lunes, 6 de marzo de 2017

Kiss - Destroyer (1976)

Calificación:
Tras conquistar la escena americana con sus tres primeros discos ("Kiss", "Hotter Than Hell" y "Dressed To Kill"), publicados en poco más de un año ( febrero 1974- marzo 1975), además de un épico disco en directo ("Alive!") Kiss volvían reforzados a entrar en el estudio para grabar el que sería su cuarto trabajo de estudio.

No obstante, la banda neoyorquina, animada por Bob Ezrin, productor de todos sus álbumes hasta aquel momento, tomó la decisión de que su nuevo ser tuviera un sonido más elaborado, lo que se traduce en transformar su sonido clásico, que podría definirse como composiciones sencillas, animadas y con las que pasas un buen rato, en algo más variado e instrumentalmente trabajado. Y es que "Destroyer" (Casablanca) fue una de las producciones más ambiciosas en aquellos tiempos, incluyendo aspectos tan atípicos como sonidos orquestales, cortesía de la New York Philarmonic-Symphony Orchesta.

Tras 6 largos meses de grabación en los Electric Lady Studios de Nueva York, el álbum estaba completamente listo para ser lanzado, siendo el 15 de marzo la fecha elegida para su puesta en venta.

La portada de este LP es una de las más clásicas en la historia del Rock. Fue el artista Ken Kelly quien creó esta maravillosa ilustración donde se reflejaba la rebeldía de Kiss. Para ello, Kelly pidió al conjunto que lo invitaran a uno de sus conciertos porque necesitaba "inspiración". Fue lo que percibió en aquel show lo que se refleja en la portada. Ambas partes quedaron satisfechas, por lo que Ken fue reclutado un año más tarde para la portada de otro gran disco, "Love Gun".

¿Es "Destroyer" un gran disco?

Lo es y no lo es.

Si eres muy fan de los tres primeros trabajos de Kiss, que se caracterizaron por el mencionado sonido más alegre y facilón, "Destroyer" te resultará muy irregular, ya que te toparas con buenos temas de la vieja escuela, pero también con cosas más elaboradas y diferentes a lo que habías escuchado. Si no eres de ese primer grupo, creo que este LP puede gustarte, ya que combina la primera época con el inicio de una nueva era dentro de Kiss.

Yo admito que soy un fiel admirador de los tres primeros trabajos. De hecho son casi mis tres predilectos dentro de la densa discografía de estas viejas glorias, por lo que este "Destroyer" tiene algún que otro tema que nunca me ha convencido por mucho que lo he escuchado una y otra vez. Aún así, respeto mucho este material, e himnos como "Detroit Rock City", "Beth", "God Of Thunder" o "Shout It Out Loud" pertenecen a la BSO de mi vida y las veo como joyas del Rock.

"Destroyer" fue crucial en el futuro próximo de Kiss, ya que definió un nuevo sonido que explotaría en sus siguientes trabajos. Su éxito de ventas, obteniendo medio millón de copias el mismo año de su salida, les permitió atraer a una mayor oleada de fans que se habían enamorado de su sonido, así como experimentar un aumento considerable de ventas de sus 3 primeros álbumes, que habían pasado algo más desapercibidos que este nuevo LP.

Sin perder más tiempo me adentro en este álbum para analizar con amplitud cada tema:

Histórico inicio para el disco con "Detroit Rock City", uno de los temas más laureados en la amplia carrera de estos dinosaurios de la música. El sonido del motor de un coche arrancando y circulando mientras, en la radio, suenan los propios Kiss con "Rock and Roll All Nite" sirven de antesala para el inicio del machacón riff que distingue a este primer tema. Sin ser 4 virtuosos con sus respectivos instrumentos, hay que alabar la labor de todos ellos en este tema, realizando una composición maravillosa. Gene realiza, creo yo, la mejor línea de bajo de toda su vida, con unas rápidas variaciones en los versos. ¿Y qué decir de los solos? Podremos disfrutar de unas inspiradísimas guitarras gemelas que harán las delicias de todo amante de las 6 cuerdas. Un tema muy querido dentro del Hard-Rock que se conecta rápidamente con la festiva "King Of The Night", donde la banda nos conquista fácilmente con su buen rollito y su potente Rock and Roll. Un corte sencillo, sin grandes variaciones, pero suficiente para convencernos y escucharla un buen puñado de veces.

Uno de los motivos por los que este disco brilla con luz propia es por “God Of Thunder”. Temazo cantado por Gene, quien saca una voz más propia del inframundo, escupiendo los versos y esos estribillos que tantos buenos momentos me han dado. Hay que destacar también la participación de los hijos de Ezrin a lo largo del tema, escuchándose gritos de estos y voces infantiles que adornan muchísimo el corte. Como en el primer tema, la banda está enorme en la instrumentación con una percusión orgásmica, cortesía de Peter Criss, y el mejor solo de guitarra de todo el disco, que, como solía ocurrir por aquellos tiempos, llevaba la firma de Ace Frehley. Obviamente, Gene cumple a la perfección en el bajo, teniendo mucho protagonismo y Paul con la guitarra rítmica, quien marca el ritmo gracias a un Riff muy pegadizo.

