Ronnie Romero ha sido uno de los nombres propios del Rock Duro en los últimos años. Desde que el vocalista de origen chileno y afincado en España fue reclutado hace unos años por el mismísimo Ritchie Blackmore para el esperado regreso de Rainbow, su popularidad por todo el mundo no ha dejado de crecer, despertando el interés de otros grandes artistas que han deseado colaborar con él (véanse Michael Schenker, Nozomu Wakai, Magnus Karlsson, Richie Faulkner,…). Obviamente, durante su salto a la fama el artista también ha tenido que hacer frente a un importante sector de detractores, cuyos mensajes, en ocasiones, han rozado lo personal llevando a Ronnie a pasar, según él mismo ha confesado en estos días, por momentos muy frágiles a nivel psicológico.
Algo que podemos destacar enormemente
de Romero es su necesidad de sacar constantemente música nueva, colaborando en nuevos
proyectos o con iconos consagrados del Rock, y girando alrededor del mundo para
regalar un poco de su poderío vocal (su más reciente gira con Michael Schenker
ha sido, como demuestran numerosos vídeos que hay por la red, indudablemente
exitosa).
Fruto de ese apetito por
sorprender constantemente a sus seguidores, el joven artista acaba de lanzar al
mercado “Raised On Heavy Radio”, la segunda parte de su álbum de versiones “Raised
On Radio” donde regrabó con bastante acierto numerosas canciones de Rock añejo (Led
Zeppelin, Free, Bob Dylan,…). En esta ocasión, y es algo que me ha encantado
enormemente, Ronnie ha apostado por el Heavy Metal, seleccionando, además de
numerosos clásicos que todo buen metalero conoce, un par de números “no tan
populares” de artistas reputados.
No me avergüenza confesar que no
soy especialmente amante de los “discos de versiones”, pero cuando la persona
al frente del mismo es un cantante notable como este y las canciones elegidas
son de lo más variopintas, es imposible que no sienta el gusanillo de
escucharlo y reseñarlo.
Una secundaria de lujo en la
discografía de Deep Purple como “The Battle Rages On”, tema que dio nombre al
que sería el último LP de la banda púrpura con Ritchie Blackmore, abre este
trabajo por todo lo alto. La producción suena contemporánea y limpia,
permitiendo disfrutar de la calidad que poseen los músicos invitados por Ronnie
para este proyecto. Por supuesto, el chileno saca su mejor versión al
micrófono, aportando sus propios registros a un resultado final que convence.
No sé si Ronnie será tan fan como
yo del primer álbum de Manowar, pero hay que reconocer que la versión que se ha
marcado de su “Metal Daze” es acojonante. Sobre unas guitarras sobradamente
distorsionadas este escupe una serie de agudos que dejan a cualquiera sin
palabras.
Tampoco se queda atrás ese
imperdible homenaje a Judas Priest a través de “Turbo Lover”. Me gusta la
frescura y limpieza que Ronnie aporta a un número icónico de los Metal Gods
(obviamente Halford es insuperable, pero Romero suena muy bien). A la guitarra,
en clave de invitado estelar, encontramos a Nozomu Wakai, popular guitarrista
japonés con el que el cantante compartió proyecto cuando ambos militaron en el
proyecto Nozomu Wakai’s Destinia junto a otros nombres propios como Marco Mendoza
(The Dead Daisies) o Tommy Aldridge (Ozzy/Whitesnake).
Confieso que desde que vi el
listado de canciones del álbum, la versión que más curiosidad me despertó fue
la de un clasicazo de mis adorados Iron Maiden como “Hallowed Be Thy Name”, esa
que consolidó a un joven Bruce Dickinson como una de las voces más grandes de
la historia del Heavy Metal. Ronnie sobrevive sin apuros a esta difícil prueba
ciñéndose a entregar sus poderosos registros (muy diferentes a los de nuestro
Dickinson) en todo momento. Sin llegar a la perfección de la original, este cover
también convence.
Seguimos repasando clásicos del
Metal ochentero de la mano de un poderoso guiño a los alemanes Accept en clave
de “Fast As A Shark”, otra elección del chileno que me sorprendió y que borda
con su voz, especialmente en ese estribillo que tan bien se amolda a su potente
voz. Muy buen trabajo instrumental, por cierto, de los músicos que lo
acompañan.
Para versionar el “No More Tears”
de Ozzy Osbourne, Ronnie contó con un viejo escudero del “Madman” como Gus G
para acompañarle tras la guitarra. No les ha quedado nada mal, especialmente
por los arreglos de Gus tras su mástil, aunque tampoco la ubicaría entre mis
preferidas. Sin duda alguna prefiero la inesperada reivindicación de los Black
Sabbath con Tony Martin como cantante en esa lograda reinterpretación de “The
Shining” en la que nuestro protagonista saca a relucir una variedad plausible
de registros (pensándolo en frío existen ciertas similitudes entre las voces de
Ronnie y Tony).
No era extraño encontrar en el
álbum algún tema de Rainbow, banda en la que Romero militó en sus más recientes
giras. La elegida para la ocasión ha sido “A Light In The Black” (¡casi nada!)
y hay que reconocer que tanto voz como instrumentación suenan tremendos. No es
de extrañar que tanto la prensa como Ritchie Blackmore reconocieran en el
chileno ciertos matices del todopoderoso e insuperable RONNIE JAMES DIO.
Entre los números elegidos
también llama la atención la presencia de “Kind Hearted Black” de Masterplan,
en la cual tenemos la suerte de escuchar la guitarra, precisamente, del
mismísimo Roland Grapow, guitarrista del grupo y ex Helloween. Romero está
hecho para este tipo de canciones, tal y como pudimos comprobar en The
Ferrymen, el proyecto de Metal Melódico que comparte con Mike Terrana y Magnus
Karlsson. Tampoco se queda atrás su personalísima interpretación de “You Don’t
Remember, I Don’t Forget”, todo un clásico de Yngwie Malmsteen (“Trilogy” es un
álbum perfecto, o casi perfecto).
Para el final Ronnie nos tenía
reservada otra sorpresa inesperada. Y es que se ha atrevido a versionar “The
Four Horsemen” de Metallica, firmando una versión de lo más curiosa (no
esperaba al joven cantante poniéndose en la piel de James Hetfield). Aunque sea
un número exigente y que en su versión original contenía todo tipo de rugidos
por parte de Hetfield, Ronnie sale bien parado con su potente forma de cantar,
sabiendo incrustar algunos agudos durante el desarrollo de la pieza.
CONCLUSIÓN
Partiendo del hecho de que es un
álbum de versiones, lo cierto es que Ronnie ha acertado de lleno a la hora de
elegir tanto las canciones como los músicos que le han acompañado en este trabajo.
Aunque hay algunos covers más brillantes que otros, “Raised On Heavy Radio”
garantiza más de una hora de buen Metal, con el principal atractivo de volver a
escuchar al cantante en plena forma.
¡Un tributo a la altura!


Comentarios
Publicar un comentario