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Megadeth - Countdown to Extinction (1992)

Calificación:*****
“Countdown to Extinction” 30 años después es un clásico indiscutible de la década de los 90, un disco que terminó de consolidar a Megadeth como una de las mejores bandas del género y, probablemente, su última obra maestra. 

 Para los fans de la banda hay tres discos fundamentales en la carrera del conjunto americano: "Peace Sells"," Rust In Peace" y este discazo que voy a reseñar un par de líneas más abajo.  Otros incluyen el debut, el  "Cryptic Writings", el "So Far..." o el "Youthanasia", pero en general, todos coinciden en que la Santa Trinidad de Megadeth es la que es y punto.


El "Rust In Peace" ya mostraba a una banda más madura capaz de combinar el mejor Thrash Metal con el Heavy más clásico. La causa de ello fue, seguramente, la reconstrucción de la banda que Dave Mustaine había realizado previamente, manteniéndose su fiel escudero David Ellefson, que aún sigue dando caña, Marty Friedman y el recientemente fallecido Nick Menza, un batería que toda banda querría tener y al que vamos a echar mucho de menos.

Se puede afirmar, sin miedo a errar, que el Countdown supone una continuación de la infalible fórmula que la formación había creado anteriormente. Sin embargo, son discos con un ADN propio. ¡Vamos a empezar a reseñar esta maravilla!


Primero hay que destacar la portada. Curiosamente, Vic Rattlehead, la legendaria mascota de la banda, no aparece en ésta. Su sustituto es un viejo que está levitando en una celda. Toda una imagen clásica dentro del Metal.

El disco está compuesto por 11 balazos que garantizan emociones fuerte. La calidad del sonido merece ser resaltada. Todo se cuidó a la perfección para que sonara lo mejor posible, y el resultado no pudo ser mejor.

Menza abre fuego a base de una breve intro en los parches, hasta que entran las guitarras y un Mustaine dominador. Siempre me ha cautivado la imagen de líder que tiene Dave, sólido, rudo y un músico de otra dimensión. "Skin O` My Teeth" es una carta de presentación perfecta, que nos transporta a los orígenes de la banda. Gran instrumental, con un solo brutal. Ya con solo escuchar este tema sentirás ganas de escuchar más.

Momento de arrodillarse ante uno de los himnos del Metal. Es hora de la sinfonía por excelencia para los melenudos. Es la hora de "Symphony of Destruction". Un breve pasaje orquestal se ve interrumpido por un riff demoledor, y con un Mustaine que tira a dar con una letra que vomita odio hacia los falsos ídolos religiosos. La sucesión de riffs nos lleva en volandas hasta el épico puente-estribillo donde se recita una frase letal: " Just like the Pied Piper led rats through the streets, We dance like marionettes swaying to the Symphony of Destruction!"  ("Como el Flautista de Hamelín guía las ratas por las calles, nosotros bailamos balanceándonos como marionetas bajo la sinfonía de la destrucción") . Pondría toda la letra, pero no quiero alargar mucho la reseña. Les invito a que la lean completa porque merece la pena.

Otra grande del disco es "Architecture of Agression" . Un tema cañero, con un Menza que hace redobles en momentos puntuales de los versos que son dignos de los mejores baterías de la historia. Mustaine canta a placer este misil. El puente instrumental que nos prepara para el solo es de los momentos del disco, con un riff directo y pegadizo que se pausa y deja al maestro Ellefson a solas con el bajo, hasta que entra Friedman y hace un breve pero sobresaliente solo.

Más tranquila es "Foreclosure of a Dream", que se inicia con unos arpegios melódicos que pronto se irán transformando en hachazos eléctricos. Mustaine canta genial cada parte del corte. Aunque el que se luce en este tema es el malogrado Nick "Dios" Menza, quien ejecuta una pista de batería con el doble pedal sublime. Un temazo en toda regla.

