Ir al contenido principal

Gamma Ray - Heading For Tomorrow (1990)

Calificación:*****(8,5)

Si hay un guitarrista de Power Metal que siempre me ha fascinado, ese es Kai Hansen. No solo por su implacable técnica al tocar la guitarra—algo indiscutible—sino también por su capacidad para reinventarse y permanecer fiel a un subgénero musical que le ha dado tantas alegrías a lo largo de las décadas.

Parece que fue ayer cuando, a principios de 1989, Kai decidió abandonar Helloween, la banda que cofundó junto a Michael Weikath, Markus Grosskopf y el eterno Ingo Schwichtenberg, justo en uno de sus momentos de mayor gloria. El agotamiento acumulado tras la gira promocional del célebre “Keeper Of The Seven Keys Part. 2”, sumado al giro estilístico que la banda planeaba para futuros lanzamientos (no sorprende que Hansen no quisiera ser parte de los irregulares “Pink Bubbles Go Ape” y “Chameleon”), provocó su salida. A pesar de no tener intención de abandonar la música, sabía que era el momento de tomarse un descanso para recuperarse física y mentalmente.

Tras unos meses de pausa, Kai comenzó a concebir la idea de crear una nueva banda cuyo sonido seguiría siendo fiel al Power Metal. Así, pronto empezó a contactar con músicos emergentes de la escena alemana, como el baterista Mathias Burchardt (quien, tras la grabación del álbum, dejaría su puesto a Uli Kusch, quien años más tarde se uniría a Helloween), el bajista Uwe Wessel y, por supuesto, un joven Ralf Scheepers, quien gracias a esta oportunidad comenzaría a forjar su reputación como uno de los grandes vocalistas del metal europeo en las últimas décadas (su legado con Primal Fear también merece todos los honores).

Con la alineación completa, Gamma Ray entró al estudio para componer y grabar su primer álbum de estudio, el cual pasaría a la historia bajo el nombre de “Heading For Tomorrow”. El 26 de febrero de 1990 vio la luz este primer gran álbum de una banda que llegó para quedarse en nuestros corazones.

El disco arranca con la icónica introducción instrumental “Welcome”, que siempre ha servido como obertura en sus conciertos. En apenas 56 segundos, la banda nos prepara con orquestaciones y algunos arreglos de guitarra para que, cuando todo se detiene, Kai Hansen emerja con su potente guitarra y firme el contundente riff principal de “Lust For Life”. Esta demoledora pieza de Power Metal evoca los mejores tiempos de Helloween (de haber formado parte de cualquiera de los dos “Keeper Of The Seven Keys”, estaríamos hablando de un himno del subgénero). El ritmo es imponente, y la interpretación de Ralph, alcanzando agudos que recuerdan al gran Michael Kiske, es simplemente impresionante. La banda nos regala aquí un estribillo épico, respaldado por coros poderosos, y un despliegue solista de Kai Hansen que nunca deja de fascinarme (parece que Kai, mientras toca, nos dice: “¿me echabas de menos?”).

Con el público ya conquistado, la banda nos deleita con “Heaven Can Wait” y su letra altamente vitalista (muy en sintonía con los tópicos líricos de Kai Hansen). Este tema deja a un lado el Power Metal para adentrarse en terrenos más luminosos de Hard Rock y Heavy Metal clásico. Tras unos versos juguetones de Ralph al micrófono, la banda se une para ofrecer unos coros inolvidables en un estribillo más simple, pero que Scheepers sabe llevar a su terreno con sus característicos agudos.

La adictiva “Space Eater” es otro punto álgido del LP. Desde que escuché por primera vez el adictivo ritmo de bajo de Uwe, supe que esta sería una de mis canciones favoritas de Gamma Ray. Hay mucho de Dokken y Skid Row en esos versos callejeros y crudos (con cierto toque Sleazy en los arreglos), aunque en el puente-estribillo la banda introduce su propio estilo (¡cómo se desgarra Ralph en el chorus y en la sección previa al solo, donde evoca a Rob Halford!). Hansen quería dar continuidad al Power Metal en Gamma Ray, pero también supo aprovechar este proyecto personal para coquetear con otros estilos.

Grabar una canción tan enrevesada, paranoica y vacilona como “Money” debió ser realmente tronchante. Este tema nos devuelve al Power Metal de Helloween, pero con una sucesión constante de ritmos tan diversos que en ocasiones rozan lo caótico. Ralph ofrece aquí una de sus interpretaciones vocales más complejas, cambiando de registros constantemente para darle teatralidad al número. Además, esta canción nos permite disfrutar de un solo lleno de armonías y una técnica magistral por parte de Kai Hansen (hay un momento específico en el solo que me recuerda mucho a Brian May de Queen, aunque no logro identificar la canción concreta). ¿Qué se fumaron para grabarla? No lo sé... ¡pero me encanta!

