Creo que pocas
presentaciones hacen falta a estas alturas para una banda del talante, y
talento, de Ghost, uno de los grupos contemporáneos que más han crecido en los
últimos años, convirtiéndose en todo un referente dentro del género y que acumula a sus espaldas una amplia legión de
seguidores que va en aumento. También, como todas, tiene sus detractores pero es
mayoritario el grupo de fanáticos.
¿A qué se debe esta
fama?
Pues fundamentalmente a
la imaginación de Tobias Forge, una de las mentes más curiosas que ha habido en
el Metal de los últimos años. El sueco encarnó hasta “Meliora” a tres líderes
diferentes del grupo, conocidos como Papa Emeritus I, Papa Emeritus II y Papa
Emeritus III, tres personajes diabólicos con los que se ha desarrollado una
parodia-satírica sobre las sucesiones en la Iglesia. Con el lanzamiento de cada
álbum, Forge ha optado por eliminar al Papa que estaba en ese momento, a modo
de introducir al siguiente. Este fenómeno no ha sido ajeno en “Prequelle”,
aunque de eso os hablaré un poco más tarde.
Además de toda la
parafernalia ajena a la música ya mencionada, Desde “Opus Eponymous” hasta “Meliora”
el grupo ha crecido y evolucionado desarrollando una soberbia mezcla de Heavy
Metal y Hard-Rock (las influencias de Blue Öyster Cult y Black Sabbath me
parecen más que obvias) que los convierte en una banda interesantísima.
No voy a pararme en las
críticas clásicas hacia ellos como las que afirman que su fama se debe a tocar
algo “que ya está inventado” o las que los califican de haberse suavizado con
el transcurso de los tiempos (no lo creo realmente, ya que las raíces sonoras
siguen presentes, aunque sí hay una evolución en el sonido que le suele ocurrir
a la gran mayoría de las bandas, pero que a mi parecer no es negativa en este caso).
Los últimos tiempos,
aunque todo parece que ha sido positivo para el grupo, han venido cargados de
problemas para Tobias Forge, quien fue demandado por los cuatro músicos que
compartieron escenario con él en Ghost durante un par de años, reclamándole una
mayor suma salarial que la que tenían, cuando, según el propio Forge, ellos
simplemente han sido músicos que interpretaban las obras creadas por él (no voy
a entrar en debates, solo dejo la información). Esto ha provocado, como era de
esperar, que la nueva formación de Ghost cuente con un nuevo arsenal más
numeroso de músicos sobre el escenario
que, atendiendo a los primeros shows de la nueva gira, parecen superar en
calidad instrumental.

Como no podía ser de
otra forma, dado los antecedentes en este ámbito, la portada de Ghost vuelve a
despertar motivos de análisis. Como es sabido por mucho, estos suecos suelen
introducir numerosas referencias en cada portada, como por ejemplo en la de
“Opus Eponymous” que hace un guiño a la película “El Misterio de Salem’s Lot”
(1979), el álbum “Infestissuman” a “Amadeus” (1984), “If You Have Ghost”
homenajea a “Nosferatu El Vampiro” (1922), “Meliora” a “Metropolis” (1927) o,
finalmente, el single del tema “Cirice” a “El Silencio De Los Corderos” (1991),
aunque hay otras muchas. En este “Prequelle” hay dos referencias fundamentales:

