grupo, moviéndose en
estilos más variados como el Folk o el Soul. No hay más que comparar dos
canciones del primer EP como “Highway Tune” o “Safari Song” (que serían las más
cercanas a LZ), con “A Change Is Gonna Come” o “Edge Of Darkness”, que son dos
de las piezas novedosas de este álbum. Muchos no estarán de acuerdo conmigo en
la nota, pero para mí este trabajo es merecedor de cinco estrellas.

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