"I`m gonna be a
rock 'n' roll singer. I`m gonna be a rock 'n' roll star"
Rebelde, desenfadado, original, líder, cercano, amigable, anárquico, seductor,
chulo, provocador, revolucionario, ...se podrían usar infinidad de adjetivos
para hablar de Bon Scott, la voz de AC/DC hasta 1980. Toda una leyenda que,
pese a haber permanecido en la banda poco tiempo, dejó una serie de álbumes que
son respetados por los fans del rock más duro.
La clave de Bon era su personalidad macarra y chulesca.
Se sentía el rey del escenario y como tal tenía que dar siempre la nota en toda
presentación de los australianos. Sus pantalones vaqueros rotos, un chaleco que
le quedaba corto y unos botines eran el atuendo de este curioso ser que
deslumbraba a las damas allá donde iba. En esta etapa, por lo tanto, no era
Angus el único atractivo sobre las tablas, todo lo contrario, Bon se apoderó
del 50%, si no más, de la popularidad de la banda.

Ronal Belford Scott, así era su nombre original, nació el el 9 de julio de 1946 en Kirriemur (Escocia)
en el seno de una familia humilde. De hecho, la mala vida que llevaba su
familia, sumados a los programas de inmigración que se promovieron durante esta
época, fueron la causa de su trasladó a Australia con tan solo 6 años
de edad.
Desde niño "Bonny" mostró gran
interés por la música, especialmente la gaita y el tambor. Llegó a ganar un par
de certámenes de gaita, instrumento que en un futuro llegaría a tocar para
AC/DC. Sin embargo, también mostró
interés por el desorden y el conflicto contra la autoridad, lo que comenzó a
provocarle problemas como la expulsión de la escuela a los 15 años y su envío a
un reformatorio tras haber robado unos bidones de petróleo.
Al margen de la ley y sus enfrentamiento, Bon debutó
como como vocalista, e incluso como
batería, en “The Spektors”. Más adelante formó parte de “The Valentines”, junto
a Vince Lovegrove, con los que grabó una serie de sencillos, convirtiéndose en
todo un éxito en Australia. Tiempo
después, con una barba prominente, se
uniría a “Fraternity”, una banda Hippie con la cual sacó un par de LP’s.


Con
Scott dentro, AC/DC inició una era espectacular. Probablemente, una de las más
gloriosas del Hard Rock, sin desmerecer la posterior etapa de nuestro otro
amado Brian Johnson. Cierto es que con Bon ningún disco de su era merece menos
de 5 estrellas, un hecho que casi no se produce en ninguna otra banda. "High
Voltage", "TNT", "Dirty Deeds Done Dirt Cheap",
"Let There Be Rock", "Powerage", "If You Want Blood
(You`ve Got It)" y el disco con el que alcanzaron la fama mundial,
"Highway To Hell". Un legado, tal vez corto, pero insuperable.
Todas las giras era un éxito, AC/DC llenaba los diversos teatros donde iban a tocar, ganándose así telonear a bandas como Black Sabbath o Kiss. La figura de Bon aportó a la banda una imagen más rebelde, antisistema y provocadora.

Tristemente,
durante la madrugada del 19 de febrero
de 1980, Bon, que amaba la fiesta y los excesos, salió del “Music Machine"
de Camden Town (Londres), bastante borracho. Uno de sus amigos lo dejó
durmiendo en su coche toda la noche. Al amanecer fue encontrado en el mismo
sitio, inmóvil. Cuando fue trasladado al hospital ya era demasiado tarde. Bon
había fallecido a causa de una intoxicación etílica y por ahogamiento con su
propio vómito. Solo tenía 33 años.
De
una manera triste se marchaba esta leyenda. AC/DC siguió con Brian, alcanzando
su mayor éxito con "Back In Black" y convirtiéndose en una de las
bandas más importantes de la historia de la música. Gran parte de ese éxito ha
sido gracias a Bon, y por ello todos los fans le están muy agradecidos, y son
todavía hoy muchos los fieles que cada 19 de febrero viajan a Perth (Australia)
a visitar el cementerio donde yace el cuerpo del mito.
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