Tras escuchar este misil, es muy normal que sientas gran extrañeza al escuchar a Simmons cantar en una tesitura más angelical la agradable "Great Expectations", un corte que, sin llegar a ser calificada como balada, sí que es muy suave para lo que el cuarteto acostumbraba en aquellos tiempos. Buen tema, sin más. El estribillo flojea mucho y la instrumentación carece de garra, o de emotividad, si el objetivo es que sea una balada. Rescato el buen papel del coro de niños de Boston.

Un poquito más de rebeldía se escucha en "Flaming Youth", que sin llegar a convertirse en tu favorita del disco, sí que suele resultar agradable su escucha. El estribillo podría cojear un poquito, ya que no me pega tanto con el buen Riff principal. Rescato el más que positivo solo de guitarra, que no es de Ace. Dick Wagner, quien por aquellos tiempos tocaba para Alice Cooper, tuvo que encargarse de esa pista de guitarra de Frehley, pese a haber sido este uno de los co-escritores. Lo curioso es que en los créditos del álbum, Wagner no aparece en ningún lugar, y eso que no será esta su única aparición en el disco. El solo de este invitado aporta un poco más de crudeza al tema, aunque después de este el sonido vuelve a suavizarse un poco. Me parece un tema de esos que se consideran "del montón".
 
Lo mismo me ocurre con "Sweet Pain". Buena canción en la que Frehley no toca la guitarra ya que Dick Wagner vuelve a suplirlo ya que este se negaba a interrumpir una importante partida de cartas (¡hay que verlo para creerlo!). Este "dulce dolor" es un buen tema donde la voz de Gene vuelve a aparecer, pero no pasa de ser eso. Una buena canción sin más. Composición donde todo es escuchable, pero  no termina de enganchar al oyente como sí lo hace un "Strutter" o un "Detroit Rock City" o el clásico que se nos viene encima...

..."Shout It Out Loud" viene a nuestro rescate regalándonos la vena más rockera y atractiva de la banda. Un tema que contiene el ADN de estas leyendas en esos estribillos tan pegadizos como coreables. No sé cuántas veces puedo haber escuchado/cantado este himno. Obviamente, dado al éxito que tuvo, la banda la convirtió en una inamovible de sus presentaciones en vivo.  Todos y cada uno de los músicos cuajan una actuación memorable. ¡¡¡Me encanta!!!

Es hora de otro capitulazo dentro de esta obra. Poco más se puede decir de "Beth". La banda no quería incluirla en el disco, pero Bill Aucoin, mánager de la banda, insistió para que entrase en él y la banda terminó cediendo. Fue la cara B del single de "Detroit Rock City". Bueno...o al menos durante un mes, ya que fue tal el éxito que tuvo en la radio este tema que terminó convirtiéndose en la cara A, relegando a "Detroit Rock City" a la cara B. En pocas palabras, "Beth" es una de las baladas más tiernas y lacrimógenas jamás paridas. Kiss nos muestra su faceta más elegante, con una sublime interpretación de Sir Peter Criss, quien canta a las mil maravillas una letra que él mismo escribió antes de entrar en Kiss, en la que se muestran los sentimientos que su mujer, Lydia Di Leonardo, sentía cuando su marido salía de gira.  La orquestación del tema terminan consagrando esta preciosidad de corte como uno de los más grandes de la carrera de Kiss y, por supuesto, del disco. La guitarra acústica vuelve a ser tocada por Dick Wagner.

“Do you love me?” retoma la versión más rockera y divertida de la banda. Una canción que, sin llegar a convertirse en un himno eterno del Rock, sigue manteniendo la esencia de la banda, lo que se agradece. Muy buen estribillo y solo de guitarras gemelas.

Finalmente, nos encontramos con un cierre algo extraño titulado "Rock and Roll Party". No  te dejes engañar por el título, ya que no es un tema en sí. Es una composición de poco más de un minuto donde se mezclan  el coro de niños de Brooklyn y la voz de Paul Stanley. No soy muy fan de rellenar un disco con estas cosas, ya que me gusta que se cierren con algo de marcha, pero no deja de ser algo interesante.

Conclusión: "Destroyer" es un muy buen disco, pero tiene un par de temas de relleno que no lo convierten en una obra maestra como sí lo fueron sus predecesores "Kiss" o "Dressed To Kill". Sin embargo, pese al aparente descenso del nivel de algunas composiciones composiciones, podremos disfrutar de auténticos himnos de la banda y del Rock como "Beth", "Shout It Out Loud", "Detroit Rock City" o "God Of Thunder"...¿qué más se puede pedir?


Nota: 9

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