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ENTREVISTA A ROBB WEIR (TYGERS OF PAN TANG)

Ha sido un auténtico placer poder charlar con una institución como Robb Weir, fundador y eterno guitarrista de Tygers Of Pan Tang el mismo día que “Electrifyed”, la nueva obra de esta banda referente dentro de la NWOBHM, ve la luz. Weir no dudó en dedicarnos más de una hora y media de entrevista, mientras descansaba en un hotel de Dinamarca en la víspera del Death Island Festival en el que Tygers actuaría como cabeza de cartel al día siguiente.

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Electrifyed se publica hoy, así que la primera pregunta es obligatoria: ¿qué sientes cuando finalmente llega el día en que un álbum en el que has trabajado durante meses o incluso años deja de pertenecerte y pasa a ser propiedad del público? ¿Sigues poniéndote nervioso después de tantos discos?

RW: Es una pregunta estupenda para empezar. No, no me pongo nervioso. Si acaso, estoy bastante emocionado y hay mucha expectación. Pero, para serte sincero, el lanzamiento ha ido mejor de lo que podríamos haber esperado.

Las redes sociales están llenas de gente diciendo «gracias por el álbum». Durante la última semana hemos estado enviando todos los pedidos anticipados a diferentes partes del mundo. Y la gente nos está dando las gracias, haciendo fotografías y subiéndolas a las redes sociales diciendo: «Mirad lo que me ha traído el cartero esta mañana».

Es como Navidad pero para los metaleros.

RW: Absolutamente (risas). Hay gente con el nuevo LP de “Electrifyed” en sus tocadiscos en este momento y resulta muy emocionante y muy gratificante que haya sido recibido tan bien. Así que no, definitivamente no estoy nervioso, pero sí muy emocionado y casi con un suspiro de alivio al ver que ha tenido una acogida tan buena.

Pero, dicho esto, Diego, tenemos un gran equipo detrás de nosotros. Tenemos un magnífico responsable de prensa como Fernando, que está absolutamente pendiente de todo. También tenemos un gran mánager que se encarga de todas nuestras redes sociales y está pendiente de absolutamente todo, coordinándolo todo. Si alguien se pone nervioso, será Tom. Creo que la banda está un poco más relajada, pero pienso que Tom, cuando se ha despertado esta mañana, estaría subiéndose por las paredes para asegurarse de que todo iba a salir según lo previsto. Tenemos un equipo fantástico.

Y eso realmente marca una gran diferencia.

RW: Sí, así es. Pero también creo que a veces marca la diferencia que hagas las cosas dentro de la propia casa, y con esto quiero decir que te encargues tú mismo de muchas de las tareas junto a gente en la que confías, en lugar de ser un artista que trabaja con una gran compañía corporativa y simplemente dejar que ellos se encarguen de todo. Creo que si quieres controlar tu propio destino, es una buena idea tomar las riendas de este.



Si no me equivoco, en una entrevista o en la promoción recuerdo que dijiste que «cuanto más pesado, mejor» fue casi el lema durante la composición y grabación del álbum. Escuchando el disco, esa intención queda muy clara, pero también hay mucho espacio para la melodía. ¿Fue difícil encontrar el equilibrio exacto entre recuperar la crudeza de los primeros Tygers y evitar que el álbum sonara como una recreación de vuestro propio pasado?

RW: No, no lo fue. Y te voy a decir por qué. Tocamos en un evento llamado 70,000 Tons of Metal, que es un crucero de heavy metal que sales desde Miami hasta el Caribe con 60 bandas a bordo que tocan tanto en el viaje de ida como en el de vuelta.  Tuvimos algo de tiempo libre y, cuando lo teníamos, hablábamos sobre el próximo álbum. Esto fue hace dos años y, por supuesto, ese próximo álbum es ahora este disco. Decidimos que queríamos hacerlo un poco más pesado.

Pero cada vez que se presenta una canción, quienquiera que haya tenido la idea y la presenta al resto de los miembros de la banda para que todos trabajemos sobre ella, la primera pregunta que nos hacemos es: «¿Es Tygers?». Tenemos un control de calidad muy estricto para asegurarnos de que la canción está en línea con la música de Tygers Of Pan Tang, porque he visto bastantes veces cómo algunas bandas han hecho un tipo de música diferente. Han experimentado y se han alejado de su sonido característico.

