Año 1986. Metallica se había convertido en una
fuerza mayor dentro del Metal tras la publicación del histórico “Master Of
Puppets”, álbum que asentó en la cumbre a la banda americana, que ya había
gozado de cierta fama antes de su salida gracias a “Kill ‘Em All” y “Ride The
Lightning”, sus dos primeros, y sobresalientes, trabajos. Las ofertas de
conciertos se triplicaron en poco tiempo, así como las sumas de dinero que se
pagaban para fichar al grupo. Pero, cuando las cosas parecían sonreírle
definitivamente a Metallica se produjo el momento más negro en la carrera del
grupo y que cambiaría por completo el devenir del grupo: la trágica muerte de
Cliff Burton en un accidente de tráfico sufrido por el bus de la banda que los
trasladaba desde Estocolmo hasta Copenhague. En el impacto, Cliff salió
disparado por la ventana que daba a su cama y fue aplastado por el vehículo,
que terminó volcando sobre él. De esta forma la banda perdía a un amigo, a un
compañero de fatigas y a uno de los principales compositores del grupo hasta la
fecha.
Más de un año después del fatídico accidente, con el
gran Jason Newted reclutado como bajista y lanzado en agosto de 1987 un pequeño
EP (The $5.98 E.P.: Garage Days Re-Revisited), el grupo se reúne en los
estudios “One on One Recordings” de Los Angeles para gestar el que sería su
cuarto álbum de estudio. El objetivo marcado para este: crear un plástico
sólido y que mostrara el lado más duro y técnico del grupo.
Si escuchamos “…And Justice For All” con atención
llama mucho la atención el contenido lírico del disco, orientado completamente
a criticar aspectos negativos de la sociedad como el poder del dinero, la
inseguridad o, entre otras, la falta de libertad de expresión. No es, por
tanto, solo un disco oscuro en lo instrumental sino también en las letras. La
portada (¡qué obra de arte!), diseñada por Stephen Gorman y en la que se ve a
la Dama de la Justicia agrietada, amarrada con cuerdas y con la balanza llena
de dólares, muestra esa crítica a la sociedad que Metallica desarrolla durante
todo el disco.
Sinceramente, jamás recomendaría este álbum a una
persona que quisiera iniciarse en Metallica porque podría aburrirse. Estamos
ante un trabajo muy complejo y que
muestra a una banda preocupada por dar rienda suelta a su creatividad,
lo que se traduce en composiciones extensas y, en ocasiones, con pocos cambios.
Se necesita algo de rodaje en la banda, así como un par de escuchas seguidas a
este LP, para valorar con claridad “…And Justice For All”.
La
producción del disco, si bien mantiene viva la identidad de Metallica, deja
mucho que desear. El caso, y aunque pueda parecer mentira, es que Flemming
Rasmussen, productor de este disco así como de los dos anteriores LPs, no tuvo
ninguna culpa de este error. Cuenta el
propio Flemming que Lars intervino continuamente en el proceso de mezcla y
producción de las pistas del disco e insistió en la necesidad de bajarle
notoriamente el sonido al bajo de Newsted. El resultado final es un álbum en el
que no se escucha por ningún lado a Newsted, hecho que se nota mucho y que es
una de las pocas pegas que pueden ponerse a este trabajo. Por otro lado, la
batería tiene mucha más presencia sonora que en ningún otro álbum. El motivo de
esto, según algunas leyendas, es que Metallica quiso rendirle un silencioso
tributo a Burton, algo que suena raro y algo injusto con el pobre Newsted. Curiosamente Jason pareció no tomarse
realmente mal esta historia. Algunos fans, a partir de programas informáticos,
lograron reconstruir el álbum con las pistas originales del músico, lanzándolo
como un material no oficial titulado “And Justice For Jason”.
A
continuación presentamos un análisis doble del álbum escrito por Fede y Diego,
nuestros redactores del Blog.