El
disco comienza poniendo toda la carne en el asador con la tétrica introducción
instrumental titulada “Ashes” y su ascenso de intensidad progresivo entre
teclados, riffs (que son una continuación del tema “Spöksonat” de su anterior
álbum) y la voz macabra de una niña (que
es la hija de Tobias), para dar paso a “Rats” (me declaro fanático de este),
tema que destaca por una sección rítmica poderosa construida a base de buenos
riffs y un experimentado Tobias Forge, ahora bajo el papel de Cardinal Copia,
que ofrece una actuación vocal acertada. La fuerza de los versos da paso a un
puente más pausado que amenaza constantemente con romper, hasta llegar al
sencillo pero extremadamente buen estribillo que se ha sacado el
conjunto sueco (me encanta la agresividad con la que Tobias escupe ese “Rats!”,
así como los coros femeninos que nacen después). El solo de guitarra, así como
el punteo muteado (es el riff de "Ashes") que cierra la canción termina de bordar el primer plato del
álbum. Tal vez recuerde un poco al sonido de “Meliora”. En el aspecto lírico,
aunque el videoclip y el protagonismo de las ratas hagan presagiar que alude a
la peste, realmente Tobias dedica la primera letra del álbum (y no es la única)
a los antiguos miembros de Ghost y la guerra judicial que han tenido en los
últimos tiempos. En palabras de Tobias a Ultimate Classic Rock:
"Tanto como yo soy un defensor de la
cultura de denuncia en la era moderna, y por supuesto que creo que las cosas que son malas para el
mundo deberían estar expuestas. No estoy seguro de que fueran las formas
adecuadas en mi caso. Toda esa gente simplemente....gritando ... Muchas
personas tienen opiniones basadas, no en hechos, sino rencor. Hay personas a
las que les encanta destruir a otras personas. Me entristece admitir que creo
que en cualquier civilización, la voluntad de destruir a otras personas, es
algo innato en algunas personas ".
Me
gustaría volver a incidir en el videoclip de “Rats”, ya que llegó a despertar
muchas críticas por el hecho de mostrar al nuevo líder de Ghost bailando cual
Fred Astaire, cuando realmente contiene numerosas referencias de gran interés.
Al inicio del mismo puede verse como Copia prueba restos de comida de un
tenedor en un restaurante lleno de ratas, para, poco tiempo después comenzar a
bailar. El aspecto del baile supone un guiño a la coreomanía, San Vito o
enfermedad del baile de la Edad Media, en la que cientos de personas, debido a
la histeria colectiva, comenzaron a bailar como posesos durante días sin poder
parar, muriendo progresivamente. De hecho, en el vídeo hay un instante en el
que Copia intenta sentarse para dejar de bailar, pero sus piernas y su
subconciente lo obligan a seguir danzando. Otro detalle es la aparición de un
caballo blanco al final del vídeo, que podría suponer una referencia al caballo
blanco de uno de los 4 jinetes del apocalipsis (este jinete fue el encargado de
propagar el evangelio, lo que podría ser una referencia a la propagación a la
que alude la letra y de la que hacía mención anteriormente Tobias).
Lejos
de levantar el pie del acelerador, se presenta ante nosotros “Faith”, que bien
podría ser el corte más oscuro de todo el álbum, así como uno de los mejores.
Tras una introducción punteada, se abren paso unos versos con cierto sabor a
“Cirice” en los que podemos disfrutar de un pletórico Cardinal Copia a la voz.
Rápidamente entraremos en un puente con gran peso de dobles voces y, de repente, un estribillo machacón, marcado
por tres golpes de caja. Los dos solos de guitarra también pueden destacarse.
Mucha
atención a “See The Light”, una de las piezas más curiosas del LP por su sonido
más actual, con una presencia considerable del piano y un destacadísimo
estribillo. De nuevo Tobias vuelve a acordarse de los que fueron
sus compañeros con versos como “he hecho
amistad con muchas ratas” o "de todos los demonios que he conocido,
ninguno puede compararse contigo" en un tema que, como él mismo ha dicho :
"Creo que es una canción que se puede aplicar a cualquier situación en la
que estés rodeado de enemigos. Realmente, es una canción sobre
redistribuir la ira y la
negatividad".
La calidad sigue
vigente con “Miasma” otra de las
sorpresas más agradables del álbum. Tema de principio a fin instrumental, con
mucho peso de los teclados y sintetizadores (se nota una influencia apabullante
del Rock Progresivo), la mejor pista de batería de todo el trabajo, solos de
guitarra notables y, ya puestos a la locura, un solo de saxofón (sí, he dicho
de saxofón) en la parte final que encaja perfectamente con el planteamiento del
tema.
He oído y leído de todo
sobre “Dance Macabre”. Desde que es
el mejor tema de Ghost en toda su trayectoria hasta que es digno de una sola
escucha. Mi opinión no coincide ni con uno ni con otro. Es una canción
agradable, sencilla, con un estribillo bueno, aunque algo repetitivo, una letra
fantástica (contiene juegos de palabras como “bewitch you”) pero que no aspira
a ser la mejor del LP, ni la mejor en la carrera de los suecos (hay demasiados
temazos firmados por Tobias como para otorgarle esa mención a la “danza
macabra”). En el videoclip (sencillo pero curioso) han participado numerosas
caras conocidas del Metal como Kirk Hammett, Charlie Benante, M. Shadows, Phil
Anselmo o Chino Moreno, además de un par de luchadores de WWE y MMA.

Tristemente, este disco
no es perfecto, y eso es comprobable con “Witch
Image”, un corte algo inferior y
carente del factor sorpresa que el resto de temas de “Prequelle” sí poseen. Lo
contrario ocurre con la instrumental “Helvetesfönster”
y su sonido propio de una película
épica (¿soy yo o hay guiños al estribillo de “Pro Memoria”?) con la inclusión
de una flauta y de un piano con mucho peso en el desarrollo del corte. El tono
barroco y progresivo que posee lo convierte en otra de mis predilectas del
álbum.
Como todo buen álbum,
Ghost tenía preparado un cierre de altura, que decidieron titular “Life Eternal”. Baladón con cierta
orientación comercial y con un sonido que recuerda mucho a Scorpions (Klaus
Meine haría maravillas cantando esta pequeña joyita de tres minutos) y de la
que destaco el poderoso coro masculino que acompaña a Tobias al final. TEMAZO
sencillo pero cargado de sentimiento para poner el broche de oro a este gran
disco.

¡Un señor 9,5 para
“Prequelle”!
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