jueves, 12 de octubre de 2017

Greta Van Fleet - Black Smoke Rising (2017)

Calificación:
No siempre en esta Web puedo subir álbumes de bandas muy poco conocidas porque, con el limitado tiempo que tengo para dedicar a reseñas, siempre tiendo a analizar álbumes clásicos del Rock o del Metal, o al menos de artistas mundialmente conocidos, pero hoy no será el caso.

Seguramente muy pocos han oído hablar de Greta Van Fleet, una banda americana con pocos años de vida cuyos miembros no superan los 22 años de edad (de hecho el bajista todavía no tiene ni 20).  Estos 4 soñadores de Michigan comenzaron su andadura en 2012 con una primera formación que incluía a los tres hermanos Kiszka y al batería Kyle Hauck, quien posteriormente fue sustituido por Danny Wagner.  El nombre de la banda es, en realidad, el nombre de una gran amiga de los miembros del grupo que, con su consentimiento, permitió que lo usaran para el grupo.

Tras lanzar una serie de EPs no oficiales con grabaciones en vivo, el sello Lava les ofrece su primer gran contrato discográfico con el que comienzan a grabar “Black Smoke Rising”, que iniciará una supuesta trilogía de EPs que, a la larga, se unificarán para formar el primer álbum de estos americanos.

Sincerándome, no hace demasiado tiempo que conozco a estos cuatro músicos. Un buen día, leyendo la prensa musical americana me informé de que unos chavales yanquis estaban arrasando en el país con su Rock añejo. Pero, aunque esto podía ya sonar convincente para darles una escucha, el motivo que realmente me movió a ello fue que los presentaba como los posibles “nuevos Led Zeppelin” (palabras mayores y también algo exageradas). “Highway Tune”, el primer adelanto del EP, ha sido un auténtico bombazo musical en la escena rockera americana y, aunque luego hablaré tendidamente de cada tema, sí hay que reconocer que se parecen mucho a Zeppelin como podrás comprobar a continuación en el análisis “tema a tema” (debajo está el EP completo para escucharlo desde Spotify). 


Solo necesitaremos un par de segundos para darnos cuenta de que realmente esta banda ha mamado de la metafórica teta de Led Zeppelin (¿a que suena rara esa última frase? Lo sé, pero quería ponerla jejejeje). “Highway Tune” podría haber formado parte del cuarto disco de Zepp. El Riff no podía ser más clavado a los que casi 5 décadas antes facturó  Jimmy Page, aunque es en la voz donde la influencia es más notoria. Josh Kiszka tiene un registro casi completamente exacto al de Robert Plant en sus primeros años de fama, una cualidad que está al alcance de unos pocos afortunados. Este primer trallazo es toda una declaración de intenciones por parte estos 4 jóvenes aspirantes a dejar su huella en la escena rockera mundial. 

Si el primer tema ya contenía el ADN de LZ, “Safari Song” tiene el ADN y hasta, si me apuran, partes del cuerpo de Plant y compañía (es imposible sonar tan igual a los británicos). Esta composición podría fácilmente haber estado en el “Led Zeppelin III” o en el monumental, y variado, “Physical Graffiti”.  Aunque ya he dicho que Josh imita descaradamente a Plant, algo que puede conllevar a una injusta desvaloración de su mérito y su creatividad artística, quiero manifestar públicamente mi admiración por este joven talento que bien podría ser uno de los cantantes más destacables entre las bandas que están surgiendo en estos tiempos. Jake se marca un soberbio solo de guitarra (punteo de primer nivel). Danny Wagner es otro que me sorprende en su forma de tocar la batería (claramente influenciado por John Bonham), marcando el ritmo con una precisión de cirujano sin renunciar por ello a destrozar los parches siempre que puede.


“Flower Power” navega por las mismas aguas que los dos primeros temas, pero esta vez nos propone una composición melódica y suave que resucita el espíritu de algunos clásicos de Zepp (especialmente me suena a “Over The Hills And Far Away”), aunque también me recuerda al “You Can’t Always Get What You Want” de los Rolling Stones.  Josh vuelve a salirse de nivel con su interpretación al micrófono, Jake tampoco fallará y nos regala un gran solo y, una vez más, Danny estará muy acertado a la batería.

Finalmente “Black Smoke Rising”, tema que dio nombre al EP, se encarga de cerrar este alegre álbum de una manera sencillamente espectacular. Este es, sin duda, el corte que menos se parece a Led Zeppelin, orientándose más hacia una mezcla de Rock añejo con arreglos algo más alternativos.  La banda maravilla en su totalidad, regalándonos un estribillo épico y cargado de sentimiento.


Sí, yo también pienso lo mismo. Es muy pronto (demasiado) para hablar de “los nuevos Led Zeppelin” (no es la primera banda a la que etiquetan así). De hecho es imposible que Greta Van Fleet vaya a tener un legado similar al de Jimmy Page, Robert Plant, John Paul Jones y John Bonham, cuatro genios que hicieron historia y que marcaron un antes y un después en la música, pero eso no quita para atreverme a decir que estos jóvenes, si siguen por esta línea sonora, podrían llegar a cotas de fama muy alta, logrando de esta manera enganchar a las generaciones más jóvenes al sonido de muchas bandas añejas del género y así mantener vivo el espíritu del Hard-Rock primigenio. Ojalá en unos años hablemos de Greta Van Fleet como algo más que unos aspirantes.   

3 comentarios:

  1. Me he quedado maravillado al escuchar a esta banda emergente.
    Joder qué sonido tan característico.
    Hoy lo escuché en la radio por primera vez, justo pasaron la canción 'Flower Power' y pensaba que era Led Zepp. Es más, en un momento de la canción el cantante dice el clásico "uh yeah, uh yeah" de Plant.
    A seguir a esa banda, promete.

    ResponderEliminar
  2. soy fan de led zeppelin y quede sorprendido que polenta la de estos locos \m/ Larga vida al buen rocanroll como dijo Neil Young No morira jamas...

    ResponderEliminar

Nuestra Playlist