lunes, 10 de abril de 2017

Dio - Holy Diver (1983)

Calificación:
Corría el año 1983. Ronnie James Dio ya se había convertido en uno de los personajes de más nombre en el Heavy Metal gracias al éxito que había obtenido colaborando con dos gigantes del género como fueron Rainbow y Black Sabbath. Sin embargo, por aquellos tiempos Ronnie se había quedado solo en la carretera de nuevo tras haber sido expulsado de Black Sabbath por diversas tensiones con Tony Iommi y Geezer Butler y unas acusaciones, jamás demostradas, sobre la presunta alteración del sonido del directo "Live Evil" en el estudio a manos del propio Dio . Sí, he dicho "nuevamente" porque unos años antes Ronnie se había visto sin banda tras verse forzado a dejar Rainbow al no sentirse satisfecho con el cambio de sonido que Ritchie Blackmore quería realizar en el conjunto, orientado hacia algo más comercial.

Con esta situación encima, Dio decidió huir de bandas con personajes tan autoritarios como Iommi, Butler y, especialmente, Blackmore, para fundar una banda completamente nueva en la que él podría tomar las decisiones por su cuenta sin que ningún "superior" pudiera negar nada. Para ello contactó con su amigo y viejo camarada en Rainbow, Jimmy Bain, quien acepta formar parte del nuevo proyecto del cantante americano, además de ayudarle a reclutar a un guitarrista nuevo. Para ello viajan a Londres y comienzan a acudir a numerosos conciertos del circuito londinense. Es en este momento donde Ronnie conoce a Vivian Campbell, un joven y talentoso irlandés melenudo que apenas superaba los 20 años de edad , quien fue rápidamente fichado para el proyecto. Para finiquitar la formación, Dio habló con Vinnie Appice, batería y amigo con quien compartió formación en Black Sabbath (ambos fueron expulsados a la vez) y unos meses más tarde se añadiría a la formación a Claude Schnnell para los teclados.

Una vez que el ejército estaba montado, Dio no tardó en comenzar a explotar sus ideas, orientadas hacia un Metal más moderno, tardando poco tiempo en entrar junto a sus secuaces en los Sound City Studios de California para grabar el que sería su primer disco de estudio, lanzado en mayo del mismo año  bajo el título "Holy Diver".

Dio, en el tiempo que había estado tanto en Rainbow como en Sabbath, había cogido la experiencia suficiente para capitanear su ambicioso proyecto en solitario y este disco que hoy analizo en la entrada es una prueba de ello.

¡Sin enrollarme más nos aventuramos ya a escuchar el disco!

En esta etapa solista, Dio acostumbró a sus fans a iniciar cada disco por todo lo alto. "Stand Up And Shout", primera canción que el mundo escuchó de este nuevo proyecto del pequeño melenudo, se convirtió en toda una declaración de intenciones con la que Ronnie dejaba claro que la voz del Metal nos seguiría dando alegrías por mucho tiempo. Acelerado comienzo que deja boquiabierto a todo mortal. Los acelerados Riffs y baquetazos de la dupla Vivian-Vinnie, y el más que notable bajo de Jimmy Bain (todo un maestro) crean una base ideal para que Dio saque a relucir su inconfundible e insuperable voz. 

Pero si el primer golpe parecía bueno, el segundo será aún mejor. Es el turno de la que seguramente fue la canción más querida y famosa de Dio en estos tiempos. La homónima "Holy Diver" lo tiene todo: Riff pegadizo, un bajo omnipresente, buena percusión, una letra misteriosa y a un cantante único en su especie que hace una interpretación vocal sublime (el ascenso de registro que va haciendo al final bien se merece ser recordado eternamente). El calificativo de himno se queda corto para definir a este clásico del Heavy Metal.

El increíble grito inicial de Dio nos adelanta que "Gypsy" nos va a convencer fácilmente. Un corte que mezcla la esencia del Heavy con algunos toques de Hard-Rock. Instrumentalmente es una gran canción (ojo al solo de Campbell), pero es, de nuevo, la voz de Dio, en una tonalidad muy agresiva, la que domina en el tema. Temazo que nunca podré dejar de escuchar.

