No
es muy normal que las estrellas del Rock tuvieran una vida fácil en sus
inicios. Iggy Pop no fue excepción en esta regla. Tras haber relanzado su
carrera con los Stooges gracias a la publicación del eterno "Raw Power",
disco que fue producido por su fiel amigo David Bowie, quien le salvó de vivir
entre cartones y jeringuillas, las tensiones volvieron a separar a la banda de
Iggy, conduciéndolo de nuevo al abismo más profundo. Su adicción a la heroína
no para de crecer, mientras que su fama más bien disminuía progresivamente,
aunque cierto es que en aquellos tiempos el pobre Iggy no eran tan conocido y
respetado por la crítica como ahora.
Tras
4 años de completa inactividad, decadencia, peleas callejeras y numerosos encarcelamientos,
Pop volvió a recurrir a su ángel de la guarda, Bowie, quien ya había consagrado
con creces su figura dentro de la escena Glam.
David, quien había visto en la figura y la música de Iggy Pop algo
especial, no dudo en subir a su amigo a su avión privado y emprender un viaje a
Europa que iba a resucitar, por segunda vez, al flacucho músico. Bowie tenía
planificado grabar tres álbumes en el viejo continente, los cuales terminaron
constituyendo la llamada "trilogía de Berlín" ("Low",
"Heroes" y "Lodger") . En este tiempo, el "duque
blanco" trataría de ayudar a Iggy a grabar un álbum que pudiera salvarle
el cuello durante un tiempo.

Solo
un par de meses después , Iggy convenció a David para comenzar a grabar un nuevo
álbum en tiempo récord. Aunque parezca mentira, todo el trabajo fue compuesto,
escrito y grabado en ocho días. Esta memorable hazaña fue posible debido a la
insistencia de Pop, quien renunció a dormir durante algunas noches para
preparar su nueva creación, lo que tuvo consecuencias directas en el sonido del
disco, que adquirió un tono más rockero y menos influido por el estilo de
Bowie. "Lust For Life" estaba destinado a triunfar, y así fue.

Y
es que un disco que abre con una de las introducciones de batería más famosas e
imitadas (véase el "Are You Gonna Be My Girl" de Jet) en el Rock, no
parece que vaya a decepcionar. Lo curioso es que el ritmo de los baquetazos que
abren "Lust For Life" se
inspiraron en la señal utilizada por el ejército americano durante la Segunda
Guerra Mundial. A esta mítica introducción se le irán uniendo varios
instrumentos hasta la gloriosa entrada del gran Iggy Pop en su versión más
rebelde desde los Stooges.
La
esencia más cercana a los Stooges termina de resucitar con "Sixteen", única composición completamente compuesta por Iggy.
Rock sucio, sin grandes complicaciones sobre el que el camaleónico cantante se
mueve a placer son su carismática voz.
"Some Weird Sin" es una de las grandes sorpresas del álbum. Su
estética oscura pero, a la vez, bailable, lo convierten en uno de los platos
fuertes del LP. Pop canta a la perfección, en unos registros más atípicos, una
composición creada por Bowie.
Turno
del segundo himno del disco. El legendario Riff de "The Passenger", una canción conocida por todo el mundo,
fue obra de Ricky Gardiner, guitarrista en este álbum (hace un papelón en todo
el disco) y principal responsable de crear este clasicazo del Rock. Líricamente el tema está inspirado en un poema
del enigmático líder de The Doors, Jim Morrison, quien fue compañero de fatigas
y borracheras de Iggy durante mucho tiempo, y en las experiencias en la
carretera que Pop vivió junto a Bowie en aquellos tiempos.
El ritmo del disco se suaviza un poco con la llegada de la magistral "Tonight", otra composición de Bowie. Pop canta con una voz temblorosa, pero cautivadora, una dolorosa letra que advierte sobre lo que acarrean los excesos de heroína. Corte sencillo pero imprescindible.
El
Rock clásico y puro tiene su aparición en "Success". Un medio tiempo donde brillan las aportaciones de
los coros y, en general, de toda la banda (merecen la pena especialmente la
guitarra y los teclados), creando una base sólida sobre la que Pop da un nuevo
recital. Un chute de optimismo y buen rollo.
La
segunda advertencia sobre el consumo de heroína lo encontramos en la bluesera "Turn Blue", que es de las
grandes piezas de esta obra maestra, en la que Iggy hace seguramente una de las
mejores interpretaciones vocales que le he escuchado a este icono cultural. Los
cambios de registro que hace durante los más de seis minutos que hace,
permitiéndose incluso momentos en los que opta por recitar, en vez de por
cantar. La instrumentación suena bastante bien, pero al lado de Pop se queda en
un segundo plano.
"Enigmático"
es el mejor adjetivo que se me ocurre para describir lo que me parece "Neighborhood Threat", un
tema que combina la oscuridad y crudeza de los Stooges con el gusto de Bowie. A
medida que el tema avanza el dramatismo de la música nos va atrapando,
creándonos la necesidad de escucharla con atención varias veces. Este es otro
de mis temas preferidos de todo el conjunto.
Finalmente
tenemos "Fall In Love With Me", tema inspirado en Esther Friedmann,
novia por aquellos tiempos de Iggy, que nació a partir de una improvisación en
el estudio durante las sesiones de grabación del disco. Un final magistral en
el que la banda brilla en su conjunto, regalándonos momentos sobresalientes en
la guitarra, en los teclados y, obviamente, en la voz distorsionada del señor
Pop, que nos despide con clase tras haber demostrado que su magia todavía
seguía al máximo nivel y nos quedaba Iggy para rato.
Pese
a que el disco estaba destinado a alcanzar la fama total, se produjo una
desgracia inesperada que, de manera directa, terminó afectando a las ventas del
álbum en los Estados Unidos: la muerte de Elvis Presley. El sello RCA optó por
frenar la campaña de promoción de "Lust For Life" para comenzar a
reeditar todos los álbumes y recopilatorios del "Rey del Rock". El
disco tuvo que conformarse con la posición 120 en Billboard, aunque sí obtuvo
un éxito mucho mayor en Inglaterra, llegando al puesto 28 en las listas de
venta. Iggy Pop resucitó su carrera gracias a este "Lust For Life" y,
por encima de todo, a David Bowie, quien volvió a salvarle la vida al bueno de
Pop.
Sería
una falta de respeto no ponerle la máxima puntuación a esta obra del maestro
Iggy Pop
Buenísimos temas, realmente. Bowie lo rescató y habrá sacado su buen billete jaja. Iggy, único ;)
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