Es innegable que Black Sabbath siempre ha tenido una relación bastante
"amistosa" con las drogas. Seguramente, gran parte de sus
composiciones más brillantes durante su primera era, nacieron a partir del LSD,
el cannabis y todo tipo de ácidos.
Los propios
protagonistas de este artículo han reconocido en diferentes momentos de su
carrera la adicción que tuvieron, especialmente, durante sus primeros años como
banda.
Geezer Butler llegó a
reconocer hace un par de años, con el lanzamiento del disco "13", que
en 1972, durante las sesiones de grabación del legendario "Volumen.4.",
se gastaron alrededor de 75.000 dólares en cocaína. Una cifra
descabellada. Más si tenemos en cuenta que para grabar el mencionado álbum invirtieron 60.000
dólares.

La cocaína se
administraba al grupo en su avión
privado. Aparte de cocaína, también consumían mucho alcohol, llegando
incluso a combinar ambos vicios. Butler confesó que, una vez, alguien le echó
varias gotas de LSD en una copa, lo que le llevó a querer saltar por una
ventana. Por suerte, Tony Iommy y Bill Ward le pararon los pies.
Sabbath no se conformó
solo con disfrutar de los estupefacientes en su vida privada. Todo lo
contrario. El amor por "el caballo" lo manifestaron a partir de sus
canciones. Tres temas pusieron de manifiesto esta situación: "Fairies Wear
Boots", "Sweet Leaf" y "Snowblind".
Fairies Wear Boots
(Paranoid)
Durante muchos años
corrió la leyenda de que la canción se inspiró en un ataque que la banda sufrió
a manos de skinheads. Tony Iommi se encargó de desmentirla y contó la verdad
sobre este clásico de la banda. Resulta que la canción se basó en un incidente
que vivieron en primera persona Geezer y
Ozzy mientras fumaban cannabis. Los dos personajes experimentaron una
alucinación en la que vieron hadas con
botas corriendo en un parque.
La historia se va
narrando a lo largo de la pista, culminando en un verso genial que dice
"Así que fui al médico a ver qué podía darme. Él dijo: Hijo, hijo, has ido
demasiado lejos, porque fumar y colocarte es lo único que haces. Yeah!!".
Sweet Leaf (Master of
Reality)
Otro gran tema que
trata esta temática es "Sweet Leaf" ("Dulce Hoja"). En este
caso, Ozzy canta una oda a la marihuana. Le declara su amor eterno con esta
divertida y cañera composición. Un verso que pone de manifiesto lo mencionado
es el que dice lo siguiente:
" Te amo. Oh, ya lo sabes.

hasta que me cogiste y me enseñaste lo que había alrededor
Mi vida es libre ahora, mi vida es diáfana
Te amo, dulce hoja... aunque no puedes oírme"
Snowblind (Vol.4)
Uno de los himnos de la
banda que ha perdurado con el paso de las décadas, tanto por sus riffs como por
su polémica letra es "Snowblind". La "coca" es vista
metafóricamente como "copos de nieve".
Una letra a manos del maestro Butler, quien trata el tema con mucha sutileza.
"Algo sopla en mi
cabeza
Vientos de hielo que pronto se desplazaran
abajo para congelar mi alma entera
Me hace feliz, me deja congelado
Mis ojos están ciegos, pero puedo ver (...)"
Vientos de hielo que pronto se desplazaran
abajo para congelar mi alma entera
Me hace feliz, me deja congelado
Mis ojos están ciegos, pero puedo ver (...)"
En las sesiones de
grabación parece que, en un primer momento, se podía escuchar la palabra
"cocaine" al final de cada estrofa. Las discográficas se opusieron a
esta idea de inmediato. Los melenudos no acataron del todo las normas. Si pones
atención al final de la primera estrofa podrás escuchar un suspiro de Ozzy
nombrando a su querida sustancia.
Otro conflicto surgió
con los planes iniciales de la banda de llamar el disco como este tema, lo que
volvió a molestar a las discográficas, prohibiendo esa idea.
Ozzy, ante esta curiosa
historia comentó:
"Para mí,
Snowblind era uno de los mejores discos que habíamos hecho nunca, aunque la
discográfica no nos dejó mantener el nombre. La cocaína era bastante más
escandalosa en aquella época y no querían crear ningún tipo de controversia,
así que no discutimos nada."
Afortunadamente,
el consumo de sustancias no causó ningún suceso catastrófico para estos cuatro
genios. Todos pasaron por sus fases de desintoxicación y recuperación, por no
mencionar el retorno a su consumo, como le sucedió a Ozzy hace un par de años.
Las
drogas han sido siempre grandes aliados de las bandas de Rock y Metal. Black
Sabbath, como hemos podido comprobar, tiene un historial bastante interesante,
pero no son los únicos. Pronto contaremos más "simpatías por el
caballo".
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