miércoles, 19 de octubre de 2016

Pink Floyd - Animals (1977)

Calificación:
A estas alturas de la película nadie puede negar la importancia e influencia que Pink Floyd ha tenido en la historia de la música. Obras como "The Dark Side of the Moon", "Wish You Were Here" o "The Wall" parece que serán recordados por siempre, manteniendo el espíritu de estas leyendas vivo. Sin embargo, hay un disco que, seguramente, no sea tan recordado, y no tiene ABSOLUTAMENTE NADA que envidiar a los álbumes anteriormente mencionados. 

"Animals" pertenece a la época de esplendor de Pink Floyd, donde lo que tocaban se convertía en oro. Todos los trabajos que editaron a partir de 1973 hasta 1979 son indiscutibles obras maestras Me hubiera gustado contar el "Obscured By Clouds" (1972) en esta lista porque es un disco infravaloradísimo, pero el mundo recuerda con más cariño el "Dark Side Of The Moon" (1973), el "Wish You Were Here" (1975) y el "The Wall" (1979). El disco que ocupa esta entrada fue lanzado entre los dos últimos, en 1977. Seguramente haya quedado en un segundo plano por dos razones:

1- Por el mero hecho de ser publicado entre dos clásicos.

2- Por contener solamente 5 temas. 2 de ellos son breves piezas instrumentales y los otros 3 son de larga duración (entre 10 y 16 minutos).

La primera vez que lo escuché no me gustó tanto como ahora. Es uno de esos álbumes que necesitan un par de escuchas para darte cuenta de la joyita ante la que te encuentras. Ahora mismo lo considero uno de mis trabajos preferidos de estos británicos.

Como contaba un par de párrafos más arriba, en esta década Pink Floyd se convirtió en una de las bandas de más nombre en la escena internacional. Sus giras eran cada vez más amplias y demandadas y cada álbum que lanzaban era sinónimo de grandes ventas y críticas. Pese a ello, Roger Waters, David Gilmour, Richard Wright y Nick Manson no eran felices. Los diferentes temperamentos y visiones a la hora de componer habían comenzado a generar tensiones entre Roger y el resto de miembros de la banda, iniciando así el principio del fin de la formación más grande, que terminaría de caer un par de años después, durante la grabación de "The Wall".       

No hay más que ver los créditos de cada tema para imaginarse que algo raro ocurría en aquellas sesiones de grabación. Roger a figura en todas las composiciones como único compositor, salvo en "Dogs" donde figura también Gilmour. Según las malas lenguas existieron diversas disputas entre ambos músicos provocadas por el debate sobre la aparición del guitarrista en los créditos. Años después Gilmour declaró: “La manía de Roger es dominar, pero estoy feliz de mantenerme en pie por mí mismo y defenderé mis méritos en diferentes composiciones, que es lo que hice en Animals. No me sentí ni remotamente fuera de ese álbum. El noventa por cierto de ‘Dogs’ es mío, y esa canción ocupa una cara completa, lo que es la mitad de Animals.”

Además de las tensiones que hubo hay que mencionar que durante esa época Gilmour tuvo su primer hijo, lo que le alejó un poco de la banda, y Richard pasó por graves problemas matrimoniales, lo que tuvo consecuencias semejantes.

La grabación se desarrolló en unos estudios improvisados que la banda creó en unos salones parroquiales situados en el barrio de Islington, Londres. Durante los meses de abril y diciembre de 1976 quedó todo el material preparado, siendo lanzado al mercado en enero de 1977. Toda esta parafernalia fue debida a la finalización del contrato que la banda tenía con EMI al lanzar "Wish You Were Here".

En la época en la que "Animals" fue concebido, el Reino Unido vivía una época de altas tasas de desempleo que se tradujeron en consecuentes huelgas, manifestaciones y mayor tensión social. A este problema hay que sumarle numerosos altercados de violencia racial. Todo esto influyó en Waters, quien creó cada tema y letra basándose en esa triste realidad, así como en la genial novela de George Orwell "Rebelión en la Granja". Como el inolvidable escritor plasmó en su obra, Pink Floyd hace una crítica a los regímenes autoritarios, al capitalismo y a los problemas del sistema. Es el álbum en el que la banda muestra su lado más comprometido con la sociedad.  

El disco es realmente extraño. El sonido oscuro (o incluso deprimente en algunos momentos) y las letras cargadas de pesimismo y rabia se enfrentan a los breves instrumentales que abren y cierran el disco, que tiene un sonido más optimista, lo que termina dejándonos con un sabor de boca amargo, pero muy satisfactorio en cuanto a calidad musical.

Sería imperdonable no detenerse un poco en la portada. Personalmente es mi preferida de toda la discografía de la banda. El pesimismo que expresa esa vieja fábrica, ahora convertida en estación de tren (Battersea Power Station), es un fiel reflejo de lo que podremos escuchar cuando pinchemos el disco/vinilo. Ese edificio es una curiosa e ingeniosa contradicción con la granja de Orwell.  La foto fue tomada por el propio Waters el 2 de diciembre. El globo del cerdo que sobrevuela la fábrica, otro símbolo reconocido de la banda, fue diseñado por la compañía alemana Ballon Fabrik. Algie fue el nombre con el que la banda bautizó al animal.