Blackened

Diego:
Una dulce melodía de guitarra prepara al cuerpo para el Riff (uno de mis preferidos de toda la discografía de Metallica)
y, con este, el inicio de un disco de mucho nivel. “Blackened” muestra a una
banda armada de ira ante la pérdida de
un amigo y compañero de viaje, así como una madurez creativa asombrosa. Son
muchos los cambios de ritmo que se suceden (mi predilecto es el que sucede en
el minuto 2:33 porque la canción se transforma por completo) ya sea por la
introducción de un Riff diferente o por la aceleración de Lars a la hora de
tocar el doble bombo (¿algún detractor del danés es capaz de decir que aquí la
batería suena mal?). El solo de Hammett
es exageradamente bueno, con una clara división en dos partes (la primera más
melódica y la segunda a una velocidad frenética). La letra, como adelantamos al
inicio de la reseña, critica un problema de la sociedad como es la destrucción
del planeta (un tema demasiado actual, ¿no creen?) escupiendo algunas frases
devastadoras como “Terminación...
expiración... cancelación... raza humana...expectación... liberación...
población... entregada a su perdición...mira a nuestra madre al borde de la
muerte, mira a nuestra madre morir”. Uno de los temas más grandes de
Metallica, así como una apertura digna para este discazo.
El
sobrecalentamiento de la Tierra
pone
fin a su valor,
la
mortal nicotina
mata
lo que pudo haber sido.
Cruel
y gélido escalofrío,
no
queda nada para matar.
Lo
nunca visto
no
respira jamás,
jamás.
…And
Justice For All
Fede: Uno de los temas más largos de la banda. En
esta ocasión nos encontramos ante una obra maestra. Las guitarras limpias del
comienzo, las progresiones con batería incorporado, las transiciones de la
introducción, y mejor ni hablar del desarrollo de la canción. Estrofas y estribillos
brutales, y un instrumental más que excelso. Excelentes armonías de guitarras
por parte de Hetfield y Hammett. Este tema da nombre al disco, con una fuerte
crítica a la justicia de aquella época.
Diego: El nivel de complejidad aumenta a niveles de
escándalo con el tema que da nombre al álbum. Sin preparación previa Metallica
se saca de la manga una composición de casi 10 minutos de duración (¿entienden
por qué no recomiendo este disco a la gente que se inicia en el grupo?). Me considero un enamorado de la introducción
melódica de guitarras que rápidamente da paso a una combinación de riffs con
gancho pero sin grandes cambios observables. Estamos ante un monolito sólido,
sin fisuras y, seguramente, también sin sorpresas en el transcurso, pero que
tiene los ingredientes necesarios para cautivar a todos los que disfrutamos del
Metal con tintes progresivos. La música y la voz de Hetfield están muy bien,
pero para mí lo más destacado del corte es la sangrante letra de este,
denunciando sin censura la supremacía del dinero por encima de la justicia
corrompida.
Salas
de Justicia pintadas de verde
Habla
el dinero
Los
lobos del poder acosan tu puerta
Escúchales
acechar
Pronto
satisfarás su apetito
Ellos
devoran
El
martillo de la justicia te aplasta
Dominación
Fede:
“Eye of the Beholder” para mí siempre fue una evidente muestra de la habilidad
de Hetfield para construir excelentes riffs desde la simpleza. También vemos
como en este álbum la banda decidió redoblar la apuesta en cuanto a lo técnico.
Todos los músicos (incluso Jason Newsted, que a pesar de estar muy bajo en la
mezcla, algo se lo escucha), llegaron a este disco en su máxima forma. Se
notaba que Kirk estaba a pleno con el uso de ligados en sus solos. Un muy buen
track del disco.
Diego:Un
tema muy serio por parte del cuarteto americano en el que los cambios de ritmo
dirigidos por la batería Lars y un excelente juego de Riffs cambiantes lo hacen
muy atractivo. Vuelvo a repetir que, aunque es cierto que la producción también
tuvo mucho que ver, Lars hace un papelón durante todo el disco, marcando los
tiempos con una precisión de cirujano. El apartado lírico vuelve a brillar con
luz propia. En esta ocasión la rajada va directa hacia la falta de libertad de
expresión existente en la sociedad.
Independencia
limitada.
Libertad
de elección.
Ya
han hecho la elección por ti, amigo.
Libertad
de expresión.
La
expresión son palabras que ellos torcerán.
Libertad
con excepciones.
(La
libertad ya no te libera)
One
Fede:
No sé cómo empezar a hablar de esta canción. Un tema que marcó la vida de
muchos. En “One”, la banda despliega todos su arsenal musical y lo plasma en
esta canción. Desde una sutil introducción con guitarras limpias, pasando por
estribillos más distorsionados y terminando en uno de los mejores finales de la
historia del género, con un despampanante solo de Kirk Hammett. Canción de
culto para el Heavy Metal. Cabe recalcar, que esta fue la primera canción de
Metallica en contar con un videoclip.
