Stone Sour, con el paso
del tiempo, se ha convertido en uno de los nombres propios del Metal
contemporáneo, por merecimiento propio, aunque tampoco hay que ignorar el
factor de que el cantante es nada más y nada menos que el frontman de Slipknot,
Corey Taylor, lo que ha favorecido la buena acogida que la banda ha tenido en
estos años.
"Hydrograd"
es el sexto álbum de la banda, grabado
en los Sphere Studios de Hollywood, ha
sido producido por Jay Ruston y ha sido lanzado bajo el sello de Roadrunner,
quien desde hace años ha trabajado tanto con esta banda como con Slipknot.
En esta nueva entrega
nos encontraremos con un disco largo, 15 temas, cargado de propuestas
diferentes con el toque personal que Stone Sour suele añadir a cada
composición.
Según el propio Corey,
el disco es probablemente sea uno de los mejores discos que han hecho desde el
primer álbum de Slipknot. A continuación comprobaremos si tiene razón el
experimentado cantante.
Con un elegante "Hello You Bastards"(algo muy fino jajajaja)
, abre la instrumental "YSIF",
eléctrica pieza musical de dos minutos que sirve para preparar el cuerpo para
lo que se nos viene encima. El in crescendo que va sufriendo el tema derivará
en el inicio del segundo tema, y primero con Corey Taylor, en una canción que
lleva el título de "Taipei Person/Allah Teah" (podría ser un juego de
palabras con "Type of
personality"). Eléctrica composición de la banda con un furioso Taylor en
todo momento, aunque especialmente en los versos y en el puente. En la parte
intermedia del tema la canción cambia a través de un Riff más oscuro y con
ciertas reminiscencias a Metallica, produciéndose un espectacular solo de la
mano de Christian Martucci.
La línea de bajo con la que abre "Knievel Has Landed" te da pistas suficientes para concluir que
se viene una gran canción. Metal vibrante con un papelón de Corey Taylor, quien
canta con rabia y con algo de distorsión los versos para llegar al explosivo
puente y al correcto estribillo (podrían haber hecho un estribillo algo mejor,
con la voz igual de distorsionada y algo más duro, pero tampoco está mal esta
propuesta). Roy Mayorga también hace una interpretación espectacular, aunque
este batería ya nos tiene acostumbrados a ello.
La canción que da título al disco, también es una de las mejores del
mismo. "Hydrograd" destaca
por su amplia variedad de melodías y Riffs diferentes, por una de las mejores
apariciones en todo el LP de Corey Taylor (¡cómo canta esos versos!). El instrumental que se inicia pasados los 2
minutos es para quitarse el sombrero, principalmente por el nuevo solo de
Martucci, que puede presumir de tener mucha técnica. El Metal de Stone Sour es
para todas las edades. Es capaz de enganchar.
Desde la primera escucha "Song
3" me dejó algo frío, y eso que en general ha gozado de enorme
cantidad de elogios. Este segundo single suena comercial, tal vez lo más
comercial que se puede encontrar en el disco. No es un mal tema, suena bastante
bien, pero le faltan muchas cosas para ser, como decimos siempre, un temazo.
El mejor tema de todo el disco, una auténtica pasada, una demostración de que el Metal sigue muy vivo... así de buena es "Fabuless", el primer sencillo de la banda y, como dije, la canción perfecta del disco. Un Riff que se abre camino como una metralleta para dar la entradilla unos versos algo más siniestros con la versión más oscura de la voz de Mr. Taylor. En los puentes la banda hace un increíble guiño, en forma de desenfrenado Metal, a dos letras clásicas del Rock como "Rock And Roll" de Led Zeppelin ("It's Been A Long Time Since I Rock And Roll...") y al "It's Only Rock And Roll (But I Like It)" de los Rolling Stones. El estribillo, que probablemente también sea el mejor del disco, nos hará vibrar con la versatilidad del cantante y con el amplio arsenal de Riffs que ambos guitarristas son capaces de sacar.
El nivel sigue siendo alto, aunque algo inferior al anterior corte,
con la llegada de "The Witness
Tree", un buen tema, muy fiel al estilo de esta experimentada banda.
En general es una canción más suave, de fácil enganche para los fans y que
siempre será de agradecer su escucha.
"Rose Red Violent Blue (This Song Is Dumb &
So Am I)", ya solo por el
divertido título convence. Una canción ganadora, diferente y que
progresivamente va acelerándose, como un avión que toma la pista y poco a poco comienza a alejarse del suelo. Los
versos me han gustado mucho, con un sonido menos habitual y que cuenta con un
gran Corey, como siempre. Tal vez a los metaleros más clásicos no les convenza
a la primera, pero poco a poco se convertirá en una de las más que escucharán.
Turno de "Thank God Is Over", otro
momento muy destacable del disco. Gran introducción instrumental, de esas que
te cautivan al momento, para darle un inicio a los versos que en algún momento
me suenan a una especie de versión metalera del "Livin' On A Prayer"
de Bon Jovi (probablemente sean imaginaciones mías). La potencia de los versos
y del puente la encontraremos también en un enorme y pegadizo estribillo.
Turno de la belleza de "St Marie" y su atmósfera Country
(el uso de slide ayuda mucho). Una balada como la copa de un pino, en la que la
banda saca su lado más sensiblero.
Desde la primera
escucha supe que "Mercy"
iba a ser de mis preferidas de todo el LP. La banda la lanzó un par de semanas
antes de lanzar el álbum una versión en vivo desde unos estudios y quedé
realmente prendado de las variantes que la canción iba experimentado, de la
gran voz de Corey (especialmente en los estribillos) y con un instrumental
posterior que está a la altura de las grandes bandas de Metal actual, con un
papel especialmente destacable de Mayorga, que como batería es un auténtico
fenómeno.
Una introducción
tétrica de teclados, más al estilo Muse, nos presentan la imperiosa "Whiplash Pants", la canción
más parecida al sonido de Slipknot de todo el trabajo. Con este tipo de
canciones podemos siempre disfrutar de la versión más agresiva de la voz de
Corey Taylor, quien se desgañita con el micrófono. Temazo acelerado que, sin
duda, es de lo más destacable de todo el disco.
Sin llegar a ser nada mala,
"Friday Knights" me parece
la peor canción del disco. Los versos, el puente y el estribillo no terminan de
convencer. Les falta algo de enganche. Por otra parte, el trabajo instrumental
es bastante correcto.
Los baquetazos con los
que abre "Somebody Stole My
Eyes" dejan claro que vuelve la hostilidad en forma de Metal. Canción
que recuerda al sonido de Motörhead por su inclinación más
"speedica". Instrumentalmente el nivel de los matones que acompañan a
Corey sigue siendo altísima.
Para terminar llega la
tétrica, pero melancólica, "When
The Fever Broke", otro plato fuerte del conjunto, con el que nos dan
la despedida en un tono triste, como si a ellos también les doliera que el
disco llegara al final. Canción suave, para cerrar los ojos y dejar volar tu
imaginación. La banda en plena forma pone todas las fuerzas restantes, mientras
Corey nos da una nueva lección de canto. Cuando llegues al final tu mente te
pedirá que vuelvas a poner el disco desde el principio.

Un 8,5 es una nota
justa para este discazo. Estoy seguro de que pronto escucharemos "la gran
obra" de Stone Sour.
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