Y tiende a salir mal el invento…

RW: Por desgracia, sí. Así que tenemos mucho cuidado de que cualquier canción en la que estemos trabajando, como digo, pase primero por esa pregunta: «¿Es Tygers?». Y si la respuesta es “sí”, entonces todos empezamos a poner nuestras cabezas en común y a recopilar ideas, porque realmente, cuando se trata de las canciones, cinco cabezas pensando son mejor que una.

En este nuevo álbum, yo he aportado nueve de las ideas de las doce canciones, y Huw Holding ha aportado tres. A partir de ahí, todas entraron en el foro de la banda para que cada uno pudiera tocar su parte, escribir sus partes y desarrollar aún más las canciones hasta convertirlas en lo que escuchas ahora.

Y nuestro productor, Marco Angioni, además de producir el disco, también ha tocado todos los teclados atmosféricos. Puede que no pensaras que hay teclados en el álbum, pero los hay en la mayoría de las canciones, aunque están tan bien integrados con la música.

Queríamos específicamente ese sonido. Los últimos discos habían tenido muchas capas de guitarra. Queríamos mirar un poco por encima del hombro y hacer un guiño al sonido de los primeros tiempos, pero utilizando todos los trucos y herramientas modernas que tenemos disponibles hoy en día. Porque, obviamente, cuando empecé a grabar con los Tygers en 1979, la tecnología ha avanzado durante, ¿qué?, 47 años. Sería absurdo no aprovechar todo ese avance de la música en nuestro beneficio.

Y necesito hablar de algunas canciones, pero especialmente de «Rise Up», la primera, porque creo que es la declaración de intenciones perfecta para abrir el álbum. El riff es una obra maestra. Tiene esa sensación de heavy metal clásico y necesito preguntarte: ¿qué surgió primero en esa canción, el riff principal o la idea de que el álbum necesitaba recuperar precisamente esa actitud de los primeros Tygers?

RW: Cuando decidimos que nuestra composición, independientemente de quién aportara las ideas, iba a ser un poco más pesada, yo aporté la idea central sobre la que trabajaríamos para «Rise Up». Una vez tuve el riff principal y las diferentes partes, la forma en la que yo personalmente compongo es que creo un riff, que puede ser un verso o un estribillo, y lo grabo en mi estudio. Después apago todo y me alejo. Vuelvo 24 horas después, le doy al play y lo escucho. Y si me gusta pienso: «Vale, llevaré esto al siguiente nivel».

Lo desarrollo un poco más. Programo una pista de batería muy, muy básica porque no soy demasiado bueno con la tecnología para hacer eso. Pero el objetivo de esa pista de batería es que, cuando esté grabando, pueda tocar siguiendo el tempo. Después grabo el verso o el estribillo, quizá una parte intermedia, algún puente, algún lugar para un solo de guitarra, o un solo de batería o de bajo, lo que sea. Entonces se lo envío a Craig. Y él, especialmente con «Rise Up», tardó muy poco en responderme y decirme: «Esto es brutal, me encanta absolutamente».

La idea central ya está ahí. Y tanto Craig como Jack escriben letras y melodías. Trabajan juntos el 85 % del tiempo en las canciones, con las ideas vocales y el contenido lírico. (….) Cuando terminé la idea de «Rise Up», justo antes de enviársela a Craig, tuve esta idea un poco loca de poner las guitarras armonizadas al principio. Y eso es algo que me gusta hacer. Si has escuchado las canciones que abren los últimos discos de Tygers, es poner algo al principio que lleve al oyente casi por el camino equivocado. Quiero que durante los primeros segundos de escucha nuestros fans piensen «Oh, esto no es lo que esperaba. ¿He puesto el disco correcto?». Pero duran muy pocos segundos. Y cuando terminan, entonces te golpea en la cara. Así que todo está hecho por una razón. Todo está planteado como una construcción. Cuando estás escuchando y ese riff te golpea, piensas: «Joder, sí. Estos son los Tygers».

Resulta necesario hablar del apartado vocal porque hay algo que me ha llamado especialmente la atención en el álbum. Es la voz de Jack. Voy a ser completamente sincero contigo: probablemente sea mi cantante favorito de todos los que han formado parte de Tygers, y habéis trabajado con grandes vocalistas.