Diego:
Y llegamos al tema del disco, a uno de los himnos de la banda y, a nivel
personal, probablemente mi canción preferida de Metallica. Pocas presentaciones
necesita a estas alturas “One”, una semibalada titánica que prueba porque la
banda con base en San Francisco es una de las más grandes de la historia. El
sonido de disparos iniciales y la épica introducción de guitarras arpegiadas
anuncian por todo lo alto la llegada de semejante obra maestra. Hetfield se
marca una actuación brillante al micrófono con su voz ligeramente doblada. La
letra está inspirada en la desoladora película “Johnny Cogió Su Fusil” de
Dalton Trumbo (no se la recomiendo a personas sensibles) en la que se critica
la crueldad de la guerra a través de la agonía de un herido de guerra tras pisar
una mina que, yaciendo inmóvil, suplica a Dios que le quite la vida al no
sentir su cuerpo. Si esta primera parte es buena, prepara tu cabeza y tus oídos
para lo que se nos viene encima a partir del 3:50, con uno de los mejores
instrumentales que un servidor ha catado a lo largo de su vida. En el minuto
4:18 la batería de Lars, con el doble pedal a un ritmo frenético, y luego
seguido por las guitarras en el 4:35, simulan el sonido de las ametralladoras
abriendo fuego, para cambiar tiempo
después a una sección acelerada en la que es el tándem Hetfield-Kirk el que se
saca una sección de guitarras épico que nos llevará directos hasta el final de
la canción. Un tema legendario.
La
oscuridad
Me
aprisiona.
Todo
lo que veo.
Es
un horror absoluto.
No
puedo vivir.
No
puedo morir.
Atrapado
en mí mismo.
Mi
cuerpo es mi celda.
The Shortest Straw
Fede:
Después de una introducción con toms a cargo de Lars, comienza el track “The
Shortest Straw”. Este es uno de los temas que refleja a la perfección la
esencia de este disco. Riffs con machaques entrecortados, solos con licks muy
bluseros (al estilo Hammett), doble bombo en ocasiones y mucha pero mucha
melodía en las secciones instrumentales. También se da bastante la alternancia
de ritmos en la canción.
Diego:
Superado el momentazo anterior es hora de “The Shortest Straw”, una canción que
recupera la esencia general de este álbum. Riffs sucios y machacones, la
batería de Lars omnipresente en todo momento, la voz de Hetfield anteponiendo
la rabia a la calidad, numerosos cambios de ritmo, duración de más de seis
minutos y una letra crítica, esta vez con el abuso de poder del estado que ha
dejado para el ciudadano la “pajita más pequeña” y por ello está destinado a
perder.
“La
pajita más corta
desafía
la libertad
machacado
por la ley
vive
en la infamia
te
despelleja
la
caza de brujas en marcha
La
pajita más corta
Han
sacado la pajita más corta para ti”
Harvester Of Sorrow
Fede:
Un tema bastante más lento de lo que nos venía acostumbrando el disco. Una
introducción con guitarras limpias, que más tarde es imitada por una
distorsionada. Pueden escucharse una amplia variedad de riffs durante el
transcurso de la canción, particularmente los riffs que ocurren luego del solo,
a los que luego la segunda guitarra les agrega un armónica. Otra muy buena
canción.
Diego:
Otro tema reconocido dentro de la discografía del cuarteto americano. Pese a no
tener una duración tan extensa como el resto de temas del disco, la densidad de
la composición no facilita en absoluto su escucha, un patrón constante en el
LP. El Riff principal es otra genialidad a reseñar en este análisis del tema.
El solo de Hammett es muy breve pero está cargado de mucha oscuridad y
dramatismo (¡me encanta!). La letra no expresa un mensaje claro, pero las
teorías que mayor fuerza tienen son las que dicen que habla del padre de
Hetfield, del aborto o incluso de esclavistas.
“Ira,
amargura,
te
haré sufrir,
cosechador
de tristeza.
Lenguaje
demencial”
The Frayed Ends Of
Sanity
Fede:
Esta es una canción bastante infravalorada dentro de la discografía de la
banda. Riffs muy pesados, estructura con muchas variantes y un solo donde Kirk
Hammett combina muchas técnicas (tapping, ligados, pinch-harmonics), etc. Todos
los riffs de la canción son a puro downpicking.
