A principios de 1968 el mundo conoció a Fleetwood
Mac con su homónimo debut, un álbum que combinó las raíces del Blues americano
con la creatividad de Peter Green, quien se puso a los mandos de la banda hasta
tal punto que su nombre figuró en el título del disco (“Peter Green’s Fleetwood
Mac”. Su acogida, aunque no fue extremadamente alta, sirvió lo suficiente como
para dar a conocer a esta novedosa banda.
Fruto de este relativo éxito los británicos
comenzaron rápidamente a grabar “Mr. Wonderful”, que vio la luz en agosto del
mismo año y que contó con la participación de un mayor número de músicos
(saxofonista, teclados,…).
Si bien el primer disco mostró un set de canciones
variadas, aunque siempre bajo cierta etiqueta Blues, “Mr. Wonderful” es aún más
fiel a este género, llegando incluso a tener temas que suenan casi clavados.
El disco abre con el gran clásico de este disco, “Stop Messin’ Around”, un Blues-Rock de
la vieja escuela con el que la banda nos anticipa sin tapujos el sonido que
desarrollarán a lo largo del disco. Este tema tan elaborado y brillante fue
regrabado décadas más tarde por Aerosmith, quienes se han declarado amantes de
Fleetwood Mac, y que además fue cantada por Joe Perry, guitarrista de “los
chicos malos de Boston”.
“I’ve
Lost My Baby” podría usarse en las escuelas para
explicar a las nuevas generaciones qué es el Blues. El slide de Jeremy Spencer
tiene una presencia fundamental en esta canción tan sencilla y, a la vez, tan
bien hecha.

El primer cover de Elmore James de los dos que hay
en este LP es el de “Dust My Broom”. Claramente,
el señor Elmore influyó con su sonido en los primeros Fleetwood Mac. No nos va a descubrir la pólvora este tema,
pero, como el buen Blues, es garantía de unos buenos minutos musicales.
Una de mis predilectas es la balada bluesera “Love That Burns”, una bella
composición en la que disfrutaremos de una gran exhibición vocal, de punteos
realmente emotivos y de un acertadísimo piano. Es, sin duda, uno de los puntos
álgidos de este “Mr. Wonderful”.
Llegamos a la mitad del álbum con “Doctor Brown”, original de Buster
Brown. No desentona en absoluto con lo que hay en el disco. Buena canción.
Sí, no son alucinaciones. Tanto “Dust My Broom”,
como “Doctor Brown”, la posterior “Coming Home” y esta “Need Your Love Tonight” empiezan clavaditas, un claro ejemplo de
la poca variedad que puede escucharse en el disco y de la gran influencia que
fue Elmore James para esta banda en sus inicios. Nada mal este Blues.
“If
You Be My Baby”, si bien no se aleja del Blues, tiene
un sabor más de carretera. Me trae recuerdos del “You Shook Me” que versionó
Led Zeppelin en su épico debut.
Turno de bailar al ritmo de “Evenin’ Boogie”, un Boogie-Rock completamente instrumental y
extremadamente pegadizo que animará mucho la escucha del disco. A los
trabajados momentos de guitarra se incorporarán algunos arreglos de viento.
“Lazy Poker
Blues” y “Coming Home” nos acercan de manera aceptable al gran final que
firma “Trying So Hard To Forget”, un Blues acústico mucho más pausado y
elegante. Tal vez uno de mis momentos preferidos del LP junto a “Stop Messin
Around” y “Love That Burns”.
Pese a que algunos críticos atacaron a la banda por
su similitud de sonido con el de Elmore James, este fue el álbum con el que
realmente Fleetwood Mac despegó en su viaje a la fama. En poco tiempo alcanzó
la décima posición en las listas británicas, manteniéndose ahí durante 11
semanas. Esto les permitió embarcarse en una extensa gira como teloneros de
Jethro Tull y Joe Cocker. Además, por estos tiempos, su sencillo de “Black
Magic Woman”, lanzado a principios de 1968 y que pronto sería versionado por
Santana, comenzó también a invadir el UK Single Chart, siendo el primer single
de la banda en entrar en esta lista.
La etapa Blues de la banda se cerraría tras la
grabación del “Blues Jam At Chess” en el que rindieron tributo a muchos de sus
ídolos con grandes versiones. “Then Play On”, disco del que hablaré pronto,
supuso un cambio muy interesante en el sonido de Fleetwood Mac.
No, Mr. “Wonderful” no es un disco que pasaría a la
historia de la humanidad, pero tampoco es un disco malo. Fleetwood Mac
comenzaba a dar sus primeros pasos hacia la grandeza. Si bien no vamos a
encontrar mucha variedad, o no tanta como en su primer disco, en general es un
disco muy disfrutable, especialmente si te gusta el Blues, y en el que podrás
encontrar algunos temas realmente buenos. Un disco digno de 3 estrellas.
Comentarios
Publicar un comentario