RW: Estoy de acuerdo. Estoy de acuerdo, sí.

Creo que aporta una dimensión enorme a Electrifyed, porque dependiendo de la canción puede sonar áspero, melódico, agresivo e incluso oscuro. ¿También sientes que Jack ha llevado la identidad vocal de Tygers a un lugar que nunca habíais explorado antes?

RW: Bueno, iba a decir que me ha sorprendido en este álbum, pero Jack no me sorprende porque sé lo talentoso que es y lo bueno que es. Así que casi doy por sentado, y no debería hacerlo, lo bueno que es.

Varias personas me han dicho que su forma de cantar es increíblemente buena, porque no es simplemente un cantante de rock. Canta de una manera diferente, utiliza registros diferentes. Su fraseo y su forma de cantar cambian de registro. Quizá no sea exactamente lo que esperarías, pero encaja perfectamente. Así que sé exactamente a qué te refieres.

Desde que canta en las maquetas, hasta que entra en el estudio que utiliza en Florencia, con un ingeniero y productor de estudio llamado Guido, los dos trabajan juntos en las voces de Jack y en todas las armonías, porque Jack canta todas sus propias armonías. Después se mezcla y entonces escucho algo parecido a la versión final. Y cada vez que una canción nueva llega a mis oídos, literalmente me deja alucinado. Cojo el WhatsApp, le llamo y le digo: «Jack, otra vez has conseguido sacarla absolutamente del estadio».

Llevas tocando con él desde 2004, ¿verdad?

RW: Sí. Y, de hecho, el año que viene tenemos un concierto exactamente en la misma ciudad y en el mismo lugar. Se llama Darlington Forum y es un local que es bar, estudio de grabación y estudios de ensayo, todo en el mismo edificio. En 2004, cuando trajimos a Jack para que hiciera una audición para el puesto de cantante de Tygers, fue exactamente en ese mismo lugar. Nunca hemos vuelto allí. Y además es su cumpleaños, así que será una doble celebración.

Y ahora necesito hablar de «The Powers That Be». Cuando escuché la canción ayer, cuando la escuché por primera vez, pensé en Diamond Head, otra de mis bandas favoritas. Hay algo que creo que es fundamental para entender el álbum: la química entre tu trabajo a la guitarra y ese nuevo miembro de la banda, John Foote. ¿Qué descubriste sobre John durante la grabación que te hizo pensar «sí, este hombre suena como Tygers» o «este es exactamente el tipo de guitarra que necesitan los Tygers»?

RW: Sí, «The Powers That Be» es una de las ideas de Huw. De hecho, me la tocó con el bajo cuando estábamos en el barco, porque Huw y yo compartíamos habitación. Estábamos sentados en nuestras camas y me dijo: «Tengo esta idea, ¿qué te parece?». La tocamos, estuvimos improvisando juntos y le dije: «Está genial, me gusta muchísimo». Tiene un buen ritmo. Y, de hecho, el riff es bastante difícil de tocar.

Pero cuando John se incorporó a la banda, llevábamos aproximadamente una semana y media de grabación del álbum. Así que John tenía una tarea monumental: intentar aprender todas estas canciones y sus partes específicas de guitarra. Fue un desafío. Y le dijimos: «Las partes de guitarra son tuyas. Si quieres cambiarlas o hacer algo diferente, enséñanos cómo las ves, para que podamos saberlo y estar de acuerdo». Y eso es exactamente lo que hizo. Toca la guitarra realmente, realmente bien. Ha aportado pequeños detalles y pequeños matices preciosos a todas las canciones. Y es un gran guitarrista solista, que es la razón por la que está en la banda. Así que cuando decidimos que John parecía que iba a unirse al grupo, no le hicimos una audición. No montamos un ensayo ni una prueba porque sabíamos que podía tocar.

Y tocar en el álbum se ha convertido en la prueba de que se ha ganado su lugar como un Tyger. Ha funcionado realmente, realmente bien. Estamos muy orgullosos de él y de lo que ha hecho en tan poco tiempo, incorporándose y grabando todas sus partes.

Y después, por supuesto, tuvimos que introducirlo en la banda y prepararlo para las actuaciones en directo. Porque no es tan sencillo como decir: «Vale, aquí tienes las 15 o 16 canciones que tocamos en directo, apréndetelas, vuelve y nos vemos sobre el escenario el próximo domingo». No es tan sencillo. Lleva tiempo.

