Tras 4 años sin lanzar un álbum de estudio, algo raro para lo que
acostumbra, nuestro querido Rosendo Mercado, al que voy a permitirme bautizar,
si me lo permite querido lector, como "el Rey del Rock Urbano", ha
vuelto con las pilas cargadas a la carretera, lanzando "De Escalde Y
Trinchera", su decimosexto álbum de estudio en solitario, que se dice
pronto, o el decimonoveno si sumamos también los que lanzó junto a Leño.
Podría pensarse que a sus 63 años y con una trayectoria tan larga, al
madrileño poco más le queda por decirnos y por reivindicar, pero no, no es así.
Como dijo en la presentación de este disco, cada disco y letra refleja sus
pensamientos y sentimientos en un momento de su vida dado, como si de una
autobiografía musical se tratase. También, si miramos a nuestro alrededor,
puede apreciarse que nuestro país, en lo que a política se refiere, está en un
estado lamentable, con políticos que no llegan a acuerdos en nada, muchos casos
de corrupción, mentiras y payasadas para conseguir un voto...en fin, nada que
no se sepa.
Tras publicar en 2013 el sorprendente "Vergüenza Torera",
obtener buenos ingresos de ventas con el concierto en Las Ventas (2014) y
realizar una exitosa gira por territorio nacional que terminaría en 2015,
Rosendo anunció una retirada temporal para coger aire y volver con más fuerza.
Este punto y aparte se incumplió a finales de 2016, cuando realizaron un
histórico, pero a la vez extraño (en la presentación del disco Rosendo
reconoció que adía de hoy seguía sin entender muy bien cómo acabaron allí)
viaje a Australia, para dar un concierto en Canberra. El motivo por el que fue:
porque ser tocayo de Rosendo Salvado, obispo de las antípodas en el Siglo
XIX.
Tras esta experiencia, Rosendo puso rumbo a un pequeño pueblo de
Burgos, lugar donde nació su mujer, para comenzar los preparativos para un
nuevo LP junto a Mariano Montero y Rafa Vegas, sus dos fieles secuaces.
Finalmente, tras unos meses de trabajo
nació "De Escalde Y Trinchera", un nuevo trabajo que tantas ganas
tenía de escuchar desde el día que me enteré de su publicación.

Cuando uno escucha un disco de Rosendo sabe que hay dos cosas
garantizadas: letras de primer nivel, con mucho peso social y algunas con mucho sentido del humor,
y un acompañamiento instrumental sobresaliente. No es un artista al que le
guste cambiar mucho su sonido y su estilo ("Son
muchos años ya y lo que hago es muy básico, no aporto novedades de un disco a otro; me veía, y me sigo
viendo, como que estoy fuera de
lugar"), algo muy similar a Motörhead o AC/DC, y ni falta que le hace cuando la fórmula
funciona a la perfección.
Sin adelantarme a hablar aún de los temas, creo que en esta nueva
entrega, el trío ha optado por una buena dosis de Rock Duro. Es un disco muy machacón,
en comparación con el resto de títulos.
Sin nada más que añadir, voy a desgranar "De Escalde Y Trinchera":
Como la velocidad de la luz abre "Cúrame de espantos". Rock
sin tapujos con el que la guitarra de este símbolo nacional vuelve a sonar tras
unos años de ausencia. Enorme letra ("Si te hubieras protegido de la
manipulación hubieras entendido que unos pican y otros no"), muy de su estilo,
mezclando la ironía, el humor y la rebeldía. Instrumentalmente es una canción
de 10, con buenos cambios de ritmo y un solo de guitarra explosivo.

