Ir al contenido principal

Rory Gallagher - Top Priority (1979)

Calificación:*****
En esta vida uno debe dejarse llevar muchas veces por su propio instinto y evitar las influencias de terceros. Dentro de esta filosofía incluiría siempre como ejemplo absoluto al gran Rory Gallagher, del cual ya os he hablado bastante últimamente por lo que voy a evitar entrar en presentaciones extensas, permitiéndome solo el placer de calificarlo como uno de los mejores guitarristas de la historia (ahí es nada). El irlandés vivió más bien poco, pero si algo caracteriza a su obra es que ni las tendencias musicales de cada momento, ni la opinión de los críticos y/u otro tipo de factor con riesgo a cambiar tu forma de pensar, afectaron en absoluto a su estilo de música ya que, siendo claro y algo simple, “Rory fue siempre Rory” y eso es algo que no todos los artistas pueden decir.  

Aun viniendo de un álbum con gran acogida como “Photo Finish”, en el que se apreciaban todavía ciertas influencias de Blues, mas no tantas como en previas obras, nuestro protagonista apostó por poner un poquito más de distorsión a su Stratocaster de cara al próximo álbum y dejar de lado influencias pasadas de Soul o Jazz. Eso sí. Ni por asomo esta apuesta por algo más eléctrico iba a suponer que las composiciones serían tan sencillas como las del Punk, movimiento en pleno auge en aquel momento, sino que este junto a  McAvoy y Ted McKenna, su dupla de ensueño, seguirían esa senda musical orientada a exhibir la mayor técnica posible. El álbum se grabó en Colonia y vio la luz el 16 de septiembre del año 1978.  

Si Rory dice que lo sigamos, lo dejamos todo (como dice la canción aquella). “Follow Me” es una apertura con todas las de la ley. Rock duro con cierto regusto a Thin Lizzy que no encontrará detractor alguno. Gallagher suena imponente tanto al micro como tras la guitarra, la cual da la sensación de tener un mayor protagonismo en la mezcla, así como una distorsión más hard-rockera.  

Todo en “Philby” es absolutamente perfecto. Tema contundente, más sólido y, al mismo tiempo, menos veloz que el que abría el plástico, en el que a la guitarra le suma la inclusión de un sitar eléctrico que pertenecía a otro monstruo como Pete Townshend, quien no dudó en prestárselo a Rory para que hiciera esta joyita de canción inspirada en el espía británico Kim Philby y su misión descubierta como topo para los soviéticos en plena Guerra Fría mientras formaba parte del Servicio de Inteligencia Británico. Los riffs y los arreglos de sitar suenan especialmente ofensivos (es difícil encontrar temas así en los álbumes previos de este) y resultan absolutamente gratificantes.  

Ideales para lanzarse a la carretera a toda velocidad son la marchosa y colorida “Wayward Child”, además de la más desmelenada e incendiara “At The Depot”, en la que el trío se mueve por los bailables mundos del Boogie-Rock, y la salvaje “Just Hit Down” (Rory nos deja sin adjetivos cuando usa el siempre efectivo slide y lo aplica a los trastes de su guitarra) en la que la guitarra se lleva todo el protagonismo por su propuesta de elevada técnica.  

No obstante, y fiel a eso de “no olvidarse de dónde viene cada cual”, Rory no duda en recuperar su faceta bluesera en la seductora “Keychain”, en la que encontramos una guitarra distorsionada y con algún que otro efecto aficional sobre el que su voz hace pequeñas virguerías, aun sin ser este un cantante especialmente dotado. Estructura tan simple como ideal para que el músico desenfunde su guitarra y nos dispare un buen puñado de balazos en forma de solos.  Pero este no es el único tema con clara inspiración Blues ya que, si tienes un pequeño conocimiento del legado de este músico, seguramente habrás escuchado más de una vez la imponente “Off The Handle”, un corte de Blues-Rock de máxima calidad en el que nos toparemos con una de las mejores versiones vocales de Rory (¡qué manera de desgañitarse!), así como con una nueva masterclass de cómo tocar la guitarra y dejar al oyente sin palabras.  