"Sweating Bullets" es otro clásico de Mustaine y sus matones. Con la famosa conversación inicial de Dave que es acompañado por una instrumentación genial. Una vez llegado al estribillo, la estructura se repite para nuestro disfrute. A partir de ahí empieza una constante sucesión de riffs, a cada cual mejor, con un solo de guitarra magistral. ¡Cómo suena la batería de Menza! Vuelve la misma estructura hasta que....Boum! Menza tira de doble bombo y provoca un final apoteósico de toda la banda cabalgando entre tanta clase.


Algo más floja, si eso se puede decir de este discazo, es "This Was My Life", que es un temazo, pero sorprende menos que las otras. Y eso que el Riff principal me parece de los mejores del disco. Mustaine canta muy cómodo cada sílaba. A partir del 2:43 el tema mejora bastante  con  un solo de guitarra bastante bueno, que es acompañado por una banda de 10.

La homónima "Countdown to Extinction" merece los mejores elogios posibles. Una composición con mucho carácter, donde el bajo de Ellefson tiene una presencia fundamental, que me recuerda al mismísimo Steve Harris. El puente tiene un riff mágico, que me atrevería a decir que es hasta emotivo. No entiendo cómo no ha trascendido más este corte tan bueno. El solo es mi preferido del disco, aunque es difícil quedarse con uno. Las guitarras de Friedman y Dave se unen y logran pulir un diamante en bruto.

¿Echabas de menos la velocidad y la mala leche? Marchando un "High Speed Dirt" directo a la yugular. Un tema 100%  Megadeth. Los diferentes y espídicos riffs que van fabricando esas guitarras tienen como compañeros de viaje a un Menza en estado de gracia y a Ellefson, quien hace una línea de bajo épica. Empieza la fiesta de los solos, dividida en varias secciones, para que cada una de las hachas se luzca como solista. ¿¿Y qué decir de esa guitarra acústica que suena de la nada en un momento de parón??. La compenetración de los músicos de la que les hablaba al inicio la puedes escuchar aquí.

El Thrash se apodera del disco con "Psychotron", uno de los temas más violentos del disco, que lleva el inconfundible sello de Megadeth. Un temazo aclamado por los fans más fieles de la banda, pese a la poca fama que ha tenido. Poco se habla de los redobles que Menza hace en la batería cuando entra el solo.


 "Captive Honour" se inicia suave, triste, melancólica...pero no tardará en cambiar el ritmo y volver a la fuerza que tanto nos gusta. Unos riffs cortantes ponen música a la sentencia de un jurado. Un gran tema, que posee, de nuevo, un solo de guitarra perfecto.  La letra vuelve a ser bastante interesante. En la introducción Mustaine afirma "...and when you kill a man, you`re a murderer. Kill many and you`re a conqueror. Kill them all...ooh...oh you`re a God!...". Las letras de Dave son otro punto fuerte de sus habilidades.

¿Cómo se cierra el disco? Con un nuevo derroche de técnica y de Thrash. "Ashes in Your Mouth" es un tema que no podría pertenecer a ninguna otra banda, la seña de identidad está clara cuál es. Menza se deja el alma en cada golpe y hace una demostración de su calidad tras los tambores, donde hace una de sus mejores actuaciones con la banda. Ellefson tendrá también sus momentos gloriosos. Gran estribillo, buenos y originales riffs y un gran solo de guitarras gemelas con los que ponemos punto y final a un gran disco. Igual que al inicio del disco, Nick finaliza el disco con un mini solo de batería.

El éxito del nuevo disco no tardó nada en llegar, siendo disco de platino en EEUU, Nº 2 en las listas de Heavy Metal en EEUU, Nº 5 en Inglaterra y Nº 2 de Billboard durante 12 semanas en el mismo año de su lanzamiento. Todo un clásico de los 90 que todos los fans del Rock en su vertiente más dura tiene un especial cariño.



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