Llega el momento de ponerse serios con “The Silence”, una balada épica que demuestra el amor de la banda por Queen, no solo por la sonoridad instrumental, sino también por esos arreglos corales tan característicos de Freddie Mercury y compañía. Ralph Scheepers se convierte en el amo y señor de esta canción, siendo capaz de emocionar y luego sorprender con su faceta más incisiva cuando la pieza crece en intensidad. Los músicos firman una pista instrumental compacta y dinámica, con todos los elementos que esperamos encontrar en una Power Ballad. El broche de oro lo pone Hansen, entregando uno de los mejores solos del álbum, con un plus de sentimiento que lo hace memorable.

El mejor Power Metal regresa con “Hold Your Ground”, un diamante no tan conocido. Aquí Gamma Ray demuestra que podían mantener vivo el legado de Helloween mejor de lo que los propios Helloween lo hacían en ese momento. Si no me cree, querido lector, le recomiendo escuchar atentamente el interludio instrumental, donde la guitarra de Kai nos transporta de nuevo a las melodías gemelas y duelos de solos que grabó años atrás junto a Weikath.

En una línea más cercana a “Heaven Can Wait”, la banda nos ofrece “Free Time”, una composición más alegre y accesible que, como era de esperar, ha caído en el olvido. No es una mala canción, pero se siente menos inspirada que el resto del álbum.

Y con “Heading For Tomorrow” llegamos, probablemente, a la canción más ambiciosa del disco, con más de 14 minutos de duración donde podemos disfrutar del universo compositivo de Kai Hansen en su máxima expresión. Tras una introducción armónica, la banda endurece el sonido y nos transporta a una sección más agresiva que, al menos a mí, me recuerda a la épica “Victim Of Changes” de Judas Priest (Gamma Ray grabaría años más tarde una versión de esta canción), pero con el sello distintivo de Hansen. Muchos fans ven este tema como una especie de segunda parte de “Keeper Of The Seven Keys”. Lo que está claro es que esta es una obra maestra donde los cambios de ritmo son constantes (honor a todos los músicos por su enorme destreza), y la ejecución vocal de Ralph es digna de todos los elogios (¡qué facilidad para emocionar y desatar el caos en cuestión de segundos!). Además, la letra aborda las incertidumbres y aspiraciones de la humanidad ante un futuro cada vez más incierto, advirtiendo sobre la facilidad con la que los poderosos pueden privarnos de la libertad y manipular lo que creemos lógico (nuevamente, Hansen tocando temas que le apasionan).

Como cierre del álbum, la banda inaugura la tradición de incluir, aunque sea como bonus track, una versión de otra banda (una costumbre que han mantenido fielmente). En esta ocasión, Kai Hansen rinde homenaje a Uriah Heep con su potente “Look At Yourself”, tema que da nombre al tercer álbum de esta icónica banda británica. Fieles a la esencia sonora de Uriah, Gamma Ray incluye arreglos de teclado impecables cortesía de Mischa Gerlach. Pocas bandas son tan fiables como esta a la hora de versionar a otros.

CONCLUSIÓN

“Heading For Tomorrow” presentó en sociedad a una banda destinada a hacer cosas realmente grandes en una década donde el Grunge comenzaba a amenazar la continuidad del Heavy Metal. No tuvimos que esperar mucho para disfrutar de otras obras de gran nivel como “Sigh No More” (1991), “Insanity And Genius” (1993), “Somewhere Out In Space” (1997), “Power Plant” (1999) o, por supuesto, la magistral “Land Of The Free” (1995), que otorgó inmortalidad al grupo.

No creo que este primer álbum de Gamma Ray sea el mejor de su discografía (para mí, no hay obra mejor en su catálogo que “Land Of The Free”), pero es de un nivel extremadamente alto. Kai Hansen siempre supo jugar bien sus cartas y, mientras Helloween empezaba a ver cómo sus mejores días con Kiske comenzaban a diluirse, Gamma Ray se erigía como una de las mejores agrupaciones de Power Metal del momento.



Comentarios

Te recomendamos leer...

