Ir al contenido principal

The Winery Dogs - Hot Streak (2015)

Calificación:

Dos años después de marcarse un destacado debut homónimo (2013), el trío conformado por Richie Kotzen (voz y guitarra), Billy Sheehan (bajo) y Mike Portnoy (batería), tres maestros que no requieren presentación y que unieron fuerzas bajo el nombre de The Winery Dogs, se volvieron a poner manos a la obra y crearon un nuevo LP que pretendía mantener el nivel mostrado en la primera entrega. Para ello, como personas inteligentes, repiten la fórmula ganadora que les dio tan buenos resultados en sus inicios: mucho Hard-Rock, una ración de Blues y una serie de sorpresas que los oyentes descubrirán conforme avanza la escucha.

La cosa empieza bien, muy bien. “Oblivion”, construida bajo una base rítmica contundente en la que destacan el bajo y el doble bombo,  tiene un tono cañero y, a la vez, moderno. Kotzen entra en acción con su sobresaliente voz y, de paso, nos regala un par de solos de una notable factura.

Lejos de levantar el pie del acelerador, el trío mantiene el nivel con la adictiva “Captain Love”, un corte de Hard-Rock de la vieja escuela, con sus versos bien construidos para llevarnos en volandas hasta un puente-estribillo asombroso. Por si esto fuera poco, en su parte intermedia seremos partícipes de un vibrante solo de bajo y otro punteo (algo simple) del señor Kotzen.  Esta pieza tiene un sonido que me recuerda a Whitesnake en sus tiempos de máxima gloria (que la voz de Kotzen es similar a la de Coverdale, además de la de Chris Cornell, es un hecho que no necesita de grandes demostraciones). Las mismas similitudes las encuentro en la atractiva “Hot Streak”, en la que Portnoy hace auténticas diabluras con la percusión, además del solo de guitarra que se marca Richie una vez más, llegando incluso a parecer por instantes más una jam sesión que una canción en sí.

A estas alturas del disco ya es sabida la habilidad instrumental de estos tres artistas. “How Long” se inicia tranquila, con un brillante Kotzen cantando sobre los punteos que él va creando hasta llegar a un estribillo sencillo, sin grandes adornos, que le da un punto más melódico a la canción.   Nuevamente, rematando el corte, un solo breve pero cargado de sentimiento del señor Richie nos dibuja una expresión de sonrisa en nuestra cara.

Como ocurría en la segunda pista del álbum, la banda vuelve a mirar al pasado. Esta vez bajo el título de “Empire”, nuestros protagonistas muestran su afinidad por el Blues-Rock con una pista cargada de feeling. Seis minutos cargados de versos, estribillos y solos bien adornados (el detalle de introducir slide me encantó) le bastan para convertirse en uno de los cortes más sobresalientes de todo el conjunto. 

Con “Fire” si cambia un poco la dinámica del álbum, siempre entendido el cambio como algo positivo. Con una percusión y un bajo prácticamente imperceptibles, se nos presenta una balada dulce y acústica sobre la cual, como cabía esperar, seremos partícipes de una profunda interpretación del impecable Kotzen.  Esta emocionante pieza contrasta con la posterior inyección de adrenalina que “Ghost Town” y su Hard-Rock acelerado (percibo cierta influencia del señor Glenn Hughes en Kotzen), aunque tal vez carezca del atractivo que los primeros temas del álbum sí poseían.

Los primeros 40 segundos de “The Bridge” son puro derroche de clase de la mano de tres músicos de la magia de estos tres tipos. Este es un corte primordialmente lento, aunque presenta algunos ascensos de intensidad durante algunos instantes como el estribillo o los instantes instrumentales.  No presenta nada nuevo, pero se deja escuchar, algo que no podemos decir de “War Machine” (no confundir con los temazos de AC/DC y Kiss), la cual posee una atractiva pista de bajo y batería en la que Portnoy y Sheehan se complementan a la perfección, así como Kotzen también tendrá sus momentos de mayor inspiración en la guitarra (atentos a la sección de guitarra española que introduce en un pequeño interludio en la parte central de la canción), además de la esperable exhibición con el micrófono que el veterano cantante siempre nos garantiza.

