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Black Sabbath - Black Sabbath (1970)

Calificación:*****

"Un viernes 13..."

Hablar del debut de Sabbath es lo mismo que aludir al origen del Heavy Metal. Ya por 1969 Led Zeppelin había empezado a revolucionar la música con sus dos primeros discos, los cuales tenían un sonido, en muchas ocasiones, algo más pesado y oscuro, como  “Dazed and Confused”, que el que había caracterizado la década de los 60s. En esta entrada es turno de analizar el disco con el que se sentaron las bases del Heavy Metal y que no quedó exento de polémica en aquellos tiempos.
Este material, además de ser grabado en dos días, tuvo un coste total, en cuanto a grabación y producción de 800 libras, una ganga si lo piensas.

No se puede hablar de este álbum sin detenerse en la imagen de la portada. Esta ya comienza a anunciar el misticismo que vamos a encontrar a lo largo de toda la obra. Una mujer vestida de negro que sostiene un gato del mismo color y que te mira fijamente es una escena demasiado terrorífica que supieron plasmar los Sabbath en su portada. Cabe destacar que el lugar donde se encuentra la mujer de la foto se encuentra en (Oxford). Cuenta la leyenda que esta mujer, cuando sacaron la foto no estaba presente, y que fue después cuando apareció de forma siniestra.

Por añadir otro dato de interés, el disco, por si no tenía de por si suficientes aspectos oscuros, fue publicado un viernes 13. Definitivamente, Black Sabbath sabía la imagen que quería tener y a qué publico iba a dirigir su música. El nombre de la banda, además, era el título de una película de terror que Geezer Butler (bajista de la banda) fue a ver y le inspiró para nombrar a la banda así.

Entrando ya en materia, el disco está compuesto por ocho temas , de los cuales 2 son versiones de otras bandas.
Arranca el disco...suenan campanas fúnebres bajo una tormenta...¿qué demonios ocurre?

Antes de poder responder a este interrogante arranca uno de los riffs más famosos que han existido, hablo de "Black Sabbath", tema homónimo. Iommi ejecuta con acordes de quintas tres sencillas notas de manera muy lenta, acompañado por Butler y Ward. Cuando la música baja su tono, comienza la magia negra de Ozzy Osbourne. "What is this that stands before me?" empieza citando el “madman” con un dramatismo impecable. La historia, basada en hechos reales, narra una pesadilla que tuvo Geezer Butler, en la que encontró al final de su cama una "misteriosa figura". Realmente un tema que te hace revivir en tus propias carnes la horrible historia vivida por el bajista.  El solo de Iommi es uno de los puntos fuertes de este himno que a día de hoy sigue levantando pasiones.

Esta banda se caracterizó por su capacidad para fusionar varios géneros, a los que añadía una esencia más oscura, como puede comprobarse en "The Wizard". Y es que un tema donde una armónica tiene mucha presencia, a priori no parece ser muy heavy, pero realmente estamos ante un tema con mucha solidez metalera, con ciertos aromas de blues y de hard rock.  La historia habla de brujería, tema muy querido por Butler, el cual en esta época estaba muy interesado por todo lo relacionado con la magia negra (¿alguna vez no lo ha estado?). La canción se inspira en la figura de Gandalf, el mago de "El Señor de los Anillos". Pura magia (aprovechando la ocasión) de composición.

"Behind the Wall of Sleep" es un gran tema. La voz de Ozzy, con cierto eco añadido, se desenvuelve de una destacable forma sobre una sólida base instrumental donde, en mi opinión, es Geezer Butler el más elogios se gana con una poderosísima línea de bajo.

