Pocas bandas de heavy metal han protagonizado una evolución artística tan fascinante como Savatage. Lo que comenzó siendo una formación de metal afilado y callejero terminó convirtiéndose en una de las propuestas más imaginativas y emocionales que ha dado el género, capaz de fusionar la contundencia del heavy americano con la teatralidad, la música clásica y el rock progresivo sin perder jamás su identidad. Mientras el grupo atraviesa una etapa completamente nueva, aunque con Jon Oliva todavía detrás de su dirección artística, ve la luz “Madness Reigns From The Gutter”, un álbum en vivo inédito que nos devuelve precisamente al instante en que todas esas piezas empezaban a encajar de forma definitiva. Grabado durante la gira de Gutter Ballet en 1990 y permaneciendo oculto durante más de tres décadas, este lanzamiento va mucho más allá de un simple documento histórico: es el retrato de una banda alcanzando uno de los grandes picos creativos y escénicos de toda su trayectoria.
Porque si
existe un período absolutamente mágico en la historia de Savatage es el
comprendido entre Hall of the Mountain King (1987) y Gutter Ballet (1989),
probablemente sus dos obras más redondas. Con Paul O'Neill guiando la
producción, Jon y Criss Oliva encontraron el punto exacto donde convivían el
heavy metal más contundente, la teatralidad, la música clásica, el hard rock y
el progresivo sin que ninguno de esos elementos pareciera impuesto o forzado. Y
sobre el escenario todo aquello alcanzaba una dimensión todavía mayor. Savatage
era una banda realmente temible en directo.
Este álbum
lo demuestra desde el primer segundo. Aquí no hay retoques modernos ni
artificios de estudio. Hay cinco músicos completamente desatados interpretando
un repertorio extraordinario con una convicción capaz de poner los pelos de
punta. Jon Oliva domina al público como muy pocos frontman han sabido hacerlo,
combinando agresividad y dramatismo con una naturalidad pasmosa, mientras el
eterno Criss Oliva vuelve a recordar por qué sigue siendo uno de los
guitarristas más emotivos que ha dado la historia del heavy metal y que, como
el bueno de Randy Rhoads, nos dejó demasiado pronto.
Uno de los
mayores atractivos de este lanzamiento reside en un repertorio sencillamente
excepcional. A diferencia de otros discos en vivo posteriores, donde el peso
recaía casi exclusivamente sobre los trabajos más recientes, aquí Savatage
ofrece una panorámica muy amplia de su trayectoria hasta 1990. Conviven
auténticas rarezas de los primeros álbumes —como "City Beneath the
Surface", "White Witch", "Sirens" o "The Dungeons
Are Calling", canciones que con el paso de los años fueron desapareciendo
progresivamente de los repertorios— con las composiciones más ambiciosas de sus
dos obras más representativas. Esa combinación convierte “Madness Reigns From
The Gutter” en uno de los testimonios más completos de la primera gran etapa de
Savatage, capturando a la perfección la transición entre el grupo de heavy
metal de sus comienzos y la sofisticada formación que terminaría conquistando a
toda una generación de aficionados al metal progresivo.
El
concierto arranca de manera arrolladora con "City Beneath the
Surface", "White Witch", "Of Rage and War" y
"She's in Love", cuatro cortes que recuerdan de inmediato que, antes
de convertirse en una banda de metal teatral y progresivo, Savatage era una
auténtica máquina de fabricar himnos de heavy metal. Jon Oliva aparece
completamente desatado, alternando sus característicos alaridos con ese carisma
tan particular que siempre convirtió cada actuación en una auténtica
representación teatral. Mientras tanto, Criss Oliva comienza a firmar una de
esas noches inspiradas en las que cada solo parece contar una historia
distinta. Desde esta primera descarga metalera también queda claro que el
trabajo de sonido es exquisito y que no estamos ante una simple rareza
rescatada con prisas. Todo suena tan vigente y nítido que es casi como
redescubrir al grupo.
