Dejándome ya de relatar
mi vida, os invito a coger una máquina del tiempo (o de la melancolía) y viajar
al año 1984. El Heavy Metal británico
vivía su mejor momento. Bandas como Motörhead, Iron Maiden, U.F.O o Saxon,
entre otros, reinaban en la escena musical europea.
"La doncella"
se encontraba en estado de gracia. Ya tenía 4 álbumes editados en solamente 4
años de carrera, todos merecedores de 5 estrellas, convirtiéndose en una banda
de mucho nombre a nivel mundial. Pese al poco tiempo que había pasado entre
cada disco, los cambios en la formación habían sido incesantes. En cada uno de
los anteriores trabajos la formación era completamente diferente. El
"Powerslave" rompió esta dinámica y mantuvo la alineación del
"Piece of Mind": Bruce Dickinson como cantante, Steve Harris al bajo,
en las guitarras Adrian Smith y Dave Murray y, para finalizar, Nicko McBrain en
la batería.

“Powerslave” es un disco redondo, un disco 10. Ya no hablamos solo de lo que te garantiza Maiden en cada disco, con sus canciones únicas, con letras de amplia gama temática y con esos instrumentales de toma pan y moja, sino que la producción de Martin Birch y el diseño artístico del disco, capitaneado por Derek Riggs, son también sobresalientes.
La portada nos
transporta al Antiguo Egipto. Una gran pirámide encabezada por el mismísimo
Eddie se levanta ante nuestros sorprendidos ojos. Me encanta la idea que tuvo
aquí la banda y su equipo. Además, hay gran cantidad de detalles de lo más
curiosos en la ilustración. Frases como "Indiana Jones Was Here
1941", "Bollocks", "Wot, No Guiness?", "What a
Load of Crap" se pueden apreciar en el disco. ¡Ahhh! ¡¡y también la cara
del mismísimo Mickey Mouse!!
Estos británicos
siempre han tenido la teoría de que "un disco se empieza con caña para
ganarse al oyente". Así lo habían hecho antes ("Prowler",
"The Ides of March" + Wrathchild", "Invaders" y
"Where Eagles Dare) y lo seguirían haciendo en posteriores lanzamientos,
como es el caso de "Moonchild" o "Caught Somewhere In
Time". Si entendemos esta teoría, entonces no será difícil comprender por
qué un trallazo como "Aces
High" abre el disco. Basada en la "Batalla de Inglaterra",
primera batalla de la historia desarrollada solamente por el aire en la Segunda
Guerra Mundial, este temazo sirve para abrir fuego a un ritmo frenético. Bruce,
experto en aviones jaja, canta como el genio que siempre ha sido los difíciles
versos que suponen todo un desafío para la garganta de un mortal del montón,
pero para nuestro amigo es pan comido. El puente- estribillo es imposible que
no te seduzca. Todos los que hemos escuchado este tema hemos terminado cantando
junto a Dickinson Los diferentes Riffs que se van originando, mientras Harris
azota las cuerdas de su bajo y Nicko en la batería cumple con su labor, nos
conducen por los 4 minutos y medio de duración del tema. Hubiera sido aún mejor
que el disco abriera con el discurso de Wiston Churchill que aparece en el
videoclip del tema y en todas las presentaciones de la banda en las que tocan
este clásico. Mejor no se podía iniciar este largo y divertido camino.

Momento de que los
músicos nos demuestren por qué Maiden es una de las mejores bandas de la
historia de la música. "Losfer
Words" es un instrumental de lo más cuidado y técnico. Yo siempre seré
más de Transylvania" por motivos obvios, pero el trabajo que hace cada uno
de los chicos a lo largo de los 4 minutos es espectacular.

