lunes, 27 de febrero de 2017

Rainbow - Rising (1976)

Calificación:
Tras casi 100 reseñas escritas, por fin me he decido a escribir sobre uno de mis álbumes preferidos del Hard-Rock (disculpen por adelantado la subjetividad). Me imponía mucho aventurarme, y de hecho me tiemblan las manos al teclear cada palabra,  porque el "Rising" de Rainbow  es un trabajo que respeto muchísimo y que el mundo adora. Pero, como todo en la vida, siempre hay una primera vez.

Ritchie Blackmore se había consagrado como una eminencia en el Rock en menos de 10 años, gracias a sus aportaciones en Deep Purple. Discos como "In Rock", "Fireball", "Machine Head" o "Burn" deben gran parte de su fama a las composiciones y la destreza del músico británico. Lamentablemente, su complicado carácter también fue uno de sus aspectos más destacados, aunque sin este seguramente no habría llegado a donde se encuentra. Su marcha definitiva de Purple, tras no aceptar el giro que Funky-Soul que la nueva formación, con David Coverdale y Glenn Hughes a la cabeza,  supuso el nacimiento de un nuevo proyecto donde Blackmore sería el único e indiscutible líder, pudiendo así desarrollar todas sus ideas libremente. El nombre de este dejaba claro quién mandaba, "Ritchie Blackmore`s Rainbow".

Pocos meses necesitó el guitarrista para construir una banda sólida y capaz de hacerse un hueco entre los grandes de la escena. Tras breves negociaciones, todos los miembros de la banda Elf, exceptuando obviamente al guitarrista, se incorporaron al conjunto. Blackmore los conocía ya que en los tiempos de Purple coincidió junto a estos en los Musicland Studios  de Múnich, cuando ambas bandas se encontraban grabando sus respectivos álbumes. Además, Elf, después de aquella coincidencia, fueron teloneros llegaron a abrir algunos conciertos de la banda púrpura, siendo este el flechazo definitivo que conquistó a Ritchie y lo llevó a ficharlos.

Entre los músicos se encontraba un joven cantante que tenía una voz única y estaba llamado a escribir su nombre con mayúsculas en la historia del género. Su nombre era RONNIE JAMES DIO, una de las voces más respetadas de la historia y, personalmente, mi cantante preferido. Fue gracias a Blackmore como Dio se consolidó como un símbolo de la música, abriéndole la puerta a futuros trabajos en Black Sabbath (¡vaya etapa!) y en su afamado proyecto en solitario DIO.

El relativo éxito que su afamado debut "Ritchie Blackmore`s Rainbow"  (1975) tuvo, no impidió que Blackmore decidiera realizar algunos cambios en la formación, despidiendo a todos sus compañeros de banda, excepto a Dio, con quien sabía que se compenetraba musicalmente a la perfección, compartiendo los mismos gustos musicales y el gusto por las letras cargadas de fantasía. Tras meses de búsqueda, finalmente Rainbow (Ritchie decidió eliminarse del título en un acto de humildad muy poco común en él), quedó configurado para su nueva producción. Tony Carey fue reclutado para encargarse de los teclados, el siempre presente Jimmy Bain, quien posteriormente se convertiría en fiel escudero de Dio en su carrera en solitario, ocupó la vacante de bajista y, finalmente, una de las mayores bestias de la batería, Cozy Powell, quien también debe a Blackmore su eterna fama como rompeparches. Aún así, y sin obviar la calidad artística de estas tres caras nuevas, el alma de la banda y la columna vertebral seguían siendo el tándem Richie-Ronnie. Este nuevo conjunto estaba a muy tiempo de publicar la obra que en esta entrada estamos comentando poco a poco, y que recibe el nombre de "Rising". 

Este segundo capítulo en la carrera post-purple de Rainbow fue producida por uno de los nombres más destacados en este ámbito, Martin Birch, quien se llevó al conjunto a Múnich para, en menos de un mes, engendrar esta maravilla de disco. No voy a entrar en detalles todavía, pero adelanto que en la grabación estuvo presente la Orquesta Filarmónica de Múnich, quienes aportaron su granito de arena en el tema por excelencia del disco (¡todo a su tiempo!).

Atendiendo al setlist puede llamar la atención a algún que otro seguidor que solamente hayan 6 canciones. Lo que en un principio puede parecer poco, fue suficiente para convertirse en uno de los trabajos abanderados del Hard-Rock e incluso del Heavy Metal en su versión más primitiva. 6 malditas obras maestras en las que se respira mucha fantasía y misterio, tal y como nos muestra su legendaria portada, una de las más poderosas que he visto, donde un gran puño nacido entre las olas agarra con fuerza el arcoíris.