No sabría explicar del todo bien por qué "Caught In The Middle" es uno de mis trallazos preferidos de esta banda. No tiene la velocidad ni la furia de otros clásicos, pero me es realmente imposible no disfrutar de este corte tan hard-rockero. Los Riffs son mucho más pesados, seguramente, para que la voz de Ronnie brille aún más sobre el resto del conjunto. Vivian hace un par de solos más que destacables. La epicidad de los versos y, especialmente, del estribillo  lo convierten, al menos para este loco que escribe, en un tema de culto.

Y ya si hablamos de canciones épicas es turno de la gigante "Don't Talk To Strangers". El precioso inicio baladístico de guitarra, donde la voz de Ronnie se muestra más suave que en el resto del álbum, no tarda en convertirse en uno  de los cañonazos de Metal más rápidos del disco. La máquina acelera y, ahora sí, nos topamos con el Dio más macarra, escupiendo cada verso con una rabia inhumana que terminará acercándonos al que posiblemente sea el mejor estribillo más brillante. Es aquí además donde Vivian Campbell hace su mejor, y más extenso solo, en este trabajo. Una joya dentro de la discografía y la carrera de Ronnie James Dio.


"Straight Through The Heart" trae de vuelta la versión más hard-rockera del cuarteto gracias a sus buenos Riffs y su estribillo facilón y siempre agradable de cantar. La voz de Dio se muestra muy viva y explosiva en cada momento. Esta canción se asemeja mucho a las que compondrían un par de años más tardes el infravalorado "Sacred Heart". 

Una secundaria de lujo es "Invisible". El psicodélico inicio del tema, con una voz distorsionada y mucha presencia de los sintetizadores, da paso a un corte más cañero cimentado bajo la solidez y pesadez de los Riffs de Vivian. Es en este momento donde la canción se asemeja mucho más a las composiciones que Ronnie grabó junto a Black Sabbath, especialmente en el "Mob Rules", un par de años antes. Los estribillos vuelven a ser uno de los puntos claves del corte, aunque en esta ocasión va a ser el solo de Campbell lo más destacado de esta infravalorada creación.

Pasamos al otro gran  clásico de Dio en solitario, "Rainbow In The Dark ". Ese Riff intercalado con los omnipresentes teclados se graban rápidamente en tu memoria, así como el pegadizo estribillo. Dio canta en unos tonos muy agudos una letra maravillosa, muy en su estilo compositivo. Cuenta la leyenda, que al cantante esta canción no le gustó en un principio por su sonido ochentero, por lo que tenía pensado borrarla del disco, pero sus compañeros lo terminaron convenciendo para que estuviera incluida en el plástico. La historia demostró que Dio estaba equivocada, y que "el arcoíris en la oscuridad" estaba destinado a ser un clásico indiscutible del Rock.

El disco finaliza con la sabbathiana "Shame On The Night" (aunque también me recuerda a "Mistreated", que Ronnie cantó durante su etapa con Rainbow, aunque esta canción es originaria de Deep Purple). Temazo donde lo tétrico y enigmático se combinan con la rasgada voz de Dio, que opta por despedirnos del álbum con una última lección de cómo se debe cantar.  Un final con mucha clase para un álbum glorioso.
   
El impacto que causó "Holy Diver" fue muy fuerte y llegó en poco tiempo. Las grandes cifras de ventas, así como la presencia más que considerable en numerosas emisoras de radio y hasta en la recién nacida MTV, consagraron la figura de Dio en el Metal.  En cada concierto se colgaban los carteles de "no hay entradas", albergando a miles de fanáticos que se congregaban bajo el mismo techo para disfrutar de aquel ser único que cantaba y les bendecía con su "malocchio" (el símbolo de los cuernos que representa a todos los que somos rockeros y metaleros). Este rotundo éxito no quedó ahí, aprovechando el tirón del disco para empezar a componer a su sucesor, que terminó llamándose "The Last In Line" y salió al año siguiente. Ya os hablaré con mayor profundidad de este trabajo, pero puedo adelantar que es otro LP de escucha obligada.


¡ETERNO DIO!

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