El LP terminaría con la funkarra y cruda “Public Enemy no. 1” nacida de las sesiones de San Francisco del año 1977 bajo el título de “B Girl”, pero reconstruida en una pieza más colorida y llena de detalles guitarreros que no se apreciaban correctamente en su versión original. Además, en la reedición de 1999 se incluyeron dos canciones extras que tampoco os dejaría de recomendar como “Hell Cat” (Rock setentero 100% que me recuerda al “Rock And Roll Damnation” de AC/DC en sus versos) y la más accesible “The Watcher” que con el tiempo se ha ido convirtiendo en una de mis preferidas.  

¿Cómo? ¿Que me he dejado un tema? Pues sí. Porque en esta ocasión he querido dejar la joya del disco para el último lugar. Estoy hablando de “Bad Penny”, ese medio tiempo lleno de magia tras la guitarra y la manera de cantar de Rory Gallagher. Preciosa la manera en la que avanza la pieza hasta su final. En el cómputo global es LA CANCIÓN que demuestra por qué a nuestro querido Rosendo Mercado, el padre del Rock Urbano español, se le llama “el Rory Gallagher español”. Esta canción, especialmente en sus versos, recuerda muchísimo a lo que unos pocos años después haría el genio de Carabanchel, quien, ya añadiendo una anécdota extraída de una entrevista que el músico dio en 2012 para la Cadena Ser y que ha sido recuperada en varios medios musicales del país. Resulta que era tal el amor que el señor Mercado profesaba por Gallagher que estuvo varios días haciendo cola “como un cabrón” para ver al irlandés tocando en el Teatro Monumental de Madrid, siendo este el primero en hacerse con una entrada para dicho evento ya que consideraba al guitarrista como “su ídolo”. El caso es que “Bad Penny” suena callejera y mezcla con gran gusto la suciedad de la distorsión con unas melodías trabajadas con dedicación y que terminan funcionando exageradamente bien.  


“Top Priority” mantendría el nivel general de las obras que hasta aquel momento venía haciendo nuestro querido Rory Gallagher. Pronto vendría un buen álbum en directo titulado “Stage Struck”, aunque no tan perfecto como el “Live In Europe” o el “Irish Tour”, así como en 1980 saldría a la luz “Jinx”, otro álbum del cual espero hablaros en algún momento. Ahora lo que hay que hacer es darle “prioridad absoluta” a este LP y disfrutar en grandes dosis de este músico.


 





Comentarios

Te recomendamos leer...

Lex Legion - Lex Legion (2026)

Calificación: **** * Vivimos tiempos curiosos para el heavy metal. Mientras muchas bandas legendarias sobreviven a base de nostalgia, giras de aniversario —o de retiradas interminables— y reediciones, otras parecen empeñadas en recordarnos que la experiencia sigue siendo un arma formidable cuando se combina con inspiración. En teoría, Lex Legion podría haberse quedado en un simple ejercicio de arqueología musical. Al fin y al cabo, reunir a Andy LaRocque, Pete Blakk, Hal Patino y Mikkey Dee supone congregar a buena parte de la formación clásica que acompañó a King Diamond durante algunos de los momentos más brillantes de su carrera. La incorporación del gran vocalista Nils K. Rue, conocido por su trabajo al frente de Pagan's Mind, terminaba de completar un proyecto que, desde su anuncio, despertó enormes expectativas. También es justo señalar que la palabra "supergrupo" suele ser una de las más peligrosas del vocabulario rockero. Muchas veces se traduce en músicos extr...

Paul McCartney - The Boys Of Dungeon Lane (2026)

Calificación: **** * "La memoria, el refugio de un genio" Confieso que he tardado algo más de lo habitual en sentarme a escribir sobre este disco. Cuestiones laborales, compromisos varios y el ritmo frenético del día a día han ido aplazando una reseña que, en realidad, tenía claro que acabaría redactando tarde o temprano. Porque, al fin y al cabo, estamos hablando de un nuevo álbum de Sir Paul McCartney. Y cuando uno de los mayores compositores de la historia de la música y un ídolo personal publica material inédito a los 83 años, mirar hacia otro lado sencillamente no es una opción. Además, “The Boys of Dungeon Lane” llega en un momento especialmente propicio para la figura de McCartney. Da la sensación de que, en los últimos tiempos, tanto su legado en solitario como su etapa al frente de Wings han experimentado un creciente —y muy merecido— reconocimiento, manteniendo plenamente vigente la figura de un Macca que parece vivir ajeno al paso del tiempo. Quizá por eso este ...