Creo que, en realidad, cada día es un día de aprendizaje para todo el mundo, porque pienso que, si como músico te dices a ti mismo «soy tan bueno como puedo llegar a ser», entonces no vas a mejorar más. Ese es tu límite. Y, de nuevo, no se trata solamente de tocar tu instrumento sobre el escenario. Se trata del dominio del escenario, de la interacción con los demás miembros. Y John, por supuesto, tiene que aprender todo ese dominio del escenario que hemos desarrollado durante los últimos 26 años. Llevo 47 años en Tygers, pero esta formación concreta, con Craig y Jack, lleva junta 26 años. Durante todo ese tiempo hemos desarrollado nuestro dominio del escenario y nuestra manera de hacer las cosas.

El negocio de la música es entretenimiento. La gente está pagando su dinero para venir a verte y para que la entretengas. No quieren simplemente que te quedes ahí mirando tus zapatos y seas un guitarrista increíble, porque eso realmente no funciona. De hecho…ni siquiera podría decirte de qué color son mis zapatos porque nunca los miro (risas).

Quizá no llevas zapatos...

RW: Quizá no, no. Puede que tenga los dedos de los pies pintados de negro (risas).

Otra canción es «Dark Divinity». Es uno de los momentos más oscuros del álbum, el grupo tiene una enorme cantidad de peso y el bajo de Huw adquiere un protagonismo especial. ¿Tienes un interés particular por ese tipo de oscuridad dentro de Tygers o fue simplemente la propia canción la que os llevó hasta ese territorio?

RW: No, simplemente fue la canción. De nuevo, es la segunda idea que Huw puso sobre la mesa para que todos trabajáramos en ella. De hecho, hay una pequeña historia divertida. Cuando la grabé, Huw vino al estudio que utilizo, la escuchó y me dijo: «Estás tocando eso mal. Estás tocando los acordes hacia delante en lugar de hacia atrás». Así que le miré y dije: «Estoy tocando cuatro». Entonces me dijo: «Dame tu guitarra». Y me enseñó cómo tocarlo y yo dije: «Ah, vale. No había sido capaz de captar eso de la maqueta que habíamos hecho».

Así que volví a grabar todas las partes de guitarra de los versos de la manera correcta, y todo empezó a tener sentido cuando lo escuché de nuevo. Pensé: «Ah, vale. Sabía que algo no sonaba del todo bien».

Así que incluso a nuestro nivel puedes seguir equivocándote, pero mientras seas capaz de corregirlo, puedes obtener el resultado que quieres. Y, de nuevo, cuando John toca esas pequeñas líneas de guitarra incidentales tan bonitas entre los acordes pesados, simplemente funciona realmente bien. Es una canción impulsada por el bajo.

Me gustaría terminar la parte dedicada al álbum con «The Fight Goes On», porque el título adquiere un significado muy especial viniendo de ti. Cambios de formación, diferentes épocas, momentos en los que la banda dejó de existir y después regresó... y aquí estás, casi cincuenta años después, publicando otro álbum. Cuando tocas esa canción, ¿alguna vez piensas que «The Fight Goes On» no es simplemente un título, sino prácticamente la historia de vuestra banda resumida en cuatro palabras? 

RW: Sí. Cada vez que se me ocurre una idea, siempre le pongo un título a la canción. Lo hago por dos razones: para que cuando presentas algo no llamarlo “canción uno”, “canción dos”, “canción A” o “canción B” y darle un nombre más identificable durante la grabación. Pero la segunda razón, y la más importante, es que a veces Craig o Jack vuelven a mí y me dicen: «Me gusta mucho ese título. Me ha dado una idea para escribir la letra». Así que mi título se mantiene y ellos escriben la letra alrededor de él.

Y sí, «The Fight Goes On» trata exactamente de eso. Trata sobre la vida. Trata de no rendirse. La lucha debe continuar. Que es lo mismo que «Rise Up». Trata de un cambio de formación. Trata del fénix que surge de las cenizas.

Y ahora me gustaría volver a tus comienzos. ¿Qué guitarrista crees que tuvo un mayor impacto sobre ti o que más te influyó cuando empezaste a tocar? Me voy a tomar la libertad de decir que tu forma de tocar siempre me ha recordado mucho a otro de mis ídolos, Mick Box, de Uriah Heep.