Puedo entender que much@s detesten “Spiral” desde la primera escucha. El trío, con este tema, rompe con la tónica del disco, y se aventuran con una canción con ciertos arreglos psicodélicos que calificaría de Pop o disco de finales de los años 70’s. Un experimento curioso cuya aceptación dependerá de la mayor o menor apertura del oyente a este tipo de inclusiones. No obstante, pido tranquilidad, que los Winery no se olvidaron de hacer Rock. Lejos de eso, vuelven a la carga con un corte rebelde y extremadamente cañero como la gran “Devil You Know” (¡como el disco de Heaven & Hell!), con una nueva exhibición de cada músico, de la cual debo rescatar el solo de Kotzen y la línea de bajo de Sheehan durante los versos.

Otra de mis canciones predilectas del álbum es “Think It Over”, una descomunal composición de 5 minutos de duración con muchos guiños hacia el góspel y el Rock sureño a través de la suavidad de una guitarra con poca distorsión y la inclusión del Hammond en la que el maestro Kotzen vuelve a liarla con su privilegiada garganta. Personalmente, siento especial atracción por este tipo de canciones, lo cual justifica la buena impresión que siempre me deja esta pista cuando la escucho. Brillante.

Lejos de despedirnos con una canción eléctrica y sencilla, nuestros protagonistas ponen punto y final al LP con “The Lamb”, en la que, exceptuando algunos instantes, predomina la guitarra acústica. La pista de batería y la línea de bajo, como ha ocurrido durante todo el álbum, vuelven a dibujarnos una sonrisa.

No hay grandes cambios en el sonido del trío si lo comparamos con el álbum de debut,  pero eso no quiere decir que este “Hot Streak” no esté a la altura de las expectativas del oyente, de hecho creo que este álbum está un peldaño por encima de su predecesor. Hay numerosos temazos 100% disfrutables e inspirados y otro buen puñado de canciones agradables de oír. No es un álbum perfecto, pero sí digno de un 9 que lleva la firma de tres músicos míticos.





Comentarios

Te recomendamos leer...

Lynyrd Skynyrd - (Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd) (1973)

Calificación: ***** Antes de entrar en materia conviene desmontar un tópico. Para buena parte del gran público, Lynyrd Skynyrd es poco más que la banda de "Sweet Home Alabama", un himno tan gigantesco que ha terminado eclipsando el resto de una discografía extraordinaria. Es una injusticia comprensible, porque hablamos de una de las canciones más populares de la historia del rock, pero injusticia al fin y al cabo. No es casualidad, por tanto, que la primera reseña que he querido dedicar en el blog a un disco de la banda no sea la de “Second Helping”, el álbum que contiene ese clásico inmortal, sino la del que, al menos para mí, representa su obra cumbre y uno de los debuts más grandiosos y revolucionarios que ha dado la historia del rock. “Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd” llegó a las tiendas en agosto de 1973. El grupo todavía no era un fenómeno mundial, pero ya había forjado una identidad absolutamente reconocible. En apenas ocho canciones dejó claro que...

Ozzy Osbourne - Tribute (1987)

Calificación: ***** Lo reconozco. Nunca he podido escuchar Tribute como un simple álbum en directo. Cada vez que vuelve a sonar en mi reproductor de CD siento que estoy asistiendo al último gran testimonio de una de las asociaciones más mágicas que ha conocido el heavy metal. Hoy, además, hacerlo y reseñarlo tiene un significado especial. Se cumple un año desde la muerte de Ozzy Osbourne y pocas maneras encuentro más apropiadas de recordarlo que regresando al hombre que transformó para siempre su carrera: Randy Rhoads. Cuando Ozzy fue expulsado de Black Sabbath a finales de los setenta, muy pocos daban un duro por él. Había sido la voz de la banda que prácticamente inventó el heavy metal, sí, pero también era un músico perdido entre adicciones e incertidumbres, con la sensación de haber alcanzado demasiado pronto la cima. Entonces apareció Randy Rhoads. Aquel joven guitarrista, formado en la música clásica y curtido en Quiet Riot (muy recomendables sus dos álbumes junto al grupo), n...

