Jueves 18 de mayo
Estaba tomándome un café a media mañana para cargar las pilas y poder continuar con todo el trabajo del Blog, cuando me da por abrir el Twitter de esta web y aparecen varios mensajes de Jimmy Page, Joe Perry, Glenn Hughes o Black Sabbath poniendo fotos con Chris Cornell, cantante de Soundgarden. En un primer momento me planteé que era su cumpleaños, pero no lo tenía apuntado en el listado de efemérides. La tristeza me invadió cuando recibo un mensaje de mi amigo Fede de Dosis Metalera y me dice que Cornell amaneció muerto en la habitación de un hotel.
Estaba tomándome un café a media mañana para cargar las pilas y poder continuar con todo el trabajo del Blog, cuando me da por abrir el Twitter de esta web y aparecen varios mensajes de Jimmy Page, Joe Perry, Glenn Hughes o Black Sabbath poniendo fotos con Chris Cornell, cantante de Soundgarden. En un primer momento me planteé que era su cumpleaños, pero no lo tenía apuntado en el listado de efemérides. La tristeza me invadió cuando recibo un mensaje de mi amigo Fede de Dosis Metalera y me dice que Cornell amaneció muerto en la habitación de un hotel.
No voy a engañar a nadie. No voy a escribir una reseña contando
mentiras sobre mi fanatismo por este vocalista. No fui nunca el mayor fan de
Soundgarden, ni de Audioslave, ni de The Temple Of The Dog, pero sí que siempre
sentí un gran respeto por la discografía de estas tres bandas en las que
Cornell militó. Me encanta el Grunge, no tanto como el Heavy o el Hard-Rock ,
pero bandas como Pearl Jam, Alice In Chains, Nirvana y, por supuesto,
Soundgarden siempre han ocupado un espacio (o varios mejor dicho) en mis listas
de reproducción.
La muerte o, hablando con sinceridad, el suicidio de Chris Cornell fue
un gran impacto para todos (me incluyo en este grupo) los que hemos sentido
amor y cercanía con el Grunge y con sus cuatro pioneros. Es muy deprimente
saber que tres de los cuatro líderes (Kurt Cobain, Layne Staley y Chris
Cornell) , solo se escapa Eddie Vedder (¡y que dure mucho tiempo más!), hayan
fallecido, además, de una manera tan dolorosa como es el suicidio. Estos cuatro
héroes, si los sumabas, conformaban un ser perfecto: la rebeldía de Vedder, el
misticismo de Kurt Cobain, la sensibilidad de Cornell y la chulería de
Layne...¡vaya combinación!
Ese mismo día, por la tarde, acordé con mi amigo Fede reseñar nuestro
álbum preferido de Soundgarden, el "Badmotorfinger", para publicarlo
en un par de semanas (¡estén atentos!), pero yo me adelantado un poquito y os
traigo a continuación un análisis humilde del debut de la banda, "Louder Than Love" que ha salido desde el cariño y la admiración
a Soundgarden y a Cornell. Esta reseña ha sido escrita el día después de su
fallecimiento, viernes 19 de mayo.
Corría el año 1989. Tras haber debutado un año antes de manera
independiente con "Ultramega OK", un disco caracterizado por su
sonido crudo y, en ocasiones, melódico, la banda de Seattle (¡cómo no!) firmó
por A&M Records, con quienes entraron rápidamente al estudio para grabar
"Louder Than Love", que saldría poco tiempo después, regalándonos una
buena colección de canciones, mezclando diversas influencias de las que se
habían nutrido hasta aquel momento (Doom, Punk, Hard-Rock,...).
La producción del LP es buena, muy propia de un álbum de Grunge, y,
además, mucho mejor que la del primer álbum, que sonaba bastante cutre en este
aspecto. Este logro fue obra del mismísimo Terry Date, uno de los personajes
fundamentales en el desarrollo de este subgénero musical.

No me quiero detener
mucho más en estos detalles previos, porque tengo muchas ganas de empezar a
desgranar cada tema del disco. Quiero aclarar, únicamente, que este no es para
mí el mejor que lanzaron los de Seattle, pero no por ello voy a dejar de
ponerle una nota alta ;)
Ugly Truth: Siempre me ponen nervioso, a la vez que
atento, los sólidos y pausados baquetazos con los que abre el álbum. No
tardarán en introducirse los primeros Riff "sabbathianos" del álbum,
que bien podían haber sido tocados por Tony Iommi. Pasan unos segundos y
Cornell agarra el micrófono para sacar a relucir su chorro de voz. Si combináramos
a Black Sabbath con algunas canciones de Led Zeppelin, el resultado sería algo
similar a esto.
¡VAYA INICIO!
Hands All Over:
Segundo balazo, sin tiempo para recuperarnos de la herida causada por el
primero. Una canción con uno sonido muy similar a Pearl Jam, salvando las
diferencias que existen entre ambas bandas. Gran trabajo de todo el conjunto,
especialmente de Cornell y su potencia vocal, asimilándose mucho en ocasiones a
Robert Plant, una reconocida influencia para él. No es de mis preferidas del
LP, tal vez se alargue algo más de la cuenta, pero cuando la canción es buena
da igual que dure 6 minutos ;)