¡Sin más que decir empiezo a desgranar cada tema!    

Un clásico como "Tarot Woman" da inicio a este descomunal trabajo. Como en la mayor parte del albúm, cada sonido, cada nota, cada segundo....todo es perfecto. Una introducción de teclados cargada de suspense se funde progresivamente apareciendo ese maestro de la guitarra llamado Ritchie Blackmore, comenzando a puntear y a crear Riffs únicos, así como un posterior solo de guitarra que solamente él sabe crear. Pero si hay alguien en este género capaz de ponerme los pelos de punta siempre que lo escucho es Ronnie James Dio, quien canta con mucha veteranía pese a su juventud cada verso con esos gritos al final de cada uno de ellos, cada puente (al que, a mi parecer, le doblan la voz para dar un mayor subidón al tema) y esos intensos estribillos "Tarot Woman....I DON`T KNOW!!!". Una de mis canciones preferidas de Rainbow por méritos propios.

Si bien a la primera escucha puede no parecerte "tan buena" como su predecesora, "Run With The Wolf", cuando la hayas reproducido un par de veces te darás cuenta del tesoro ante  el que te encuentras. Este es un claro ejemplo de la mayor oscuridad que la banda imprimió a cada canción. La base instrumental es tan buena como dura. En los puentes vuelve a repetirse el mencionado doblaje de la voz de Dio. Muy buen solo de Blackmore, a quien  nunca le he podido poner un pero.

Muy fiel al estilo más característico de la banda del arcoíris (no malinterpretemos esto último jejeje) es este "Starstruck". Un tema 100% Blackmore, con Riffs cabalgantes y cargados de magia. Y si a esta magia le añades la elegancia con el micrófono de otro coloso ocurre lo que ocurre.  El estribillo se grabará rápidamente en tu mente por "culpa" de la manera en la que Dio lo entona, aportando una musicalidad muy pegadiza a este. De nuevo, un solo de guitarra breve pero espectacular redondea el tema. Otro temazo (3 de 3).

Seguramente la canción que menos destaca, dentro de que es un temazo que me encanta, es "Do You Close Your Eyes". Aunque más que no "destacar" tanto, sería mejor decir que es la canción más alejada del estilo desarrollado en todo el disco. Es un tema más propio de la posterior década de los ochenta (¡unos adelantados a su tiempo!). El puente es sencillamente único, con un Dio que se desgañita alcanzando notas casi imposibles para el 99,9% de los mortales. Cozy también hace un trabajo muy destacable en la batería. Un gran preludio para lo que va a llegar a continuación....

Pocos adjetivos existen para explicar lo que es "STARGAZER". En pocas palabras me voy a aventurar a decir que es "la canción" dentro de la amplia discografía de Rainbow. Existen las canciones, las obras maestras y, por encima de todas ellas, están una serie de piedras preciosas que son de otro planeta. Uno de esos ejemplos son estos 8 minutos. El Hard-Rock más agresivo se fusionó con la música clásica y con influencias orientales que nos recuerdan a las que invaden otro clásico indiscutible como es "Kashmir" de Led Zeppelin. Cozy Powell se convierte en una especie de metralleta que dispara baquetazos a quemarropa, acompañando a Tony en los teclados, uno de los principales responsables de los arreglos más "egipcios", y al siempre recordado Jimmy Bain, quien está enorme en el bajo. Sin embargo, como en todo el maldito disco, hay dos seres superiores al resto que hacen de este tema algo especial: Ritchie Blackmore y ese Dios del micrófono que recibió el nombre de Ronnie James Dio. Blackmore nos deleita con unos inspiradísimos Riffs cargados de misticismo, alcanzando su momento cumbre con "el solo". Ese pequeño pasaje es una de las mejores interpretaciones que se recuerden de este Guitar God, quien logró crear un memorable, y tenebroso, punteo que fue capaz de crear esa atmósfera tan próxima al Lejano Oriente. Por otro lado, he querido dejar para el final la actuación individual, para mi gusto, más destacada. "Stargazer" puede presumir de tener en su interior una de las interpretaciones vocales más espectaculares que se recuerden en el Rock y en la carrera de Ronald James Padavona, mejor conocido como Ronnie James Dio. Es muy complicado, o casi imposible, en una canción de Hard-Rock/Heavy Metal cantar como si de una pieza de ópera se tratara, con registros tan variados como exigentes, además de la dramatización que estos conllevan. El pequeño cantante encarna perfectamente al personaje de la historia, del que os hablaré a continuación, añadiendo a cada verso una buena dosis de dolor y desesperación, así como la mezcla de momentos donde canta con más graves y, especialmente al final, donde su tono es mucho más agudo, logrando sacarle a este que escribe un buen puñado de lágrimas.

