
En este tiempo el artista se había convertido en
toda una personalidad siendo pionero de "la canción protesta". Todos los
conciertos albergaban grandes masas de hippies y fans de la música Folk. Sin
embargo, con la publicación de su álbum "Bringing It All Back Home",
que justo precede al disco que analizamos en este escrito, muchos fanáticos se
sintieron traicionados por el músico. La guitarra acústica había sido
sustituida en algunas ocasiones por la eléctrica, lo que fue visto como una
especie de pecado. El Folk daba paso a algo más cercano al Rock o, mejor dicho,
al Blues-Rock. Además, las letras no eran ya revolucionarias. La lírica de
Dylan comenzó a evolucionar hacia la locura, la imaginación y lo que se le
antojara. Ante la creciente oleada de críticas el peculiar músico declaró en
una ocasión: "No compongo ni canto para nadie, si quieres saber la verdad.
De verdad, no me importa lo que diga la gente".
Aunque parecía que el músico no se dejaba amedrentar
por las dolorosas críticas, más tarde confesaría que durante una época se alejó
de la música ante la duda de su talento, de lo que había hecho y, con cierta
culpa de haber perdido a muchos seguidores.
Fue en 1965 cuando Bob cogió lápiz y papel y comenzó
a escribir y escribir una historia, posteriormente convertida en canción, que
le vino a la mente. Cuando se dio cuenta, llevaba 20 páginas escritas. Es en
ese instante donde a Bob se le enciende la bombilla y decide lo que quería hacer con su carrera y con su sonido. Este
fue el origen de "Like a Rolling Stone".
Con su proyecto en mente, Dylan crea una nueva banda
compuesta por Mike Bloomfield y Frank Owens en las guitarras, Joe Macho al
bajo, Bobby Gregg a la batería y Paul Griffin al piano. Tras un par de ensayos,
y bajo la producción de Tom Wilson, la banda entra en los Columbia Recording
Studios (Nueva York) y, en dos días (14 y 15 de junio), graba el sencillo
"Like a Rolling Stones". Es
fundamental comentar que Al Kooper fue invitado a tocar el órgano, haciendo una
labor clave en el tema.
Una vez finalizada esta labor, Dylan se marchó a su
casa de Woodstock y comenzó a componer el resto de temas que compondrían su
nuevo disco. Durante este tiempo, el músico tuvo que afrontar el dolor de ser
abucheado por los que, en su momento, fueron sus admiradores. Este suceso se
produjo en el festival de Folk de Newport. Pese a todo, Bob dio la cara e
impone, como siempre ha hecho, su música ante cualquier tipo de oposición. El
29 de julio Dylan regresa al estudio y, esta vez con la producción de Bob
Johnston, graba 8 nuevas canciones. El 30 de agosto, un mes después, sale al
mercado el legendario "Highway 61 Revisited".
La carátula de este novedoso trabajo, ahora
mundialmente conocida, contiene una foto de Dylan semanas antes de las sesiones
de grabación. El artista aparece sentado en la entrada del apartamento de su
mánager Albert Grossman, situado en Nueva York. Una moto Triumph aparece
estampada en la camiseta de Dylan, quien tiene cara de pocos amigos, como si
tuviera ganas de demostrar al mundo que su sonido avanzaba para bien. La
fotografía fue tomada por Daniel Kramer.
Para abrir el disco tenemos la mencionada "Like
a rolling stone". Pocas
presentaciones necesita la que probablemente es la canción más famosa en la
carrera de Bob y una de las más grandes que han existido. La prestigiosa
revista Rolling Stone la nombró "la mejor canción de la historia".
Sea o no la mejor, ya que es muy subjetivo elegir una canción como "la
mejor", y esa revista no es de fiar, todo sea dicho, es una obra maestra.

El precioso inicio nos
acerca a la voz de un gran Dylan, quien, sin tener una gran voz, sabía cómo
vocalizar y entonar cada verso, estrofa...un grande. El ritmo va ascendiendo,
gracias al pletórico órgano de Al Kooper. El estribillo es toda una institución en la
música moderna. Normal que se convirtiera en una canción para la historia.
Es importante detenerse en
el análisis de la letra. Existen dos interpretaciones diferentes acerca del
mensaje que lanza Dylan. Una primera
hipótesis habla de que Bob se dirige a una chica (Miss Lonely), quien nació en
la alta sociedad, viviendo a todo tren hasta caer en desgracia. Bob se vacila
de la caída en desgracia de este personaje, a modo de una especie de venganza
por un hecho que desconocemos que pudo ocurrir en el pasado.
La segunda interpretación defiende
que Dylan se autodedicó la canción. Tras tantas críticas por cambiar su sonido,
el cantante hablaría en el tema del cambio que experimentó su vida, al haberse
iniciado como una especie de "profeta musical" hasta terminar, por el
mencionado cambio, siendo odiado por los que una vez lo quisieron.
"How
does it feel
How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown"
To be without a home
Like a complete unknown"
Me
considero un enamorado de "Tombstone
Blues". ¿Cómo se puede escribir una letra tan disparata y, a la vez,
tan espectacular?. Si no llega a ser porque el anterior corte es el que es,
este acelerado Blues sería lo mejor del disco. La guitarra de Dylan dirige al
resto de músicos, quienes son unos compañeros de viaje ideales. La letra es
imposible de entender. En ella aparecen diversos personajes históricos como
Jack el Destripador, quien curiosamente aparece en la letra como un hombre de
negocios, Belle Starr, Juan el Bautista, descrito como un torturador, Ma
Rainey, quien ha compartido un saco de dormir con Beethoven (¡vaya locura!)...
.