Lex Legion - Lex Legion (2026)

Calificación: **** * Vivimos tiempos curiosos para el heavy metal. Mientras muchas bandas legendarias sobreviven a base de nostalgia, giras de aniversario —o de retiradas interminables— y reediciones, otras parecen empeñadas en recordarnos que la experiencia sigue siendo un arma formidable cuando se combina con inspiración. En teoría, Lex Legion podría haberse quedado en un simple ejercicio de arqueología musical. Al fin y al cabo, reunir a Andy LaRocque, Pete Blakk, Hal Patino y Mikkey Dee supone congregar a buena parte de la formación clásica que acompañó a King Diamond durante algunos de los momentos más brillantes de su carrera. La incorporación del gran vocalista Nils K. Rue, conocido por su trabajo al frente de Pagan's Mind, terminaba de completar un proyecto que, desde su anuncio, despertó enormes expectativas. También es justo señalar que la palabra "supergrupo" suele ser una de las más peligrosas del vocabulario rockero. Muchas veces se traduce en músicos extr...

The Rolling Stones - Foreign Tongues (2026)

Calificación: **** * Confieso que escribir sobre un nuevo disco de los Rolling Stones nunca me resulta una tarea sencilla. En primer lugar, por la magnitud del acontecimiento que supone en sí mismo: no todos los días tenemos entre manos un álbum firmado por una de las bandas más grandes, influyentes y revolucionarias de la historia de la música popular. Hay grupos con los que uno puede mantener una distancia razonable, valorar cada canción con la cabeza fría y analizar el conjunto desde una objetividad ajena a cualquier tipo de admiración. Con los Stones, sencillamente, soy incapaz de hacerlo. Estamos hablando de una de las bandas que más ha marcado mi vida como aficionado. Han puesto banda sonora a distintas etapas de mi existencia y, todavía hoy, siguen despertando en mí la ilusión de poder quitarme la espina de no haberlos visto nunca en directo. Por eso, como tantos otros seguidores, llevo décadas esperando cada nuevo lanzamiento con la misma ilusión con la que un niño se acue...

The Rolling Stones - Hackney Diamonds (2023)

Calificación: **** *(8) “Well, my mother told my father Just before hmm, I was born "I got a boy child's comin', he's gonna be He's gonna be a "Rollin' Stone"   Creo que no somos plenamente conscientes de la fortuna que tenemos al poder hablar en este momento sobre el lanzamiento de un nuevo álbum de los legendarios Rolling Stones, una banda que no necesita presentación alguna después de más de seis décadas dedicadas al Rock, un género que ellos mismos elevaron a nuevas alturas con una serie de álbumes verdaderamente icónicos que vieron la luz entre las décadas de los sesenta y setenta ("Beggars Banquet", "Let It Bleed", "Sticky Fingers", "Exile On Main St."...). Estos álbumes contienen algunos de los himnos más emblemáticos en la historia de la música contemporánea. Si consideramos el legado musical de los Rolling Stones y su impacto cultural, liderado principalmente por su distintivo lenguaje que pr...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Iron Maiden - Senjutsu (2021)