Power Trip:
Turno de mi preferida de todo el álbum. El Blues de Cornell terminó por
imponerse en una de las composiciones, aunque fuera bajo un trasfondo Metalero.
Sobre una sólida base de batería y, especialmente, de bajo (¡enorme Yamamoto!)
se mueven Thayil, con unos punteos oscuros, pero sugerentes, y el superdotado
Cornell, que tira de un registro que fusiona el Blues, el Soul y el Metal
(¡VAYA INTERPRETACIÓN!).
Get On The Snake: La canción más Hard-Rockera de todo
"Louder And Love". Una canción que
tiene la marcha de Led Zeppelin, con un apoteósico Cornell, que brilla sobre
todo el conjunto. No es una composición que brille por la técnica de sus
músicos, sino más bien por el titánico resultado de unir cada individualidad,
formando un gigante pegadizo.
Full on Kevin’s Mom: ¡Pelos de punta! Si piensas que Soudngarden eran
solo Grunge, se te viene encima una buena dosis de Speed Metal y Punk para tu
oído. Adrenalina en estado puro para tu vena. No esperes una composición
compleja, el Punk no entiende de eso, pero sí de ponernos patas arriba y
hacernos mover la cabeza hasta perder el sentido del equilibrio.
Loud Love:
Lo bueno de tener en tu banda a un personaje tan carismático y único como
cantante es que puedes componer canciones sencillas instrumentalmente para que este
se encargue de transformar la aparente sencillez en algo valioso e increíble.
Si bien es cierto que es un corte muy lineal (no esperes una aceleración
inesperada), es increíblemente potente y llevadero.
I Awake:
Amig@s míos, la que se nos viene encima. La introducción de blues depresivo nos
conduce directamente a un grito estremecedor de Chris y el inicio de una
canción 100% doom. Aquí no podemos hablar de una canción "facilona",
sino de algo muy complejo. La pesadez instrumental, posteriormente transformada
en una sublime sección más ambiental (¡mucha atención al bajo!), acompaña a un
dramático Cornell que, como explica la letra, hace referencia al dolor que un
enamorado sufre al romper con su pareja y ver que ella se encuentra genial.

Uncovered:
Curiosa composición. Ni mucho menos es la mejor del disco, pero su atmósfera
Hardrockera, combinada con algunos matices más propios del Funk y del Blues,
hacen de "Uncovered" una canción de necesaria escucha.
Big Dumb Sex:
Volvemos a toparnos con el lado más zeppeliano de los de Seattle. Mucha
vitalidad, con unas guitarras gemelas muy sugerentes y la voz de Cornell
grabada en dos tonos diferentes (grave y agudo) que nos terminarán conduciendo
progresivamente hasta un estribillo tan bueno como divertido, y algo erótico (I'm
gonna fuck fuck fuck fuck you!). La letra, a modo de broma, juega con el
concepto que se ha tenido siempre sobre el Rockstar y la idea del "Sexo,
Drogas y Rock And Roll", que tanto se ha asignado con estas figuras.
Full on (Reprise):
Terminamos nuestro viaje de manera instrumental. Menos de dos minutos de puro derroche de magia
y elegancia, con claros añadidos psicodélicos, donde el mismo Cornell empuña
también una guitarra como acompañamiento de Thayil. Una nueva demostración del
potencial que estos americanos tenían, y que pronto terminarían de explotar con
la llegada de álbumes que, sin quitarle mérito a este "Louder Than
Love", serían algo superiores en cuestiones de calidad. No obstante, el
segundo álbum de Soundgarden se merece un 9.
Tristemente, muchas
personas empezarán a valorar al bueno de Cornell ahora que ha muerto y su
nombre figura en las noticias. Afortunadamente, disfruté de su música cuando
estaba vivo y se había ganado, ya desde aquel entonces, el título de
"leyenda" que parece que se le
ha impuesto ahora que no vive. El mundo, antes o después, se dará cuenta de
esta enorme pérdida...
¡Va por ti Chris!

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