Turno de "The Duellist". Una gran canción
made in Maiden, donde las guitarras se convierten en amas y señoras de la
canción. Bruce llega a notas muy agudas y, como siempre, cumple a la perfección
su labor de poner voz a la banda. Gran
coordinación de Dave y Adrian durante cada segundo. El instrumental intermedio
es de lo mejorcito de la canción,
aportando cada uno de los músicos lo mejor que saben hacer para dejar otro
momentazo en el disco. Está inpirada en
la película de Ridley Scott de 1978 que lleva el mismo nombre. Trata sobre el
duelo que mantienen dos oficiales franceses durante la época napoleónica.
La segunda parte de
"The Prisoner" (The Number of the Beast) llega con "Back in the Village", donde
las guitarras vuelven a tirar de magia, como en "Flash of the Blade"
y se fusionan a la perfección. El momento de los solos vuelve a ponernos los
pelos de gallina. Una canción animada y muy recomendable siempre que escuches
este disco.
Llegamos a la penúltima
canción de esta obra, la homónima "Powerslave"
. La influencia de los sonidos orientales se hace notar creando atmósferas
parecidas a las de Egipto, lo que nos hace introducirnos en la ya comentada
portada. Dickinson canta a la perfección cada segundo que le toca aparecer. La
letra nos habla de un faraón que se
lamenta de su cercana muerte, negándose a desaparecer y lanzando una maldición
para todo aquel que se atreva a molestar su descanso eterno. Lo mejor de la
canción son esos riffs potentes que se convierten en la columna vertebral de la
canción, creando en nuestra mente una aproximación a la época de los faraones y
todos esos personajes.

Un buen día el
marinero, sin razón aparente, mata al
albatros provocando, en un principio, la ira de la tripulación, pues veían en
el pájaro a su salvador y a un enviado de Dios, pero al ver que no les pasa
nada se olvidan y aceptan el acto de su superior.
"The mariner kills the bird of good omen
His shipmates cry against what he's done
But when the fog clears, they justify him
And make themselves a part of the crime."
(El marinero mata al ave del buen presagio
Sus compañeros lloran por lo que ha hecho
Pero cuando la niebla se disipa, lo justifican
Y se convierten en cómplices del crimen.)
Su celebración dura
poco. La venganza del albatros no tarda en llegar, y pronto empiezan a sufrir
una serie de desgracias. El barco se
queda estancado en medio del mar, rodeado de agua que los hombres no pueden
beber.
"Day after day, day after day,
we stuck nor breath nor motion
As idle as a painted ship upon a painted ocean
Water, water everywhere and
all the boards did shrink
Water, water everywhere nor any drop to drink."
(Día tras día, día tras día,
Estuvimos estancados sin aire ni movimiento
Tan parados como un barco pintado sobre un océano
pintado
Agua, agua por todas partes y ni una gota para
beber)

Finalmente, aparece un
barquito en la lejanía tripulado por un ermitaño y su hijo, que salvan al
marinero y el barco se hunde. Cuando el marinero les cuenta su
historia, queda por fin libre de sus pecados pero deberá contar su historia
allá donde vaya para que la gente aprenda a amar a Dios y a todas sus
criaturas. Gracias Harris por haber creado semejante himno.
Tras una serie de riffs
demenciales, donde no dejaremos de mover la cabeza a tanta velocidad que
nuestra cabeza correrá el riesgo de despegarse del cuello, el ritmo se rompe y
entramos en un intermedio donde el bajo tiene el papel principal, acompañando
un breve poema. No tardará en volver a acelerarse el ritmo, con un bajo que nos
recuerda al de "The Number of the Beast". Bruce entra en escena y
vuelve a cantar algunos riffs, mientras el resto se van uniendo a la fiesta,
hasta que coge un poco de aire y hace uno de sus gritos, comparables con los
del mejor Ian Gillan o, incluso, de Halford, y añadiendo después su malvada
risa. Cuando explota la batería se inicia la locura instrumental, con un duelo
de solos donde Adrian y Dave sacan a relucir todo el arsenal que les quedaba
para este apoteósico final. Un par de lágrimas caen de mis mejillas provocadas
por el subidón que me ha dado al escuchar el tema mientras escribo estas
líneas.
Así finalizaba un disco
que no tardaría en llegar al número 2 en las listas británicas y al número 21
en las americanas. Este éxito aumentó aún más con el "World Slavery
Tour", con el que la banda se embarcó en un viaje de 11 meses, donde
pudieron tocar sus grandes éxitos por 28 países. Esta gira comenzó el 9 de agosto de 1984 en Varsovia y terminó en
California el 5 de julio del 85. Fueron 187 conciertos en 331 días.
¡Y así es como se hace
Heavy Metal!

El mejor disco de Maiden para mi gusto! Y Rime of The ancient mariner... Dios mio! Para escucharla una y mil veces más
ResponderEliminarMuchas gracias Federico por el comentario! Para mí también es el mejor :) Y The Rime...ufff jajajajaja
Eliminar¡¡¡Discazo!!!
ResponderEliminar🤘
ResponderEliminarUn trabajo magistral, forma parte de triada, iconica de los años 84, 86 y 88
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