Calificación: **** (9) Realmente me parece increíble y emocionante el hecho de poder estar hablándote largo y tendido, querid@ lector/a, de un nuevo disco de Iron Maiden. Y aunque sé que muchos podéis imaginaros el porqué, os lo resumiré de la siguiente manera: ¿a quién no le emociona hablar de la banda más grande de la historia del Heavy Metal?   Está claro que no todos los seguidores supieron aceptar a Maiden tras el “Seventh Son Of A Seventh Son” (motivos que no entiendo, pero habrá que respetarlos) con esa típica muletilla de “yo les perdí la pista desde el SSOASS”. Está claro que hubo un bajón compositivo en la última etapa de Dickinson, especialmente notorio en “No Prayer For TheDying”, pero no creo que “Fear Of The Dark” baje del notable alto. Si ya entramos en la era de Blaze…sencillamente os digo que pocos discos han recibido un trato tan injusto como el “X-Factor” (1995), trabajo oscuro y rompedor que sentó las bases de los Maiden del nuevo milenio. Volvería Bruce a...

Black Sabbath - Master Of Reality (1971)

Calificación: ***** Pocas bandas pueden presumir de haber publicado dos obras maestras en un mismo año. El caso de Black Sabbath, amos y padres del Heavy Metal, es muy especial. Tras publicar el viernes 13 de febrero de 1970 su primer disco, de título homónimo y que inició el género, no tardaron sino 4 meses en ponerse a trabajar en lo que sería el segundo LP que salió en septiembre del mismo año y que llevó el título de "Paranoid". Si estás leyendo esta reseña y no has escuchado estos dos álbumes te recomiendo que empieces por ello antes de adentrarte en este tercer álbum. "Black Sabbath" y "Paranoid" habían confirmado al mundo que el Heavy Metal había nacido para quedarse para siempre. La oscuridad y la fantasía de las letras y de las portadas, la pesadez de los riffs, que mezclaban las primitivas influencias blueseras con algo más tétrico  y mal visto en aquellos tiempos, y el siniestro "look" de sus miembros los convirtieron rápidame...

Anthrax - Persistence Of Time (1990)

Calificación: **** * (9) Cuando llevas más de una década reseñando álbumes, es normal que en alguna ocasión des por hecho que ya has analizado un disco y, tiempo después, descubras que nunca llegaste a escribir sobre él. Algo así me ocurrió con el impresionante "Persistence Of Time", un trabajo que juraría haber reseñado hace años, pero del que, para mi sorpresa, no encontré ni una sola línea. De hecho, me di cuenta precisamente mientras veía a Anthrax por primera vez en directo, hace apenas unos días en Lisboa, donde ejercieron de teloneros de Iron Maiden. Ver a Scott Ian, Joey Belladonna, Charlie Benante y Frank Bello defendiendo todavía canciones como "Got The Time" o "Keep It On The Family" (esta última, en realidad, solo la interpretaron en otras fechas de la gira) me recordó algo que con demasiada frecuencia pasa desapercibido: este disco merece estar, por méritos propios, en cualquier conversación sobre los grandes clásicos del thrash metal. Porq...

AC/DC - Back In Black (1980)

Calificación: ***** Bon Scott había dejado huérfana a la banda tras su prematura muerte en febrero de 1980 tras ahogarse con su propio vómito, dejando el futuro de AC/DC en el aire. El final parecía una posibilidad real, pero antes de tirar la toalla, Angus y Malcolm Young decidieron realizar audiciones en busca de un nuevo vocalista. Fue entonces cuando apareció un joven de Newcastle llamado Brian Johnson, exmiembro de la popular banda británica Geordie. Durante su prueba, interpretó "Whole Lotta Rosie" de AC/DC y "Nutbush City Limits" de Tina Turner deslumbrando al instante a los hermanos Young, quienes lo eligieron como sucesor de Bon. Tras el durísimo golpe que supuso la pérdida de su carismático frontman, el grupo viajó a las Bahamas para grabar un nuevo álbum durante unas sesiones marcadas por los constantes temporales tropicales que por poco le cuestan otro susto al grupo. El resultado fue mucho más que un simple disco con una portada negra a modo de l...