En la
siguiente parte del repertorio, formada por títulos gloriosos como las
teatrales "Mentally Yours" y "Hounds" (la interpretación de
Jon pone los pelos de punta), junto a tres obras maestras de Hall of the
Mountain King de la talla de "24 Hrs. Ago" (cómo retumba la guitarra
de Criss), "Legions" y, por supuesto, "Strange Wings",
aparece el Savatage que empezaba a mirar mucho más allá del heavy metal
tradicional. Las estructuras se vuelven más ambiciosas, los cambios de dinámica
son constantes y la banda exhibe una madurez compositiva enorme. Aquí destaca
especialmente la química entre los dos guitarristas. Chris Caffery aporta una
base sólida que permite a Criss desplegar toda su imaginación sin perder jamás
el equilibrio de las canciones.
Si existe
un momento capaz de justificar por sí solo la publicación de este disco es la
celebérrima interpretación de ese baladón titulado "When the Crowds Are
Gone". Jon Oliva realiza probablemente una de las mejores interpretaciones
vocales de toda la velada, transmitiendo una vulnerabilidad profundamente
conmovedora. Sin embargo, lo realmente inolvidable de esta pieza vuelve a ser
el solo de Criss Oliva, quien hace llorar a su guitarra con esa magia tan
personal que convirtió cada una de sus interpretaciones en algo irrepetible.
Y tras la
calma llega de nuevo la tempestad, recuperando la oscuridad y la distorsión
hiriente de sus primeros álbumes de la mano de dos trallazos como "The
Dungeons Are Calling" y "Holocaust", que sirven para reivindicar
la faceta más heavy y macarra de este auténtico grupazo.
Pocas
bandas podían cerrar un concierto enlazando "Sirens", "Power of
the Night", "Hall of the Mountain King" y "Gutter
Ballet". Es una sucesión de clásicos que resume toda la evolución del
grupo en apenas veinte minutos. Desde el heavy metal más directo de las tres
primeras hasta la sofisticación de la última, Savatage demuestra que todas sus
etapas convivían de forma natural sobre un mismo escenario. "Hall of the
Mountain King" suena absolutamente gigantesca (no faltan los agudos
inhumanos de Jon), mientras que mi adorada "Gutter Ballet" vuelve a
convertirse en el gran manifiesto artístico de la banda: teatral, emotiva,
elegante y tremendamente poderosa, con ese plus de magia que siempre adquiría
en directo.
Como
bises, la banda sorprende recuperando "Thorazine Shuffle" y
"Devastation". La primera, extraída de Gutter Ballet, aporta un sabor
diferente al repertorio, mientras que la segunda despide la velada de la forma
más agresiva posible.
CONCLUSIÓN
Lejos de
ser un simple lanzamiento destinado a coleccionistas, “Madness Reigns From The
Gutter” es un documento histórico imprescindible para cualquier amante del
metal. Este LP captura a Savatage en el instante exacto en el que todas las
piezas encajaban: Jon Oliva estaba en plenitud como cantante y líder; Criss
Oliva atravesaba uno de los momentos más inspirados de toda su carrera; Johnny
Lee Middleton y Steve Wacholz formaban una de las bases rítmicas más sólidas
del metal americano, y Chris Caffery aportaba una energía que terminaría siendo
fundamental para el futuro de la banda.
No les voy
a mentir. Escucharlo hoy provoca inevitablemente cierta nostalgia,
especialmente sabiendo todo lo que vendría después y la inmensa pérdida que
supuso la muerte de Criss Oliva. Pero, sobre todo, despierta una enorme
admiración. Porque muy pocas bandas consiguieron combinar tanta potencia, tanta
emoción y tanta ambición artística sin perder jamás su identidad.
Treinta y
seis años después de haber sido grabado, solo podemos dar las gracias al grupo
por decidir compartir esta joya con nosotros. Un álbum en vivo perfecto.

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