En el año 2017 Foo Fighters logró convencer a gran parte de los seguidores que nunca aceptaron el sonido de "Sonic Highways". Con una soberbia mezcla de influencias del pasado y del presente el resultado fue lo suficientemente bueno para que lo eligiéramos como el mejor álbum de Rock de dicho año.
Siempre me ha caído muy
bien Dave Grohl y creo que fue ese el factor que me animó a escuchar a los Foo
Fighters. El que fuera batería de Nirvana (no voy a presentarles a estas
alturas de la película) fue inteligente y, en vez de vivir del éxito que
Nirvana había tenido, decidió seguir aprovechando su innegable talento formando
los Foo, una decisión acertadísima.
Hay discos dentro de la
discografía de los Foo Fighters que son realmente buenos. El homónimo debut, “The
Colour And The Shape” y “Echoes, Silence, Patience & Grace” son LPs que
recomendaría a cualquiera que estuviera interesado en escuchar algo de la
banda. No obstante, y esto esa modo personal, para mí a partir del “Echoes”,
sin incluir del todo a este, el sonido de la banda comenzó a sonarme algo más
comercial y facilón en comparación con otros títulos anteriores. Aquí aprovecho
para resaltar un hecho que creo que no se puede negar: los Foo Fighters saben
venderse y su popularidad no hace más que ascender. Tal vez este sea uno de los aspectos por los que muchas veces la
fanaticada rockera más clásica les ha dado la espalda. "Sonic Highways", su obra más reciente, no fue aceptada por todos, combinando una serie de sonidos algo más renovadores que parecían presagiar un posible cambio de estilo, o ampliación de horizontes, más bien.
Afortunadamente, parece
que en 2017 la banda muestra positivos indicios de sorprender el oyente, algo
que podremos comprobar en “Concrete And Gold”, un disco con el que los
Fighters, bajo la producción de Greg Kurstin, toma influencias del
Rock de las décadas de los 60s y 70s, sin renunciar por ello a su distintivo Rock
Alternativo. En este nuevo plástico no
dejaremos de encontrar temas que enganchan, pero tampoco faltarán sorpresas
agradables que harán de este un lanzamiento disfrutable de principio a fin. Avanzo desde ya que no es un disco orientado hacia las masas como se podría presuponer, sino que es el resultado de un trabajo concienzudo por parte de una de las bandas abanderadas en estos nuevos tiempos que corren. Están todos invitados a escuchar este más que buen disco:
“Concrete And Gold”
abre el disco con una pequeña composición de poco más de un minuto titulada
“T-Shirt” y que pasa de un primer momento acústico, en la que Grohl aprovecha
para sacar una voz muy elegante, a una parte más rockera en la que se suceden
un par de Riffs bastante interesantes.
El primer sencillo de
este LP fue la sorprendente “Run”, un trallazo de más de 5 minutos cargado de
cambios de ritmo que cuenta con una atípica parte más metalera en la que Grohl
se desgasta frente al micrófono gritando con rabia cada verso y Taylor marca el
ritmo con la batería de un modo un tanto peculiar y llamativo. Candidata a ser
la mejor de todo el LP sin duda.
“Make It Right” es un
gran corte de Hard-Rock que vuelve a destacar por lo inspirado que suena el
riff principal. Aunque el puente se alargue más de la cuenta, los FF lo
compensan con un estribillo breve y conciso. No es una composición que brille
por su dificultad, pero deja un buen sabor de boca.

“La Dee Da” mezcla el
sonido de los dos temas anteriores, resultando un corte de Hard-Rock con
arreglos algo más alternativos. Se agradecen mucho los acelerones que
experimenta el ritmo de vez en cuando, rompiendo con la solidez del Riff
principal, y que además cuenta con algunos rugidos distorsionados del bueno de
Dave Grohl.
Me ha sorprendido
especialmente “Dirty Water”, un tema con claras influencias del Rock
psicodélico de los años 60s que vuelve a romper con lo que suelen acostumbrar
estos americanos. Justo cuando la idea inicial comienza a sonar algo repetitiva
aparecen Pat Smear y Christopher a las guitarras eléctricas y comienzan a
sucederse grandes Riffs hasta el final.
Tal vez le sobre un minuto, pero sin duda es una gran propuesta.
El cuerpo se me queda
algo más frío con “Arrows”, un corte de Rock convencional que carece un poco de
gancho y que aspira a ser la más floja de un disco bien hecho.

Antes lo digo… si la
anterior pista nos recordaba a los Beatles, “Sunday Rain” (una de mis
preferidas) tiene a la batería al mismísimo, al inigualable, al legendario Sir
Paul McCartney, amigo íntimo de Dave Grohl, quien lo invitó a grabar la batería
de este tema. De hecho, este tema me recuerda también a algunos temas en
solitario de Paul. El tema es denso, sin grandes variaciones (no las necesita),
con uno de mis puentes-estribillos preferidos de todo el conjunto y con un par
de riffs y solos de altísimo nivel. Ah! Y Paul McCartney a la batería, si no me
dicen que es él, hubiera pensado que se trata de Taylor. Gran labor de esta
leyenda de Liverpool en un tema muy agradable de escuchar.
“The Line” vuelve a
bajar el nivel. Este tema, pese a su aparente alegría, peca de predecible y
poco sorprendente. Un tema igual de flojo que “Arrows”.
Finalmente, “Concrete &
Gold”, tema que da nombre al disco, cierra el trabajo de una manera lenta y muy
reflexiva. Debido a su densidad, recomiendo no quedarse con la primera
impresión. Es más recomendable darle un par de escuchas antes de opinar. Sí es
cierto que yo le habría quitado un minuto de duración o introducido un cambio
de ritmo inesperado, pero no deja der ser un buen final para un disco que en
líneas generales convence, y mucho.
Con muchas escuchas
encima puedo afirmar que “Concrete & Gold” es un disco ganador, un trabajo bien
elaborado y mucho menos comercial, una señal de madurez de la banda y un guiño
al pasado del Rock. Aprovecho aquí para recomendar “Who you selling for” de una
grandísima banda americana muy joven llamada The Pretty Reckless, porque, como
los Fighters en este nuevo LP, alteraron su sonido, apostando por composiciones
más añejas y trabajadas. Volviendo al
disco de los FF, creo que no es merecedor de la máxima nota puesto que no todos
los temas son perfectos y hay dos temas que cojean un poco. No obstante,
un 8 es una nota justa para esta nueva
entrega de los Fighters. Espero, sinceramente, que sigan por esta línea
compositiva. El techo compositivo al que muchos pensábamos que habían llegado,
parece estar más lejos de lo esperado y eso es una gran noticia.
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