Corría el año
1983. Ronnie James Dio ya se había convertido en uno de los personajes de más
nombre en el Heavy Metal gracias al éxito que había obtenido colaborando con
dos gigantes del género como fueron Rainbow y Black Sabbath. Sin embargo, por
aquellos tiempos Ronnie se había quedado solo en la carretera de nuevo tras
haber sido expulsado de Black Sabbath por diversas tensiones con Tony Iommi y
Geezer Butler y unas acusaciones, jamás demostradas, sobre la presunta
alteración del sonido del directo "Live Evil" en el estudio a manos
del propio Dio . Sí, he dicho "nuevamente" porque unos años antes
Ronnie se había visto sin banda tras verse forzado a dejar Rainbow al no
sentirse satisfecho con el cambio de sonido que Ritchie Blackmore quería
realizar en el conjunto, orientado hacia algo más comercial.
Con esta
situación encima, Dio decidió huir de bandas con personajes tan autoritarios
como Iommi, Butler y, especialmente, Blackmore, para fundar una banda
completamente nueva en la que él podría tomar las decisiones por su cuenta sin
que ningún "superior" pudiera negar nada. Para ello contactó con su
amigo y viejo camarada en Rainbow, Jimmy Bain, quien acepta formar parte del
nuevo proyecto del cantante americano, además de ayudarle a reclutar a un
guitarrista nuevo. Para ello viajan a Londres y comienzan a acudir a numerosos
conciertos del circuito londinense. Es en este momento donde Ronnie conoce a
Vivian Campbell, un joven y talentoso irlandés melenudo que apenas superaba los
20 años de edad , quien fue rápidamente fichado para el proyecto. Para
finiquitar la formación, Dio habló con Vinnie Appice, batería y amigo con quien
compartió formación en Black Sabbath (ambos fueron expulsados a la vez) y unos
meses más tarde se añadiría a la formación a Claude Schnnell para los teclados.

Dio, en el
tiempo que había estado tanto en Rainbow como en Sabbath, había cogido la
experiencia suficiente para capitanear su ambicioso proyecto en solitario y
este disco que hoy analizo en la entrada es una prueba de ello.
¡Sin
enrollarme más nos aventuramos ya a escuchar el disco!
En esta etapa solista, Dio acostumbró a sus fans a
iniciar cada disco por todo lo alto. "Stand
Up And Shout", primera canción que el mundo escuchó de este nuevo
proyecto del pequeño melenudo, se convirtió en toda una declaración de
intenciones con la que Ronnie dejaba claro que la voz del Metal nos seguiría
dando alegrías por mucho tiempo. Acelerado comienzo que deja boquiabierto a
todo mortal. Los acelerados Riffs y baquetazos de la dupla Vivian-Vinnie, y el
más que notable bajo de Jimmy Bain (todo un maestro) crean una base ideal para
que Dio saque a relucir su inconfundible e insuperable voz.
Pero si el primer golpe parecía bueno, el segundo
será aún mejor. Es el turno de la que seguramente fue la canción más querida y
famosa de Dio en estos tiempos. La homónima "Holy Diver" lo tiene todo: Riff pegadizo, un bajo omnipresente,
buena percusión, una letra misteriosa y a un cantante único en su especie que
hace una interpretación vocal sublime (el ascenso de registro que va haciendo
al final bien se merece ser recordado eternamente). El calificativo de himno se
queda corto para definir a este clásico del Heavy Metal.
El increíble grito inicial de Dio nos adelanta que "Gypsy" nos va a convencer
fácilmente. Un corte que mezcla la esencia del Heavy con algunos toques de
Hard-Rock. Instrumentalmente es una gran canción (ojo al solo de Campbell),
pero es, de nuevo, la voz de Dio, en una tonalidad muy agresiva, la que domina
en el tema. Temazo que nunca podré dejar de escuchar.
No sabría explicar del todo bien por qué "Caught In The Middle" es uno
de mis trallazos preferidos de esta banda. No tiene la velocidad ni la furia de
otros clásicos, pero me es realmente imposible no disfrutar de este corte tan
hard-rockero. Los Riffs son mucho más pesados, seguramente, para que la voz de
Ronnie brille aún más sobre el resto del conjunto. Vivian hace un par de solos más
que destacables. La epicidad de los versos y, especialmente, del
estribillo lo convierten, al menos para
este loco que escribe, en un tema de culto.
Y ya si hablamos de canciones épicas es turno de la gigante
"Don't Talk To Strangers".
El precioso inicio baladístico de guitarra, donde la voz de Ronnie se muestra
más suave que en el resto del álbum, no tarda en convertirse en uno de los cañonazos de Metal más rápidos del
disco. La máquina acelera y, ahora sí, nos topamos con el Dio más macarra,
escupiendo cada verso con una rabia inhumana que terminará acercándonos al que
posiblemente sea el mejor estribillo más brillante. Es aquí además donde Vivian
Campbell hace su mejor, y más extenso solo, en este trabajo. Una joya dentro de
la discografía y la carrera de Ronnie James Dio.
"Straight
Through The Heart" trae de vuelta la versión más
hard-rockera del cuarteto gracias a sus buenos Riffs y su estribillo facilón y
siempre agradable de cantar. La voz de Dio se muestra muy viva y explosiva en
cada momento. Esta canción se asemeja mucho a las que compondrían un par de
años más tardes el infravalorado "Sacred Heart".
Una secundaria de lujo es "Invisible". El psicodélico inicio del tema, con una voz
distorsionada y mucha presencia de los sintetizadores, da paso a un corte más
cañero cimentado bajo la solidez y pesadez de los Riffs de Vivian. Es en este
momento donde la canción se asemeja mucho más a las composiciones que Ronnie
grabó junto a Black Sabbath, especialmente en el "Mob Rules", un par
de años antes. Los estribillos vuelven a ser uno de los puntos claves del
corte, aunque en esta ocasión va a ser el solo de Campbell lo más destacado de
esta infravalorada creación.
Pasamos al otro gran
clásico de Dio en solitario, "Rainbow
In The Dark ". Ese Riff intercalado con los omnipresentes teclados se
graban rápidamente en tu memoria, así como el pegadizo estribillo. Dio canta en
unos tonos muy agudos una letra maravillosa, muy en su estilo compositivo.
Cuenta la leyenda, que al cantante esta canción no le gustó en un principio por
su sonido ochentero, por lo que tenía pensado borrarla del disco, pero sus
compañeros lo terminaron convenciendo para que estuviera incluida en el
plástico. La historia demostró que Dio estaba equivocada, y que "el
arcoíris en la oscuridad" estaba destinado a ser un clásico indiscutible
del Rock.
El disco finaliza con la sabbathiana "Shame On The Night" (aunque también me recuerda a "Mistreated", que Ronnie cantó durante su etapa con Rainbow, aunque esta canción es originaria de Deep Purple). Temazo donde lo tétrico y enigmático se combinan con la rasgada voz de Dio, que opta por despedirnos del álbum con una última lección de cómo se debe cantar. Un final con mucha clase para un álbum glorioso.
El disco finaliza con la sabbathiana "Shame On The Night" (aunque también me recuerda a "Mistreated", que Ronnie cantó durante su etapa con Rainbow, aunque esta canción es originaria de Deep Purple). Temazo donde lo tétrico y enigmático se combinan con la rasgada voz de Dio, que opta por despedirnos del álbum con una última lección de cómo se debe cantar. Un final con mucha clase para un álbum glorioso.
¡ETERNO DIO!

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