Lynyrd Skynyrd - (Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd) (1973)

Calificación: ***** Antes de entrar en materia conviene desmontar un tópico. Para buena parte del gran público, Lynyrd Skynyrd es poco más que la banda de "Sweet Home Alabama", un himno tan gigantesco que ha terminado eclipsando el resto de una discografía extraordinaria. Es una injusticia comprensible, porque hablamos de una de las canciones más populares de la historia del rock, pero injusticia al fin y al cabo. No es casualidad, por tanto, que la primera reseña que he querido dedicar en el blog a un disco de la banda no sea la de “Second Helping”, el álbum que contiene ese clásico inmortal, sino la del que, al menos para mí, representa su obra cumbre y uno de los debuts más grandiosos y revolucionarios que ha dado la historia del rock. “Pronounced 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd” llegó a las tiendas en agosto de 1973. El grupo todavía no era un fenómeno mundial, pero ya había forjado una identidad absolutamente reconocible. En apenas ocho canciones dejó claro que...

Ozzy Osbourne - Tribute (1987)

Calificación: ***** Lo reconozco. Nunca he podido escuchar Tribute como un simple álbum en directo. Cada vez que vuelve a sonar en mi reproductor de CD siento que estoy asistiendo al último gran testimonio de una de las asociaciones más mágicas que ha conocido el heavy metal. Hoy, además, hacerlo y reseñarlo tiene un significado especial. Se cumple un año desde la muerte de Ozzy Osbourne y pocas maneras encuentro más apropiadas de recordarlo que regresando al hombre que transformó para siempre su carrera: Randy Rhoads. Cuando Ozzy fue expulsado de Black Sabbath a finales de los setenta, muy pocos daban un duro por él. Había sido la voz de la banda que prácticamente inventó el heavy metal, sí, pero también era un músico perdido entre adicciones e incertidumbres, con la sensación de haber alcanzado demasiado pronto la cima. Entonces apareció Randy Rhoads. Aquel joven guitarrista, formado en la música clásica y curtido en Quiet Riot (muy recomendables sus dos álbumes junto al grupo), n...

Lex Legion - Lex Legion (2026)

Calificación: **** * Vivimos tiempos curiosos para el heavy metal. Mientras muchas bandas legendarias sobreviven a base de nostalgia, giras de aniversario —o de retiradas interminables— y reediciones, otras parecen empeñadas en recordarnos que la experiencia sigue siendo un arma formidable cuando se combina con inspiración. En teoría, Lex Legion podría haberse quedado en un simple ejercicio de arqueología musical. Al fin y al cabo, reunir a Andy LaRocque, Pete Blakk, Hal Patino y Mikkey Dee supone congregar a buena parte de la formación clásica que acompañó a King Diamond durante algunos de los momentos más brillantes de su carrera. La incorporación del gran vocalista Nils K. Rue, conocido por su trabajo al frente de Pagan's Mind, terminaba de completar un proyecto que, desde su anuncio, despertó enormes expectativas. También es justo señalar que la palabra "supergrupo" suele ser una de las más peligrosas del vocabulario rockero. Muchas veces se traduce en músicos extr...

The Rolling Stones - Foreign Tongues (2026)

Calificación: **** * Confieso que escribir sobre un nuevo disco de los Rolling Stones nunca me resulta una tarea sencilla. En primer lugar, por la magnitud del acontecimiento que supone en sí mismo: no todos los días tenemos entre manos un álbum firmado por una de las bandas más grandes, influyentes y revolucionarias de la historia de la música popular. Hay grupos con los que uno puede mantener una distancia razonable, valorar cada canción con la cabeza fría y analizar el conjunto desde una objetividad ajena a cualquier tipo de admiración. Con los Stones, sencillamente, soy incapaz de hacerlo. Estamos hablando de una de las bandas que más ha marcado mi vida como aficionado. Han puesto banda sonora a distintas etapas de mi existencia y, todavía hoy, siguen despertando en mí la ilusión de poder quitarme la espina de no haberlos visto nunca en directo. Por eso, como tantos otros seguidores, llevo décadas esperando cada nuevo lanzamiento con la misma ilusión con la que un niño se acue...

