viernes, 2 de septiembre de 2016

Bob Dylan - Highway 61 Revisited (1965)

Calificación:
A estas alturas de la película poco más tiene que demostrar Bob Dylan. Su amplia discografía, su llamativa personalidad y sus letras lo han convertido en uno de los iconos de la música contemporánea. Obviamente, como todo músico, ha tenido que pasar por todo tipo de etapas. Desde las críticas más desgarradoras, acusándolo de "Judas" o "vendido" por darle sonido eléctrico a su guitarra, hasta los elogios más grandes que han consagrado su fama y su relevancia en la historia de la música. En esta entrada, para disfrute del lector, analizaré uno de los álbumes más importantes del Siglo XX y, seguramente, el mejor que lanzó el músico durante sus tiempos de gloria. 

Corría el año 1965. Por aquel entonces, Dylan ya tenía 24 años y 6 discos publicados, entre los que encontramos temas como "Blowin` In The Wind", "Maggie`s Farm", "Subterranean Homesick Blues", "Masters of War", "Mr. Tambourine Man", "The Times They Are A Changin`", entre otros clásicos de esta leyenda.


En este tiempo el artista se había convertido en toda una personalidad siendo pionero de "la canción protesta". Todos los conciertos albergaban grandes masas de hippies y fans de la música Folk. Sin embargo, con la publicación de su álbum "Bringing It All Back Home", que justo precede al disco que analizamos en este escrito, muchos fanáticos se sintieron traicionados por el músico. La guitarra acústica había sido sustituida en algunas ocasiones por la eléctrica, lo que fue visto como una especie de pecado. El Folk daba paso a algo más cercano al Rock o, mejor dicho, al Blues-Rock. Además, las letras no eran ya revolucionarias. La lírica de Dylan comenzó a evolucionar hacia la locura, la imaginación y lo que se le antojara. Ante la creciente oleada de críticas el peculiar músico declaró en una ocasión: "No compongo ni canto para nadie, si quieres saber la verdad. De verdad, no me importa lo que diga la gente".

Aunque parecía que el músico no se dejaba amedrentar por las dolorosas críticas, más tarde confesaría que durante una época se alejó de la música ante la duda de su talento, de lo que había hecho y, con cierta culpa de haber perdido a muchos seguidores.

Fue en 1965 cuando Bob cogió lápiz y papel y comenzó a escribir y escribir una historia, posteriormente convertida en canción, que le vino a la mente. Cuando se dio cuenta, llevaba 20 páginas escritas. Es en ese instante donde a Bob se le enciende la bombilla y decide lo que quería  hacer con su carrera y con su sonido. Este fue el origen de "Like a Rolling Stone".

Con su proyecto en mente, Dylan crea una nueva banda compuesta por Mike Bloomfield y Frank Owens en las guitarras, Joe Macho al bajo, Bobby Gregg a la batería y Paul Griffin al piano. Tras un par de ensayos, y bajo la producción de Tom Wilson, la banda entra en los Columbia Recording Studios (Nueva York) y, en dos días (14 y 15 de junio), graba el sencillo "Like a Rolling Stones".  Es fundamental comentar que Al Kooper fue invitado a tocar el órgano, haciendo una labor clave en el tema.

Una vez finalizada esta labor, Dylan se marchó a su casa de Woodstock y comenzó a componer el resto de temas que compondrían su nuevo disco. Durante este tiempo, el músico tuvo que afrontar el dolor de ser abucheado por los que, en su momento, fueron sus admiradores. Este suceso se produjo en el festival de Folk de Newport. Pese a todo, Bob dio la cara e impone, como siempre ha hecho, su música ante cualquier tipo de oposición. El 29 de julio Dylan regresa al estudio y, esta vez con la producción de Bob Johnston, graba 8 nuevas canciones. El 30 de agosto, un mes después, sale al mercado el legendario "Highway 61 Revisited".