Atendiendo al contenido lírico de este himno, creo que está abierto a diferentes interpretaciones, por lo que es muy subjetivo. Como todos los temas del disco, fue Dio quien se encargó de escribir esta maravillosa y trabajada letra. El mensaje que yo he podido sacar tras leer repetidas veces la letra es que se debe tener cuidado a la hora de creer en una religión (independientemente de esta) ya que todo es una farsa que, además, te quita mucho tiempo de tu vida y destruye tu forma de ser original para siempre. Según Dio, el contexto de la pequeña historia que se cuenta en la letra está situada en los tiempos de los faraones. El argumento de este extenso corte habla de un viejo astrónomo que, obsesionado con la idea de volar, opta por la idea  mezquina de engañar al pueblo haciéndose pasar por un mago asegurando a la gente que él es la respuesta a todas sus dudas y oraciones, así como una divinidad, logrando que le sigan. Este personaje obliga a sus fieles a construirle una gran torre para que este "ascendiera a los cielos". No faltarán latigazos y cadenas durante los 9 años de construcción a todas aquellas personas que, pese a los castigos recibidos, seguían con paso firme levantando aquel "capricho divino" pensando que algún día aquel personaje traería riquezas a su pobre pueblo (podría tratarse de una metáfora con el mencionado peso negativo que tienen las religiones en las vidas de los creyentes). Una vez alzada la torre, el astrónomo termina creyéndose realmente que era el mago que él mismo se había inventado y salta desde lo alto de la gran construcción pensando que realmente iba a volar y terminar con su obsesión, llenando finalmente la arena con su sangre y muriendo en el acto. La historia está contada desde la perspectiva de uno de los engañados seguidores que había entregado casi una década de su vida a trabajar para aquel impostor. Después de aquel suceso, el anónimo seguidor de  algo que nunca existió necesita volver a la vida que siempre había llevado, antes de que aquel mago irrumpiera en su vida. Existe una referencia a la libertad y la añoranza de esta a través de un símbolo tan característico para la banda como es el arcoíris ("yo veo un arcoíris que se levanta allá en el horizonte...y yo vuelvo a casa"). Sin embargo, cuando parece haberse liberado de toda pseudo-creencia el pobre protagonista de la historia descubre que su mente ha cambiado para siempre tras haber sido corrompida por el mago ("Mis ojos sangran y mi corazón deja ya este lugar, pero aquí no es mi hogar") . Una sublime crítica y un tema apoteósico.

Y cuando pensábamos que esos 8 minutos de gloria el disco estaba ya finalizado, todavía quedaba otra sorpresa para el final.  El tándem Dio-Blackmore se habían guardado una  última bala para terminar de asesinar al oyente a golpe de Rock. “A Light In The Black” no es tan compleja como "Stargazer". Esta extensa composición se caracteriza por ser un afilado corte de Hard-Rock, que mezcla afilados Riffs de guitarra con unos teclados sobresalientes cortesía de Tony Carey, quien gozará de segundos bajo el rol de solista. Dio vuelve a brillar con luz propia, jugando con diferentes registros vocales (¡ojo al grito final!) que siempre culminan en un emocionante estribillo. Sin embargo, será Blackmore el nombre propio del tema, bajando el telón del álbum con un intenso solo de guitarra (¿el mejor del álbum?) que marcha a un ritmo frenético gracias a los escandalosos ascensos y descensos por la pentatónica que este maestro logra realizar....un momento único en el disco. TEMAZO Y GRAN CIERRE.
  
Muchos fans del Hard-Rock y del Heavy  parecen haber olvidado la importancia y la grandeza de este álbum y de Rainbow dentro del género. Este "Rising" terminó consolidando  este arriesgado proyecto de Blackmore en solitario después de alejarse de Deep Purple con intención de explotar nuevas ideas. Pronto vendría el tercer y último trabajo junto a Dio,  "Long Live Rock and Roll", donde la banda iba a volver a sacar su mejor versión , clavando un otro discazo.


¡Un disco único!

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