RW: Es curioso que menciones eso. Si me preguntaras si tengo héroes de la guitarra, diría que no, porque realmente no soy el típico tío de héroes de la guitarra. Sin embargo, probablemente haya cuatro guitarristas que te voy a mencionar ahora y te diré por qué.

Acabas de mencionar a Mick Box y sería uno de mi lista, sin dudarlo. Yo solía ir a ver a Mick Box con Uriah Heep desde aproximadamente 1973 o 1974. Iba todos los años al City Hall de Newcastle upon Tyne y veía todas las giras. Siempre me encantó Mick Box. Era un guitarrista de wah-wah fantástico. Sus solos de guitarra nunca eran largos, nunca eran esos solos rápidos y llenos de notas. Siempre iban al grano, eran muy melódicos. Pero tocaba muchos de sus solos con el pedal wah-wah. Y eso me gustaba muchísimo.

Glenn Tipton, de Judas Priest. Otro de mis ídolos. De nuevo, podía tocar bastante rápido, pero tampoco hacía ese tipo de guitarra «widdly». Lo que tocaba era realmente perfecto para las canciones. Siempre me gustó su toque.

En cuanto a guitarristas de blues, para mí tiene que ser Bernie Marsden. Creo que estaba bastante, bastante infravalorado. Genial en Whitesnake. Un músico todoterreno fantástico porque también podía cantar. Pero era un guitarrista de blues realmente bueno y, de nuevo, lo que tocaba era precioso. Todos sus solos de guitarra eran absolutamente perfectos. No podrías tocar un solo mejor que encajara tan bien con una canción.

Y bueno, quizá voy a tener que decir cinco, porque cuando solía ir a ver a Thin Lizzy en aquella época, siempre me encantaba la forma de tocar de Brian Robertson. Siempre hacía grandes solos de guitarra.

Para mí, fue quien grabó uno de los mejores discos de Motörhead, “Another Perfect Day”.

RW: Sí. “Another Perfect Day” es un disco de la hostia. Estoy de acuerdo contigo al cien por cien.

Y el último, supongo que probablemente el más obvio, sería Eddie Van Halen. Por el simple hecho de que sé que era muy técnico con el tapping y tocando muy rápido, pero podía hacer todo eso. De alguna manera, prácticamente fue quien empezó con todo lo del tapping. Y tocaba en diferentes afinaciones con sus guitarras, lo que le daba un sonido bastante inusual y muy difícil de copiar (risas). Pero, de nuevo, era increíblemente completo. Incluso si piensas en el tipo y en que hizo un solo de guitarra en una canción de Michael Jackson, por el amor de Dios. ¿Hasta qué punto puede estar más lejos del heavy metal que Michael Jackson? Y vaya solo de guitarra. Todo el mundo habla de él. Era único.

«Wildcat» es uno de mis discos favoritos de todos los tiempos. Creo que cuando escuchamos este álbum es muy fácil analizarlo desde la perspectiva de la New Wave Of British Heavy Metal, sabiendo todo lo que ocurrió después. Pero vosotros estabais allí antes de que esa etiqueta existiera siquiera. ¿Qué escuchabas realmente en tu habitación o en los clubes durante los años 70 que te hacía pensar «esto es lo que quiero hacer con mi guitarra»? Ahora sé que Uriah Heep es uno de ellos.

RW: Bueno, sí. Las bandas que empecé a ir a ver en directo. Supongo que eran grupos como Status Quo, Nazareth, Thin Lizzy, Uriah Heep, Judas Priest, Sensational Alex Harvey Band... Para mí, todo ese material realmente bueno. Vi a Van Halen telonear a Black Sabbath en 1978. Todos esos grandes artistas que eran simplemente muy inspiradores.

Cuando vuelvo a escuchar «Wildcat», curiosamente, siempre me sorprende cuánto punk había en mi forma de componer. Pero, por otro lado, algunas bandas de punk, especialmente los Sex Pistols, eran una banda de hard rock con un cantante punk. Si escuchas a Steve Jones, el guitarrista, está tocando una Gibson Les Paul a través de un ampli Marshall puesto al 10. Y si en lugar de Johnny Rotten pusieras a un cantante de rock cantando esas canciones, muchas de ellas serían canciones de hard rock.