La carátula de este novedoso trabajo, ahora mundialmente conocida, contiene una foto de Dylan semanas antes de las sesiones de grabación. El artista aparece sentado en la entrada del apartamento de su mánager Albert Grossman, situado en Nueva York. Una moto Triumph aparece estampada en la camiseta de Dylan, quien tiene cara de pocos amigos, como si tuviera ganas de demostrar al mundo que su sonido avanzaba para bien. La fotografía fue tomada por Daniel Kramer.

Para abrir el disco tenemos la mencionada "Like a rolling stone". Pocas presentaciones necesita la que probablemente es la canción más famosa en la carrera de Bob y una de las más grandes que han existido. La prestigiosa revista Rolling Stone la nombró "la mejor canción de la historia". Sea o no la mejor, ya que es muy subjetivo elegir una canción como "la mejor", y esa revista no es de fiar, todo sea dicho, es una obra maestra.

En una época en la que los temas debían ceñirse a una duración de 4 minutos para poder aparecer en la radio, este revolucionario single del maestro Dylan rompió con la historia y logró que apareciera en las grandes emisoras internacionales alcanzando el número dos en el Billboard Hot 100 de 1965.
El precioso inicio nos acerca a la voz de un gran Dylan, quien, sin tener una gran voz, sabía cómo vocalizar y entonar cada verso, estrofa...un grande. El ritmo va ascendiendo, gracias al pletórico órgano de Al Kooper.  El estribillo es toda una institución en la música moderna. Normal que se convirtiera en una canción para la historia.

Es importante detenerse en el análisis de la letra. Existen dos interpretaciones diferentes acerca del mensaje que lanza Dylan. Una  primera hipótesis habla de que Bob se dirige a una chica (Miss Lonely), quien nació en la alta sociedad, viviendo a todo tren hasta caer en desgracia. Bob se vacila de la caída en desgracia de este personaje, a modo de una especie de venganza por un hecho que desconocemos que pudo ocurrir en el pasado.
La segunda interpretación defiende que Dylan se autodedicó la canción. Tras tantas críticas por cambiar su sonido, el cantante hablaría en el tema del cambio que experimentó su vida, al haberse iniciado como una especie de "profeta musical" hasta terminar, por el mencionado cambio, siendo odiado por los que una vez lo quisieron.

"How does it feel
How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown"

Me considero un enamorado de "Tombstone Blues". ¿Cómo se puede escribir una letra tan disparata y, a la vez, tan espectacular?. Si no llega a ser porque el anterior corte es el que es, este acelerado Blues sería lo mejor del disco. La guitarra de Dylan dirige al resto de músicos, quienes son unos compañeros de viaje ideales. La letra es imposible de entender. En ella aparecen diversos personajes históricos como Jack el Destripador, quien curiosamente aparece en la letra como un hombre de negocios, Belle Starr, Juan el Bautista, descrito como un torturador, Ma Rainey, quien ha compartido un saco de dormir con Beethoven (¡vaya locura!)... .


"Mamá está en la fábrica,

no tiene zapatos,
papá está en el callejón
buscando comida.
Yo estoy en la cocina
con el blues de la lápida."


Un Blues con aroma Folk lo encontramos en "It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry".
Un tema más lento que los dos anteriores, pero en el que no baja para nada la calidad. Siempre es atractivo escuchar un Blues clásico de la manos de uno de los más grandes. La letra hablaría de un hombre que está desquiciado porque una chica se enamore de él, incitándola a quererle antes de que sea tarde y se quede sola. Todo es perfecto en la canción. Hasta la armónica, fiel compañera de Dylan, suena imponente en todo momento.



Seguimos con un buen Blues. Esta vez es algo más acelerada que la anterior, pero más fiel al género. "From a Buick 6" tiene todos los elementos que caracterizan al Blues, encabezados por la clásica sucesión de acordes que distingue a este estilo del resto. La letra, extraña para no variar mucho, describe a una mujer que socorre a Dylan siempre que tiene un problema. Los disparates están presentes en la frase "Bueno, si me muero sabes que ella estará obligada a poner una manta en mi lecho". Un tema de mucha calidad.

