jueves, 14 de mayo de 2020

Dio - Dream Evil (1987)

Tras lanzar tres discazos como “Holy Diver”, “The Last In Line” y “Sacred Heart”, así como la exitosa gira promocional de este último que trajo consigo la filmación del concierto “Findind The Sacred Heart”, las expectativas y el listón estaban MUY altas de cara a la próxima obra del grupo liderado por “la voz del Heavy Metal”, Ronnie James Dio. Eso sí, para su nuevo disco la banda sufriría la baja de Vivian Campbell, quien abandonó al grupo en la mencionada gira debido a su mala relación con Dio (nunca encajaron) para probar suerte con su proyecto Riverdogs y, poco después, con Def Leppard. Por fortuna para Dio y sus fans, el sustituto no fue otro que el mismísimo Craig Goldy, un guitarrista superdotado en materia de solos (como rítmico personalmente me quedo con Vivian) con el que el cantante establecería un vínculo de amistad muy fuerte y que se prolongaría hasta su fallecimiento.  

El final de la década de los 80 estaba provocando un cada vez más rápido cambio de estilos a la hora de enfocar la música, un hecho que a nuestro querido Ronnie no terminó de afectar demasiado ya que siempre trató de mantenerse fiel a su propia filosofía compositiva (no tiene un disco malo) aunque, eso sí, tampoco dudó en darle en alguna que otra ocasión más peso a los teclados.  

Dio sabía lo importante que era el hecho de que un disco arrancara de la mejor manera posible (toda su discografía en solitario abre con fuerza y mucha actitud) por lo que “Night People”, en ese sentido, no supone una gran sorpresa, aunque tenga muchos elementos que necesito destacar como la trepidante guitarra de Goldy, los teclados iniciales, y, por supuesto, la única e inimitable voz de nuestro protagonista, quienes nos empieza a hablar de la oscuridad con ese encanto lírico que solo él poseía.  

Sin intención alguna, al menos de momento, de levantar el pie del acelerador, somos envestidos por el tema-título del álbum y su ritmo machacón que funciona a la perfección. Es de esos que me gusta llamar desde el cariño “temas ganadores”. Y es que han sido compuestos para cautivar a todo oyente, querid@s lectores. La voz de Dio es una bendición para cualquier oído. Preciosa lectura de cada verso y/o estribillo por parte de Ronnie, quien tenía una habilidad única para lograr cantar con naturalidad cualquier tipo de canción que se le antojara, como sucede en la veloz y comprometedora “Sunset Superman”, en la que se deja llevar por la atmósfera cargada de electricidad y en cada puente nos deja boquiabiertos de la mano de unos agudos emocionalmente altísimos.   

Una de las grandes piezas de “Dream Evil” es la Power Ballad “All The Fools Sailed Away” (100% Dio) que en siete minutos contiene algunos de los mejores pasajes vocales, especialmente los iniciales, que yo le recuerdo al pequeño elfo. Dio vuelve a firmar una canción magistral en todos los aspectos, además de dejarnos, de paso, ante una de sus grandes letras (“Estamos atrapados en mitad de la Locura, cazados por el león y el cordero”). Su voz pasa de rozar lo lacrimógeno a una rabia incontenible que aporta más poder a una pieza descomunal.  

“Naked In The Rain” siempre me termina haciendo volar a la era Dio de Rainbow, tanto por esa guitarra tan propia de Blackmore como por la mayor espiritualidad y oscuridad de toda la pieza. Un tema duro que tendrá continuidad en la más virtuosa “Overlove” (ojo al inicio pentatónico tan flipante de guitarra) que de también me hace pensar en temas de dicha etapa como, por poner un ejemplo, “Kill The King”. Dio disfruta escupiendo cada nota de su boca. El estribillo es para enmarcar.  

El hit del disco es “I Could Have Been A Dreamer”, un tema más facilón y radiofónico que, no por ello, no nos impid gozar de un despliegue de grandiosidad por parte de nuestro querido cantante. El estribillo es extremadamente ochentero (más Pop que Rock si me apuran) y se graba en tu cesera desde la primera escycha.  

¿Por qué “Faces In The Window” no es un clásico de Dio? Un tesoro escondido dentro del LP. Dio se desmadra a la voz mientras la banda crea una base intensa y, en su mayor parte, cabalgada. No es necesario ir a “Rainbow In The Dark” o “Holy Diver” para darse cuenta de que RJD era único como cantante. Atentos a como pronuncia cada palabra de la letra. Transmitía muchísimo.  

Para terminar tenemos una buena ración de Metal de la mano de “When A Woman Cries” que posee un ritmo extremadamente juguetón en las guitarras y los teclados (Claude se sale) al que Dio, como siempre, se adapta con aparente facilidad y saca a relucir su mejor arsenal de graves y agudos.  

“Dream Evil” es un disco que, pese a que en el momento de su salida causó división de opiniones, supo envejecer y ha terminado convirtiéndose en uno de los mejores de toda la discografía de Dio. No hay banda que sonara o suene igual que este proyecto. Implacable trabajo que se merece la máxima calificación.  

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