«Pretty Vacant», por ejemplo.

RW: ¡Sí! Si te fijas, solamente sonaban así porque las interpretaban vocalmente con un estilo punk. Y me encantan los Pistols porque me encantan los riffs de Steve Jones, su forma de componer. Pero había bastantes bandas de punk que estaban al límite de ser bandas de hard rock, aunque sus cantantes interpretaban las canciones con ese estilo punk tradicional.

Sí, por supuesto. Por supuesto. Quizá Motörhead tenía un poco de punk... pero Lemmy no era punk en absoluto.

RW: Ahí lo tienes, ¿ves? El punk tuvo bastante influencia en una enorme cantidad de músicos de hard rock y heavy metal.

Como te decía, «Wildcat» es uno de mis discos favoritos de la New Wave y mi disco favorito de Tygers, aunque «Spellbound» y «Crazy Nights» también han sido una parte muy importante de mi corta vida durante estas últimas décadas. ¿Hay algún álbum de Tygers del que estés especialmente orgulloso? Y una segunda pregunta: si tuvieras que recomendar un disco que quizá no haya recibido todo el reconocimiento que merece, pero que tú crees que está a la altura de vuestros álbumes clásicos, ¿cuál sería?

RW: Oh, Dios (risas).

Lo siento, lo siento por la pregunta (risas).

RW: Sí, es como pedirle a un padre que elija cuál de sus hijos le gusta más. Los primeros álbumes... Realmente es una pregunta imposible de responder. Voy a tener que salir por la tangente y decir que me gustan todos. Es una respuesta un poco fácil, pero lo que sí diré es que, cuando sacas un álbum nuevo, veo la carrera de esta banda como una escalera. Así que cada producto que sacas, ya sea un disco, un CD, un vídeo, un single o cualquier producto que publiques, tiene que subir un nivel.

En otras palabras, tienes que subir el siguiente escalón. Si no subes el siguiente escalón, entonces no estás mejorando. Y lo que estás diciendo al mundo es: «En realidad, podemos hacer lo mismo, pero no podemos hacerlo mejor».

También ocurre que nunca puedes llegar al último peldaño de la escalera. Porque si llegas al último peldaño, también estás diciendo: «Esto es hasta donde podemos llegar. No podemos avanzar más». Así que siempre hay otro escalón que subir. Y eso es una carrera para una banda o para un artista: subir cada escalón, uno a uno. Y con “Electrifyed” creo que la banda ha subido al siguiente escalón. Por varias razones, por todo lo que hemos hablado: es un poco más pesado, un poco más oscuro. Quizá sea un poco más emocionante.

¡Y suena a Tygers!

RW: Sí, absolutamente. Además, creo que el diseño también es increíble. Porque tienes horas y horas de ideas y de arte gráfico. Hemos hablado con nuestros artistas digitales sobre ello, les hemos contado nuestras ideas y él las ha llevado a cabo. Y las cinco cabezas de tigre están hechas de rayos. Cuando lo vi pensé: «Guau, esto es realmente, realmente bueno».

Si no me equivoco, este verano tocasteis en España con FM y, teniendo en cuenta la relación que Tygers tiene con nuestro país, quería preguntarte algo un poco diferente a lo habitual. ¿Cómo fue el público? ¿Qué tiene España que hace que una banda británica de heavy metal como Tygers Of Pan Tang sienta que sigue existiendo una conexión tan especial con este tipo de música aquí? Y, sobre todo, ¿podemos esperar que volváis pronto para hacer una gira propiamente dicha o más fechas en España?

RW: Sí. Nos encanta la gente española. Hemos hecho unos cuantos festivales en España. Tocamos en Barcelona Rock Fest y también en Rock Imperium, y los españoles son maravillosos. Son realmente cálidos, acogedores y grandes aficionados al rock. Tocamos con FM y actuamos en Barcelona. Todos los conciertos estuvieron a solo unas diez personas de agotarse, así que la gira funcionó realmente, realmente bien.

Hicimos Barcelona, Pamplona, Zaragoza y Madrid. Yo estuve en Madrid un domingo y, cuando íbamos desde el hotel hacia el centro de la ciudad, el centro estaba lleno de vida. Llegamos sobre las cinco de la tarde porque creo que la prueba de sonido era sobre las cinco y media y el lugar estaba simplemente lleno de energía. Había gente en los cafés, en las tiendas...tenía un ambiente fantástico.