Yes - Aurora (2026)

Calificación: *** * *(7,5) Antes de entrar en materia, creo que esta reseña necesita abordar el elefante en la habitación. ¿Es esto realmente Yes? La pregunta lleva años dividiendo a los aficionados, y “Aurora” no ha hecho sino reavivar el debate. Para unos, un grupo sin Jon Anderson, Chris Squire, Alan White o Rick Wakeman jamás podrá ser considerado el auténtico Yes. A lo sumo, una prolongación legal del nombre, una reconstrucción parcial sostenida por Steve Howe y algunos veteranos de paso. Para otros, la historia de Yes siempre ha estado marcada por el cambio permanente: ninguna formación clásica duró demasiado, los relevos han sido constantes desde finales de los sesenta y la propia identidad del grupo ha sobrevivido a innumerables mutaciones. Además, esta alineación —Steve Howe, Geoff Downes, Jon Davison, Billy Sherwood y Jay Schellen— es, paradójicamente, una de las más estables de toda su trayectoria. Quizá la respuesta se encuentre en un punto intermedio. Tal vez este no sea ...

Análisis a la discografía de Megadeth

  Killing Is My Business…And Business Is Good (1985) Calificación: **** * (8,5) Last Rites / Loved to Deth - Killing Is My Business... and Business Is Good! - The Skull Beneath the Skin – Rattlehead - Chosen Ones - Looking Down the Cross – Mechanix - These Boots Esta obra no solo supuso el nacimiento oficial de Megadeth, sino también la violenta respuesta de Dave Mustaine tras su traumática expulsión de Metallica. Humillado, consumido por las drogas y lleno de resentimiento, Mustaine decidió crear una banda todavía más rápida, técnica y agresiva que su antiguo grupo. De esa rabia nació un debut caótico, sucio y peligrosamente intenso que acabaría convirtiéndose en una de las piedras fundacionales del Thrash Metal más salvaje de los años 80. La primera formación de Megadeth tenía muchísimo más talento del que a veces se recuerda. Junto a Mustaine aparecieron David Ellefson al bajo, el jazzístico y extravagante Chris Poland a la guitarra y el brillante Gar Samuelson a la baterí...

Kansas - Leftoverture (1976)

Calificación: **** * (9) Hace ya demasiado tiempo que sentía la necesidad de traer algo de Kansas a nuestro querido blog. Siempre me ha llamado la atención la curiosa dualidad que rodea a este grupo: son lo bastante célebres como para que cualquiera reconozca al instante "Carry On Wayward Son" o "Dust in the Wind", pero rara vez aparecen en la misma conversación que Yes, Rush, Genesis o Pink Floyd cuando se habla de los grandes nombres del rock progresivo. Quizá porque eran estadounidenses en un género tradicionalmente asociado al Reino Unido. Quizá porque su éxito comercial terminó eclipsando la sofisticación de su propuesta. O tal vez porque su extraordinaria capacidad para escribir melodías memorables hizo que muchos olvidaran el talento descomunal que atesoraban como instrumentistas. Sea como fuere, estamos ante una injusticia histórica que solo podemos combatir reivindicando discos como este "Leftoverture", que este año celebrará medio siglo de vida...

Barón Rojo - Volumen Brutal (1982)

Calificación: Amigo lector, antes de comenzar a hablar de este trabajo como suelo hacer, creo que es necesario avisarte que en los siguientes párrafos vas a poder adentrarte en uno de los discos más grandes en la historia del Rock Nacional, si es que no es el mejor. Barón Rojo será recordada siempre como una de las primeras bandas de Heavy Metal que existieron en nuestro país junto a Obús, Leño o Coz, entre otros. Precisamente, los hermanos De Castro, guitarristas del Barón, habían comenzado tocando en Coz. Junto a ellos, dos compañeros de viaje que todo músico querría tener, el "uruguasho" Hermes Calabria en la batería, grandísimo músico, y don José Luis Campuzano, mejor conocido como "Sherpa", del que siempre me he considerado un gran admirador por su forma de cantar, componer y de tocar su legendario Rickenbacker. En 1980 el Barón comenzó a volar hacia el estrellato. Un año más tarde debutaban con "Larga Vida al Rock and Roll", otro disco que ...

