En
el Rock existen grandes álbumes de debut: Led Zeppelin, Motörhead, Rolling
Stones, Black Sabbath, Jimi Hendrix, por nombrar un par de ejemplos, han
saboreado el éxito procedente de sus primeros discos. El trabajo que reseñamos
hoy puede presumir de lo mismo, pese a que la crítica trató de destruirlos en
sus inicios.
Corría
el año 1970. Dos jóvenes llamados Steven Tyler y Joe Perry se conocen en New
Hampshire, dando inicio a un humilde proyecto musical al que pronto se unirían
Brad Whitford, Tom Hamilton y Joey Kramer. Este era el inicio de Aerosmith.
No
tardaron en ofrecerles bolos en bares y clubes nocturnos y su fama comenzó a
aumentar poco a poco despertando la curiosidad de la discográfica Columbia
Records, quien decidió hacerse con sus servicios y permitir que grabaran su
primer disco. Rápidamente la banda entró en los estudios Intermedia Sound
(Boston), a finales de 1972, terminando su labor en dos semanas y publicando su disco el 5 de enero de 1973,
coincidiendo justamente con el debut de un joven Bruce Springsteen, quien
también quería hacerse un hueco en la escena de la época.
El
disco está compuesto por 8 canciones, siendo 7 de estas originales más un
cover. Steven Tyler, voz del conjunto, es el principal compositor de las
canciones, siendo todas suyas (no cuento la versión). Las letras, en general, son de alto contenido
sexual (nótese por qué Tyler es el principal compositor jajajajajaja).
A
modo de adelanto, el disco muestra claras influencias de artistas como los
Stones, Hendrix, Zeppelin y algunos mitos del Blues de los 50. Aunque parezca
extraño, la crítica se emperró en afirmar que Aerosmith tocaba Heavy Metal (ya
veis el nivel de algunos...). Otros hablaban de "una copia barata de los
Rolling Stones". En estos tiempos la banda merecía todos los elogios
posibles, pero nadie les iba a regalar nada. Sacaron una serie de discos de lo
más sobresalientes.

La
portada es rara y algo barata. Una foto de unos jóvenes Tyler, Perry y compañía
sobre un mar de nubes...no podía ser más cutre jajajaja. Muchas portadas de
esta época son de este tipo. Afortunadamente, en las posteriores reediciones se
ha ampliado el tamaño de la foto. En la versión original era diminuta, ocupando
el mar de nubes casi toda la foto.
"Make It" es una presentación de lo más agradable. Un Riff
cabalgante, que me recuerda a las creaciones de Steve Harris con Maiden, sin
meterlos en la misma bolsa claro está. La voz de Steven suena muy juvenil en
todo el disco, pero siempre genial. Me gusta mucho la intensidad de los
estribillos. Un tema fiel al espíritu del álbum. Muy buena actuación del
rompeparches Kramer (mis respetos), que se hace notar. Gran forma de abrir un
disco.
El
buen rollo sigue con "Somebody",
otro tema fiel a la filosofía de Aerosmith. Muy buen Riff principal. Corren
influencias de Rock primigenio por sus venas. Se nota que Tyler disfrutó
cantando esta canción con un tono relajado y rebelde, sin olvidar la irrupción de
Perry y su solo.

(*) Recomiendo escuchar el cover que el eterno Ronnie
James Dio grabó hace unos años.
Hora
de recibir otra lección de elegancia a manos de estos señores de la mano de “One Way Street”, un corte de puro
Blues-Rock que poco tiene que envidiar a los maestros del género de los 50 o a
bandas rockeras que se adentraron también en este género, como Led Zeppelin. El
Tyler más fanfarrón lo podremos disfrutar en la canción, quien hace magia con
esa garganta. La inclusión de una armónica, tocada por el propio Tyler, aporta
más ambiente bluesero al tema. Los solos de Perry son de otro mundo. Muy buen
guitarrista desde joven este señor (uno de mis ídolos, lo reconozco). En resumen, 7 minutos de maestría.
Otro
clásico de la banda llega en quinto lugar. "Mama Kin", o “madre controladora” si quiere traducirse, es uno de los temas más emblemáticos del
quinteto. De hecho, la mayoría de sus conciertos durante mucho tiempo fueron
cerrados con éste. Un tema de Hard-Rock, sin alejarse de sus raíces más
clásicas, que nos incita a mover el esqueleto. Pura diversión, y droga, ese
riff principal que acompaña a Steven en los versos. Una vez escuchado es normal
entender por qué se convirtió en uno de los más queridos por sus fieles
aficionados. Además, hay aspectos reseñables como la presencia de saxofones que
dan un mayor ambiente festivo al conjunto. Si tocas la guitarra, como un servidor,
recomiendo mucho este tema para pasar un buen rato (¡qué juego de acordes tan
perfecto!). TEMAZO.
¡Cómo
me gusta la introducción en "Write
Me a Letter"! Otro temazo festivo para este gran disco. Una canción
que se nota que ha mamado de la teta del Rock Clásico. Una canción entretenida
que no sobra para nada en el álbum.
La
primera canción en la carrera de la banda co-escrita entre Tyler y Perry llega
en penúltimo lugar. Es escuchar los primeros segundos de "Movin`Out" y comprender por qué
Aerosmith son apodados "los chicos malos de Boston". ¡Qué mala
leche!.Un gran tema, donde no sabría con quién quedarme como músico más
destacado. Todos sacan lo mejor de sus manos.
Cerramos
el disco con el cover del que les hablé. Para culminar con más Rock and Roll, y
no perder la dinámica que se ha desarrollado en todo el plástico, es una gran
elección rendir homenaje a Rufus Thomas y su "Walkin` The Dog", que
ha sido tocado por infinidad de bandas. La versión de Aerosmith es una de las
mejores que he escuchado. Un cierre de lujo para un disco que no merece menos
que 5 estrellas y mi ovación.

¡Un
álbum 5 estrellas!
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