El piano de Dylan inicia la increíble "Ballad of a thin man". Ese órgano de Kooper ambienta perfectamente este temazo. Una letra que gira en torno a la extraña sensación de saber que algo está mal, sin saber realmente qué es lo que está mal. Nada tiene lógica o significado, es un simple sentimiento que corroe nuestra mente. Bob canta genial cada segundo del tema. Hay mucho sentimiento en las venas de cada instrumento. Es de las mejores canciones del disco y, en lo personal, una de mis preferidas de este genio.

"Queen Jane Approximately" nos recuerda bastante al sonido de "Like a Rolling Stone". La letra, muy bien escrita, juega con el doble sentido, empleando al personaje de Queen Jane, quien realmente se llama Mary Jane, para referirse a la marihuana.  La canción es interesante, pese a no presentar nada nuevo, lo que puede no gustar a más de un oyente. A mí me gusta bastante, especialmente el estribillo, pero es comprensible que existan detractores de este tema.


La homónima "Highway 61 Revisited" vuelve a subir el nivel. Un glorioso Blues feroz en el que, de forma cómica el cantante expone diversos problemas cuya solución siempre se encuentra en la "Autopista 61". Otra de las grandes del disco por lo bien que funciona la banda con la voz de Dylan.

"Dios dijo a Abraham (*), “Mátame un hijo.”
Abraham dijo, “Tío, debes estar de broma.”
Dios dijo, “No.” Abraham dice, “¿Qué?”
Dios dijo, “haz lo que quieras Abe,
pero sino la próxima vez que me veas
más te vale que salgas corriendo”
Abraham dijo, “¿Donde quieres
que sea esa muerte?”
Dios dijo, “Fuera, en la Autopista 6" "

(*) Curiosamente el padre de Bob se llama Abraham, lo que convierte a Dylan en el hijo que Dios quiere aniquilar.




"Just Like Tom Thumb's Blues" es de esas canciones que necesitan un par de escuchas para conquistar al oyente. Un tema sin estribillos en el que son solo tres los acordes de guitarra lo que emplea Bob, apoyándose en arreglos de teclado que no hacen nada repetitiva la estructura. La letra cuenta una especie de pesadilla que el cantante, o el personaje que narra la historia, se encuentra en Juárez en medio de la enfermedad y la desesperación. Ahí conoce a dos chicas de dudosa reputación llamadas "Sweet Melinda" y "Saint Annie", quienes le introducen en el mundo de los vicios. Este hecho junto a la extrema corrupción de las autoridades del lugar le hacen añorar su Nueva York natal, dejando todo lo que tenía atrás para volver a su querida ciudad. Es muy interesante la letra en cuanto a referencias líricas, llamando mucho la atención la aparición de la Calle Morgue, la cual da nombre a una de las novelas más famosas de Edgar Allan Poe ("Los crímenes de la Calle Morgue").


Para finalizar, y a modo de reivindicación de su pasado Folk, Dylan crea "Desolation Row", un tema 100% acústico de 11 minutos. Es Folk pero más elaborado de lo normal, con guitarras muy cuidadas, una duración mayor y una letra fantástica, en todos los sentidos. La letra, que poco sentido en su totalidad tiene, nombra a personajes como Romeo y Julieta, Noé, Caín, Abel, entre otro.

La recepción del álbum fue de lo más variada. Unos la criticaban, principalmente todos aquellos que añoraban su etapa Folk y habían decidido criticar cada obra del músico sin darle, ni siquiera, una oportunidad, y otros alabaron el trabajo hasta tal punto que lo llegaron a considerar el mejor disco que había lanzado hasta aquel momento. Yo me muevo más en la línea de la segunda opinión. Desde la primera escucha, sabía que me encontraba ante una obra de culto. Soy muy fan de los anteriores trabajos que había editado, algunos están, casi, al nivel de este "Highway 61 Revisited", pero me quedo con este por encima de cualquier otro.
Gracias Dylan por haber editado discos que serán eternos en la música y por haber sido fiel a tus propias ideas. 

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