Y Madrid se agotó por completo. Absolutamente. No podías moverte. Estaba completamente lleno, de pared a pared. Fue realmente, realmente bueno. El público fue muy agradecido y exactamente como una banda quiere que sea. La respuesta que recibimos de la gente fue fantástica: se implican, cantan...

Y una parte muy importante de Tygers es saludar a la gente después del concierto. Odio a las bandas que cobran por los meet & greet. Creo que está absolutamente mal.

No es ético...

RW: Creo que es un negocio y te olvidas por completo de la música. Creo que simplemente se convierte en una forma de hacer dinero.  Pero lo triste es que las personas que vienen a tus conciertos ya han decidido gastar su dinero en ti porque han comprado una entrada para verte y probablemente también hayan comprado merchandising. Y después algunas bandas quieren cobrar a sus fans otros doscientos, trescientos, cuatrocientos euros o más simplemente por diez minutos para decir «hola» y lo que sea.

Así que nosotros somos muy partidarios de saludar a la gente. Firmamos cualquier cosa que quieran y creo que es bueno hablar con la gente y saber cómo les va la vida.

¿Y podemos esperar que volváis pronto?

RW: ¡Sí! Estamos hablando con el mismo promotor con el que vinimos este año y estamos hablando con él para, quizá, si conseguimos cuadrar las fechas, esperamos poder venir con Demon. Estamos intentando organizarlo.

Voy a dejarte con una última pregunta porque llevamos hablando una hora y me dijiste antes de comenzar que necesitas ir a comprar algo de vino (risas). Quizá esta sea una pregunta un poco más personal... Si mañana tuvieras que subirte a un escenario sin que te permitieran tocar ninguna canción de Tygers Of Pan Tang, pero pudieras interpretar solamente una canción escrita por otra persona, ¿cuál elegirías y por qué? No tiene por qué ser necesariamente una canción de heavy metal. Quiero saber qué canción sigue haciendo que Robb coja una guitarra y piense: «¡Joder, ojalá la hubiera escrito yo!»

RW: ¡Oh, no! (risas). Es una pregunta fantástica también. Sabes, hay bastantes canciones que me hacen pensar: «Ojalá la hubiera escrito yo».

Ahora mismo, probablemente mi canción favorita, o una de mis canciones favoritas, si no mi canción favorita de todos los tiempos, es una canción de AC/DC llamada «Go Down».

¡Me encanta! La gloriosa introducción de Let There Be Rock.

RW: Sí, es simplemente una gran canción de rock and roll interpretada a la perfección, con un sonido fantástico. Bon Scott canta de maravilla y es una canción realmente alegre y con mucha energía. Es una canción bastante sencilla, pero no hay nada de malo en ello porque la entiendes muy rápido.

De nuevo, es muy difícil. Recuerdo... Bueno, a mi edad recuerdo muchas cosas (risas), pero hay dos discos en particular que compré en los años 70. Uno fue Jailbreak, de Thin Lizzy. Cuando puse la aguja sobre el vinilo y escuché los acordes iniciales de «Jailbreak», me quedé absolutamente alucinado. Pensé: «Dios mío, voy a tener que aprenderme esta canción. Dios, si pudiera escribir canciones así, sería, ya sabes, un rey entre reyes».

Y el otro, de nuevo, parece simplemente rock and roll bastante sencillo, pero en realidad, para tocarlo correctamente, tiene bastante complejidad. Y es «Tush», de ZZ Top. En el álbum “Fandango”. Tema que muchas bandas han copiado «Tush» y las han hecho pasar por propias, lo cual es un poco “trampa”.

«No Class», de Motörhead por ejemplo.

RW: Bueno, ahí tienes una. Una canción fantástica, pero cuando la escuché pensé: «¿Cómo es que ZZ Top no les ha demandado?» (risas). Dusty Hill era un cantante de la hostia. Pero, de nuevo, cuando la escuché por primera vez, la puse una y otra vez. Creo que Fandango era de 1974 y simplemente pensé: «Dios, qué canción tan fantástica. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí».

Así que ahí tienes tres. Sé que solamente me has permitido una, pero... Es genial.