Un francotirador vigilando al bueno de "Algie"
Lo gracioso de la historia es que Waters contrató a un tirador por si el pobre cerdo se escapaba durante la grabación. Los fuertes vientos que azotaban aquel día la ciudad de Londres hizo que el globo se perdiera, cayendo dos horas después en una granja de Kent, provocando el enfado del dueño del terreno, porque sus vacas se habían asustado al ver a aquel cerdo gigante.  Trataron de volver a tomar la instantánea al día siguiente, pero terminaron usando una foto del edificio tomada el primer día, superponiendo al cerdo sobre este.

El disco abre con la primera parte de "Pigs On The Wind". Un breve pasaje que dura algo más de un minuto que poco tiene que ver con el resto del disco. Su optimismo y buen feeling poco tendrá que ver con el contenido crítico y pesimista que tienen los tres siguientes trallazos. Según Waters la letra alude a los desencuentros entre los seres humanos, lo que genera un sentimiento de inseguridad y depresión.

No te engañes...este es el verdadero cantante de Pink Floyd
"Dogs" es el primer temazo del disco. Una composición de 17 minutos, casi lo que dura un disco de los Ramones, donde la banda demuestra que este disco merece un reconocimiento demasiado alto. Debido a su extensión, este corte ocupó, junto a la previa introducción, la primera cara del vinilo. La mezcla de guitarras acústicas y los punteos de guitarra eléctrica que irán apareciendo poco a poco son una auténtica maravilla. En algunos momentos Gilmour llega a grabar dos guitaras, sonando al más puro estilo Iron Maiden o Thin Lizzy, con algo más de lentitud, claro. Cada pasaje instrumental que firma este señor es sinónimo de pura clase. Nunca me ha decepcionado un solo de Gilmour y nunca lo hará. El contenido lírico, que quizás es lo más importante de este trabajo, es una crítica bastante ácida a todos los empresarios que tratan de enriquecerse sin preocuparse por el daño que están haciendo a la sociedad con sus acciones. Estos seres son comparados con perros adiestrados para hacer daño y morder a los más débiles por disfrute o beneficio propio. Podríamos decir que son esos seres que mandan por detrás de los peces gordos, siempre astutos y acechando a su presa. Al final, como todo humano, por muy rico o pobre que sea, termina muriendo, porque eso no lo puede comprar el dinero. Una letra de primer nivel. 

Para mí la gran obra de este disco se llama "Pigs (Three Different Ones)". Un tema que tiene de todo. La aportación instrumental que hace cada miembro de la banda demuestra por qué estos señores son considerados individual y grupalmente auténticos genios. Los atmosféricos y tétricos teclados de Wright, el envidiable pulso de Mason (lo que hace con el cencerro no tiene nombre), la magia con la guitarra de Gilmour y el efectivo, y sangrante, bajo de Waters. hay que mencionar, además, el uso de Talk Box en la parte intermedia del tema imitando los gruñidos de un cerdo.  La letra alude a toda la clase dominante, falsa y exagerada que trata de crear una imagen social personal positiva y superficial por simple necesidad de obtener prestigio. La falsedad mencionada la nombran a cada rato con esa risa irónica y la palabra "charade", que quiere decir falsa. No puedo resistirme a cantar cada verso, son realmente adictivos. Uno de los mejores temas que firmaron estas 4 mentes libres. 11 minutos de magia.

El último gran tema es "Sheep". Sus 10 minutos ponen fin a la crítica social de Waters. Una curiosa atmósfera de jazz donde los teclados, apoyado por un divertido coro de ovejas balando  un progresivo ascenso del bajo tocado por Gilmour (SÍ, SÍ...LO QUE OYES!), deriva en un tema cañero y rápido que provocará emociones fuertes a todo mortal. El jugueteo funky que hace la guitarra de Waters (SÍ, SÍ...LO QUE OYES POR SEGUNDA VEZ!) en algunos momentos son una de las causas por las que adoro a este polivalente músico capaz de tocar cualquier instrumento (es muy complicado superar su técnica).  Como podéis observar, Gilmour y Waters se cambiaron las roles para este tema. Las ovejas representarían a la gente común que está sometida al poder de los mandamases y de los ricachones (los cerdos y los lobos). En el punto intermedio la banda, a modo de broma, hace una parodia del Salmo 23 con la voz distorsionada y el coro de ovejas entonándolo. Al final del tema Waters dice algo así como "¿Escuchaste las noticias? ¡Los Perros están muertos! haciendo referencia a que la gente común se ha sublevado frente a los poderosos y los han aniquilado. Otro tema perfecto, sin ninguna pega, como el resto del álbum.

Para terminar tenemos la segunda parte de "Pigs On The Wing", donde la banda vuelve a cambiar su mente. La letra, en esta ocasión tendría un mensaje más feliz aludiendo a lo importante que es vivir en armonía con el resto. Podría hacer alusión, tanto la primera parte (desencuentros) y la segunda parte (unión), a las relaciones que se establecen entre las diferentes clases o "animales" que componen la sociedad. Preciosa guitarra acústica de Gilmour para acompañar al gran Waters en esta breve, pero preciosa, despedida a una obra maestra.    

En aquellos tiempos, Pink Floyd no tenía que demostrar absolutamente nada más de su talento tras lanzar el "Dark Side" y el "Wish You Were Here", pero no se quedaron de brazos cruzados y lanzaron este maravilloso disco comprometido socialmente que he querido rescatar y reivindicar en esta humilde reseña. Es una de mis bandas preferidas, no lo oculto.  


Que nunca perezca el legado de Pink Floyd. Gracias Waters, Gilmour, Wright (RIP) y Mason. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nuestra Playlist