Thin Lizzy - Jailbreak (1976)

Calificación: ***** En el Rock, aunque podría decirse que en la música en general, no siempre existe justicia con los artistas realmente buenos. Si hablo de grupos como Black Sabbath, Iron Maiden, AC/DC, Metallica o Guns 'N Roses, entre otros, creo que en algún momento de sus vidas todo rockero ha oído hablar de ellos. En cambio, si hablo de grupos como Lucifer's Friend, Trapeze, Pentagram, Quiet Riot, Hawkwind, Rush y muchas más seguramente la gran mayoría de los que leen esto desconocerían la existencia de muchas de estas grandísimas bandas de Rock y Metal.  Y eso es a lo que me refiero. Existen infinidad de bandas que, aunque no alcanzaron el éxito del que gozaron muchas otras, tenían, y muchas aún tienen, un nivel musical que poco tiene que envidiar a las que llegaron a la cumbre. Otras, y este es que más se identifica con el caso del que os voy a hablar, gozaron de cierta fama en su momento, pero el tiempo, como el mar chace con la arena, fue poco a poco borrando su hu...

La Canción del Día: Four Sticks

Ya son 38 los años que han pasado desde que el Rock perdió a uno de sus baterías más queridos y prodigiosos. John "Bonzo" Bonham marcó un antes y un después en la forma de destrozar los parches. Su solidez, musicalidad y agilidad lo han convertido en, probablemente, el mejor batería de todos los tiempos. Uno de los "superpoderes" que Bonham tenía era su capacidad para tocar con dos baquetas por mano, hecho que quedó registrado en "Four Sticks",  uno de los tantos temazos que formaron el mítico "Led Zeppelin IV" que sonará hoy en el Blog. Feliz Martes!

Extreme - Six (2023)

Calificación: **** * (8) Tras quince años sin lanzar nada nuevo, el Rock celebra el regreso discográfico de una de las bandas más ambiciosas de las últimas cuatro décadas. Y es que desde aquel homónimo debut publicado en 1989 hasta el más reciente “Saudades To Rock” (2008) los americanos Extreme han sido capaces de mantenerse en la cresta de la ola a base de una gran cantidad de composiciones de excelsa técnica y un gusto exquisito. Puede decirse que es una banda que siempre ha tratado de evolucionar y no vivir de las rentas económicas de su aclamado “Pornograffiti” (1990) y, más concretamente, de su mega-hit “More Than Words”. Sinceramente, adoro ese estilo tan vanguardista del grupo que no se ciñe únicamente al Rock clásico, sino que también se permite coquetear con otros estilos tales como el Pop-Rock (en las baladas, claro), Funk o, incluso, ligeros guiños al Rap (siempre me resultaron curiosos los fraseos que Cherone introdujo en algunos temas de “III Sides of Every Story”). N...

Mercyful Fate - Mercyful Fate (1982)

Calificación: **** * (9) En 1982, el heavy metal estaba en plena metamorfosis. Mientras la New Wave Of British Heavy Metal conquistaba el Reino Unido con figuras como Iron Maiden, Saxon o Judas Priest, en Dinamarca surgía Mercyful Fate, una banda que proponía una estética y sonido únicos. Liderada por el carismático y enigmático King Diamond, famoso por su estilo teatral y su distintivo falsete, y el excepcional guitarrista Hank Shermann, quien para mí es uno de los grandes del género, Mercyful Fate presentaba un enfoque oscuro y provocador, fusionando heavy metal con elementos de rock progresivo. Esta mezcla lograba recrear atmósferas inquietantes y sobrenaturales, reminiscencias de lo que pioneros como Alice Cooper habían iniciado años atrás. Aunque en el pasado analizamos “Melissa” , considero que es momento de dar su merecido reconocimiento al EP homónimo de Mercyful Fate, popularmente llamado “Nuns Have No Fun”, el primer lanzamiento oficial de la banda que definió las bases d...