Llega uno de los puntos más importantes del disco, así que, querid@ lector/a, póngase la mano en el pecho. Mr Geezer Butler empuña el bajo y realiza una de las melodías de bajo más importantes de bajo, llamado tradicionalmente "Bassically", que anuncia la llegada de uno de los temas más famosos de Black Sabbath, la celebérrima "N.I.B.". Su riff principal es excesivamente pegadizo, con todo lo necesario para quedar para la historia. La letra, escrita por Butler, causó gran polémica ya que nombra a Lucifer, lo que aumentó su etiquetaje como banda satánica, cuando realmente el tema habla de las múltiples tentaciones que hay en la vida cotidiana. Su título, aunque ha llegado a decirse que podrían ser las siglas de “Nativity In Black” (Ronnie James Dio también la presentó así alguna vez), realmente no son siglas de nada. Geezer Butler, creador de la canción, declaró años después que el título simplemente se refería a la barba puntiaguda (en inglés "nib") que el batería Bill Ward tenía por aquellos tiempos. Según Ozzy, parece que al ver a Ward cuando este se presentó en el estudio con su barba, el cantante exclamó  "'Hey, Bill, you look like a pen nib!" (Hey Bill, pareces la punta de un bolígrafo *o algo así*) lo que inspiró sobre la marcha a Geezer  y tituló a la canción "N.I.B", escribiéndola en forma de siglas para aportar más misticismo. Durante las giras, a Bill lo comenzaron a llamar cariñosamente "Nibby". Otro aspecto destacable del tema es la voz de Ozzy en todo momento, aunque tiene ciertos momentos realmente únicos, cuando la música se ralentiza y su voz toma cierto aroma arábigo.

El primer cover del disco llega con "Evil Woman", original de Crow. Desde mi visión Sabbath se adueñó de este tema tras una interpretación mejor que su versión original. La banda demuestra todo su potencial, aunque realmente Butler, de nuevo, es el amo en esta canción.

De nuevo la oscuridad vuelve a hacer acto de presencia en este disco (¿había desaparecido en algún momento?). "Sleeping Village" comienza con una tétrica introducción acústica y con la voz de Ozzy en su máximo esplendor.  Cuando el tema adquiere más fuerza asistimos a un recital instrumental de 3 genios como son Bill Ward, Geezer Butler y Tony Iommi. Dicho instrumental posee velocidad, pero también ciertos matices jazzísticos, y es que, como dije, Sabbath combinó muchos estilos diferentes.

"The Warning", original de The Aynsley Dunbar Retaliation, es el segundo cover de este discazo. 10 minutos de pura clase. Ozzy, con una voz juvenil, interpreta la canción con mucha técnica, pero es sobre los tres minutos y medio cuando empieza lo mejor. Tony Iommi coge su SG y, junto a Butler y a Ward, comienza a realizar un jam que está al alcance de muy pocas agrupaciones. Cuando estos tres se juntaban hacían cosas realmente increíbles. La precisión de Bill en la batería, la increíble línea de bajo de Geezer y, en fin, Tony Iommi, que ya solo su presencia es garantía de que vamos a ver un solo de guitarra épico del guitarrista de los dedos de hierro.  Si alguien tiene dudas de si este tema supera a la original, le recomiendo que escuche 10 minutos de puro escándalo. Si alguna vez en mi vida, como guitarrista que soy, toco  un cuarto de bien que Iommi en este tema podré morir más que feliz.

El cierre es para enmarcar. "Wicked World", el primer single de la banda que durante mucho tiempo no fue incluido en el disco, aporta la crítica social de este disco. Y es que cuando Butler quería criticar a la sociedad era capaz de escribir auténticos himnos contra la corrupción, la religión, las innecesarias guerras, la hipocresía... “Wicked World” muestra a cuatro genios hartos de la sociedad en la que les había tocado vivir. A estas alturas debo confesar que esta es una de mis preferidas de los de Birmingham, aunque haya quedado siempre en un segundo plano. Instrumentalmente hablando es un diamante en bruto, gracias a su riff principal y a la gran pausa melódica en el intermedio de la canción, que permite a Iommi, de nuevo, realizar un solo de guitarra digno de un dios. Vocalmente Ozzy hace un papel de predicador de la paz increíble, escupiendo con actitud cada verso. La letra critica la sociedad de aquellos tiempos, no muy diferente a la actual, mediante ingeniosas sátiras, y otras que no esconden el mensaje, sino que son balazos en toda la jeta como la segunda estrofa, la cual canta: "El trabajo de político dicen, es muy importante// Tienen que elegir quien debe ir a morir// Pueden poner a un hombre en la luna fácilmente// mientras aquí en la tierra la gente está muriendo por toda clase de enfermedades" ....eso es hacer sangre con palabras.

Hasta aquí el debut de una de las carreras más grandes de la historia de la música. Sin duda, las bases de lo que estaría por llegar se acaban de colocar. El Metal había llegado para quedarse y nadie podría evitarlo. Pronto vendrían los “Paranoid”, “Master Of Reality” y “Volumen 4”, pero esta entrada está dedicada a alabar el debut de cuatro leyendas que cambiaron el devenir de la música. Cinco estrellas se quedan cortas.   



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