Pocas
bandas pueden presumir de haber tenido en sus filas 5 vocalistas de reconocido
nivel dentro del mundo del rock. Un caso crítico es el de Black Sabbath, por
donde han pasado artistas como Ozzy Osbourne, Ronnie James Dio, Ian Gillan,
Tony Martin, tal vez el menos valorado, y Glenn Hughes.
En esta
reseña nos centraremos en el único disco que el vocalista de Deep Purple, Sir
Ian Gillan, grabó con el conjunto de Birmingham.

Sonaban
nombres como David Coverdale o Robert Plant para ocupar la vacante, pero,
durante una borrachera que Iommi y Butler se cogieron junto a su amigo Ian
Gillan, quien acordó unirse a la agrupación y grabar un disco con ellos,
noticia que fue bien acogida por muchos.
El
cantante de Londres había experimentado varios fracasos seguidos tras su salida
de Deep Purple. Primero decidió hacer una serie de inversiones en hoteles, pero
fracasaron perdiendo grandes sumas de dinero. En segundo lugar, sustituyó a
Ronnie James Dio (curioso) en la ópera rock Butterfly Ball, que triunfó durante
un tiempo, pero dejó el puesto al poco tiempo. Volvió al Rock fundando la Ian
Gillan Band y, después, la banda Gillan, de donde salió el talentoso Janick
Gers, que terminaría tocando en Iron Maiden. En 1982, el músico disuelve la
banda por necesidades médicas de reposo de su voz.
Bill
Ward regresaba a casa tras la salida de Vinnie Appice junto a Dio. Para el histórico y original batería de la
banda este "Born Again" supondría su último trabajo de estudio junto
a la banda.
En un
primer momento el conjunto se iba a unir como una superbanda, eliminando el
nombre de Black Sabbath, pero, debido a obligaciones establecidas en los
contratos discográficos, el disco llevó la firma de los pioneros del Heavy
Metal.
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En una de estas fiestas Gillan entró en Sabbath ;) |
El
disco fue grabado en los Estudios Manor, de Oxforshire. Siempre han girado
leyendas sobre la escasa relación e interacción entre Gillan y el resto de los
componentes, debido al desencanto por parte del cantante de la temática y los
mensajes que las letras trataban de transmitía. Geoff Nichols
La
portada del disco, que tiene animadores y detractores por igual, fue diseñada
por Steve Joule, quien también estaba trabajando con Ozzy. Cuentan las malas lenguas
que el artista se curró poco la de Black Sabbath para que los músicos lo
rechazaran y no tener problemas con
Ozzy. Si eso es cierto, Steve logró su objetivo con Gillan, quien pensó que era la portada era horrible. Cómicamente a Butler
y a Tony les encantó y decidieron contratarlo.
La
crítica se cebó con el disco, destruyéndolo tanto por la calidad de las
canciones como por las supuestas malas mezclas que había hecho Butler, cosa que
nos parece injusta. El tiempo hizo justicia y el disco comenzó a ganarse el
cariño de muchos fans (me incluyo).
Incluso Ozzy ha declarado que el "Born Again" es el disco de Sabbath
que más le gustó de los que se publicaron tras su marcha.
El trabajo se compone de nueve canciones muy variadas, curiosas y con esa oscuridad que tan bien sabían aplicar a sus canciones los jinetes de Birmingham. La voz de Gillan encajará perfectamente en cada una de las pistas que los músicos habían diseñado para el disco.
La
fiesta empieza por todo lo alto con "Trashed".
Mucha calidad para levantar el telón. Ian parece que llevara cantando toda su
vida junto a Sabbath. Uno de los cortes más rápidos de la historia de la banda.
Instrumentalmente se ve mucho trabajo por parte de todos los músicos, aunque es
Iommi el que destaca por encima de todos, tras el solo que se marca. Los gritos
de Gillan, que solo unos pocos saben hacerlos tan bien, no tardan en aparecer
para bien del oyente. La letra se basa
en un accidente sufrido por Ian cuando conducía ebrio tras haberse corrido una
buena juerga de tequila y whisky. El coche salió volando y terminó aterrizando
sobre su propio techo al lado de una piscina. El videoclip promocional es de lo
más extraño, pero no decepciona.
"Stonehenge"
crea una atmósfera maligna, como si se tratara de invocar al diablo. Es un
pequeño instrumental parecido a "E5150". Enorme el trabajo de Geoff.
El mánager de la banda decidió pedir que construyeran una gran piedra para
ponerla en el escenario durante los conciertos de la banda. Cómicamente, a la
hora de tomar las medidas hubo una confusión con los metros y los pies y la
piedra que salió de aquel experimento no cabía en ningún lado del escenario.
Spinal Tap pronto parodiarían esta anécdota en su película.
Sin
pausa entran la risa maligna de un Gillan pletórico que nos indica que estamos
ante "Disturbing The Priest" (Perturbando al sacerdote), donde el
cantante hace una de sus mejores interpretaciones, variando mucho sus
registros. Es de los mejores ejemplos de lo que ocurre si combinas la voz de
Deep Purple con Black Sabbath. La letra no tiene desperdicio. Cuando ves el
título parece que es un tema satánico. Así lo vieron algunos sectores
cristianos que, como siempre, rajaron contra la banda sin leer la letra, la
cual se basó en una historia real que vivió la banda mientras grababan. Resulta
que andaban ensayando alguna canción con la puerta abierta y un pastor local
entró para pedirles, sin antes admitir que sonaban bien, que cerraran la puerta
porque estaba molestando a los miembros de la iglesia que estaba justo al lado
del estudio. Una historia divertida.