"Mamá está en la fábrica,
no tiene zapatos,
papá está en el callejón
buscando comida.
Yo estoy en la cocina
con el blues de la lápida."
Un Blues con aroma Folk lo encontramos en "It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry". Un tema más lento que los dos anteriores, pero en el que no baja para nada la calidad. Siempre es atractivo escuchar un Blues clásico de la manos de uno de los más grandes. La letra hablaría de un hombre que está desquiciado porque una chica se enamore de él, incitándola a quererle antes de que sea tarde y se quede sola. Todo es perfecto en la canción. Hasta la armónica, fiel compañera de Dylan, suena imponente en todo momento.
Seguimos con un buen Blues. Esta vez es algo más
acelerada que la anterior, pero más fiel al género. "From a Buick 6" tiene todos los elementos que caracterizan al
Blues, encabezados por la clásica sucesión de acordes que distingue a este
estilo del resto. La letra, extraña para no variar mucho, describe a una mujer
que socorre a Dylan siempre que tiene un problema. Los disparates están
presentes en la frase "Bueno, si me muero sabes que ella estará obligada a
poner una manta en mi lecho". Un tema de mucha calidad.
El piano de Dylan inicia
la increíble "Ballad of a thin man". Ese órgano de Kooper
ambienta perfectamente este temazo. Una letra que gira en torno a la extraña
sensación de saber que algo está mal, sin saber realmente qué es lo que está
mal. Nada tiene lógica o significado, es un simple sentimiento que corroe
nuestra mente. Bob canta genial cada segundo del tema. Hay mucho sentimiento en
las venas de cada instrumento. Es de las mejores canciones del disco y, en lo
personal, una de mis preferidas de este genio.
"Queen Jane Approximately" nos recuerda bastante al sonido de "Like a
Rolling Stone". La letra, muy bien escrita, juega con el doble sentido,
empleando al personaje de Queen Jane, quien realmente se llama Mary Jane, para
referirse a la marihuana. La canción es interesante,
pese a no presentar nada nuevo, lo que puede no gustar a más de un oyente. A mí
me gusta bastante, especialmente el estribillo, pero es comprensible que
existan detractores de este tema.
La homónima "Highway 61 Revisited" vuelve a subir el nivel. Un glorioso Blues feroz en el que, de forma cómica el cantante expone diversos problemas cuya solución siempre se encuentra en la "Autopista 61". Otra de las grandes del disco por lo bien que funciona la banda con la voz de Dylan.
"Dios dijo a Abraham (*), “Mátame un hijo.”
Abraham dijo, “Tío, debes estar de broma.”
Dios dijo, “No.” Abraham dice, “¿Qué?”
Dios dijo, “haz lo que quieras Abe,
pero sino la próxima vez que me veas
más te vale que salgas corriendo”
Abraham dijo, “¿Donde quieres
que sea esa muerte?”
Dios dijo, “Fuera, en la Autopista 6" "
Abraham dijo, “Tío, debes estar de broma.”
Dios dijo, “No.” Abraham dice, “¿Qué?”
Dios dijo, “haz lo que quieras Abe,
pero sino la próxima vez que me veas
más te vale que salgas corriendo”
Abraham dijo, “¿Donde quieres
que sea esa muerte?”
Dios dijo, “Fuera, en la Autopista 6" "
(*) Curiosamente el padre
de Bob se llama Abraham, lo que convierte a Dylan en el hijo que Dios quiere
aniquilar.
"Just Like Tom Thumb's Blues" es de esas canciones que necesitan un par de escuchas para conquistar al
oyente. Un tema sin estribillos en el que son solo tres los acordes de guitarra
lo que emplea Bob, apoyándose en arreglos de teclado que no hacen nada
repetitiva la estructura. La letra cuenta una especie de pesadilla que el
cantante, o el personaje que narra la historia, se encuentra en Juárez en medio
de la enfermedad y la desesperación. Ahí conoce a dos chicas de dudosa
reputación llamadas "Sweet Melinda" y "Saint Annie",
quienes le introducen en el mundo de los vicios. Este hecho junto a la extrema
corrupción de las autoridades del lugar le hacen añorar su Nueva York natal,
dejando todo lo que tenía atrás para volver a su querida ciudad. Es muy
interesante la letra en cuanto a referencias líricas, llamando mucho la
atención la aparición de la Calle Morgue, la cual da nombre a una de las
novelas más famosas de Edgar Allan Poe ("Los crímenes de la Calle
Morgue").
Para finalizar, y a modo
de reivindicación de su pasado Folk, Dylan crea "Desolation Row", un
tema 100% acústico de 11 minutos. Es Folk pero más elaborado de lo normal, con
guitarras muy cuidadas, una duración mayor y una letra fantástica, en todos los
sentidos. La letra, que poco sentido en su totalidad tiene, nombra a personajes
como Romeo y Julieta, Noé, Caín, Abel, entre otro.
La recepción del álbum fue de lo más variada. Unos
la criticaban, principalmente todos aquellos que añoraban su etapa Folk y
habían decidido criticar cada obra del músico sin darle, ni siquiera, una
oportunidad, y otros alabaron el trabajo hasta tal punto que lo llegaron a
considerar el mejor disco que había lanzado hasta aquel momento. Yo me muevo
más en la línea de la segunda opinión. Desde la primera escucha, sabía que me
encontraba ante una obra de culto. Soy muy fan de los anteriores trabajos que
había editado, algunos están, casi, al nivel de este "Highway 61
Revisited", pero me quedo con este por encima de cualquier otro.
Gracias Dylan por haber editado discos que serán
eternos en la música y por haber sido fiel a tus propias ideas.
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