
Seguramente ese fue el momento en el que estos "monstruos del
metal" llegaron a la cima de sus carreras. Sus siguientes discos
comenzaron a bajar el nivel de calidad y de ventas, con trabajos buenos,
trabajos mediocres y algún que otro chiste malo. La marcha a principios de 2010
del batería Kita, y en 2012 de la teclista Awa, quienes fueron miembros de la
formación más clásica de Lordi, pudo ser la causa de este importante bajón de
calidad. Me atrevería a decir que la baja de Awa es la más acusada, ya que Mana,
el nuevo batería, ha hecho un gran trabajo en los parches. No me gusta mucho
Hella, la sustituta de Awa, porque tiene un estilo completamente diferente, lo
que se refleja en los últimos tres lanzamientos de estos nórdicos. No digo que
sea mala, todo lo contario, pero estba bastante acostumbrado al sonido de Awa,
que se asemejaba más al de un órgano. Su último disco, "Scare Force
One", sin llegar al nivel del "Arockalypse", dejó un sabor de
boca bastante mejor que su predecesor
"To Beast or Not To Beast", que, aunque hay personas que
recibieron de buena manera este trabajo, a mí no me ha convencido nunca.
Pues llegamos a 2016 y nos encontramos con la noticia de que Lordi saca
un nuevo disco. He de decir que tengo cierto miedo a reseñar este nuevo trabajo
ya que puede que, en algunas ocasiones, me pase de crítico, pero es lo que hay.
Con el comunicado inicial de la banda, que fue emitido en Julio del mismo
año, me llamó mucho la atención que este nuevo disco, cuyo título era
"Monstereophonic (Theaterror vs Demonarchy)" , se dividiera en dos
partes bien diferenciadas, siendo la primera un puñado de composiciones
normales, sin ninguna unión entre ellas, y una segunda parte conceptual. ¿Lordi
se atreve con algo conceptual?
Eso es nuevo. Los propios miembros de la banda
admitían que tal vez la segunda parte no convencería a los fans...el resultado,
en mi opinión, es completamente contrario a lo que éstos vaticinaron.
Antes de empezar a analizar un poco este trabajo hay que aclarar una
cosa. Nos encontramos ante un disco bueno, mejor que algunos de sus
predecesores, pero que no está a la altura de su gran obra. Aún así, es un
trabajo digno de escucha.
Comenzamos con la parte
"Theaterror", es decir, la que no es conceptual, sino una serie de
composiciones normales que la banda ha querido incluir. Como en todo trabajo de
la banda, siempre hay una introducción misteriosa de un minuto o dos. En este
caso SCG8: One Message Waiting es
la encargada de preparar al oyente para escuchar el disco. Una voz agonizante
nos introduce de lleno en la oscuridad característica de la banda, dando paso
rápidamente a "Let's Go Slaughter He-Man" donde los teclados
de Hella se muestran omnipresentes. Una canción que suena bastante ochentera,
pero que, como introducción no me termina de convencer. El estribillo es
bastante interesante, de los mejores de la primera parte.
"Hugh You Hardcore" es el siguiente
tema. Un single bastante flojo y desafortunado. No es mala la idea de
experimentar con un riff repetitivo y distorsionado, a veces hay que arriesgar,
pero el resultado es negativo, llegando a ser un tema prescindible y que no
engancha. El videoclip mejor ni lo nombro jajajaja es muy desagradable.
Le sigue "Down With The Devil". De nuevo la onda ochentera
está muy presente. De la primera parte es de los temas más interesante y
entretenido. Los teclados tienen un sonido bueno, cosa que le reconozco a
Hella. Podría pertenecer a los primeros discos de la banda fácilmente.