The Rolling Stones - Hackney Diamonds (2023)

Calificación: **** *(8) “Well, my mother told my father Just before hmm, I was born "I got a boy child's comin', he's gonna be He's gonna be a "Rollin' Stone"   Creo que no somos plenamente conscientes de la fortuna que tenemos al poder hablar en este momento sobre el lanzamiento de un nuevo álbum de los legendarios Rolling Stones, una banda que no necesita presentación alguna después de más de seis décadas dedicadas al Rock, un género que ellos mismos elevaron a nuevas alturas con una serie de álbumes verdaderamente icónicos que vieron la luz entre las décadas de los sesenta y setenta ("Beggars Banquet", "Let It Bleed", "Sticky Fingers", "Exile On Main St."...). Estos álbumes contienen algunos de los himnos más emblemáticos en la historia de la música contemporánea. Si consideramos el legado musical de los Rolling Stones y su impacto cultural, liderado principalmente por su distintivo lenguaje que pr...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Iron Maiden - Senjutsu (2021)

Calificación: **** (9) Realmente me parece increíble y emocionante el hecho de poder estar hablándote largo y tendido, querid@ lector/a, de un nuevo disco de Iron Maiden. Y aunque sé que muchos podéis imaginaros el porqué, os lo resumiré de la siguiente manera: ¿a quién no le emociona hablar de la banda más grande de la historia del Heavy Metal?   Está claro que no todos los seguidores supieron aceptar a Maiden tras el “Seventh Son Of A Seventh Son” (motivos que no entiendo, pero habrá que respetarlos) con esa típica muletilla de “yo les perdí la pista desde el SSOASS”. Está claro que hubo un bajón compositivo en la última etapa de Dickinson, especialmente notorio en “No Prayer For TheDying”, pero no creo que “Fear Of The Dark” baje del notable alto. Si ya entramos en la era de Blaze…sencillamente os digo que pocos discos han recibido un trato tan injusto como el “X-Factor” (1995), trabajo oscuro y rompedor que sentó las bases de los Maiden del nuevo milenio. Volvería Bruce a...

Black Sabbath - Master Of Reality (1971)

Calificación: ***** Pocas bandas pueden presumir de haber publicado dos obras maestras en un mismo año. El caso de Black Sabbath, amos y padres del Heavy Metal, es muy especial. Tras publicar el viernes 13 de febrero de 1970 su primer disco, de título homónimo y que inició el género, no tardaron sino 4 meses en ponerse a trabajar en lo que sería el segundo LP que salió en septiembre del mismo año y que llevó el título de "Paranoid". Si estás leyendo esta reseña y no has escuchado estos dos álbumes te recomiendo que empieces por ello antes de adentrarte en este tercer álbum. "Black Sabbath" y "Paranoid" habían confirmado al mundo que el Heavy Metal había nacido para quedarse para siempre. La oscuridad y la fantasía de las letras y de las portadas, la pesadez de los riffs, que mezclaban las primitivas influencias blueseras con algo más tétrico  y mal visto en aquellos tiempos, y el siniestro "look" de sus miembros los convirtieron rápidame...

Anthrax - Persistence Of Time (1990)

Calificación: **** * (9) Cuando llevas más de una década reseñando álbumes, es normal que en alguna ocasión des por hecho que ya has analizado un disco y, tiempo después, descubras que nunca llegaste a escribir sobre él. Algo así me ocurrió con el impresionante "Persistence Of Time", un trabajo que juraría haber reseñado hace años, pero del que, para mi sorpresa, no encontré ni una sola línea. De hecho, me di cuenta precisamente mientras veía a Anthrax por primera vez en directo, hace apenas unos días en Lisboa, donde ejercieron de teloneros de Iron Maiden. Ver a Scott Ian, Joey Belladonna, Charlie Benante y Frank Bello defendiendo todavía canciones como "Got The Time" o "Keep It On The Family" (esta última, en realidad, solo la interpretaron en otras fechas de la gira) me recordó algo que con demasiada frecuencia pasa desapercibido: este disco merece estar, por méritos propios, en cualquier conversación sobre los grandes clásicos del thrash metal. Porq...

AC/DC - Back In Black (1980)

Calificación: ***** Bon Scott había dejado huérfana a la banda tras su prematura muerte en febrero de 1980 tras ahogarse con su propio vómito, dejando el futuro de AC/DC en el aire. El final parecía una posibilidad real, pero antes de tirar la toalla, Angus y Malcolm Young decidieron realizar audiciones en busca de un nuevo vocalista. Fue entonces cuando apareció un joven de Newcastle llamado Brian Johnson, exmiembro de la popular banda británica Geordie. Durante su prueba, interpretó "Whole Lotta Rosie" de AC/DC y "Nutbush City Limits" de Tina Turner deslumbrando al instante a los hermanos Young, quienes lo eligieron como sucesor de Bon. Tras el durísimo golpe que supuso la pérdida de su carismático frontman, el grupo viajó a las Bahamas para grabar un nuevo álbum durante unas sesiones marcadas por los constantes temporales tropicales que por poco le cuestan otro susto al grupo. El resultado fue mucho más que un simple disco con una portada negra a modo de l...