Diego:
Probablemente la canción más cercana al Metal Progresivo de todo el álbum sea
esta. En sus casi 8 minutos de duración la diversidad de Riffs y de cambios de
ritmo es enorme. En el minuto 4 se inicia la mejor parte del corte, con una
sección rítmica con mucho sabor a Megadeth (nótese la presencia en la banda
unos años antes del “colorado” Dave Mustaine) y unos solos de Hammett de
primera categoría. No podía olvidarme de recordar que la introducción del tema
es un guiño a la canción de los guardias del castillo de la bruja de la
película “El Mago de Oz”.
Los
viejos hábitos reaparecen
luchando
contra el miedo al miedo.
Conspiración
creciente,
todos
van detrás de mí.
Los
desgastados extremos de la razón
To Live Is To Die
Fede:
Emotividad es la palabra ideal para describir esta canción. Un magnífico
instrumental compuesto en memoria del difunto bajista de la banda, Cliff
Burton. Después de un desparramo bestial de técnica durante todo el tema, en un
determinado momento, James Hetfield comienza a narrar un poema en memoria del
histórico bajista.
Diego:
La parte más emotiva del disco lleva con la extensa “To Live Is To Die”, un
sentido homenaje del grupo a Cliff Burton. Según Lars Ulrich esta canción fue
construida partir de diferentes Riffs compuestos en los últimos meses de vida
por el propio Burton que la banda fue moldeando hasta darle un sentido al corte
y convertirlo en una especie de elegía. Un momento interesante se produce casi
al final del tema, cuando James Hetfield recita un poema cuya segunda mitad fue
escrita por Burton, mientras que la primera parte lleva la firma del poeta
alemán Paul Gerhardt.
“Cuando
un hombre miente,
asesina
una parte del mundo.
Estas
son las muertes pálidas
a
la que los hombres mal llaman "sus vidas".
Ya
no puedo cargar todo esto
para
seguir siendo testigo.
¿No
puede el Reino de la Salvación llevarme a casa?”
Dyers Eve

Diego:
Como era de esperar en Metallica, la última pista del conjunto es una auténtica
exhibición de velocidad y técnica por todos los costados. El tono amargo sigue
presente en la letra, con una clara crítica a la sobreprotección paterna y
materna. Lars clava una ejecución salvaje de batería, como hizo en aquella
mítica “Damage Inc.” que cerraba “Master Of Puppets”. Kirk y James tampoco se
quedan atrás con las guitarras, dejando fluir la creatividad y la magia que les
quedaba en la recámara. ¡QUÉ CIERRE!
“Querida
madre, querido padre,
cortaron
mis alas antes de que aprendiera a volar.
Puro,
inexpresivo,
he
superado esa puta canción de cuna.
Siempre
les he escuchado decir lo mismo.”
CONCLUSIÓN:
Fede:
“…And Justice for All” es el último álbum de la época dorada de Metallica. ¡Y
qué manera de cerrar una etapa! Una auténtica joya con temazos de principio a
fin. La única crítica para hacerle a este álbum es su producción.
Lamentablemente, el bajo de Jason Newsted pasa prácticamente desapercibido
durante todo el disco, debido al bajo volumen del instrumento en la mezcla. Sin
embargo, a la hora de analizar la calidad de estas composiciones esto se
convierte en un detalle muy menor. Aquí en Anfetamina & Rock compartimos la
idea de que los primeros tres discos de Metallica no tienen rival. Pero este
álbum en cuestión es un disco que le pisa los talones a ese primer tridente de
trabajos de la agrupación. Brillante trabajo de los muchachos californianos, aunque
ya de muchachos lo único que les queda es su alma metalera, que es lo más
importante.
Diego:
Como se dijo al inicio de la reseña, no estamos ante un álbum que entre
fácilmente en el oído de cualquier oyente y le convenza a la primera escucha.
“…And Justice For All” fácilmente podría ser el trabajo más elaborado y oscuro
lanzado por Metallica. No obstante, y ahora acudiendo a mi punto de vista
personal, si bien me parece que es un álbum de primerísimo nivel, no es el
mejor trabajo del grupo, pareciéndome algo inferior que las tres joyas que le
precedieron (“Kill ‘Em All”, “Ride The Lightning” y “Master Of Puppets”). Lo
peor de este LP se encuentra en la pobre producción y en la ausencia completa
de bajo. Lars, Hammett y James hicieron bien en seguir con la banda a modo de
homenaje a su compañero caído. Todavía les quedaba por dejar su huella definitiva
en el Metal con el lanzamiento del amado “Black Album”, pero eso es otra
historia que pronto contaremos.
¡Un 10 para este descomunal LP!

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