Muy
buena es esa "Digital Bitch", donde la banda nos muestra, como en el
inicio, su faceta más rápida y directa. El estribillo me resulta entretenido, y
hasta gracioso con ese "She`s so Bitch!" que OJO, las malas lenguas,
otra vez, cuentan que...¡se la dedicaron a la mujer de Sharon Osbourne! Se sabe
que habla de que en un futuro los ordenadores dominaran el mundo. El solo de
Iommi vuelve a ponerme los pelos de punta, entrelazándose con los gritos de una
de las mejores voces que se han podido escuchar.
"Born
Again" es una pasada, La letra parece escrita por Dio, con dragones y esos
seres fantásticos que tanto le gustaban a Ronnie. Los arpegios distorsionados
de la guitarra al inicio nos preparan para un baladón. Gillan ya tenía bastante
prestigio, y aquí demuestra el por qué de su buena aceptación, combinando
partes lentas, con momentos donde los gritos se van haciendo más agudos con transcurso
de la música. El solo vuelve a aparecer, y vuelve a emocionarnos.
Desde
el primer segundo de "Hot Line" todo suena más movido y eléctrico que
el anterior corte. Me recuerda bastante a "Lady Evil". Es de los más
flojos, pese al inicio tan prometedor. Podrían haberlo explotado bastante
mejor. La voz, pese a mi comentario, se sale.
Este
peculiar disco se cierra con "Keep It Warm", que suena más Hard
Rockero y hasta algo bluesero. Los estribillos, tal vez, se podrían haber
mejorado, aunque no son malos. Tony quería despedirse de nosotros en esta
travesía con un gran solo. La actuación de Ward es muy buena en este corte,
donde marca el ritmo y lleva la batuta.
Antes
de la gira Bill se bajaría de la nave por sus problemas con el alcohol, siendo
sustituido por Bev Bevan, procedente de la Electric Light Orchesta.
Como
aspecto curioso de aquel tour es necesario contar que "Smoke On The
Water", clásico de Deep Purple, fue incluido en los setlist de la banda
como la penúltima canción de todos los recitales, justo antes de
"Paranoid". Lo cierto es que la voz de Gillan cantando canciones de
las etapas anteriores de Sabbath es muy buena, aportándole su propio estilo. La
edición deluxe del disco sacada en 2011 incluye un segundo disco con un tema
descartado y un concierto en Reading, donde podrán escuchar a Ian cantando sus
canciones preferidas de Black Sabbath, o algunas de ellas.
Tras la gira, pese a que Ian en un principio había anunciado que grabaría otro disco con Sabbath, decidió marcharse para volver con Deep Purple y gestar el disco de regreso de la banda: "Perfect Strangers".

Un disco infravalorado que va ganando después de sucesivas escuchas.
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