Lejos de suavizar la marcha, surge ante nosotros "Un Capullo En
Un Jarrón", una canción que sirve para explicar perfectamente lo que es el
Rock Urbano y quien es Rosendo a aquellos que se estén iniciando en el género.
La letra, especialmente crítica con la política actual, la manipulación de las
mentes y la incapacidad de poder quejarte. Echaba mucho de menos escuchar algo
así.
Una de mis preferidas del álbum podría ser "¡Qué Bufonada!",
otra rajada contra nuestro sistema y su poder para adoctrinar las mente con una
cultura impuesta, así como el crecimiento del acomodamiento de los que en algún
momento de su vida lucharon por cambiar todo, impidiendo a la sociedad actual avanzar hacia algo nuevo
y, probablemente, hacia algo mejor. Instrumentalmente es una canción muy
curiosa por sus variaciones (¡vaya Riff se saca Rosendo a mitad de tema!) y por
la aparición de una sección de viento, me atrevería a decir que de flauta
travesera al más puro estilo Ian Anderson de Jethro Tull, que es algo atípico
en los discos del genio de Carabanchel.
Ahora sí. "Terciopelo Herido" baja un poco las pulsaciones,
convirtiéndose en uno de los temas más melódicos del disco, sin abandonar el
Rock. Otra letra muy Rosendera, con gran cantidad de metáforas. Si tuviera que
quedarme con algo específico de la canción, no dudaría en elegir el solo de
guitarra de Mr. Mercado, gran admirador de Rory Gallagher (debe estar muy
orgulloso allá donde este).

Lejos de levantar el pedal del acelerador entra "Soy", una
canción original, líricamente identificable y magistralmente escrita, y, de
nuevo, con una base instrumental soberbia, eléctrica y cambiante. Rosendo habla
utópicamente de todo lo que en esta sociedad piensa que es, pero al despertar
en la cruda realidad descubre que es víctima de la frustración actual en un
mundo podrido que nos aleja de nuestros sueños y deseos.

"A pesar", en clave de Reggae, es una canción que reflexiona
sobre el pasado, sobre los buenos y los malos momentos vividos, sobre el
recorrido que ha llevado, sobre los
errores y los aciertos, y sobre un futuro desafiante que invita a descubrir más
sobre uno mismo sobre el mundo. En el plano sonoro es una canción alucinante,
con otro solo más de antología y, para la sorpresa de todos, con unos arreglos
de teclado que terminan de bordar otra de las grandes canciones del disco.
Finalmente, y con posibilidades serias de convertirse, de aquí a unos
años, en un himno, cierra el LP "El Túmulo", una canción más emotiva
y cruda, con una letra triste y oscura letra. Si nos centramos en la música, en
general la canción suena como una balada, aunque la letra no tenga tanto de la
misma. Desgarradora interpretación de Rosendo con el micrófono y con la guitarra. Y así llegamos al final de
"De Escalde y Trinchera".
Antes de escuchar el disco, y basándome solamente en el primer single,
pensé con bastante seguridad que esta nueva entrega del madrileño estaría un
poco por debajo de "Vergüenza Torera" (para mí digno de un 7,5), pero
para mi sorpresa y alegría, "De Escalde Y Trinchera", al menos a mi
parecer, ha superado con creces el nivel de su predecesor, ofreciendo al oyente
el lado más eléctrico de este trío, con unas letras variadas y de dientes
afilados (pocos artistas escriben tan bien como Rosendo) y con una duración
adecuada para el trabajo (los 10 temas se pasan volando).
Cierto que "Loco Por Incordiar", "Jugar Al Gua" o
el debut homónimo de Leño, están a otro
nivel, pero este "De Escalde y Trinchera" es otro gran álbum (no
interpretar el término "otro" como algo repetitivo sino como un halago)
del veterano Rockero de Carabanchel que sigue estando a un nivel envidiable.
Parece, y toco madera, que queda Rosendo para rato, y eso es señal de alegría
para el Rock español. No dudo en poner un más que merecido 9 de nota y
reafirmar que este bandido es el Rey del Rock Español.
"Agradecido" por este discazo, leyenda
Comentarios
Publicar un comentario