martes, 27 de septiembre de 2016

In Memoriam: Cliff Burton


 Clifford Lee Burton, más conocido como Cliff Burton es sin duda uno de los bajistas más grandes que han existido en el Metal. Su habilidad con las cuatro cuerdas, tocando de una manera completamente diferente al resto de los bajistas, así como su triste desaparición lo han convertido en una leyenda del Metal y un símbolo dentro de Metallica.

Nacido el 10 de febrero de 1962, Cliff desde muy pequeño mostró curiosidad por el Rock y sus variantes más duras. No tardó en comprarse su primer bajo y comenzar a tocar en diversas bandas, siendo Trauma su primera gran participación.

En 1982, en un concierto con dicha banda en el Whiskey Go Go, se produjo un acontecimiento clave en la vida del joven Burton. Lars Ulrich y James Hetfield andaba por el mismo recinto tomando un par de copas. Metallica ya existía  en aquel momento, pero les faltaba un bajista tras la aparatosa salida de Ron McGovney, quien tuvo una grave discusión con Dave Mustaine, quien militaba también en la banda por aquellos tiempos. Según la leyenda, Lars y James se sorprendieron al escuchar un solo procedente del bajo de Cliff, cuando en un principio pensaban que lo estaba tocando un guitarrista. Fue en ese momento cuando el dúo le ofreció el puesto al bajista, quien aceptó en seguida.

Ya en "Kill` Em All" tuvimos la suerte de conocer a la nueva incorporación del cuarteto. Su composición instrumental "(Anesthesia) Pulling Teeth". Ese solo tan agresivo con el bajo era algo sensacional. Este chico prometía mucho...¿qué habría pasado si siguiera vivo?
Los siguientes trabajos que editaron junto al melenudo mantuvieron ese nivel magistral, siendo "Orion" la cumbre técnica de Cliff. La pista de bajo que se marca en el instrumental por excelencia de Metallica es una de las mejores líneas que se han tocado. Es tarea difícil lograr emular semejante trallazo.

Tras finalizar su concierto en Estocolmo (26 de septiembre de 1986), la banda tomo su autobús de la gira para ir hasta Copenhague donde tocaban al día siguiente. Como era tradición cuando existía indecisión para elegir las camas en las que dormiría cada uno, los miembros de la banda sortearon los puestos y Cliff se impuso logrando quedarse en la deseada cama de Kirk.

El destino fue muy cruel con el pobre músico. Alrededor de las 6:15 de la mañana, el conductor perdió por completo el control del autobús y trató de enderezar el volante para volver a la carretera. Las asustadizas maniobras del piloto terminaron por hacer rodar el camión, saliendo Cliff disparado por su ventana y siendo aplastado por este.  Al levantar el auto para ver el estado del músico, lo descubrieron muerto. Un final horrible para un chico tan prometedor.

Su cuerpo fue trasladado de nuevo a los Estados Unidos.  para celebrar su funeral, que se realizó el 7 de octubre de 1986, en la localidad de Castro Valley, California. Fue incinerado, y sus cenizas fueron repartidas en el Rancho de Maxwell, un lugar donde había pasado mucho tiempo con sus amigos Jim Martin y Dave DiDonato. Uno de los asistentes fue su amigo, Dave Mustaine, quien ya no estaba en Metallica tras sus graves problemas con James y Lars, pero que siempre guardó un gran respeto por Cliff. De hecho, según el propio Dave, el día que se enteró de la muerte de Cliff, cogió su guitarra y soltó toda su ira tocando, logrando componer uno de los temas más conocidos de la banda, "In My Darkest Hour".

Hubiera sido genial poder escuchar más discos de Metallica con Cliff. Seguro que no habrían caído en malos álbumes como "St. Anger" o "Lulú".  Sea como fuere, el pequeño legado que nos dejó va a quedar siempre en el recuerdo y el corazón de todos los amantes del Metal y del bajo. Cliff fue, es y será una leyenda de la música.


RIP

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