Un riff muy "Sabbathiano" inicia "Mary is Dead", el
mejor tema, sin duda alguna, de la primera parte. Un tema oscuro, donde los
teclados no me terminan de enamorar, pero bueno, el resto de instrumentos
suenan más Doom y pesados, lo que se agradece. Recomiendo mucho escuchar el
tema porque vale la pena. Rápidamente aparece "Sick Flick" para romper con la calma impuesta por su
predecesora. Tiene algunos aspectos bastante destacables como son los diversos
riff de guitarra, cortesía de Amén. El problema es que no termina de enganchar
al oyente. "None For One"
es la encarga de cerrar la primera parte con unos estribillos sobresalientes y
característicos de este conjunto.
Los siguientes seis temas
(más su correspondiente intro) conforman una historia llamada Demonarchy. En
ella tenemos unos temas más complejos y de mayor duración, basándose, según Mr.
Lordi, en las obras de King Diamond, del cual se declara un gran fan.

"The Unholy
Gathering" mantiene el nivel
de calidad que había logrado alcanzar la épica introducción. Un inicio más
pausado y melódico no tardará en derivar en momentos de mayor fuerza donde Mr.
Lordi corta el bacalao con su monstruosa voz. El papelón que hace Mana con el
doble pedal en esos momentos de más velocidad merece mención especial. El
estribillo me recuerda mucho a "Pet the Destroyer", de su
"Monsterican Dream", un álbum muy recomendable. Llevamos dos
temas de la segunda parte y ya es mejor que toda la primera junta.
Un riff de lo más prometedor inicia "Heaven Sent Hell on Earth".
Otro gran tema en el que destacan los numerosos cambios de ritmo, todos
perfectos, que se van sucediendo, siendo
capitaneados por Hella. Los gritos de Lordi en algunos momentos del tema son
brutales. Pasan los años y el contante sigue manteniendo esa habilidad para
llegar a notas imposibles. Otro tema para enmarcar.
"And Zombie
Says" es otro tema a tener muy en cuenta. Lo afilada que suenan esa guitarra,
que tiene un juego de arrastres envidiable,
y la batería en todo momento y la voz de Mr. Lordi, que vuelve a
aprovechar sus capacidades para variar de registro, lo convierten en otra
canción que debe ser escuchada sí o sí.
Un melancólico piano
introduce "Break of Dawn". El misticismo inicial da paso a una batería
acelerada que nos comienza a avisar que el tema se va a transformar en algo
salvaje. Temas así son los que uno le pide a esta gente y no los primeros
cortes. El estribillo, que cuenta con unos punteos y unos coros de 10, es el
mejor de todo el disco. Es mi canción preferida con todo merecimiento.
Para terminar por todo lo alto tenemos "The
Night The Monsters Died". Un
temazo oscuro y épico a la vez. Los estribillos suenan un poco a himno
nacional. En el intermedio Mr. Lordi cambia el ritmo a base de buenos gritos
que dan paso a un solo de guitarra de Amén breve pero muy técnico. El telón
baja y con él este disco.
Conclusión: Salvando
las dos introducciones, que poco análisis se puede hacer de ellas, este
"Monstereophonic" es un disco tristemente descompensado. Los 6 temas
iniciales mantienen la dinámica negativa de los últimos discos, con
composiciones poco inspiradas, que no enganchan al oyente y que no aspiran a
convertirse en himnos de la banda. Sin embargo, la segunda mitad del disco
podría tratarse de lo mejor que ha hecho Lordi, ojo, desde el
"Arockalypse", recuperando la garra y la fuerza de aquellos
"Hard Rock Hallelujah", "Bringing Back the Balls" o
"The Deadite GoneWild", entre otros. Obviamente me sigo quedando con
la gran obra maestra de los fineses, pero La jugada de hacer una historia
conceptual, al final, ha sido muy buena idea. Si el disco hubiera estado
compuesto únicamente por la segunda mitad hablaríamos de un disco merecedor de
un 9, o incluso 9,5 , pero al tener que convivir con una primera mitad
desacertada, la nota se queda en un 7,5
Una última petición a
Lordi....¡más obras conceptuales por favor!
Hay que darle una
oportunidad al disco, especialmente a los temas ya mencionados, y creer que Lordi
puede volver a regalarnos buenos discos.
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