Rob, muchísimas gracias. Ha sido una experiencia increíble poder hablar contigo.

RW: Ha sido una conversación muy agradable. ¡Muchas gracias!


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Calificación: **** * Ghost ya saben cómo convertir un concierto en una película. Hace apenas dos años, “Rite Here Rite Now” no solo trasladó a la gran pantalla dos noches de la gira de “Impera”, sino que se atrevió a hacer algo bastante más ambicioso: avanzar de forma decisiva en el “lore” de la banda, mezclando su tan querida ficción con un directo poderoso y concediendo a la música un protagonismo equivalente al de la historia que Tobias Forge llevaba años construyendo alrededor de sus personajes. Y si retrocedemos algo más, hasta hace unos nueve años, encontramos “Ceremony And Devotion”, el primer álbum oficial en directo de Ghost. Por eso, el verdadero desafío de “2 Big To Rig” no consiste tanto en volver al cine como en enfrentarse a un terreno mucho más delicado: publicar otro disco en directo cuando el grupo ya ha dejado dos testimonios muy diferentes de su dimensión escénica en un periodo de tiempo relativamente corto. Y, contra todo pronóstico, Ghost vuelven a salir bien pa...

Edgar Allan Poe en la cultura Rock.

Sin lugar a dudas, Edgar Allan Poe fue uno de los padres de la literatura gótica. Sus numerosas novelas y poemas trataban temas tan oscuros como la muerte en sus diferentes vertientes (fundamentalmente asesinatos) o el rápido tránsito de la vida, pasando por la soledad y la necrofilia. La cultura gótica, satánica u ocultista, entre otros, se han inspirado y originado, en gran parte, a partir de las novelas de Poe. Nunca antes un escritor había creado historias tan terroríficas, que eran capaces de sembrar el miedo en sus lectores. Recomendamos mucho sus lecturas. Algunas son un poco complejas de leer por su vocabulario, pero enganchan fácilmente Artistas clásicos del Country, del Folk, del Rock y del Metal, entre otros, se han inspirado en sus historias a la hora de componer canciones y, aunque parezca mentira, hasta discos completos se han grabado a partir de obras de Poe. A continuación vamos a enumerar una serie de artistas y bandas que se inspiraron en Poe. Hay muchos má...

Lex Legion - Lex Legion (2026)

Calificación: **** * Vivimos tiempos curiosos para el heavy metal. Mientras muchas bandas legendarias sobreviven a base de nostalgia, giras de aniversario —o de retiradas interminables— y reediciones, otras parecen empeñadas en recordarnos que la experiencia sigue siendo un arma formidable cuando se combina con inspiración. En teoría, Lex Legion podría haberse quedado en un simple ejercicio de arqueología musical. Al fin y al cabo, reunir a Andy LaRocque, Pete Blakk, Hal Patino y Mikkey Dee supone congregar a buena parte de la formación clásica que acompañó a King Diamond durante algunos de los momentos más brillantes de su carrera. La incorporación del gran vocalista Nils K. Rue, conocido por su trabajo al frente de Pagan's Mind, terminaba de completar un proyecto que, desde su anuncio, despertó enormes expectativas. También es justo señalar que la palabra "supergrupo" suele ser una de las más peligrosas del vocabulario rockero. Muchas veces se traduce en músicos extr...

Kreator - Krushers Of The World (2026)

Calificación: *** * *(7,5) A estas alturas de su trayectoria, Kreator no necesita presentación alguna. Desde su surgimiento en los albores del Thrash Metal europeo durante los años 80, la formación alemana capitaneada por Mille Petrozza se ha erigido como una de las voces más feroces, fiables y persistentes del género a lo largo de cuatro décadas repletas de discos memorables y composiciones que, sin renunciar jamás a su identidad, han sabido evolucionar con los tiempos que les ha tocado afrontar. “Krushers Of The World”, su decimosexto trabajo de estudio, funciona tanto como una reafirmación de ese legado como una renovada declaración de intenciones: aquí no hay concesiones, no hay nostalgia impostada, solo thrash metal directo y sin filtros dispuesto a volarnos la cabeza. No resulta sorprendente que el álbum impacte visualmente desde el primer instante, ya que Kreator siempre ha mostrado un especial cuidado por el apartado artístico de sus lanzamientos. En esta ocasión, el respons...